jueves 14 de febrero de 2008

La selección natural en la especie humana



1ª Parte ¿Qué somos?
14 ¿Soy un animal?
Los más aptos
Similares a chimpancés

16 ¿Qué somos?
Ambientalistas / sociobiólogos
Falta interés

18¿Somos jerárquicos?
Donde hay dos personas hay jerarquía
Jerarquía entre amigos
Jefes sin mando
De la jerarquía infantil al igualitarismo adulto

20 ¿Somos homosexuales?
Los perros no son homosexuales
El gen homosexual
Las madres pierden la lívido
Fetos femeninos y testosterona
Monos, más sexo en zoos
20-30% contactos homosexuales en USA
Parejas de guerreros

24 ¿Somos iguales?
El hombre rompió las cadenas de la naturaleza
Todo iguales, todos diferentes
¿La única diferencia está en el pene?
La dosis de testosterona
Los casados pierden la creatividad
Sensibilidades distintas
La habilidad espacial
Aparcan mejor los hombres
Los niños resuelven mejor los conflictos
80% de compradoras compulsivas
Regla y violencia
Trabajos sexistas
Niños sexistas
El hombre no puede hacer dos cosas a la vez
Comunicación
Insatisfacción sexual
Carencias y virtudes a partes iguales

31 ¿Somos violentos?
Datos de delincuencia
Negros jamaicanos y alemanes
La ira
Niños abandonados por la sociedad
Yanomamis y sambias
Guerra tribal y estatal
Control de la población
Reservorios de caza
Repulsión al dolor ajeno

39 ¿Somos egoístas?
La banda era solidaria
El jefe no podía ser mandón
Pobreza y humillación

40 La liebre y la tortuga
No somos tan diferentes
Somos los mismos que vivían en cavernas

41 El animal humano
Parte psíquica y física
Hormigas predicen el tiempo
Los lobos huelen el miedo

43 ¿Son humanos?
Los indios tienen alma
La FUNAI
El martirio a los prisioneros
Casacas de guerra y barro
La crueldad
Mentalidad marginal

47 Colonialismo variopinto
Pueblos retrasados como niños
Gente marginal

48 Somos el centro
Solo mitigamos nuestra animalidad
La parte oscura del alma
Es peligroso negar nuestra animalidad
La medicina sojuzgará la enfermedad
La ciencia no es neutral
Piojos y chismorreo
Vemos lo que nos interesa

2ª Parte Selección natural
52 La selección natural
Juzgamos solo un tiempo concreto
La naturaleza es variable
Variabilidad adaptativa de los generalistas
Diferencias raciales en humanos
El mundo feliz

55 Con nosotros no va
Formas artificiales de muerte
Jóvenes muertos en carretera
Jóvenes osados
La suerte no cuenta
Accidentes en carretera
Laborales
Aumento violencia familiar
Accidentes en casa
Conclusiones
Problemas en los partos
Niños salvados artificialmente
Alergias
Tabaco
Trastornos mentales
Leves deficiencias
Marginalidad
Aceptar la enfermedad a nivel social
Depresión
Suicidio
Bulimia y anorexia
La obesidad
Diabetes
Mala alimentación
El hombre hamburguesa
Lactancia materna
Aumento artificial de la estatura
Malas costumbres alimentarias
Contaminación
La droga
Aumento del consumo
Malas campañas antidroga
Videojuegos
Dormir engorda tanto como comer
Porreros carne de psiquiátrico
El alcohol
La “no educación”
El aire acondicionado
Relexión
Formas naturales de muerte
Desastres naturales
Oso, cocodrilos, víboras,...
Muertes en piscinas
Cáncer
Rodillas de mala calidad
Calidad de óvulos y esperma
Dolores de espalda
Bichos hospitalarios
Enfermedades coronarias
Asesinatos
La guerra

81 Medicina y enfermedad
Vacunación
No se ha disminuido el número de enfermos
Poder de las multinacionales
Sarampión
Rabia
Víboras
Gripe aviar
Otras
Cambio social / mejora sanitaria
¿Que problemas causan las vacunas?
Antiinflamatorios y muertes
Terapia hormonal y cáncer
Ictus
Errores médicos
Males evitables = selección natural
El biotopo humano y las reglas de juego

3ª Parte Selección cultural
88 Selección cultural
Razas de perro y comportamientos
Doma del hombre
Acosados y acosadores
La presión social
La guerra
La natalidad

89 La enfermedad como camino
El efecto placebo
Tristeza y depresión inmunológica
Urgencias y enfermedad somática
Los sentimientos generan drogas
Malas posturas
Atacar los síntomas
La verdadera enfermedad
La salud mental es un tema tabú
Dulces por amor
El amor cura
Si no controla...
Las enfermedades son síntomas
Vulva urente
Miedo a los tabúes
Nuestro ánimo afecta a nuestro cuerpo
Gran componente psicológico en la alergia
El que juega con fuego se quema
Círculos que se cierran

4ª Parte Futuro natural
96 Un futuro poco optimista pero muy natural
Optimistas en un futuro tecnológico
1º Aumento de enfermedades
Parkinson
Malaria y tuberculosis
Legionella
La obesidad
2º Resistencia de plagas
Insectos de los cultivos
Piojos
3º Patógenos resistentes a los medicamentos
4º Sistema inmunológico debilitado
Pandemia de gripe
El calor
5º Trastornos mentales en aumento
Prozac en los ríos de occidente
6º Infecciones sin fronteras
No tenemos ni idea de la vida

103 Las monedas son de dos caras
Casa versus panal
Accidente “laboral” del lobo
La selección natural en nuestro medio
Plagas
La libertad de variar, sobre un mismo tema

5ª Parte ¿Quien controla Esto?
106 Matizando malentendidos
¿Que animal es más peligroso?
Los prehistóricos vivían bien
Horario laboral cazadores / agricultores
Longevidad
Dogmatismo
Retroceso medieval
La suciedad no es tribal
No eran tontos
Por supuesto que tenían calmantes
Sabiduría tribal
Los occidentales siguen acudiendo a curanderos
Incultura popular
Trepanaciones
Uso de las plantas y ley de correspondencias
¿Es la enfermedad un castigo divino?
Multinacionales y curanderos
Son más fuertes emocionalmente
Sobrevivieron a la guerra
Infancia ilusionada
Pobreza y humillación
La risa en el tercer mundo
Tetas bosquimanas
Visión dogmática de Occidente
Records de longevidad
Salud en los ancianos
IDH de Cuba
Nuestros estudiantes, los últimos
Matrimonios concertados
Hablando no se entiende la gente

119 Nuestras hermanas las ratas
Animales sagrados y espantosos
Es cultural
Ratas y peste
Watson, su hija y la rata
Niño con fobia madre o padre con fobia
Asco a los escarabajos
Fobias públicas
Fijación de los esquemas de comportamiento
Fobias privadas
De niño a adulto
Fijación de los esquemas de comportamiento
El vaso y la cucaracha
La no educación
Benji pisotea el dicho y la teoría
Experimentos con ratas
¡Ya aprenderán!
Las ratas son necesarias

126 Un libre albedrío no tan libre
No dirigimos la selección
Reacción ante lo inmediato
Historia a largo plazo
Todos los miembros de la especie unidos
Una gota en un río
Algo nos une por distintos que seamos
¿Libre albedrío haciendo todos lo mismo?
Anglosajones y suicidio
La soledad impuesta
El que dirán
Ostentosidad
La cultura determina al hombre
Despréndete de tus fobias, si es que puedes
Instintos en el hombre

132 Actuamos por estímulos
Los productos congelados y el marketing
Las feromonas
Un gitano despechado mata a su mujer
Canon de belleza
Mecanismos inhibidores automáticos
Mecanismos inhibidores razonados
Humanos y orgullo
Mecanismo inhibidor y sumisión
Los indígenas tienen mecanismos efectivos
Recordamos lo que nos interesa
Filtrar la información
Dormir en medio de un bombardeo
Respuestas mecánicas
Tabúes modernos
Baños públicos
Interrelación en distintas culturas
Los guapos tienen menos condena
Lenguaje no verbal
El lenguaje no oral
El buen ejemplo del deporte
Livia
No partimos de cero
No me repliques
Comportamientos pre-patológicos
Pelo largo y hombría
Romanos e íberos
Selecciones nacionales
“El problema” de las lenguas regionales
Depende de los demás

148 Acción-reacción
Si hubiera hecho...
Los adolescentes siempre en contra
Hacemos lo que se supone que tenemos que hacer
A una presión, una reacción
Las mujeres rajputs
Los cocineros ganan la partida
Cuando perdemos el control
No tenemos libre albedrío
Cada uno elige su papel
La moral cristiana
El trasfondo de las mitologías y tabúes
El ser humano es previsible
El canibalismo
Resultados de la guerra
Ai y Jaca

157 Realidad desenfocada
Cargamos con una pesada mochila
El ojo ve lo que quiere ver
La ley antibotellón
No nos entendemos
Si crees que es niña, como niña la verás
La complejidad humana
La necesidad del líder
Mucha presión
Vivimos juntos sin conocernos
Negros racistas y homosexuales homófobos
La gente mayor
Vivir de cara a la galería
Cuentas de la abuela con la vida
Ancianos olvidados
Nazi reconvertido
Pederastas en Panamá
Denuncias falsas de violencia familiar
El grillo
Prohibiciones obsesivas
Cerebros límbico y cognitivo

173 El mito de la educación
Los hijos marcan la educación que reciben
No escuchan el lenguaje oral
Los niños se educan en el grupo de amigos
Son sexistas y jerárquicos
Un campamento en Oklahoma
Si lo comen sus amigos, lo come él
Los héroes de antes y los de ahora
Las minorías se adaptan si no están en guetos
La presión del grupo
La educación de los dos cerebros

180 Ruptura en el traspaso del conocimiento
La generación JASP
Partimos de menos 0
Perdida del saber maternal
Ya no crecen en familia
Mala educación
Consumo de drogas y fracaso escolar
Disciplina en casa
Ruptura generacional
Involución
Criticas en los demás tus propios pecados
Lenguaje diplomático
Poco gente no miente
Malinowski, lo debido y lo deseado
El auge de la fe
La debacle del PP
Síndrome de vuelta al trabajo
Relación entre cicatrices e infancia feliz
Hicimos de nuestra capa un sayo
Pueden hacer todo, menos conocerse
A salto de mata
Salíamos a la calle
Si nos hacíamos daño además nos castigaban
Las calles son peligrosas
Boom de la delincuencia
Los niños prefieren la TV
Todo ser tiene que probar para crecer

6ª Parte Un adolescente complicado
189 Paradoja
Genética versus cultura
Sabemos más de la agresividad de los monos
Siglos de malas experiencias nos lastran
Todos los datos sobre la mesa

191 La zona oscura del alma
Sentimientos oscuros
¿Los tenemos todos?
Ver nuestro animal para controlarlo

192 Somos como niños
Comportamiento socialmente infantil
Somos una especie joven
Crecimiento perpetuo = célula cancerosa
Resultados inmediatos
Los primitivos abusaron de su medio
Suelos pulidos y caderas rotas
Terremoto en California y en Irán
Los primitivos no se estancaron
Somos una especie tribal

198 Solo entre la multitud
Un ser tribal aislado de la tribu
Incomprensión hacía los inadaptados
Los monos rhesus
Sincronía de la menstruación
Mucho poder en un adolescente

7ª Parte ¿Nacemos o nos hacemos?
200 Nacemos o nos hacemos
80.000 millones de seres humanos
La primera interrelación es con la madre
No reciben todos la misma educación
No es lo mismo un niño bueno que uno llorón
Piensa mal y acertarás
El cerebro no es un ordenador binario
Mundo estresante
Necesitamos mano dura
Manipulación infantil
Fuerzas que actúan entre bastidores
Los niños no se enteran
Los tópicos son reales
La gente nace
Depende en que época del año naces
Inmadurez y complejo de inferioridad
3 Posibilidades
1ª El ser humano nace
2ª El ser humano se hace
3ª El ser humano parte de tipos regionales
Mezcla de genes y de comportamientos
Las llaves de los genes
Futuro tecnológico
Potencial adaptativo al límite
Globalización histórica
Pueblos pacíficos y violentos

212 Un matiz
No entendemos luego no dirigimos
Servicios de urgencias y enfermedad somática
Las ratas y la superpoblación
Somos una especie genérica
Científicos parciales
Unabomber
Sociedad patológicamente mentirosa

216 Una gran responsabilidad
Jefes iroqueses
Tener claro nuestro papel
Seguimos creyéndonos en centro del universo
217 Conclusiones
1Bibliografía







El hombre cultural propone, pero la realidad dispone; porque el hombre no es más que otra clase de animal. En un universo en el que las mismas estrellas giran y centellean en lugares que solo llegamos a discernir años-luz después, y en el que incluso los grandes planetas vagan respondiendo armoniosamente a la influencia de los cuerpos celestes que no llegamos a vislumbrar del todo en la noche, el saber más necesario es la humildad; saber que no sabemos nada y que lo único que podemos decir, bendecidos y lastrados con nuestras fantasías y proyectos, es que así es como parece ser, por el momento. (Weston La Barre, La danza de los fantasma)

Presentación
La naturaleza me fascina, pero de pequeño vivía en el casco viejo de mi ciudad a años luz de ella, pero ya algo había dentro de mí. Nada más tomar contacto con ella, en la adolescencia, ese algo surgió, como a otros muchos naturalistas.
Hoy conozco un poco la naturaleza y enseño a otros lo que sé y hay un pequeño detalle que durante muchos años me ha “molestado” reiteradamente: existe un convencimiento generalizado, con contadas excepciones, de que nosotros, el homo sapiens sapiens, somos un “apéndice” al margen de las demás especies de seres vivos y que, por supuesto, la selección natural no actúa sobre el ser humano, esto a pesar de creer en la teoría de Darwin, algo que a simple vista resulta bastante contradictorio, bueno más bien egocéntrico.
A mi entender, a menos que no seamos un invento biónico extraterrestre muy logrado, resulta evidente que sí somos animales y que las leyes de la naturaleza por lo tanto también deben contar para nosotros.

“A título provisional, considero con zoólogos y anatómicos que el hombre tiene más de mono que de ángel y que carece de títulos para envanecerse y engreírse" (Santiago Ramón y Cajal)


Dejar claro que no soy un científico y esto no es un trabajo científico, esto requeriría una ingente cantidad de trabajo y de búsqueda de datos en muchos casos inexistentes, a parte de que carezco de la preparación adecuada.

Desde este análisis escribo este ensayo, como ciudadano que sin ser un técnico en la materia ha hurgado lo suficiente en su trayectoria vital como para tener una opinión propia. Por otra parte ser naturalista me ha permitido no solo tener amplios conocimientos sobre el clima, el suelo y los seres vivos, además entrever la densa trama que lo une todo.
Quizás no han escrito esto los técnicos que debieran haberlo hecho por el exceso de especialización que está haciendo perder la perspectiva y hay una creciente sensación de que la ciencia está sustituyendo a la religión en todos sus aspectos, positivos y negativos. Es casi una pseudorreligión a la que no le falta su Santa inquisición ni su fanatismo.

“Ciertamente, la investigación contemporánea ha explorado con sus métodos e instrumentos el mundo o la naturaleza hasta en sus cámaras más recónditas, y lo conoce en sus máximas grandezas y mínimas pequeñeces, pero ese saber se ha movido más en extensión que en profundidad. El hombre está embriagado por la inabarcable plétora de los detalles que ha descubierto y que diariamente se le ofrecen; pero con ello pierde pronto de vista el todo, ocultado como tal por los detalles”(De la soledad del hombre)

Este ensayo se divide en dos apartados principales en cuanto a las formas en que la selección natural actúa en nuestra especie: la selección actuando principalmente en lo físico y la selección actuando en lo cultural puesto que somos un ser cultural en mucha mayor medida que otras especies.
Los datos en cuanto a lo físico son los más claros signos de la selección natural en cualquier especie. Pero en una especie con un componente cultural tan importante como la nuestra ésta también es determinante y tan natural como la selección física, pues nuestra cultura nos lleva, a la postre, a tener determinados comportamientos y costumbres sociales que inevitablemente acaban reflejándose en el físico, ya que una determinada alimentación, creencia, costumbres sociales, ideologías o credos, acaban indefectiblemente marcando nuestro físico. Ambas partes, la física y la cultural, se retroalimentan.
Pero hay quien opina que los resultados físicos de nuestras costumbres culturales no se puedan llamar selección natural, puesto que es el ser humo el que dirige y no la naturaleza. Cabe dejar bien claro y más allá de la duda razonable, que esta teoría no se sostiene pues aunque seamos nosotros los responsables directos de gran parte de los males que nos aquejan, bajo ningún concepto somos nosotros los que controlamos la situación, aunque nos guste creer que las riendas están en nuestras manos. Cualquier libro de historia o cualquier periódico matutino son muy ilustrativos, aunque mucho más lo es el ejemplo de personas cercanas o el nuestro mismo.





1ª parte ¿Qué somos?
¿Soy un animal?
El término selección natural es más o menos conocido por cualquier persona, se ha estudiado, leído o escuchado en algún programa. Se suele afirmar que la selección natural prima al más fuerte, frase que no tardó en ser manipulada por la mentalidad victoriana de la época en la que a Darwin se le ocurrió hacer público “El origen de las especies”. Sí hasta las mismas leyes de la naturaleza justifican la opresión del débil sobre el fuerte ¿qué hay de raro en que los países más fuertes se coman a los débiles?, evidentemente Inglaterra era un imperio.
Hay que destacar u pequeño error a la hora de entender la Selección de las especies, lo que Darwin decía era que la selección primaba al más “apto”, no al más fuerte. Ser el más apto en un mundo cambiante es distinto de ser él más fuerte, y ni remotamente es lo mismo.

El más fuerte puede sobrevivir en determinadas circunstancias, el más apto en casi todas pues son minoría las que requieren la fuerza bruta para salvarse de la muerte y por el contrario son mayoría en las que te salva el ingenio. Ni el ciervo más fuerte entre los fuertes sobreviviría al acoso de una manada de lobos si se limitara a correr todo lo rápido que pudiera en línea recta, lo cazarían irremisiblemente. Se salvará si esta atento a los olores que le trae el viento, a los sonidos que percibe, si se mueve eligiendo los lugares más seguros... De esta forma se percatará del ataque mucho antes que otro ciervo distraído y por lo tanto antes pondrá distancia con sus perseguidores. Si está solo esos segundos que ha ganado por estar atento serán vitales, si esta acompañado los lobos se lanzarán sobre el ciervo más cercano y que ellos intuyan más distraído. Una vez producido el ataque la fuerza del ciervo será importante, pero menos que si sabe correr por lugares propicios para él, los perdederos, y en el caso de que no pueda esquivarlos si tiene el valor de encularse contra una roca y poner sus cuernos por delante, los lobos se lo pensaran dos veces antes de traspasar sus peligrosas defensas.
Si contra lo que este ciervo se enfrenta es contra una sequía o un invierno brutal sí que contará en mayor medida su fuerza, pero no solo la muscular. Estas situaciones son las menos, máxime en los humanos, donde además está muy claro que los listos ganan por goleada a los fuertes, hace 3.000 años y ahora, en la tribu, en el castillo o el estado moderno, aunque la historia que nos cuentan solo es la correspondiente a las batallas con sangre, las otras batallas, las que se realizan en la sombra y no dejan sangre prácticamente no existen. Las guerras no las ganan los soldados, solo las batalles y no todas pues muchas batallas las han ganado o perdido los espias.

Lo que interesa de este asunto es un detalle en particular: la selección natural, sea como fuere, actúa sobre los animales, ¿todos?
Cuando yo tenia entre ocho y diez años escuche en la escuela que el ser humano era un animal, me causo una gran conmoción, ¡qué! ¿soy un animal?. Seguramente habría que hacer un inciso para recordar a los mayores y hacer saber a los jóvenes la mentalidad de finales de los 60, muy curiosa vista desde el siglo XXI.
Hoy todos sabemos, “de carretilla” que el ser humano es un animal más, bueno excepto unos pocos que mantienen viva la llama de la fe, pero muy pocas personas se han parado a pensar ¿dónde entramos nosotros realmente?. La respuesta es muy tajante, motivo por el que no se han parado a pensar: efectivamente somos animales pero la selección natural no actúa en el ser humano o no de la forma en que lo hace con el resto de animales y gobernamos el timón de nuestro destino, por lo tanto somos “algo” aparte.
Entre el chimpancé y el ser humano hay una similitud de un 98,4% en las secuencias de nucleótidos del ADN y en un 99,6% de aminoácidos, en principio no parecemos tan distintos.

¿Qué somos?
Resulta significativo de este tiempo que nos toca vivir que el estudio del genoma humano mueva la ingente cantidad de energía que mueve, a todos los niveles: económico, político, científico, social,... dejando al margen el dudoso papel de algunos medios de comunicación y la ética de algunos científicos según los cuales ser obeso, ludópata o infiel esta escrito en los genes y de paso solucionarán con un puñado de medicamentos personalizados todos los males de la humanidad, y también de paso consiguen los pingües presupuestos destinados al estudio científico en temas “políticamente correctos”, puesto que a los que no lo son, no se les dedica ni un átomo de energía.
Y como resultado de todo esto no se dedique el más mínimo esfuerzo a dar respuesta a una pregunta básica, mejor dicho a la eterna pregunta: ¿nacemos o nos hacemos?, en definitivas cuentas, hasta que punto podemos llevar las riendas de nuestro destino, o sea, ser buenos o malos al margen de lo que digan nuestros genes. La respuesta es básica e incluso urgente pues encarar los problemas de la sociedad humana actual bajo una respuesta u otra no es lo mismo.

“El debate entre los ambientalistas, que creen que no hay base biológica en la conducta humana, y los sociobiólogos, que opinan que nuestro comportamiento está codeterminado por los genes, es uno de los más apasionantes del momento”. (Los aborígenes)

Por lo pronto desde occidente hemos constatado que mayores niveles de cultura, de orden y justicia social, que lo da la falta de necesidades básicas, genera menos conflictividad social y que la violencia la autocontrola mejor el individuo.
El terremoto de California con dos muertos y el de Irán de 2003 con 30.000 siendo de la misma intensidad o el maremoto del sureste asiático de 2004 son dos ejemplos de lo distintas que pueden llegar a ser las cosas.

Responder a la pregunta de ¿qué somos? requiere varias respuestas pero siendo fieles a la misma esencia de la ciencia lo primero es ordenar una escala de prioridades y la primera y básica es la de hasta que punto somos animales ¿con que material contamos?

Resultaría muy sencillo para la ciencia dejar este asunto zanjado si dedicara algo más de esfuerzo, especialmente en estos momentos de mestizaje donde las encuestas nos dicen que la mentalidad media del europeo y sus sentimientos más profundos son estos y la del hindú aquellos ¿y la de los niños hindúes adoptados con meses y criados en Europa? ¿qué mentalidad tienen?. Con comparaciones como estas se puede apreciar a simple vista una tendencia clara a que la educación es fundamental y que las pulsiones animales como especie presionan fuertemente debajo del maquillaje cultural, controlándolo cada cultura y dentro de ella cada individuo a su manera.
De todas formas la ciencia lo tiene más claro que el ciudadano normal a quién le llegan estos debates tan específicos tarde y sesgadamente.
Si la respuesta fuese: somos animales al cien por cien sin matices, a lo mejor la soberbia humana en su trato con el resto de los animales y de paso consigo mismo perdería una gran parte de su soporte. Una visión más humilde de la relación con nuestro entorno evitaría gran parte de los problemas que nos acucian como especie, como sociedades y sobre todo como individuos.
Y esta soberbia esta detrás, de forma más o menos sutil, de la mayoría de los problemas, pues el peor defecto de este mal es no permitir ver los defectos propios, y como resultado lógico que nos veamos obligados a amplificar los del otro.
¿Que somos pues?.

¿Somos jerárquicos?
“En cuanto dos personas se juntan, una de ellas impondrá el camino a seguir, y la otra lo seguirá. Si no se pueden poner de acuerdo, se producirá una discusión hasta que una parte u otra gane, estableciendo así su rango”. (Sexo y status)

Esto resulta evidente para cualquier observador aunque a buen seguro mucha gente lo negará, especialmente la que tenga una mentalidad de izquierdas. Pero si se cambia lo de “una de ellas impondrá” por “una de ellas marcará” cambia totalmente el sentido de la frase y los apoyos que reciba.
Es evidente que si dos amigos se enfrentan a determinadas pruebas, las distintas aptitudes individuales de cada uno marcarán el papel y la responsabilidad que cada uno tome. Si uno sabe nadar, tomará la iniciativa en ese tema y el otro le seguirá; si se trata de montar una cabaña, el otro es un fiera en este tema, así que gustosamente el primero hará de aprendiz...Que esto acabe en autoritarismo ha dependido históricamente de la densidad de población o del tipo de alimentos de los que se disponía, (los primeros estados se pudieron formar gracias a la existencia de alimentos imperecederos: ganado y cereales, que eran almacenables, como el dinero), lo que iba acompañado de todo un mundo de creencias.
Ya lo decía mi madre” el dinero tenía que ser como las patatas”, al no poder acumular riquezas la comida era la única riqueza al principio, no se podía acumular poder.

Cualquiera puede revisar manuales de antropología y observar que esas sociedades de personas sojuzgadas por un jefe y un brujo son modernas, la jefatura en las bandas, que es como evolucionamos, nada tiene que ver con eso, eran personas de confianza y sin ningún poder coercitivo. Y no es menester recurrir recurrir a antiguas crónicas para ver este aspecto en las sociedades trivales, todavía sobreviven muchas.

“Los cabecillas de los grupos mehinacus del parque nacional Xingu nos traen a la memoria la fervorosa actuación de los jefes de tropa de los boy scout durante una acampada de fin de semana. El primero en levantarse por la mañana, el cabecilla intenta despabilar a sus compañeros gritándoles desde la plaza de la aldea. Si hay que hacer algo, es él quien acomete la tarea...”(Jefes, cabecillas y abusones)
Algo similar ocurre con los Semai de Malasia, hotentotes, Mbuuti, esquimales o ¡kung del sur de África. Los indios de las praderas elegían jefes para cada actividad: caza, juegos, ceremonias, en cada partida de guerra los participantes elegían a su jefe, por lo tanto eran personas cercanas y de confianza y difícilmente podían ser egoístas o crueles. Si un grupo de compañeros elige a uno para que organice algo es de imaginar que sea una persona de confianza.
No parece tan claro la necesidad de poder en la genética humana, sino en su moderna cultura.

“Así pues no se hable más de la necesidad innata que siente nuestra especie de formar grupos jerárquicos. El observador que hubiera contemplado la vida humana al poco de arrancar el despegue cultural habría concluido fácilmente que nuestra especie estaba irremediablemente destinada al igualitarismo, salvo en las distinciones de sexo y edad, que un día el mundo iba a verse dividido en aristócratas y plebeyos, amos y esclavos, millonarios y mendigos, le habría parecido algo totalmente contrario a la naturaleza humana a juzgar por el estado de cosas imperantes en las sociedades humanas que por aquel tiempo poblaban la Tierra” (Nuestra especie)

Por lo tanto no es tan evidente la jerarquía en los adultos, puede serlo cuando tratan dos desconocidos como un sargento y su soldado o el jefe con el empleado, pero no lo es absoluto en las relaciones personales sea con familiares, amigos o compañeros, otra cosa es que haya gente que necesite ser el centro de atención o creerse el mejor, como los niños, esto está más cerca de la enfermedad mental que de ninguna otra cosa. Evidentemente con ese comportamiento no ganan muchos adeptos dentro del clan.
Entre los niños es evidente que nada más que los dejas solos ya se montan sus jerarquías y además de las de los jerarcas abusones. Pero aquí quizás también se está confundiendo la jerarquía con sentirse el centro del mundo, pues la jerarquía de un niño está muy clara: hay un número uno, yo, el resto solo sirve si me sirve, esto incluye a sus padres. Los razonamientos sicológicos para este comportamiento en la infancia son conocidos y por lo tanto, gusten o no, son un proceso más entre otros muchos que vive un ser humano a lo largo de su vida. Reconducido correctamente el egocentrismo de la infancia, el ser humano adulto se encuentra a sí mismo y el individualismo se convierte en sociabilidad.
Así pues la jerarquía y el igualitarismo, ambas no solo una u otra, forman parte de la psique humana pero en distintas fases de la evolución de la persona, al igual que otros comportamientos, de no mediar algún problema. Un adulto con evidente comportamiento egocéntrico muestra una evolución interrumpida, es un niño pero con más malicia porque sabe mucho más, hay un motivo, genético en unos casos (una enfermedad hereditaria o sobrevenida), cultural en otros (educación incorrecta) para la interrupción del proceso evolutivo.
Si pusiéramos en un lado a la gente muy jerárquica y en otro a los que no lo son saltarían a la vista otras muchas diferencias entre esos dos grupos, en el primero se verían claramente comportamientos más propios de la infancia como la inestabilidad emocional, el egocentrismo y todos los comportamientos y sentimientos propios de un niño, salvo que retorcidos por el tiempo.

¿Somos homosexuales?
Un tema polémico pero que no se puede ignorar. No se sabe de donde sale la homosexualidad, pero desde luego solo existe en nuestra especie, se crea cada uno lo que se quiera creer. Cuando un macho de algunas especies, pongamos el lobo, monta a otro macho no lo hace por atracción sexual si no por imponer su jerarquía a otro lobo excesivamente díscolo. Los perros como todos los animales domésticos tienen comportamientos “alterados” o no presentes en sus camaradas salvajes, especialmente si no han recibido una correcta educación, así que igual que un perro monta a otro, por el motivo que sea, también monta a una perra nada más que puede. Así que no se vean comportamientos homosexuales en perros por que no existen, como mucho bisexuales.
Se ha visto en algunas especies que forman parejas duraderas del mismo sexo, pero lo que no se ha visto son entre ellos comportamientos de cortejo ni ningún tipo de comportamiento similares a los que tendrían parejas de distinto sexo, por lo tanto el porque de ese comportamiento no lo sabemos, pero no se comportan como “pareja”, cosa que si hacen los homosexuales humanos.

“Se ha sugerido que existe un gen homosexual y que la homosexualidad es un patrón de conducta con el que nacen algunos individuos. Lo absurdo de este argumento es que todo gen que impide su reproducción inevitablemente se autodestruirá” (El animal humano)

Yo también estoy seguro de que no van a encontrar el gen homosexual por más que lo busquen.
Si que se encuentran detalles diferenciadores en la biología de los homosexuales, detalles unos producto de la psique (ver apartado Medicina y enfermedad) y otros que pueden llevar a tantas conclusiones como le plazca al investigador. Una investigadora (siento no recordar quien) llegó a la conclusión a principios de los 2000 de que era falsa la creencia popular de que una vez convertidas las mujeres en madres perdían la lívido. Seguro que dispone de datos para negarlo, pero seguro que no tantos como millones de maridos para afirmarlo. ¿Que ocurre pues?.

La homosexualidad podría tener otra respuesta puesto que hasta las 6-8 semanas todos los fetos son femeninos, si entonces recibe una dosis de testosterona se convertirán en hombres, si no seguirán siendo femeninos. Depende de la dosis ser más o menos masculino o femenino, pero aquí entra el factor cultural, pues es la madre la que controla desde su cerebro toda la química de su cuerpo y del pequeño feto y como veremos más adelante los problemas sicológicos o incluso carancias en la dieta acaban reflejándose en el cuerpo. Existen trabajos que relacionan el estrés de las embarazadas o diversos traumas con problemas sicológicos o físicos en los futuros niños.
Por otra parte ser un animal cultural que ha evolucionado en clanes familiares y vivir entre tanta gente desconocida complica bastante la situación, especialmente en un tema como el sexo que ha sido universalmente cargado con todo tipo de tabúes, no en vano seguramente es el aspecto humano más complicado y que más repercusiones tiene a nivel social.

“Resulta interesante observar que los chimpancés, los animales más cercanos al hombre, sólo son periódicamente sexuales en la selva, mientras que en los zoológicos (como ha señalado Desmond Morris) se aparean en cualquier época del año, como el hombre. Todo parece indicar que cuando al chimpancé se le imposibilitan las actividades normales en su hábitat natural, sus energías son desplazadas, convirtiéndose en actividad sexual. El hombre responde de un modo similar. Nueve meses después del fallo eléctrico que dejó a oscuras la ciudad de Nueva York durante varias horas, impidiendo a la gente realizar sus ocupaciones habituales, se registró un número extrañamente elevado de nacimientos”(Sexo y status)

“Las estimaciones más recientes sitúan en un 20,3% el porcentaje de varones adultos norteamericanos que han tenido contactos sexuales con otros varones que culminaron con orgasmo”. (Nuestra especie)

La verdad es que resulta una cifra bastante espectacular, dudo que en España se llegue a semejante porcentaje, aunque aquí tampoco nos dedicamos a probar en los pubs nocturnos quien se mete el pepino más gordo por el culo, como parece haber estado de moda allí. Otra cosa muy distinta son ciertas prácticas que no son fáciles de encasillar y que se pueden fácilmente sacar de su contexto, sobre todo por lo “intimo” de su práctica y su difícil detectabilidad, no en vano yo solo conozco un caso, el de mi grupo de amigos. No tengo ni la más remota idea de si semejante cosa la han practicado más grupos ¡y soy una persona impertinentemente curiosa!, cosas como estas no son fáciles de sacárselas a la gente. La cuestión es que con mi grupo de amigos, delincuentes callejeros para más señas, me llevé una gran sorpresa a los 13 años cuando vamos a una fábrica abandonada y se ponen todos a masturbarse mientras se la frotaban los unos con los otros. A mí me pareció algo rechazable y me salí fuera. Y puedo asegurar sin ningún género de dudas de que no tenían nada de homosexuales, más bien todo lo contrario.
Pero no solo en las sociedades donde ya estamos de vuelta de todo se dedica la gente a aplicar aquel dicho de “cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo mata moscas”. Un vistazo antropológico nos puede poner los ojos como platos, y no solo por las orgías romanas. Tebas, ciudad estado del norte de Grecia, tenía una tropa de elite denominada “El batallón sagrado”, formado por parejas de guerreros, el soldado acompañado de un acólito al que enseñaba las artes de la guerra y, del sexo. Una vez el soldado dejaba la milicia se casaba con una mujer y formaba su familia, el joven aprendiz pasaba a ser guerrero y a buscarse otro aprendiz. La película “Troya” ha sido la primera que se ha atrevido ha mostrarnos a los griegos como eran de verdad, toda una sorpresa pues esto se nos había ocultado hasta ahora.
Los azande del Sudán iban un poco más allá, el acólito del guerrero pasaba a ocupar directamente el papel de una esposa, por el que el guerrero pagaba incluso una dote simbólica a la familia. Y los sambia de Nueva Guinea pasaban, y pasan todavía, en la prepubertad a clubs de adolescentes y veinteañeros, dedicándose a la noble tarea de convertirse en hombres adquiriendo semen, cuanto más mejor, ¿cómo?, muy sencillo con tanto adolescente ardoroso alrededor, se dedicaban unos siete años a hacerles felaciones para convertirse en “hombres cabales” y “valientes guerreros”.

Algunas informaciones como estas y algo de experiencia personal me ha llevado a la convicción de que en el tema de la homosexualidad queda mucho por decir.
Ver esto como algo insultante o despreciativo es cosa de cada cual.
Somos seres distintos pero iguales, homosexuales o no, atletas de élite o portadores de barriga cervecera, activas amazonas o amas de casa, mujeres con unos ojos de ensueño o chicas normales, tios guapos de cojones u hombrecillos como yo.
Venga de donde venga la homosexualidad, todo homosexual es una personal tan única y tan especial o sagrada como el resto, sus asuntos personales son suyos.
Pero sí que creo que este tema no se está tratando adecuadamente.

¿Somos iguales?
De niño nos contaban que el hombre moderno con su cultura y tecnología había roto las cadenas que le oprimían en forma de creencias absurdas y tabúes. La ciencia nos daba respuesta a todo, no los brujos y las creencias fanáticas. Años más tarde la democracia terminó de romper con el opresivo pasado y la gente por fin era libre para actuar en conciencia y no verse obligado a seguir una verdad absoluta. Pero si antes era el clero el que asustaba al pueblo con el infierno si no seguía el camino correcto, ahora si eres políticamente incorrecto también actúa la inquisición. Es todo más sutil y refinado pero no han cambiado tanto las cosas en el fondo.

Volviendo con nuestra evolución ahora se ha descubierto que la única diferencia entre chicos y chicas está en el pene (según el libro de texto de mi hijo de 7 años) Y cualquiera se atreve a decir públicamente otra cosa.
Afortunadamente esta creencia no tardará en caer de lo políticamente correcto al saco del olvido. Pues aunque crea en ello una mayoría de jóvenes no lo cree así una mayoría de mayores y según va creciendo uno lo va teniendo bastante más claro.
La respuesta ante una afirmación como esta suele ser contundente: evidentemente el mamarracho que escribe esto es un machista jurásico.
La naturaleza es quien nos ha creado, iguales o diferentes, a nosotros solo nos cabe aceptarlo y en el supuesto de que seamos diferentes, esto no quiere decir mejores o peores, simplemente distintos, como un noruego y un pigmeo.
¿Cómo que afro americanos?, o sea, no hay ningún problema en usar la palabra “blanco”, pero sí la palabra “negro” y por eso los negros americanos son afro americanos. ¿Y los negros africanos o europeos?. Un negro es un negro y un blanco es un blanco y la palabra afro americano es puro racismo, a menos que distingamos entre los negros orgullosos de serlo y los negros “racistas” que se avergüenzan de serlo y se gastan millones en imitar a los blancos o se pone un tatuaje en el brazo pidiendo perdón por ser negro (hay un caso en Zaragoza)
Por no hablar de las mujeres que en su camino por la igualdad se han dedicado a imitar a los hombres, vistiendo como ellos, actuando como ellos, compitiendo con ellos, rechazando su feminidad y considerando, pongamos por ejemplo, la maternidad una injusticia.
Ni que decir tiene que las conclusiones que de esto último saque cada cual es cosa suya, pero es un grave error decretar la igualdad y condenar la diferencia
La frase es muy bonita” Todos iguales, todos diferentes”, pero a la hora de la verdad no se admite la diferencia. Una diferencia que es evidente en aspectos físicos y emocionales.

“Durante millones de años, las estructuras mentales de los hombres y las mujeres continuaron evolucionando y cambiando según las funciones que debían realizar. Hoy en día, está demostrado que ambos sexos procesan información de distinta forma. Piensan de forma diferente y creen cosas diferentes porque tienen diferentes percepciones, prioridades y conductas.
Afirmar lo contrario es una receta segura para provocar dolores de cabeza, confusión y desilusión a lo largo de su vida”. (Porque los hombres no escuchan...)

Cuando el feto de 6-8 semanas reciba, o no, su dosis de testosterona será distinta en cada nuevo ser, resultando unos muy varoniles y otros muy femeninos, entre medio montones de grises. Yo por mis formas y actitudes me encuentro entre los hombres menos varoniles y mi esposa entre las mujeres menos femeninas. Ambos nos hemos encontrado justo al otro lado de la frontera.
Y la testosterona no es cualquier cosa.
Los hombres asiáticos tienen menos testosterona que los europeos, de ahí que tengan cuerpos menos varoniles sean lampiños y no suelan quedarse calvos.
Según un estudio realizado por investigadores de Gran Bretaña y Australia después de analizar a 280 científicos, 719 músicos, 739 pintores y 229 escritores llegaron a la conclusión de que el matrimonio hacía perded la creatividad a los casados. Según el trabajo la mayor parte alcanzó su mejor momento de solteros o una vez divorciados, la clave podría estar en el descenso de testosterona durante el matrimonio.

Los experimentos con bebés revelan que las niñas son el doble de sensibles a los sonidos agudos que los niños y también más sensibles al tacto.
Los hombres son más sensibles a los sabores salados y amargos y las mujeres a los dulces.
En 1995 en Yale utilizando el IRM confirmaron que el hombre utiliza casi exclusivamente el hemisferio izquierdo del cerebro para hablar, mientras que la mujer emplea ambos hemisferios. Esto mismo ocurre en otras muchas facetas.
El hombre tiene centralizada la habilidad espacial mientras en la mujer se haya en los dos hemisferios, debido a esto el 90% de las mujeres presentan una habilidad espacial limitada.
En Yale pusieron a los chicos a jugar a los videojuegos y a manejar máquinas y encontraron que solo el 22% de las chicas tenían una destreza similar a la de los chicos; solo el 16% podía programar un vídeo o aparato similar a la primera siguiendo las instrucciones frente al 86% de los niños. Al tapar el ojo izquierdo mejoraban los chicos (la habilidad espacial la tienen centralizada en el hemisferio derecho), mientras no suponía ningún cambio en las chicas.
El hemisferio izquierdo se desarrolla antes en las niñas y por ello aprenden a hablar y a leer antes que los niños. Estos desarrollan antes el hemisferio derecho lo que les facilita el desarrollo espacial y lógico, por ello aprenden antes matemáticas, a montar puzzles o a resolver problemas.
Camila B. y Julian S. trabajando con niños superdotados vieron que por cada 13 niños que sobresalían en matemáticas solo lo hacía una niña.
Debido a estas diferencias los niños y niñas no evolucionan por igual a lo largo de los estudios, obligarles a llevar el mismo plan de estudios puede no ser correcto. En Inglaterra ya hay colegios donde niños y niñas entre 7 y 14 años están separados en lengua inglesa, matemáticas y ciencias.

Janet Lever llegó a la conclusión después de analizar los conflictos entre niños y como los solucionaban, que los niños sabían resolver mejor sus disputas que las niñas, aunque esto parecía ser más producto de la experiencia, o sea, los chicos eran más bronquistas por lo que tenían más experiencia solucionando disputas, además la fuerza física del hombre tiene que ser controlada de lo contrario sería desastroso. Con mi experiencia he llegado a la conclusión de que si los hombres discutiéramos como lo hacen las mujeres sencillamente nos mataríamos pues ellas no han desarrollado ningún tipo de protección “en sus discusiones” frente a la violencia física, un tirón de pelos o un tortazo no es lo mismo que unos puños más duros y fuertes y realmente peligrosos, tampoco las mujeres suelen pillar a su contrincante en el suelo y dedicarse a darle patadas hasta reventarla (como norma)
El 80% de las compras compulsivas afecta a las mujeres (McElroy, 1995)
Una autoescuela Británica descubrió en una investigación que los hombres obtenían una media del 82% de precisión al aparcar en línea, las mujeres un 22%.
Por cierto es falso que las mujeres tengan menos accidentes que los hombres, los datos que se han estado aportando para defender esto obviaban un pequeño detalle, el que los hombres conducen más tiempo (94,2 minutos diarios frente a los 67,2), a igual tiempo de conducción las mujeres tienen más accidentes en casi todos los segmentos de edad (Joan Campsolinas, El País, cartas al director, 26-6-06)

Y sí que parece ser verdad que las mujeres sufren el síndrome premenstrual, bueno no solo ellas, también sus compañeros. Algunos trabajos han llegado a la conclusión de que las mujeres cometen el 50% de los delitos entre el día 21 y el 28 del periodo menstrual y las niñas pueden obtener un 14% menos, de media, de puntuación en los exámenes.
La mujer tiene mayor visión periférica mientras que los hombres perfeccionaron la visión de túnel, la más adecuada para un cazador. En 1997 en el Reino Unido se atropelló a 4132 niños, de los cuales 2460 eran niños y 1492 niñas. En Australia los niños doblan a las niñas, aquí parece haber una combinación de factores, por un lado el mayor riesgo que corren los niños en comparación con las niñas y la mayor visión periférica de estas.
Luego está la vida real. En los últimos 30 años hemos visto muchos cambios en la juventud, muchísimos, pero la distribución de los grupos no ha cambiado: chicos con chicos y chicas con chicas, y aunque las palabras que emplean sean distintas ambos grupos hablan de las mismas cosas que hablábamos entonces y se interesan por cosas similares.
Hay mujeres conductoras de autobuses, soldadoras, mineras, sargentos,... En algunos casos costó aceptarlas, en otros no, pero hoy se lo pensaría cualquiera antes de no contratar a una mujer por sexismo. En definitivas cuentas, muchas cosas podrían haber cambiado, pero no ha sido así y estas mujeres soldadoras o conductoras son una excepción, los trabajos de hombres siguen siendo de hombres y los de mujeres de mujeres y no tiene nada que ver el sexismo puesto que hasta los bastiones más profundos del machismo han sido zarandeados y la mujer, de mejor o de peor forma, tiene acceso a cualquier ámbito.

Y por supuesto todo aquel que ha tenido hijos no necesita más pruebas de la diferencia entre niños y niñas, por más que se haga en pos de la igualdad. Si hay pocos niños jugaran todos juntos, cuando se puede elegir rara vez juegan juntos niños y niñas, y la diferencia entre los juegos que prefieren unos u otras es la misma que cuando yo era niño, aunque los juegos hayan cambiado.
La explicación puede ser tan simple como que “somos distintos”, ¿Y?.

El Marca es el diario más vendido, no el País ni el ABC y las revistas del corazón arrasan. Y por más que se empeñen grupos por la igualdad en denunciar la propaganda sexista, no hay más que ver los anuncios de propaganda, o las canchas del Open de tenis de Madrid del año 2004 y 2005, que en vez de ocupar el papel de recogepelotas niños de las escuelas de tenis, contrataron modelos.
En los kibbutzs de Israel se educaba a los niños en la igualdad y se eliminaban del lenguaje, las ropas o los juguetes sexistas. 90 años después de la creación de los primeros kibbutzs lo que se ha visto es que los niños seguían siendo agresivos y jerárquicos y en cuanto a las materias de estudio ellos escogían física, ingeniería o deportes y ellas querían ser profesoras, psicólogas o enfermeras.
Otra diferencia notable entre hombres y mujeres esta en el cuerpo calloso, la pared que separa un hemisferio cerebral de otro, las mujeres lo tienen más grueso, por lo que tienen un 30% más de conexiones entre hemisferios. Ello les permite estar en varias cosas a la vez más fácilmente que a los hombres.

“Los hombres son incapaces de hacer dos cosas a la vez. Cuando un hombre experimenta una erección tiene dificultades para hablar, oír o conducir y por eso no suele hablar mientras tiene relaciones sexuales. A veces la mujer tiene que escuchar la respiración del hombre para controlar su progreso. A los hombres les gusta que les digan -cosas sucias- al oído como lo que harían por ellos, pero sólo antes del acto, no durante. Un hombre puede perder la concentración (y la erección) cuando una mujer le habla durante la copulación. En este momento, el hombre está utilizando el hemisferio cerebral derecho y los escáneres cerebrales demuestran que está tan inmerso en la actividad que está prácticamente sordo”(Por qué los hombres no escuchan...)

Las mujeres utilizan al cabo del día 6-8.000 palabras, 2-3.000 sonidos vocales y 8-10.000 gestos, total 20.000. El hombre 2-4.000 palabras, 1-2.000 sonidos, 2-3.000 señales, total 7.000. (Porqué los hombres no escuchan...)

De todas formas sigue habiendo una educación sexista en mayor o menor medida por lo que aun quedan diferencias que acortar entre el hombre y la mujer, otra cosa es quien marcará el límite, sí nosotros (nuestros desvaríos y lo "políticamente correcto") o nuestra biología.
Podemos considerar todas las culturas primitivas como inútiles y producto de la barbarie pero seguramente no es una casualidad que en todas las partes conocidas de la Tierra hombres y mujeres han vivido en mundos separados. Los matrimonios apenas se han relacionado fuera de su casa teniendo amigos, gustos y mundos distintos y en muchas sociedades totalmente distintos. Y por más que se empeñe la propaganda oficial y las ideologías de izquierda sigue siendo así incluso entre esos militantes de izquierda que niegan esto, por supuesto existe la excepción a la regla, pero eso, no deja de ser una excepción. Cuidado con interpretar la situación actual en occidente, pues el clan ha desaparecido y la individualidad es arrasadora por lo que hoy se están viendo obligados a vivir juntos los dos miembros de la pareja y ya estamos viendo el resultado. El ejemplo más claro fue la crisis económica en Japón en los 90, de repente los divorcios empezaron a subir notablemente ¿Porque?, por que antes casi no se veían los dos miembros de la pareja y de repente el paro les hace pasar más tiempo juntos. Algo similar pasa con los divorcios en España, disparándose los datos después de las vacaciones de verano y de las navidades.
Sobre el sexo se dirán todas las tonterías que se quieran decir pero, con las excepciones de turno, a los hombres nos gusta el sexo, mucho, a las mujeres cuando menos no les gusta tanto como a nosotros. De jovencillas las puede frenar el temor, pero de adultas no y la queja masculina ante la falta de sexo en casa es bastante patente y las encuestas realmente desalentadoras, un 25% de mujeres inglesas disfrutan más limpiando que con el sexo y un porcentaje que desconozco pero que es altísimo de adolescentes y jóvenes mojan bastante menos de lo que les gustaría, si es que tienen la suerte de mojar.
“Follas menos que un casao” es una frase hecha.
Esta supuesta liberación sexual no ha llegado a todos por igual y un porcentaje importante de hombres no pueden satisfacer sus deseos. Y no es lo mismo esta insatisfacción en un mundo de insatisfechos, que en un mundo donde una parte se come el pollo de la encuesta enterito y a la otra le queda ver los restos del festín, mientras por la calle las mujeres muestran permanentemente algo más que sus encantos (terrorismo de pito le han denominado) y la propaganda habla de sexo por doquier, parece que en estas circunstancias la insatisfacción y la frustración adquieren tintes distintos.
De todas formas las escandalosas cifras de prostitución en España y en Europa (se habla de hasta 40.000 prostitutas para satisfacer las necesidades de los aficionados en el campeonato del mundo de fútbol de 2007 en Alemania) son suficientemente elocuentes de que la necesidad sexual de los hombres no es correspondida por sus esposas, no van de putas solo los solteros precisamente.

En definitivas ni pensamos igual, ni sentimos, igual, ni discutimos igual, ni amamos igual, ni leemos lo mismo, ni tenemos los mismos gustos y anhelos y ni siquiera nos morimos de lo mismo.

Como personas puede costarnos aceptar nuestro error, en este caso el mío, haber criticado duramente una serie de estereotipos tradicionales de los roles sexuales para después de una gran vuelta tener que reconocer que quizás no estaban tan equivocados. Pero una cosa, meramente casual, es defender un mismo planteamiento y otra muy distinta son los motivos que mueven a unos y otros. Pues si la mujer ha de ser inferior por sus carencias, anda que los hombres....
Y si existe una verdad absoluta es que hombres y mujeres están preparados para convivir en armonía, sería gilipollas la naturaleza de lo contrario, por lo tanto algo no estamos haciendo bien una buena parte de los humanos, no olvidar que otra parte muy importante de parejas viven en armonía.
Partiendo de que nadie es perfecto, excepto Dios si es que existe, será mejor que nuestras carencias y virtudes, como seres humanos y como hombres y mujeres, nos las guardemos como asunto personal y no las comparemos con los demás, ni mucho menos las pongamos en una balanza.

¿Somos violentos?
Los datos de delincuencia en Europa son similares en todos los países, aunque haya diferencias importantes, con un bajo nivel de delincuencia, pero subiendo en los últimos años. En Estados Unidos es notablemente más elevado, habiendo crecido mucho en las últimas décadas también.
La población negra que representa el 11% comete el 72% de los asesinatos y el 85% de los atracos (datos de 1981, Marvin Harris). Se cometen ocho veces más atracos que en Inglaterra.
Descontando la población negra, la blanca comete solo tres veces más que en Inglaterra, pero tres veces más. La abundante población negra existente ahora en España no se suele ver involucrada en asesinatos ni en robos.

”Las ciudades son los lugares más poblados, pero, ¿por qué en Washinton hay un índice anual de homicidios del 34,6% por cada 100.000 individuos y en Nueva York 14,4%, mientras que en Berlín hay un 1,4%, en Roma un 1,2% y en Tokio un 0,5%” (Bien natural).
La media europea es 1,6 y por países: España 0,92, Irlanda 0,55, Noruega 1,08, Alemania 1,12, Portugal 1,54, Polonia 2,82, Rumania 4,47, Letonia 15,64, Rusia 24,76 (Europan Sourcebook on crime and justice)
Los negros y los blancos son los mismos en América e Inglaterra, ¿por qué esa disparidad de comportamientos? 4,8 asesinatos por 100.000 habitantes en USA y 1,6 en Europa (los datos son medias de zonas urbanas y rurales, los anteriores solo eran de zonas urbanas), y no sirve decir que allí cualquiera tiene armas porque en España hay por lo menos un millón y medio de escopetas de caza, más aparte cuerpos armados, etc. Y como comentó Michael Moore en Canadá hay millones de armas de caza y no por eso padecen los índices de violencia que hay al otro lado de la frontera.

En 1970 vivían en la RFA 20 millones de personas en las grandes ciudades, que representaban el 32% de la población y cometían más del 50% de los delitos. En las zonas rurales vivían 18 millones de personas, 30% de la población y cometían el 14% de los delitos. No son datos del todo reales porque la gente más abierta se va de las zonas rurales a las ciudades por lo que estas concentran más gente “rara”, pero esa misma gente si hubiera seguido viviendo en una zona rural, con el control social que conlleva, no hubieran llegado tan lejos, sea en la delincuencia, llevando una vida disoluta, etc.

“Cuando los jóvenes afro americanos y los jóvenes blancos fueron comparados sin atender al contexto del barrio, los jóvenes afro americanos eran delincuentes más frecuentes y serios que los jóvenes blancos. Cuando los jóvenes afro americanos no vivían en barriadas de clase baja su conducta delictiva fue similar a la de los jóvenes blancos” (Journal of Quantitative Criminology)

Estas diferencias y otras muchas que se podrían sacar comparando a etnias minoritarias, que en algunos casos parten de una gran marginalidad como los gitanos en Europa, ponen en duda la casualidad. En el caso de los gitanos muchos viven ahora de una forma “normal” y seguro que las diferencias con los gitanos marginales en lo relativo a delitos seria similar al que hay que entre los jóvenes negros que viven en barrios marginales y los que viven en barrios normales.
Si fuera por el azar la mentalidad y los niveles de delincuencia, felicidad, etc., estarían más unificados entre los distintos países y culturas, por encima de diferencias de expresión cultural y mucho más en una población homogénea como la gitana o la negra de EEUU, no tendrían datos de delincuencia tan dispares entre los que viven en un barrio u otro perteneciendo a la misma etnia.
También son evidentes las diferencias de delincuencia entre los países de Europa occidental y los de la oriental, especialmente Rusia.

La ira y el odio no nacen de la nada y no están registrados en nuestros genes más que como una posibilidad, una capacidad más entre tantas, por si se presenta la necesidad. Al no poder controlar nuestros instintos más que en circunstancias normales, nuestras respuestas son en muchos casos viscerales y no las controlamos, se fijaron allí en nuestra infancia cuando nada estaba en nuestras manos hacer para evitarlo. Ante la misma situación cada cual responderá de una forma distinta sin que se haya decidido conscientemente que quiera responder así, le ha sido dado por las circunstancias, de hecho que levante la mano el que no se arrepiente de sus “prontos”, algunos incluso nos sorprenden a nosotros mismos.
Hay quien lo ve claro: lo llevan inscrito en sus genes, yo creo que llevan una gran carga de frustración, ira, rencor. En estos momentos (noviembre 2005) se ha tenido que decretar el toque de queda en muchas ciudades francesas para los adolescentes por la noche debido a los brotes de violencia que sacuden al país desde hace unos días. La respuesta del ministro francés del interior no es nada sorprendente, a no ser por que otros muchos antes que él ya han recurrido a semejante estrategia: "Esto no es algo improvisado si no que hay alguien detrás dirigiendo esto", más o menos. Como muchos hemos participado en cosas así sabemos también como los asesores que le informan que estas cosas no están organizadas, que cuando la presión se acumula saltan las válvulas de seguridad, y en los barrios marginales se acumula mucha presión. En el caso de Francia esto se veía venir desde hace tiempo, en España el fenómeno de la inmigración ha empezado más tarde, pero todo indica que el final no será muy diferente, a pesar de partir de una situación de menor rechazo a los extranjeros.

Una familia “normal” de cuatro hijos pero desgraciadamente con el padre alcohólico. En una época en la que era duro vivir él derrochaba gran cantidad de dinero, las broncas eran habituales y por todo esto la familia no aparecía por casa. Todo el mundo veía esta injusticia, la familia, los vecinos, las autoridades, pero nadie hizo nada. Ni nadie intervino en otra familia marginal con cinco hijos viviendo como salvajes y teniendo que ser expulsados de los colegios por insociables, recibiendo el desprecio y el temor de mucha gente y por supuesto la violencia física y psíquica.
Y nadie hizo nada por las dos hijas de los vecinos de esta familia marginal que vivieron durante años una situación esquizofrénica por tener semejantes vecinos y por que su madre era una gitana “apayada”, bizca y con un coeficiente intelectual que dejaba mucho que desear y su padre cuarentón con una depresión que le imposibilitaba trabajar y prácticamente salir a la calle, vivían de pensiones por invalidez. Ambos tipos de personalidad son despreciados en el ambiente marginal de los gitanos por lo que eran doblemente víctimas. Muchas veces las niñas iban al colegio porque voluntarios de Cruz Roja las llevaban ante la imposibilidad del padre si la madre no estaba.
En definitiva nadie hizo nada en miles y miles de casos como estos y mucho, muchísimo peores. ¿Que sentimiento pueden guardar en su interior todos estos niños hacia el resto de la sociedad cuando son adultos, aunque ellos no sean conscientes?, ira, rencor, deseos de venganza, frustración,.... Afortunadamente nuestra cultura en la mayoría de los casos lleva a interiorizar esos sentimientos, pero cuando la situación se desborda le salen a la sociedad, como a la americana por ejemplo, unos cuantos que se dan el gusto.
A un amigo le comentaba un día un conocido suyo que era yonki, que cuando salía por la mañana a la calle se quedaría en el portal y sin levantar la cabeza barrería la calle con una ráfaga de metralleta, ¡seguro que se lo merecían todos!.
No es casual que en muchos de los casos de asesinos múltiples en USA a alguien se le escape el comentario de que habían sido gente de la que se burlaban o despreciaban sus compañeros, por ejemplo los del instituto Colombine, tristemente famoso y otros más que están reflejados en la prensa.

En definitivas cuentas quien defiende la violencia innata en la especie humano lo hace aduciendo la historia humana y la verdad es que resulta difícil llevarle la contraria. Este tipo de mentalidad “no necesita pruebas científicas”, ya se las da la historia, lo que se pasa por alto es que la historia contada habla permanentemente de violencia pero se olvida de las épocas y pueblos que no han sido violentos. Tampoco cuenta la historia el verdadero motivo de esa violencia y no explica porqué esa diferencia de datos estadísticos sobre la violencia en distintos pueblos o en el mismo en distintas épocas o en distintos barrios.
Pero aunque no se le haga mucha propaganda también ha habido y hay pueblos pacíficos y solidarios, evidentemente son minoría, como no podía ser de otra forma, puesto que en el momento que un pueblo se vuelve ofensivo y militarista vence fácilmente a pueblos pacíficos, pero no todos son como los yanomami en que el 33% de los hombres moría en combate, 166 por 100.000 habitantes/año y mucho peor el de los sambias de Nueva Guinea con una tasa de 500 homicidios por 100.000 habitantes, aproximadamente un 46% de los hombres mueren en combate, sin duda todo un record.
Pueblos pacíficos han existido y existen como los indígenas de las Andamán, los shoshoni y los mission de California, los yahgan de Patagonia, los semai de Malasia o los bosquimanos.

Parece ser que la guerra está íntimamente ligada a la presión demográfica, o sea, a falta de otro método de control de la población mejor la guerra era la única alternativa, otra hubiera podido ser el sacrificio ritual pero lo lógico es que si tiene que morir alguien sea un extraño.
Evidentemente ellos no eran conscientes del trasfondo. (el canibalismo azteca es un buen ejemplo en el capítulo Acción / reacción)
Las guerras tribales y las que han realizado los estados no se parecen más que en las formas. Una tribu no pretendía conquistar el territorio vecino, pues no tenía una organización estatal para ello ni población suficiente. Solo los estados realmente pretendían conquistar territorios para almacenar más poder y riquezas con el saqueo y las guerras estaban claramente enfocadas a este fin, de aquí que en muchos pueblos íberos conquistados por los romanos se inmolaran todos los habitantes del en el mismo instante que sus defensas eran rebasadas, de esta forma a los romanos les salía cara la victoria pues las riquezas y los esclavos servían para pagar a la tropa.
Pero cuando una banda cazadora/ recolectora vence a otra ni le sirve el territorio, ni consigue botín alguno, pues lo único que pueden encontrar en el campamento enemigo es algo de comida, no mucha, algunas armas, que las sabe fabricar cualquiera, algunas pieles, mujeres o caballos y poco más. ¿Que salen ganando pues matándose?, salen ganando dos cosas, primero control de la población, curiosamente no de forma directa pues los combatientes son hombres que no tienen ninguna incidencia en el crecimiento de la población, un solo hombre puede tener cientos de hijos con decenas de mujeres. Pero la guerra no es la única característica de los pueblos guerreros, son los hombres los que combaten, así que las niñas no son bienvenidas, por lo que estos pueblos tienen los mayores grados de desigualdad (sex/ratio) entre sexos y el infanticidio femenino es la norma. En China son más modernos y al infanticidio femenino se le denomina aborto selectivo o abandono en los hospicios, causado en este caso en vez de por la guerra por la política del hijo único.
Diversos estudios de población realizados por antropólogos son muy expresivos. Los datos de población realizados por los antropólogos a etnias que todavía practicaban la guerra, y el infanticidio, cuando llegaron los occidentales muestran una a tasa de población media de 133/100 a favor de los varones en el estrato de edad adolescente, pero de 96/100 en los adultos. En cambio esas medias cambian si el censo se realizó 25 años o más después de dejar la guerra como práctica habitual a 104/100 en los jóvenes y 96/100 para adultos.

Otra ganancia que produce la guerra a un pueblo cazador es más indirecta pero básica para su supervivencia. Imaginemos los albores de la expansión de nuestra especie por el planeta, toda la Tierra estaba virgen de competidores excepto la que íbamos dejando atrás. La caza sobraba y cada clan podía ocupar todas las tierras que necesitara y tener toda la descendencia que deseara sin ninguna cortapisa. Una vez ocupado todo el territorio, ya no hay donde ir y los animales que cazar y frutos que recoger son finitos, y todavía no han aprendido sistemas de incentivar la producción. Y aquí comienza el problema, la evolución fue tan lenta que ellos no pudieron llegar a la conclusión de que la caza se acababa por el exceso de población, algo con lo que nuestra especie no se había encontrado nunca y para lo que no estaba preparada. (ver apartado Somos como niños) Por lo tanto en una situación de guerra permanente las fronteras de los territorios son tierra de nadie, donde resulta peligroso cazar o recolectar, por lo que estos terrenos se terminan convirtiendo en reservorios de los animales de caza, tanto por que se les caza menos como porque en estas zonas pueden criar con tranquilidad.
Hoy día los reservorios de fauna son una pieza importante en la gestión medioambiental en forma de parques nacionales o cualquier otra figura de protección.

“Hay una repulsión o intolerancia innata al sufrimiento ajeno, que mueve a la misericordia y al auxilio intra específico. Este impulso solidario no es suficiente para desactivar la violencia que unos hombres ejercen sobre otros y que ocasiona mucho dolor; pero impide afirmar que el hombre sea constitutivamente malo-para-el-otro”. (El hombre en desazón)

Es fácil llegar a la conclusión de que la violencia es genética viendo familias donde la delincuencia se hereda en mucha mayor medida, pero viendo como se cría a esos niños salta a la vista que no es necesaria la genética, son criados como salvajes y como tal se comportan aunque unos pocos sean capaces de romper la cadena. Pero también niños adoptados han tenido unos niveles de delincuencia más parecidos a sus padres biológicos que a los adoptivos, en primer lugar pueden ser los genes, pero también las improntas que esos niños han recibido hasta determinada edad en que fueron apartados de sus padres biológicos, así que aquí cabría diferenciar por edades para diferenciar la genética de la impronta. Alguien puede pensar que no somos los patos de Konrat Lorenz, por lo de la impronta, pero esto lo veremos a lo largo del siguiente ensayo.

“Hemos visto esos pocos casos en los que un ser humano crece aislado en la selva, ¿que pasa con ellos? Van a tener un desarrollo similar al de un simio. Un niño que no recibe estímulos culturales de su entorno no puede desarrollar todo su potencial, no irá más allá que cualquier antropoide” (Victoria Hernádez, La Razón 29-9-07)
Según Eric Turkheimer la criminalidad no está en unos genes heredables si no en “personalidades” heredables, lo que es más controlable.

Parece pues que la violencia en nuestra especie no es tan inevitable como se cree, o mejor dicho es tan innata como el pacifismo, solo depende de las necesidades que las circunstancias cambiantes crean.
Viendo los datos de delincuencia entre USA y Europa o entre los barrios marginales y los que no lo son, salta a la vista sin ser ningún experto que esos niveles de delincuencia tan altos están claramente motivados por circunstancias sociales. Por lo tanto esa diferencia entre el 4,8/100.000 de asesinatos en USA y el 0,96 en España se puede solucionar fácilmente. Pero aún así queda ese 0,96 en España ¿Es el mínimo inevitable?, bueno en Europa pasa exactamente lo mismo, la inmensa mayoría de esos asesinatos los comete una pequeña fracción de la población y en zonas urbanas, 32% de la población alemana comete más del 50% de los delitos, el 30% rural el 14%, una reducción más que drástica, aún así ¿es inevitable esa violencia?, puede que si o puede que no, pero no me cabe ninguna duda de que si se invirtiera un poco más en apoyo social aún bajarían más esas cifras y por lo pronto los índices de delincuencia serían bastante anecdóticos.

¿Somos egoístas?
Está parece ser una de las grandes condenas de nuestra especie, o así se cree, pero...desear lo ajeno no era posible en una pequeña banda, que es donde evolucionó el ser humano, en ella tenías lazos familiares con casi todo el mundo.
Si eres nómada poco puedes cargar encima, tampoco tenían muchas más cosas los sedentarios, pero en cualquier caso no podías robar algo que no podías usar porque todo el mundo lo vería inmediatamente; si te quedas más comida que el resto serás dejado de lado y solo lo tendrás más difícil; si tu comportamiento molesta o pone en peligro a todo el grupo, el grupo se volverá contra ti.
Por otra parte la dependencia de los frutos de la naturaleza que no es algo uniforme en el tiempo obligaba a la solidaridad y al reparto equitativo entre todo el grupo, haya aportado la comida quien sea, es la norma todavía entre los pueblos cazadores y recolectores.

Si en la evolución humana ha existido el egoísmo ha sido solo a los extraños y por desconocimiento, pues en el momento en que tratas con otros ves que son como tu. En muchas culturas los extraños no eran siquiera considerados humanos como ellos. Hoy todavía un extraño es llamado forastero en muchos pueblos de España, con lo que esa palabra conlleva.
Parece lógico que el egoísmo no forme parte de nuestra genética y sea una adaptación más o menos moderna o una reacción atípica ante una situación atípica. Una de las muchas capacidades de las que estamos dotados, la situación es esta y la respuesta esta, otra situación generaría otra respuesta.
En un clan, que es donde evolucionó nuestra especie, no se puede ser ni egoísta ni insolidario, ni mandón no te lo permitirían tus padres, hermanos, primos, tíos o amigos, pero en una sociedad evolucionada con mucha gente conviviendo, las normas del clan rotas, una situación injusta y con un poder que fomenta la división para bien suyo el asunto cambia sustancialmente.

Quizás se este confundiendo el deseo irrefrenable y casi obsesivo de tener la casa y la comida asegurada, lo que conlleva una alta estima personal, frente a lo contrario, la falta de lo mínimo, lo que conlleva una baja estima personal. Pero ahora metemos esto en su contexto: la naturaleza. En grupo cazador-recolector cuando hay excedentes se montan grandes fiestas si no se pueden guardar estos excedentes, o se reparten equitativamente o bien se dejan en un almacén común (nuestro lejano pasado). En las sociedades estado durante siglos (nuestro reciente pasado) cuando había abundancia los pobres comían, cuando había escasez menos que los perros del señor. Así que desde hace unas pocas generaciones (comparativamente a nuestra historia) contra más tengas, más aseguras que no haya épocas de escasez, o sea, épocas en las que te conviertas en escoria sin ningún valor.
Tener dinero supone dos cosas, que no te falte nada material, pero sobre todo una alta estima social (algo necesario en un ser orgulloso) y en un mundo donde el que está arriba lo hace apoyándose en la cabeza del de abajo, cuanto más alto estés menos pies te pisarán. Esto se consigue normalmente con dinero, pero no es el único medio.

Por lo tanto si encuentran nuestro gen violento, mandón o egoísta será cogido de la mano de otros genes pacíficos, igualitarios, solidarios,... Por supuesto sin olvidar que todos ellos solo serán herramientas en manos del destino y de las circunstancias que se den, las genere la naturaleza directamente o a través de nuestra especie.

La liebre y la tortuga
Somos animales y aunque no resulta fácil explicar como encajan en la naturaleza nuestras capacidades intelectuales y espirituales (o como se quieran llamar) con relación a las del resto, sí que es más sencillo demostrar que uno de los rasgos más básico de la animalidad, la selección natural actúa en el ser humano, con sus propias características pero actúa. Características que no nos diferencian tanto del resto como nuestras cualidades intelectuales. “David P.Barash nos dice en la liebre y la tortuga que la primera es el desarrollo tecnológico y la segunda el desarrollo humano como especie” y Bernard Campbell nos recuerda que:
“Todavía nos enfrentamos a los mismos problemas que tenían planteados nuestros antepasados: problemas de supervivencia”.

Dependemos todavía, de manera absoluta y final, de la naturaleza de este mundo, de la vida vegetal y animal con la que vivimos.
Y no solo actúa la selección natural sobre nuestra especie si no que ni siquiera tenemos el control.

La liebre y la tortuga partieron a la vez y a la misma velocidad, pero en un momento dado la liebre echó a correr y ahora esta lanzada a todo galope, la brecha abierta es una situación nueva para nuestra especie y quizás no sea una simple anécdota.

Podremos vivir en una mansión, llevar ropa cara y un reloj de oro, ducharnos todos los días y oler a perfume caro pero somos el mismo animal que cazaba bisontes en los Pirineos y llevaba un collar de garras de oso colgado del cuello, por no recordar que ante un retrete no hay clases sociales, ni razas. Esta afirmación no es cualquiera. Si un animal se caracteriza por respuestas básicas a problemas básicos hay que recordar que el animal humano se enfrenta a problemas nada básicos como la contaminación, la energía nuclear, la tecnología, el exceso de población, etc. un poder enorme en manos de un “animal”, una tortuga a velocidad de liebre, un príncipe soberbio que hereda el trono con poder absoluto siendo un niño de 10 años...

“Somos parientes muy cercanos de otros mamíferos de sangre caliente, este hecho no puede obviarse, y las distinciones que nos separan de los demás mamíferos son relativamente pequeñas. Estas diferencias, que parecen tan considerables, pueden reducirse a poco más que nuestra notable capacidad lingüística y a todo lo que ello ha supuesto a lo largo de los últimos 10.000 años de nuestra evolución.” (Ecología humana)

El animal humano
El ser humano, como todo animal, consta de dos partes: la física y la cultural, tres si se añade lo que algunos llaman el alma, pero cuando se habla de la evolución solo se piensa en la física cuando la otra ha tenido una evolución pareja y es más importante para la supervivencia de cualquier especie, especialmente la humana.
Si nuestra parte “animal/cultural” prima en nuestra forma de vida primará en nuestros sentimientos y estaremos más sometidos a la selección natural dirigida por esa parte, si es la “animal/física” será esta la que dirija la selección, o sea en una sociedad donde la resistencia física no es necesaria la cultural es el motor de la evolución (evolución cultural), lo que no quiere decir que el cuerpo físico deje de evolucionar, y en otra dura y espartana será el físico el motor y la cultura quedará en segundo plano. Ambas son la selección natural y lo que haga una, otra o ambas es la selección actuando, en el bosque o en el asfalto.

¿Cómo y cuando se produjo el cambio de una mente animal a una humana con su raciocinio?. No se sabe con exactitud. Si es cierta la teoría de la evolución habría que aclarar en que momento de nuestra evolución hemos adquirido eso que se ha dado en llamar “consciencia para unos y alma para otros” y que es lo que realmente nos diferencia, cualitativamente, del resto de los animales, lo cual no deja de ser una suposición.
De no existir eso llamado alma y dejar reducido el asunto a unas simples capacidades cognitivas: capacidad de lógica, de almacenar información, de aprender de la experiencia, etc., estas solo serían unas adaptaciones más entre otras muchas del reino animal y el asunto se simplifica mucho. Si nuestras capacidades son simples adaptaciones como la velocidad del guepardo o las púas del erizo, son unas más entre muchas y solo se diferencian en un salto cuantitativo con respecto a las otras, aunque no más que algunas asombrosas adaptaciones como los 340kms/h del halcón peregrino.

Quizás, pues, no sea tan complicado ni haya la diferencia que creemos y la verdadera diferencia esté en nuestro egocentrismo.
Nos impresiona la capacidad de los animales para predecir el tiempo, sobre todo insectos como las hormigas que hacen nidos en montaña con las acículas de los pinos, cuando los nidos son pequeños el tiempo será seco, si los nidos los hacen más altos, hasta casi 1 metro, el tiempo será húmedo. Predicen terremotos, “huelen el miedo”... En un congreso sobre lobos nos contaron el caso de dos hermanos pastores que vivían en una zona lobera, uno de ellos le hacia frente a los lobos tirándoles piedras y chillándoles y los asustaba, el otro pensó en pedir una baja médica porque cada vez que aparecían los lobos le enseñaban los dientes y estaba asustadísimo. Pero cualquiera que tenga un perro ha podido observar como “huelen” a la gente al primer golpe de vista, como saludan a un extraño meneando el rabo o directamente los tienes que sujetar por que les enseñan los dientes. Esto demuestra que los animales tienen capacidades psíquicas de las que prácticamente no sabemos nada. La mayoría de los animales del parque nacional de Yale, Sri Lanka, desaparecieron hacia las montañas antes del tsunami de 2004. Existen muchos testimonios de gatos, perros, elefantes, aves, etc.
Pero además hay unos cuantos estudios sobre chimpancés o incluso sobre aves en los que se han podido descubrir comportamientos adquiridos, algunos en tiempos recientes, y subculturas de un grupoo de una zona a otro, comportamientos que aprenden los jóvenes de los adultos, sea labar las batatas en el agua de la playa, bañarse en aguas termales o agujerear las tapas de las botellas de leche para acceder a la nata.
Esas capacidades en una especie sin raciocinio les permite predecir un terremoto, el tiempo u oler el miedo del pastor ¿qué le permitirían a una especie que casualmente hurgara, por placer o por necesidad, en esas capacidades?.

¿Son humanos?
Me refiero a otros hombres. Mucho cuidado con una respuesta poco meditada a los ejemplos que siguen a continuación, pues cabe recordar respecto a la diferencia entre el resto de los animales y los humanos que el Papa tubo que mediar, décadas después del descubrimiento de América, para afirmar que los indios eran humanos y por lo tanto tenían alma, lo que represento la condena de la raza negra.
Que hubiera personas que creyeran que no eran humanos no es tan extraño, aparte del interés en convertirlos en esclavos, desgraciadamente aquí entra en juego la falta de información, incluso entre las personas informadas.
Se sabe en general que los pueblos tribales solían vivir en guerra constante y con unas creencias muy bárbaras a veces, aunque se olvidaban de los pueblos pacíficos.
Lo que no se dice tan a menudo, entre otras cosas porque no lo dicen los antropólogos, es que realmente tenían comportamientos más propios de animales que de humanos en muchos casos.
Nos han llegado y seguro que suavizadas, las barbaridades que los conquistadores hicieron con los pueblos primitivos en muchos casos, lo que no sabemos es que tenían razones de peso para ello, según sus mentalidades (soy socio de Survival para que no quede duda de mi atracción por los pueblos indígenas) Existen datos sobres los indios del Amazonas y entre ellos unas filmaciones de la FUNAI (Fundación para los indígenas del gobierno de Brasil), encargados entre otras cosas de contactar con tribus aisladas y en peligro por algún motivo, que son muy elocuentes. Después de contactar (años 80) con un grupo y de varios días de buenas relaciones en los que incluso el grupo de indios instaló su campamento cerca del de la FUNAI una mañana un fotógrafo observaba unas plantas, un indio se le acerco tranquilamente y sin mediar palabra saco una maza que tenia escondida entre la vegetación y lo mató. Los indios huyeron y dos años después se volvió a contactar con ellos, al principio con muchas reticencias. Esta vez los miembros de la FUNAI se mantenían siempre juntos. Una mañana una anaconda mató y se llevo a un niño. A tiempo el grupo de la FUNAI se dio cuenta de que los indios creían que el médico del grupo era brujo y el responsable de la muerte del niño en venganza por la del fotógrafo, así que retiraron al médico que tuvo que irse, de lo contrario hubiera corrido la misma suerte que el fotógrafo.

Estos detalles de las creencias y actitudes de los pueblos primitivos nunca salen en la televisión, ni en los libros por lo que son absolutamente desconocidos para los occidentales. Nos han encandilado con lo buenos que son los indios (solo algunos) en la "Selva esmeralda" o "Bailando con lobos".
Existen algunas referencias de cómo los indios de Norteamérica creían que a través del martirio de sus enemigos les robaban su fuerza, más contra peor fuera y toda la comunidad asistía al evento, de la misma forma que estos acontecimientos han sido públicos en Europa hasta hace bien poco y siguen siéndolo en algunos países.
Los occidentales no es que hallamos sido almas cándidas, simplemente actuábamos a otros niveles y dirigidos por unos valores muy distintos por lo que evidentemente existió una incomprensión de lo que ocurría con los indios y ante un hecho como el de la FUNAI es de imaginar la respuesta de los conquistadores.
“Matar a un miembro de la tribu está generalmente prohibido, mientras que matar a alguien de otra tribu puede ser incluso una proeza digna de elogio. Al fin y al cabo, un miembro de otra tribu no es un ser humano”.
En otra ocasión los miembros de la FUNAI pudieron contactar (años 70) con la tribu que buscaban a través de una tribu vecina de la que eran enemigos, estos les contaron que hacía poco habían tenido una refriega, como de costumbre, en las que con arcos y flechas solía haber algún muerto pero esta vez estos habían conseguido escopetas a través de los blancos y debieron organizar una auténtica matanza. Se llevaron de rehén a un niño de unos dos años y delante de las cámaras de la FUNAI uno de los indios les enseño que hacen ellos con sus enemigos, cogió al niño que se agarraba a sus piernas como un poseso y en este momento cortaron la filmación...

Médart Chouard de Groseillers, trampero, tuvo la ocasión de asistir en 1716 a un enfrentamiento entre comanches y dakotas. Los dakotas le dijeron que habían leído en los signos que vencerían con la presencia de un rostro pálido. Nada más comenzar el combate empezó una tormenta, el jefe dakota detuvo la lucha y le dijo al jefe comanche “Observa, valiente enemigo, toda el agua que cae del cielo; mira nuestros aderezos de guerra y nuestras bellas vestiduras, el agua las estropea y las torna tristes. Mira también el barro que cubre el suelo. Nuestros bravos, los tuyos y los míos, no pueden morir en el barro. ¡No es este un buen día para morir!”.
“Te he escuchado con el corazón y mi boca te dice: ¡Sí, este no es un buen día para morir!. Has visto las cosas claras. Que cese el combate. Pero has de saber valiente jefe, que tu sabiduría es tan grande que desde ahora los comanches te llamarán Topo-ciego-Que-Ve-Claro”.
Este le explicó más tarde al estupefacto trampero que sus mujeres necesitaban más de un año para confeccionar una casaca de guerra y que era estúpido estropearla con el barro por una batalla que podía ser aplazada para otra ocasión. Estos sí que eran punkis y no los cagaos que andan con cresta por nuestras calles.

Hablar de esta violencia irracional en muchos pueblos primitivos y su “animalidad” puede no ser correctamente entendida por mucha gente, especialmente la más joven. Yo tengo en casa unos dos metros lineales de libros de antropología o mitología, me he visto muchos documentales sobre estos temas, tengo arcos y flechas en mi casa que he cambiado por machetes a indios del Amazonas, pero con escuela y cancha de voleibol en la aldea, y como he dicho soy socio de Survival Inernational y tenía casi los cuarenta cuando empecé a leer alguna cosa sobre la violencia en algunos pueblos tribales, pero hasta que no vi los documentales de la FUNAI no hubiera imaginado tal grado de salvajismo. Era más bonito imaginar a los indios como salen en la película de la Selva esmeralda o en Bailando con Lobos, aunque no se si se ha percatado mucha gente que en ambas películas, que se tienen como estandarte de la defensa de los indios, hay otros indios que son tan malos como los de las películas de vaqueros, en el caso de la segunda les toca a los pawnes correr ese papel, así que me imagino que la opinión de los pawnes actuales de esta película no será tan positiva como para los sioux de Pinne Ridge donde se rodó.

Las barbaridades de la guerra de Yugoeslavia se han cometido en una sociedad donde se tiende a desaprobar esos comportamientos, tanto en lo social como en lo religioso, lo cual siempre es un freno a las ansias de venganza histórica que acumulan los tres pueblos balcánicos. En una sociedad, la tribal, donde no solo no hay un freno moral a la violencia con el enemigo, puesto que ni siquiera es considerado humano, sino que incluso sus creencias sagradas les animan a ello, el resultado no es difícil de imaginar, aunque pisotee el romanticismo con el que muchos los veíamos.
De todas formas insisto en que hay muchos pueblos pacíficos.

Recalcar que no hay que irse tan lejos para ver cosas parecidas, Yugoslavia o Ruanda nos han dado buenos ejemplos hace bien poco. Pero más cerca, en la rica Europa, tenemos todavía pequeñas bolsas de población llamada “marginal” donde la capacidad intelectual es ínfima y sus comportamientos son absolutamente víscerales. Los asistentes sociales que atienden a la parte de la población gitana en España que todavía vive marginalmente podrían contar muchas cosas, si no fuera por que son políticamente incorrectas. Por no nombrar el Bronx de Nueva York o cualquier barrio marginal de cualquier ciudad. Todos hemos visto por la televisión los niños sicarios colombianos, niños que a partir de los 12 años matan a cualquiera que se les diga por bien poco dinero, aunque en occidente, sea dicho de paso, solo nos cuentan la versión de que los malvados comerciantes los matan por que les espantan la clientela.
En estos ambientes la lógica intelectual es sustituida por unas actitudes absolutamente viscerales y simples y sus conflictos se solventan violentamente sin contemplaciones. Todos estas actitudes y muchísimas otras más parten de la incultura, no de la falta de capacidad racial de raciocinio.

Colonialismo variopinto
No es necesario insistir en la actitud de los ciudadanos occidentales hacia los del tercer mundo por sus sistemas sociales y costumbres que se consideran tan retrógradas, aunque en el ámbito oficial todo sea solidaridad y comprensión. Más democrático y moderno pero no deja de ser la misma mentalidad colonial que consideraba que solo pueden formar un estado independiente los pueblos “civilizados”, quedando los “retrasados” como si fuesen niños pequeños a los que llevar de la mano, la verdad es que la descolonización ha dejado nefastas consecuencias de las que occidente no es ajeno.
Esta misma mentalidad pero con apelativos revolucionarios la empleo el marxismo para exterminar física o culturalmente a los pueblos primitivos que quedaron dentro de sus límites de influencia y han servido para justificar la dictadura militar en Argelia, la represión del pueblo palestino o bombardear Afganistán. Y en general no importa tanto como cuando la represión las sufren pueblos más avanzados, como en los tiempos de la URSS por ejemplo. Por cierto, no sé si se habrá dado cuenta el lector que en Afganistán las mujeres siguen con el burka, parece que los talibanes no eran los únicos que lo imponían, pero como ya es una democracia no se habla de eso.

Es evidente que la especie humana no es algo uniforme y que si hemos de juzgar por tantos %, la mayoría de los humanos no se comportan con la racionalidad que se le supone, desde occidente, a la especie humana y si esta racionalidad es lo que nos diferencia del resto de animales, una parte importante de la población humana pone en cuestión esta diferencia o cuando menos la matiza.
Somos seres culturales pero incapaces de discernir entre lo que está bien y lo que nos interesa y poco nos cuesta actuar visceralmente, como un animal, evidentemente nuestra visceralidad no es como la de un mono, pero la de él tampoco es como la de un ciervo. Y quien trata con gente marginal y muchas personas no tan marginales o con ciertas culturas sabe lo sencillo que resulta provocarles, una simple mirada o cualquier otro elemento del lenguaje no verbal, por no decir una frase que interpreten como ofensiva y la respuesta agresiva es instantánea, cualquiera que sepa provocarles controla su vida más que ellos mismos.

Somos el centro
Cuando Darwin publicó su libro muchas personas no aceptaron (y aún hay quien) que somos animales (algunas viñetas pintaban a Darwin con cara de mono) Respecto a los que lo aceptaron, lo hicieron y lo hacen con condiciones, solo en lo básico, pues “nuestra cultura y ciencia nos liberan de esa animalidad”.
En Occidente se consideró un axioma que la Tierra era el centro del universo, cuando se demostró que eso no era verdad, aceptamos nuestra periferia, pero con condiciones. Todo lo que hacemos sigue haciéndonos creer que somos el centro del universo y cuando se niega que la selección natural actúa sobre nuestra especie lo estamos demostrando. Lo seguimos demostrando cuando tenemos la “fe” absoluta de haber roto las reglas del juego sin atender a los datos científicos.
Con nuestro raciocinio podemos mitigar “reconducir”nuestra animalidad pero seguimos pariendo, no por mucho tiempo a este paso, creciendo, reproduciéndonos, meando, haciendo el amor, matando, enfermando, etc. Basta mirar los periódicos para comprobar como a muchos ciudadanos su animalidad les desborda: violaciones, asesinatos, etc. Esto solo es la punta del iceberg ya que cualquiera en su vida cotidiana vive, en silencio, una guerra diaria y constante contra sus propios miedos, fobias, pulsiones sexuales, etc., aquello que jamás contamos... La mayor parte de la gente aunque no entendamos de donde nos salen esos miedos, fobias o pulsiones, los controlamos y rechazamos y no les damos carta de naturaleza, muchas personas en ese proceso se pierden, más o menos.
Esa parte “oscura del alma”que todo el mundo tiene, aunque no haya querido verlo todavía, es un misterio y un tabú del que no se habla, aquí lo haremos más adelante.

Se podrá matizar todo lo que se quiera nuestro estatus dentro del reino animal, pero ninguna persona en su sano juicio puede negarlo, que es lo que se esconde detrás de la “aceptación con condiciones”.

“..., Si no también que la humanidad, a pesar de abrumadores avances tecnológicos, forma todavía parte del mundo natural y arriesga su supervivencia, como especie, cuando se ignora este hecho básico” (Ecología humana)

“La inteligencia se ha desarrollado hasta tal punto que ahora controlamos mucho más nuestros sentimientos y emociones que el resto de los animales y podemos pensar sobre nuestras elecciones. Otros animales son incapaces de razonar ante las circunstancias y, por lo tanto, son esclavos de su naturaleza y biología. Pero nuestra biología es la causa que se esconde tras la mayoría de las elecciones que tomamos, aunque muchos lo ignoremos. Por eso, a pesar de poseer mayor control sobre nosotros que la mayoría de los animales, no podemos ignorar la naturaleza. El mayor obstáculo con el que se encuentra la mayoría de la gente es el rechazo de la idea de que somos animales, pero con mayor inteligencia. Este rechazo provoca que estas personas se conviertan en víctimas de su naturaleza” (Por qué los hombres no escuchan y las mujeres no saben leer los mapas)

Recordar la creencia imperante de que la medicina más tarde o más temprano lo conseguirá “todo” y sojuzgará a las enfermedades que nos agobian. A esta conclusión solo se puede llegar a través de un análisis totalmente superficial y no resistiría la más mínima prueba. Que defienda esto gente sin preparación es lógico, pero que lo defiendan científicos se salta las normas de la ciencia. Con esto demuestran que su análisis no está hecho a través de la lógica científica sino de la humana. No hay ninguna diferencia en defender esto y la parapsicología y es más propio de quiromantes que se anuncian en TV que de científicos. Científicos que además, volviendo a saltarse sus propios normas de que solo lo demostrable científicamente es verdad, no dudan en negar tajantemente que la parapsicología y todo lo relacionado con ello es falso, e incluso crean grupos para denunciar todo ese mundo en bloque (por supuesto no pueden aportar pruebas de la no-existencia de todo esto), incluidos a los curanderos, y no me refiero a los que se hacen ricos, que llevan miles años curando incluso a algunos médicos. Mientras, conocen de sobras el efecto placebo y empiezan a aceptar, no se bajo que condiciones, que la psique está detrás de buena parte de las enfermedades físicas.
La ciencia no es neutral (J J Sánchez Inarejos; Ming y Smiht) como quiere creerse, de aquí lo poco que se investiga en el tema de este ensayo o en otras muchas cosas y de aquí que muchos científicos, incluso bien intencionadamente, tomen partido en esta especie de caza de brujas por todo lo que consideran retrógrado y producto de la incultura y la barbarie, sin siquiera molestarse en informarse, juzgando únicamente a través de sus estereotipos.

Viendo libros, revistas, vídeos cualquiera puede observar una serie de pequeños detalles subliminales y muy significativos de cómo pretendemos escaquearnos de aceptar lo que no nos interesa: en un programa de la BBC sobre simios se ve a una madre despiojando a un pequeño, el comentario es que de esta manera refuerzan sus lazos de unión y que se cree que en el ser humano esto ha sido sustituido por el chismorreo, ambas cosas son banales y sirven de relajo entre el grupo. ¿Cómo que se ha sustituido por el chismorreo?, quizás pero solo una parte de la humanidad, otra muy amplia y no solo primitivos sigue practicándola, sin ir más lejos la profesora de un pequeño pueblo en la selva del amazonas peruano, señora con carrera universitaria. Pequeños ejemplos como este, sutiles o no tan sutiles, hay unos cuantos en el tratamiento de las noticias y de la información de cosas que nos “puedan relacionar” con lo primitivo y nos comportamos por ello como “nuevos ricos”.

Todos estos ejemplos y muchos otros demuestran que como humanos, cultos o incultos, analizamos la vida de una forma totalmente superficial, simplista, aquello de que estas con nosotros o contra nosotros, o es blanco o negro,...
Justificamos lo que nos gusta. No analizamos racionalmente que está bien o mal y actuamos en consecuencia, si no que una vez que algo nos gusta o nos apetece le buscamos una justificación, más burda o más refinada. En diciembre de 2007 han detenido en Zaragoza, entre otras personas, a un oficial de la policía municipal y a un siquiatra por estar metidos en una red que intercambiaba videos pornográficos con niños, cabe preguntarse si este oficial ha detenido a algún pederasta y el siquiatra lo habrá tratado.
En muchos casos son sensaciones a las que luego damos una base moral muy sencillita y punto: ese tipo no me cae bien o esa cosa no esta bien, así que a partir de ahí seguro que uno le ve todos sus errores lo que incrementará el rechazo. Y no se cuenta con las sutilezas del lenguaje no hablado, que no se entiende o que incluso no se es consciente de su existencia pero que marca totalmente nuestra relación con los demás y nuestros conflictos. Este lenguaje no hablado es el que nos dice que la explicación que nos están dando esconde truco, que el niño por más que lo niegue ha roto el vaso y que las disculpas que nos ofrecen no son del todo sinceras, a partir de aquí la desconfianza...!Y la respuesta adecuada!, el problema es que al no conocer este lenguaje y no entender muy bien que ocurre, ante la duda, para preservar nuestro orgullo de una posible derrota, pasaremos al ataque (piensa mal y acertarás).

En fin, soy un emperador divino, centro del universo y como tal hago lo que me place y seguro que está justificado; si yo estoy mal, seguro que todo el mundo está mal; si yo estoy bien, seguro que todo el mundo también lo está, ya sabes forastero que en este corral solo hay sitio para un gallito....

2ª Parte Selección natural
La selección natural
La principal misión de la selección natural es que los miembros de una especie estén bien adaptados a su medio (sea cual sea) y vivan en buenas condiciones, lo que les permita invertir parte de su energía sobrante en reproducirse, cosa que a la larga va en beneficio de la especie y del individuo. Pero se suele pasar por alto dos detalles fundamentales a la hora de juzgarnos a nosotros mismos. El primero es la mala costumbre de juzgar algo tan extenso como la evolución humana a través del prisma de una vida tan corta como la de cada individuo, por lo tanto hacer un juicio sobre nuestra evolución contando solo con un corto espacio de tiempo histórico, además de unos cuantos prejuicios sobre el prehistórico, es un error.

El segundo detalle que se pasa por alto es el de que la naturaleza es cualquier cosa menos un ente estable. Cuando una especie ocupa una extensa área, como un gran continente, con distintos climas, los individuos de los extremos llegan a ser muy distintos en peso, color, alimentación, etc. Son pequeñas adaptaciones a situaciones distintas y los que resultan más aptos en las zonas áridas no lo son en las frías. Durante unos años los topillos tan apenas se verán en el campo y de repente aparecen millones...
Todo ser vivo tiene unos límites biológicos en los que puede vivir, fuera de ellos la vida es excesivamente dura o imposible. Existen unos animales en el que ese margen es muy pequeño, son los muy especializados como el lince, en otros es muy grande como en el gorrión, el zorro o el ser humano, son los generalistas.
Entre todos los individuos de una especie tienen un conjunto de genes, de capacidades, que les permite vivir en el 100% de los posibles nichos ecológicos aptos para su especie. En cada individuo solo hay una parte, más grande o más pequeña. Existiendo variedad la especie, por encima del individuo, estará en condiciones de aprovechar cualquier nicho ecológico y de responder ante eventuales cambios en el medio.
Si todos los humanos fuéramos como los bosquimanos nos hubiera sido imposible ocupar las partes frías del planeta, o sea, Canadá, Bután, Nepal, Suecia, Noruega, Finlandia, Islandia, Rusia, Dinamarca, Alemania, Polonia, Japón, Bielorrusia,... y gran parte de países como Estados Unidos, China, Afganistán,...

Durante millones de años la selección natural actuó sobre una familia de homínidos hasta llegar al homo sapiens en todas sus subespecies, variedades o razas, como se les quiera llamar, y no cabe discutir sobre éstos apelativos puesto que son los mismos términos que se utilizan para infinidad de especies de animales o plantas. Resultan evidentes las diferencias raciales tan extremas en la especie humana, típico de un animal que ocupa enormes extensiones, no solo en aspectos exteriores:
La mayor sensibilización de los asiáticos al alcohol y su menor carga de testosterona, por esto son más lampiños, entre otras cosas.
Una enfermedad llamada anemia falciforme afecta a los negros americanos y africanos que puede ser grave pero que en África el gen portador de esta enfermedad les servía para combatir la malaria, tampoco sufren de apendicitis.
La enorme resistencia al frío de los aborígenes australianos
Los anglosajones son más sensibles a la escarlatina
La acumulación de grasa en los glúteos de las mujeres San (Bosquimanos)
Cerca del 90% de los ciudadanos de Europa del norte son portadores del gen que controla la lactasa, enzima que permite asimilar la leche, en cambio la inmensa mayoría de los amerindios, africanos y asiáticos no poseen este gen, por lo que la leche les sienta mal.
Mujeres rubias de ojos verdes y origen escandinavo son el segmento de población más afectado por la esclerosis múltiple por lo que se cree que esta enfermedad viene de los vikingos
También hemos oído hablar de armas biológicas raciales.
Y por ende en cosas mucho más pequeñas relacionados con nuestra biología, que causan por ejemplo que las medicaciones siquiátricas no sean iguales de eficaces en humanos de distintas razas, a parte de entre los miembros de una misma raza.

Se podrá afirmar, de hecho es lo que se hace, que todo esto sirve de poco puesto que con nuestra tecnología podemos vivir igual de cómodos en cualquier parte y que todo eso es prescindible. Pero hay dos detalles que se pasan por alto, por una parte todo eso esta en nuestro acerbo genético por lo que seguirá con nosotros durante mucho tiempo lo usemos o no. Y por otro se juzga nuestra evolución de cientos de miles de años por los últimos cincuenta y cuando además solo somos unos pocos los que “supuestamente” estamos al margen, la mayor parte de la humanidad es azotada por todo tipo de calamidades (acaba de suceder el maremoto del sureste asiático de final de 2004 con alrededor de 300.000 muertos, entre ellos unos cuantos occidentales)
Pero bueno como más tarde o más temprano toda la humanidad vivirá bien y por lo tanto marcando su camino al margen de la naturaleza... Pero en esta afirmación, más bien axioma, existe un pequeño fallo: si unos mil millones de personas consumen mucho más que los otros cinco mil juntos y además esperamos ser muchos más ¿de donde saldrá todo lo que hace falta para que lleven nuestro nivel de vida, que además va increschendo?. El acero, el petróleo y otras materias primas están teniendo grandes alzas en sus precios por el mayor consumo de China y de la India.
Parece que solo cabe una posibilidad: algo parecido al mundo feliz de Aldous Haxley, donde una parte de la humanidad vive totalmente al margen de la naturaleza y de sus leyes y otra, totalmente separada, sigua siendo salvaje. Ante esta posibilidad la selección natural seguiría actuando en el ser humano, más en los salvajes.

Como comentario al margen me gustaría invitar a meditar sobre como será posible que una pequeña parte de la humanidad se cierre totalmente al exterior para vivir en el paraíso, mientras miles de millones destruyen ríos, mares, bosques, etc. en la mayor parte de la Tierra. No cuesta darse cuenta que por mucho que hiciéramos en Occidente por nuestro medio ambiente sería ínfimo comparado con la destrucción causada. Un chalet de ricos con su piscina, césped y demás en mitad de varias fábricas siderúrgicas, una papelera, chabolas y alguna otra cosa por el estilo. Nada envidiable.
Parece lógico que tampoco esta población estaría libre de los efectos perniciosos viviendo en semejante entorno. Por muy protegidos que estén los ricos en USA también sufren la violencia cotidianamente por mucho que gasten en su seguridad y dediquen un enorme esfuerzo a evitar zonas peligrosas y ha adquirir medidas cotidianas de precaución en su vida diaria.
Resulta evidente que no es posible imitar nuestro derroche por el resto de la población mundial, lo que deja bien claro que el apoyo de los estados occidentales a los del tercer mundo para su desarrollo no es del todo sincero.

¡Ah! con nosotros no va
Formas artificiales de muerte
Pero en occidente tenemos una cultura y una tecnología que nos libera completamente de todo esto. Bueno, sí existen multitud de razas humanas como respuesta al medio natural, desde los pigmeos hasta los vikingos, pero hasta ahí la naturaleza les influenciaba totalmente, a nosotros (a mí) ¡nooo!... ¿No?.
Respecto a los humanos podemos hacer una clara división, el tercer mundo por un lado donde esta claro que la selección natural actúa directamente en muchas zonas y en grandes capas de la población; Gustave es un simpático cocodrilo de siete metros y cien años, según los paisanos, que vive en el lago Tanganika y se ha comido ya alrededor de 200 personas (20 Minutos, 12-4-05)

Por otro el occidente rico donde se ha llegado a que el suicidio y los accidentes de tráfico por este orden son las principales causas de muerte de los jóvenes entre 14 y 25 años. (Eduardo Fernández Villoria, Fundación Jiménez Díaz)
Estos datos es necesario matizarlos pues hay que descontar un tanto % de los cambios producidos en la escala de causas de muerte de los jóvenes debido a que el control de la salud y la mejora de la alimentación a mediados del XX hizo retraerse a enfermedades típicas causantes de elevada mortalidad infantil. Descontado este tanto por ciento el puesto que ocupan el suicidio y los accidentes de tráfico es absolutamente merecido y ambos han ido en curva ascendente.

Los cachorros de todas las especies son osados pero muy inexpertos, un cóctel muy peligroso en la vida, así que las primeras victimas de la selección natural son la mayoría de los jóvenes y su delito la inexperiencia. Puede ser en forma de dejarse sorprender por un predador, por una tormenta, por no saber buscarse la vida o construirse un refugio inadecuado, en la carretera,... En Julio de 2007 han muerto 12 personas en el Mont Blanc, un padre y su hijo, 12 militares suizos y 4 universitarios, Entre estos últimos una chica estaba con su tesis doctoral, el coronel Olivier Kim de la gendarmería francesa, dijo “lo peor es que no supieron construirse un refugio de emergencia, un agujero en el que esperar que amainasen el viento y la nieve. En vez de permanecer a varios grados bajo cero hubieran podido apiñarse, todos juntos, y crear una temperatura soportable para esperar la llegada de ayuda”. Y yo añado que es algo muy sencillo de hacer y nadie me ha enseñado, solo la experiencia vital. Eran universitarios, cosa que para mi sería imposible, pero ni yo ni muchas personas con poca cultura y sin experiencia en montaña hubieramos muerto de frío esa noche.
A nivel individual cuenta la suerte para salvarse quien no debiera. Pero a nivel de especie no cuenta la suerte, una economía familiar se puede hundir fácilmente, pero para que se hunda la del país se tienen que hundir muchas economías familiares.

Si ha sido un desastre natural puede haber causado un daño terrible al 80% de las personas de una comarca, pero son el 0,06 % de la población del país.
Un conductor dado puede morir en la carretera por la imprudencia de otro, mala suerte, aún así un porcentaje x de ellos se habrán salvado al poder prever que se podía producir una situación de peligro. Pero solo un porcentaje menor de los muertos en carretera es responsabilidad de otro sino de la propia irresponsabilidad. Cabe incluso incluir a los ocupantes que iban en el coche con el imprudente, mala suerte estaban en el coche equivocado. Mala suerte depende pues por un lado le podían haber impedido al conductor que fuera a 160 y por otro, puesto que la selección natural actúa a nivel de especie los que sobrevivan la próxima vez que vayan en un coche con toda seguridad le impedirán al conductor conducir temerariamente y los que vamos viendo las noticias también nos lo pensaremos.

Los accidentes en carretera representan (en occidente) el 37% de las muertes violentas entre 1 y 4 años, el 57% entre 5 y 9 años, el 53% entre 10 y 14, el 76% entre 15 y 24, el 53% entre 25 y 44 y el 44% entre 45 y 64 años. Y esto teniendo en cuenta que por cada muerto quedan entre 50 y 100 lesionados de distinta gravedad. Desde que se inventó el coche 40.000 000 (cuarenta millones) de personas han muerto por su causa y han resultado heridas 2000.000 000, 270. 000 muertos en España (58.000 en la década de los 90) y 16.000 000 de heridos.
El año 2000 murieron 527 motoristas en España, la mayoría jóvenes, en el 2007 se sigue incrementando está sangría.
A mediados de la primera década del siglo XXI se ha tomado en serio este asunto y los indices de muerte en carretera comienzan a bajar por primera vez desde la invención del coche.
Y esto también sirve para un accidente de avión o de tren donde pueden morir cientos de personas por un error fortuito o por un fallo humano que es lo que está detrás directa o indirectamente de la mayoría de los accidentes. No es por nada que se gasten millones de euros en analizar estas catástrofes y que en muchos casos descubren fallos subsanables. Por lo tanto incluso estos accidentes nos hacen evolucionar, eliminando al responsable directo si ha sido el piloto y haciendo tomar conciencia a los supervivientes, sus familiares o los ciudadanos que vemos las noticias, sea como especie tomando medidas a nivel social contra esos errores humanos o mecánicos, sea como individuo sobre el ingeniero responsable de la seguridad de los aparatos, el mecánico o el piloto.

España dobla la media de accidentes laborales con 946 muertos al año (otras cifras lo ascienden a 1557) y 7.000 incapacitados. De enero a marzo de 2005 han muerto 25 trabajadores en Aragón, el doble que en el mismo periodo de 2004 (Qué, 7-6-05)

“El exceso de trabajo amenaza la vida de millones de chinos”, jornadas de 14 horas 6 días a la semana y una sola semana de vacaciones para lograr alcanzar la cima antes de los 35 años (que es la frontera para los chinos, para los jóvenes americanos hay que enriquecerse antes de los 25 (¡Qué! Noviembre 2005)

En EE.UU. mueren cada año 900 personas en incendios generados por los cigarrillos al ir a dormirse.
Según la sociedad española de medicina mueren 152 personas diarias por culpa del tabaco en 2002.

La violencia familiar en España aumenta un 21% en 2003 y un 155% de 2003 a 2004 en Aragón (El Periódico de Aragón, 7-5-05), sobre este tema conviene recordar algo muy simple que se está obviando: hay un pacto con los medios de información de no informar de suicidios porque animan a otros por imitación, casualmente no se aplica a la violencia familiar esta práctica ¿por qué?. Seguramente porque sería políticamente incorrecto y ya se levantan voces diciendo que este incremento es producto de la publicidad que se le está dando y por supuesto las contrarias acusando a quienes dicen esto de estar con los agresores y de querer silenciar la realidad, así que flaco favor se está haciendo a muchas de las víctimas poniendo de moda el tema para concienciar a la sociedad y acabar con esta lacra y de paso disparando los índices de violencia. Este es un ejemplo claro de que intentando ayudar a veces conseguimos justo lo contrario. Añadir que el incremento depende de otro factor que más tarde se comentará.

Y también en nuestra casa, en USA 20 millones de accidentes domésticos con 28.500 muertes y 110.000 inválidos permanentes por año según un informe de la OMS. (La enfermedad hoy)

1º Los imprudentes suelen morir jóvenes y no dejan descendencia. Aquí se podrían englobar las muertes y efectos sociales importantes debido a las drogas, tráfico, actividades de riesgo, accidentes laborales, etc.

2º Una vida insana, o sea antinatural, genera enfermedad y menos éxito reproductivo de la especie, entre otras cosas. Las enfermedades “occidentales” son de sobras conocidas y en gran parte producidas por formas insanas de vivir y alimentarse.
Así visto la diferencia entre el primer mundo y el tercero solo es cuestión de porcentajes de muertes (lo de menos son los motivos) lo que momentáneamente ralentiza "relativamente" la dinámica de la selección puramente natural en favor de una más cultural.

Se pueden alegar muchos casos contra esta afirmación, por ejemplo que antes las mujeres que no podían parir morían en el parto o niños que nacían prematuramente o el montón de gente que se moría por enfermedades que ahora curamos. Pero no es oro todo lo que reluce, tendría que respondernos la clase médica porque se han multiplicado los problemas en el parto en las últimas décadas en las mujeres occidentales y de mayor nivel cultural. Una parte corresponde a que los médicos cuando ven sufrimiento fetal actúan de inmediato, otros corresponden a un aumento de partos que no pueden terminar de forma natural, muchos de unos y otros causados por la nula preparación para la maternidad de padres y madres.

“...Si aceptamos esta explicación, significa que la hembra humana estaría siempre condenada a un parto largo y arduo. La única salida que tiene es aliviar su malestar mediante medicamentos y calmantes. Pero ¿es esta explicación realmente válida?.
Desde el punto de vista zoológico, más que médico, la evolución habría cometido una negligencia al pasar por alto este problema. Un parto prolongado e inmovilizador habría puesto a la hembra humana prehistórica en un grave peligro. Resulta mucho más plausible pensar que hoy día estamos haciendo algo mal y que el alumbramiento humano podría ser tan fácil como el de cualquier otra especie. ¿Que ocurrió entonces?”(El animal Humano)

Cualquiera se puede informar de la diferente situación comparado con otras épocas o mucho más simple con las mujeres inmigrantes o gitanas españolas a las que rara vez se las tiene que someter a cesárea o cualquier otra intervención, en cualquier caso la sanidad pública está por encima del 15% de cesáreas, cifra dada como correcta por la OMS, pero las privadas están en el 50% (¿RNE 3 12-3-06?)
Quien utilice pues los datos de cesáreas en occidente para ver la cantidad de mujeres y niños que morirían en los partos y que gracias a la tecnología son salvados que sepa que comete un gravísimo error de falta de información. Lo cual no niega en absoluto los avances de la ciencia médica, simplemente pone las cosas en su sitio.
Sencillamente la gente muere ahora de otras cosas tan subsanables como lo fueron las anteriores.
Una parte importante de niños que son “salvados”nunca debieran haberlo sido, lo que maquilla las estadísticas, así en ocasiones, algunas muy famosas y televisivas, se salvan a fetos con cuatro o cinco meses lo que da una gran propaganda al equipo médico, después no se dice en que condiciones quedan esos niños, que suele ser con graves secuelas físicas y psíquicas y contra lo que está incluso parte del personal médico.

La diferencia con las estadísticas del pasado o del tercer mundo es solo una cuestión de porcentaje porque sigue muriendo mucha gente por causas incontrolables aunque subsanables, la carretera comentada anteriormente, accidentes laborales, droga, errores médicos, mala asistencia, nuevas enfermedades, auge de ciertas enfermedades, malos hábitos o contaminación.

Las alergias y el asma han llegado a límites de epidemia, exclusivamente en occidente y las expectativas, las puede consultar cualquiera, son cualquier cosa menos tranquilizadoras. Hay quien empieza a indicar que estas dos enfermedades, más o menos asociadas, tienen que ver con el exceso de asepsia (RAI Hamilton) Estas enfermedades no matan pero reducen la calidad de vida notoriamente además que demuestran un sistema inmunológico débil.
Según el 23 congreso de alergología (Madrid, noviembre 2002) uno de cada seis españoles, unos 6 millones, sufren algún tipo de afección alérgica y se espera para dentro de 20 años un porcentaje del 50% de la población, lo mismo que en el resto de Occidente. Y curiosamente a nadie parece importarle.
En el siglo XIX, cuando se describió por vez primera la reacción al polen, sólo había 18 afectados conocidos en toda Inglaterra. En el año 30 la sufría un 0,5% de la población; en 2002, un 30-35% de los occidentales la padecen...
Antes de la caída del Muro, en la Alemania del Este, con menos condiciones higiénicas, el número de personas alérgicas era menor, 5% frente a 25% en la RFA.Una década después, la alergia atacaba ya por igual a todos los alemanes...
Las alergias alimentarias se han triplicado en los 10 últimos años según la reunión anual de la Asociación Aragonesa de alergología. (Metro Directo, 2-2-07)
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No son las únicas enfermedades asociadas a occidente, otra igual de íntimamente ligada es la depresión y otros tipos de trastornos sicológicos entre ellos alguno nuevo y que todavía no se tiene claro como tratarlo el “trastorno grave de la personalidad”, sobre la primera los datos son bastante espectaculares y quien defiende que eso también pasaba antes salvo que como había menos control no se sabía, lo hace por falta de información, se pueden revisar muchos informes oficiales o particulares que demostrarán lo irreflexivo y cruel de esta afirmación.
La depresión podría convertirse en menos de 20 años en el principal motivo de baja laboral (OMS), según una encuesta de salud presentada en el IV congreso de medicina y enfermería en el trabajo un 25% de los trabajadores españoles está estresado y un 15% tiene problemas con el alcohol.

“Ansiedad y depresión son dos procesos patológicos de gran incidencia en la población occidental. Ellos solos son causa de una indecible cantidad de sufrimiento. La ansiedad, que algún autor individualiza como -el más eminente rasgo mental de la civilización occidental-”(La enfermedad hoy)

Curiosamente también existe la depresión asociada al éxito, debido al estrés que genera la lucha permanente y el temor de perder lo conseguido.
En el congreso medico de Madrid “Curso debate sobre la impulsividad humana” se presento un informe según el cual entre el 10 y 15% de la población española padece alteraciones de conducta. Según Alfonso Chinchilla, jefe del servicio de psiquiatría del Ramón y Cajal de Madrid “El aumento de las conductas impulsivas y violentas se ha convertido en uno de los problemas más acuciantes de las sociedades desarrolladas”. En el II congreso nacional sobre ansiedad y trastornos comórbidos se presento la información de que el 20% de la población española sufre ansiedad y el número de casos aumenta, relacionando además la ansiedad con “un amplio espectro de enfermedades médicas y psiquiátricas jugando un papel, fundamental como causa y consecuencia de patología médica “ (Doctor Ros)
En Europa y USA se estima que entre un 18% y un 23% de las mujeres y entre un 8% y un 11% de los hombres sufren o han sufrido en algún momento una depresión importante.
Y por último en la mayor encuesta mundial realizada por la OMS alrededor de un 25% de los europeos sufre un trastorno mental a lo largo de su vida, 27% según la Comisión europea.
“Uno de cada tres británicos sufre regularmente episodios de paranoia o miedos por sospecha y desconfianza, según un estudio del King´s College de Londres.” (Metro, 4-7-06)
El consumo de tranquilizantes ha subido un 250% en los últimos 10 años, el 70% son mujeres (Metro, 11-3-05) Entre 1985 y 1994 el consumo de antidepresivos se triplico y entre 1998 y 2003 creció un 50%. Se vendieron 18 millones de envases de antidepresivos y 35 millones de tranquilizantes.
1.500.000 españoles consumen tranquilizantes o somníferos de forma habitual.

“En los últimos 30 años, la tasa de depresión no ha cesado de aumentar en las sociedades occidentales. En el curso de los últimos 10 años, el consumo de antidepresivos se ha doblado en la mayoría de los países occidentales avanzados. Estos datos son tan crudos que la mayoría de nosotros y de nuestras instituciones prefiere no pensar en ello. Seguiremos negándolo felizmente y hacemos buenas provisiones de Prozac. Nos decimos a nosotros mismos que algún día todo esto se solucionará...” (Curación emocional)
En concreto los franceses son desde hace mucho los mayores consumidores mundiales de medicamentos psicotropos, consumen un 40% más que los norteamericanos y se ha duplicado el consumo en los últimos 10 años (Agencia del medicamento de Francia- 1998)

“La sociedad del bienestar se medica en exceso y cada vez estamos más sujetos a todo tipo de dependencias externas. Hay una medicalización del menor sentimiento de nostalgia y un estigma sobre la tristeza que nos obliga a ser felices, o a aparentarlo. El filósofo Javier Sádaba relaciona la desazón que induce a las personas a tomar psicofármacos con la angustia de la que hablaba Freud en El malestar de la cultura.
La cultura de la pastilla es un signo perverso de nuestra vida actual que invalida la capacidad de reacción. Hay una desproporción enorme entre el desarrollo tecnocientífico y nuestra situación emocional, en la que todavía somos unos enanos. Y vivir con ese desfase es insoportable” (El semanal, 23-3-05)

Lo que no se detectaba antes eran personas con leves deficiencias síquicas que hoy están en colegios especiales o en colegios de integración y que llevan vidas más o menos normales. Aún así hay gente que está en unos porcentajes tan leves que si no se presta atención no se nota, como ejemplo el ratio para poder entrar al ejercito español que se encuentra en los límites de la normalidad.
Antes no se detectaban estas deficiencias en primer lugar porque había pocos sicólogos pero sobre todo porque el nivel cultural de la gente era mucho más bajo, lo que hacía que estas personas con leves deficiencias pasaran desapercibidos, llevando una vida normal, casándose, teniendo hijos, trabajando, etc., de la misma forma que muchas personas normales viviendo en ambientes de incultura, chabolismo, violencia, etc. tienen actitudes que rozan el límite de lo normal.
Pero esto es de fácil comprobación en cualquier país con un bajo nivel cultural, aunque mucho más cerca están las capas de población marginales de los países ricos. Cualquiera que haya vivido en un barrio con población marginal puede ver en la puerta del colegio a otros padres y madres con claros rasgos de mongolismo, por ejemplo, llevando una vida normal, para sus parámetros marginales y por supuesto nadie de su entorno marginal ve ninguna diferencia. Para que nadie pueda pensar que esto esconde trazas de racismo quiero recordar el 25 aniversario de un programa de informativos de TVE, Informe Semanal, en el que reponían uno de los primeros programas donde se recogía la vida de una familia de las Urdes que vivían casi en la edad media, mental y material, y no eran gitanos. Queda claro que es una cuestión de educación.

Contra más bajo es el nivel cultural mayor incapacidad de comprensión, aunque esto habría que verlo, pues no le han faltado científicos de alto nivel a ninguna dictadura por cruel que haya sido. En una ocasión estando en la consulta del médico, esperaban dos chicas jóvenes de población semimarginal, una decía a la otra que venia para que le diesen pastillas para su mal, que se le habían acabado y que sin ellas empezaba a ver visiones, la otra ni corta, ni perezosa, le contesto: pues mira para otro lado.
Esta incomprensión, incluso de la mayoría de los mismos pacientes hacia su propia patología, es quizás el problema más grave de esta enfermedad para ser aceptada por la sociedad la necesidad de combatirla.
Este asunto es un indicativo de que algo falla en los planteamientos como sociedad y de cómo nuestro libre albedrío está seriamente mediatizado. Las personas que no han pasado por una depresión, como enfermedad y no como un decaimiento puntual por un motivo más o menos directo, no son capaces de comprender que pasa por la mente del depresivo ¡va chico, anímate, no pasa nada!, precisamente lo peor que se le puede decir a un depresivo.
Pero un gobierno y una sociedad en la Europa del siglo XXI están suficientemente capacitados para comprenderla ¿por qué pues esta incomprensión, contando con unos datos de auténtica pandemia?. Quizás es un mensaje subliminal ¿cómo aceptar esta enfermedad, totalmente ligada a una forma de vida incorrecta, en el paraíso del rico Occidente?. Aceptar la enfermedad a nivel social inmediatamente nos podría llevar a cuestionar nuestra forma de vida.
Este análisis no se hace conscientemente, si no subliminalmente (Acción-reacción, en este caso claramente una reacción), como otros muchos relativos a nuestra vida, es mejor no revolver algunas cosas y nuestra vida material es un dogma intocable para los occidentales.
La depresión era casi desconocida hace treinta años, desde entonces no solo ha aumentado espectacularmente si no que ha llegado a todas clases de edad y sexo, más a unas que a otras, especialmente a mujeres mayores. Pronto empezó a bajar la edad y a afectar a adolescentes.
Es necesario insistir en la incomprensión de esta enfermedad pues quien no la padecido no puede llegar a entenderla en toda su profundidad y esto incluye a los mismos profesionales que conociendo la patología, si un día les toca sufrirla se sorprenden tanto como el resto de sus consecuencias.

El suicidio, 100.000 europeos al año a principios de los 90, 58.000 en la Unión europea según la Comisión europea, más muertes que en carretera. Es la primera causa de muerte entre los adolescentes españoles, en parte porque ya no mueren de otras enfermedades que ahora se tratan mejor que hace unas décadas, pero ha aumentado considerablemente en las grandes ciudades (Carlos Castilla del Pino, psiquiatra), seguramente falta algún dato en esta información pues la primera causa es la carretera.
Afecta mucho más a los varones que a las hembras, tres veces superior, ellos lo intentan y lo consiguen mientras ellas solo lo intentan, de cuatro a cinco veces más, si no lo consiguen es porque en realidad sólo desean llamar la atención, esto entronca con el papel de víctima, más propio de las mujeres que de los hombres.
En el caso de Japón los jóvenes nos han dado últimamente unas cuantas pruebas de la nueva moda de suicidarse en grupo.

Mucho más cercano en el tiempo aparecen la bulimia y la anorexia. Sobre sus efectos y extensión dan sobrada cuenta los noticiarios, que a su vez han hecho seguramente amplificar el problema por imitación. Según un estudio de Espido Freire con 549 universitarias españolas de 11 universidades distintas el 6,38% presentaba algún tipo de trastorno alimentario grave y otro 11,48% presentaban síntomas patológicos y un riesgo importante se sufrir algunas de estas enfermedades (El País 12-12-05)
Curiosamente esta enfermedad no importa que se presente como una enfermedad occidental ¡bien venidos sean los males de la abundancia!. También, curiosamente se le dedica mucha atención por parte del estado e incluso se han creado unidades específicas en muchos hospitales, cuando resulta que es una enfermedad con una prevalencia muchísimo menor que la depresión y desde luego en ningún caso con la angustia, el dolor de la depresión y los problemas colaterales que genera. Supongo que no tiene nada que ver en esto que sea la enfermedad típica de las clases medias y altas, aunque ya afecte a todas, o sea, las hijas de los políticos, altos funcionarios (en cargados de dirigir la política sanitaria) y en general la gente “Guay”, en fin es de suponer que es una simple casualidad.

Otra enfermedad básicamente occidental y que sigue increschendo es la obesidad con todos sus problemas asociados, que afecta a una parte importante de la población y que en USA ya ha sido declarado como epidemia, un 37% de niños y adolescentes padecen sobrepeso.

“En USA un 80% de niñas se han puesto a dieta antes de los 11 años, un 15% de adolescentes sufre bulimia o anorexia crónicas, más del 50% cree que sufre de sobrepeso, aunque no sea verdad y siete millones de mujeres sufren desordenes alimentarios” (Girl culture, Lisa Sreenfield)

En Aragón el número de niños de 6 a 12 años con sobrepeso ha aumentado un 11,3% entre los años 1984 al 2000, del 4,9% al 16,2% (20 Minutos, Zaragoza 21-10-2003, datos del Ministerio de Asuntos Sociales). Según el informe sobre los hábitos alimentarios de los aragoneses (11-9-07) se consume en Aragón un 146% más de la carne recomendada, mientras la ingesta de fibra está muy por debajo de lo recomendado.
En Aragón el número de niños con sobrepeso ha pasado del 12% al 24% en los últimos 20 años (Estilo de vida de los escolares aragoneses, María Leiva y José A. Casajús, 2005)
Ver los datos por grupos resulta más interesante: el sobrepeso afecta al 22,4% de los hijos de obreros y al 10,8% de los hijos de ejecutivos, el 7,4% de los hijos de obreros no cualificados son obesos, frente al 0,7% de los hijos de ejecutivos.
Otro informe de la UE de 2005 dice que el 34% de los niños entre 7 y 10 años tienen sobrepeso, con un aumento del 10% en la última década. También dice el informe que la actividad física se ha reducido de un 10 a un 15% en los últimos 25 años. (Heraldo de Aragón, 12-1-2005)
Sobre la actividad física yo estoy convencido de que se ha reducido mucho más del 15%.
“El sedentarismo puede convertirse en una de las epidemias del siglo XXI” (¡Qué! 27-7-05)b
Según un trabajo publicado por la sociedad europea de diabetes y realizado en Barcelona el 3,8% de los hijos de madres obesas presentaron malformaciones congénitas, el doble de la población normal. La obesidad de la madre fue el principal factor en las malformaciones cardiacas y el único de las renales y vías urinarias.
La UE ha advertido que la creciente obesidad disparará la diabetes.
La diabetes mellitas, unida a la obesidad, es considera una epidemia y se espera que duplique los enfermos de aquí al 2025. Afecta sobre todo a personas mayores de 50 años, pero cada vez se observa una tendencia a afectar a grupos de edad cada vez más jóvenes incluyendo adolescentes y niños. (El mono obeso) La diabetes tipo 2 se ha incrementado en adolescentes un 40% en solo 15 años (El País, 28-6-05)
De los problemas físicos que acarrea la obesidad se ha hablado suficientemente pero no son, seguramente, menos problemáticos los problemas sicológicos y de relaciones sociales.
Por otra parte el sobrepeso no solo es un problema de exceso de alimentación sino de la mala calidad, a estas alturas lo de la dieta mediterránea ya no se lo cree nadie. Los niños que yo conozco la única verdura que comen es la poca que acompaña a la carne o la pasta, la fruta no es precisamente lo que más les gusta y el grueso de su alimentación, o sea casi toda, se centra en pasta, carne, croquetas, empanadillas, galletas y chuches, falsos yogures y leche desnaturalizada, un auténtico cóctel y además con una gran cantidad de comidas preparadas.
Por lo tanto no solo es una alimentación desequilibrada sino qué además es de mala calidad. Morgan Spurlock se sometió a una dieta durante treinta días de McDonals para desayunar, comer y cenar, más o menos la alimentación que llevan nuestros niños, aunque un poco exgerada. Engordó 13,6 kilos, el colesterol le subió de 165 a 230, la grasa corporal pasó del 11% al 18%. Un médico le dijo que o dejaba esa dieta o podría llegar a morir pues su hígado estaba resentido.

En la universidad Wake Forest de Carolina del norte han realizado un trabajo con monos dando de comer a dos grupos la misma comida, con la misma cantidad de calorías, pero a unos con grasas monoinsaturadas, como el aceite de oliva, y a otros con gradas trans o hidrogenadas. La sorpresa ha sido que recibiendo las mismas calorías el primer grupo aumento un 7,2% de peso y el segundo un 1,8% y además las grasas del primero se concentraron en la cintura. Otra sorpresa ha sido que daba igual que fueran grasas vegetales o animales si las primeras estaban también hidrogenadas.

En cambio en los últimos 15 años se ha producido una importante disminución de bebes con sobrepeso gracias a que se ha incrementado el tiempo de lactancia a pecho de los niños y eso que las españolas son las sextas por la cola en Europa en dar la teta a sus hijos. Solo 13 hospitales en España se han adherido a la propuesta de la UNICEF llamada “Hospital de amigos de los niños” (IHAN), que pretende promover la lactancia materna de forma exclusiva durante los primeros seis meses, además de informar y facilitar a las madres la lactancia materna (20 Minutos 4-10-07)
Lo que resulta realmente paradójico en este tema es que fueron los mismos médicos los que invitaron a las mujeres a dejar de dar la teta a los niños en los años 70 y 80 puesto que las leches maternizadas era un milagro de la tecnología. Una época en la que también resulto que el aceite de oliva era un crimen para la salud y los huevos eran malos para el hígado.

Un factor que actualmente se considera de gran valor como ejemplo de los logros actuales es el aumento de estatura en las últimas décadas debido a una “mejor alimentación”. Este análisis tiene matices importantes, la generación de la guerra como otras que vivieron épocas de hambrunas y malas condiciones de vida seguro que se diferenciaba en algunos parámetros de otras generaciones que hayan vivido en buenas condiciones, por lo tanto se está comparando la peor situación posible del pasado con la mejor, que no es la actual, si no la de hace 30 años.
De todas formas seguro que en el rico occidente nuestros niños son más altos y más guapos. También les ocurre a las verduras, la diferencia entre ecológicas y no salta a la vista: insecticidas, tratamientos y abono dan unos frutos enormes, hermosos y perfectos, especialmente los que vienen de invernadero (que lástima que no sepan a nada...)
La comparación con los animales de granja es similar por lo que resulta claro que el asunto también va con nosotros, pero aquí juegan varios factores. Por un lado un cambio de dieta es suficiente para cambiar muchas cosas y la dieta de muchos pueblos tiene que ver con su aspecto físico. Algún pigmeo criado con no pigmeos ha crecido varios centímetros por encima de todo su clan.
Otro aspecto a tener en cuenta es que se supone que nuestros jóvenes tienen una mejor alimentación “mediterránea”, lo cual no se atiene a la realidad ni remotamente.
La alimentación actual no sólo está desequilibrada también está falta de fibra y sobrante de “Es” y no cumplen ciertos requisitos que por otro lado tampoco cumplen los adultos, hasta que indefectiblemente aparece el médico. Estos “requisitos” los expresaban muy bien eso que desde hace décadas se ha dado en llamar “cosas de viejas”, o sea no se pueden mezclar ciertos alimentos. Más tarde se ha demostrado que no eran tonterías, aunque de esto no se ha enterado la mayor parte de la población. Yo también me reía en su momento y me jactaba de que mi estomago era una trituradora, hasta que medié los 30. A partir de entonces no mezclo entre sí patatas, pasta, pan o legumbres y si lo hago las consecuencias son notorias.

“Ahora no se come con apetito”, la frase tiene su miga pues el ayuno ha sido históricamente una terapia curativa, lo contrario la gula es un pecado capital, aparte de que no dejar descansar al sistema digestivo y comer sin haber terminado la digestión anterior es causa de muchos problemas. En España se picotea entre horas de tal forma que la sensación de hambre no es muy conocida, los ingleses pican una media de 12 veces diarias y los norteamericanos ¡!!20!!!.
Que no cause un trastorno visible esta alimentación de mezclas descuidadas no quiere decir que no este minando la salud poco a poco, que de hecho es lo que esta ocurriendo.
Nuestros adolescentes son más altos, como las lechugas químicas, pero en sí mismo no dice nada la altura, lo que sí dice son las carencias y el desorden alimentario que son evidentes.

Y aunque ha mejorado notablemente nunca sabremos lo que costo en vidas y en salud la contaminación de los siglos XIX y XX. Según un informe de Apheis (sistema de información europeo de contaminación del aire y salud) si se bajara el nivel de partículas gruesas en suspensión de 37 microgramos por metro cúbico, que es lo habitual, a 20 en el aire de Madrid se evitaría 260 muertes al año y una reducción de las partículas finas 562.
Según un estudio de la Comisión europea la contaminación es responsable de 16.000 muertes al año en España y 12 millones de españoles viven en zonas de alta contaminación (El País, 27-5-2006)

“El uso de coches movidos por hidrógeno, en lugar de los actuales que utilizan combustibles fósiles, podrían evitar de 3.700 a 6.400 muertes cada año, solo en Estados unidos...” (Escuela de higiene y medicina tropical de Londres, El País 27-6-06)

En un reportaje sobre un pueblo de USA donde había una central nuclear y que los viejos trabajadores achacaban a la radiactividad el aumento de ciertas enfermedades, alguno de ellos comentaba como hace décadas, al principio de entrar a trabajar, almorzaban sin ninguna preocupación sentados sobre los bidones radiactivos y cosas por el estilo. Sin ir más lejos ahí tenemos el problema de los países de la ex URSS con los cientos de miles de personas afectadas por Chernobil y más tarde al caer el telón Europa del oeste descubrió, con bastante preocupación, que al otro lado no tenían nada claro de cuanto material disponían y donde estaba, así cualquier trabajador se llevaba una galletita de uranio enriquecido y la vendía al mejor postor.
Según la FDA de JUL. se ha hallado acrilamida en el 27% de los alimentos y reconoce que no sabe a partir de qué cantidad este producto es cancerígeno.
Margot Walstron, consejera europea, aceptó una invitación para que se estudiara los productos químicos presentes en su casa (no los comprados), se hallaron 27 distintos, entre ellos DDT.
La OCU ha detectado niveles superiores a los permitidos de sulfitos en un 36% de las muestras de carne y en un 1/3 de las de pescado (Metro, 26-1-05)
Más de 100 nuevos productos han tenido que ser retirados del mercado en Gran Bretaña por contener un colorante que puede causar cáncer (Heraldo de Aragón, 22-2-05)
A mí me cabe una duda, antes de sacar un producto al mercado es probado, pero ¿se ha comprobado las interacciones entre los centenares de productos químicos con los que estamos en contacto cada día?, creo que no.

Las nuevas tecnologías también se suman a esta lista. Un informe realizado por el consejo nacional de protección radiológica del Reino Unido desaconseja a los padres el uso del teléfono móvil por los niños menores de 8 años. Esto ha llevado a retirar del mercado el primer móvil exclusivo para niños (Metro, 13-1-05)

Y la droga, primero el boum de la heroína que fue realmente espectacular. Cualquiera puede recordar a los grupos de yonkis en la esquina del barrio a mediados de los ochenta. Los primeros en caer fueron algunos “hipíes” y sobre todo los barriobajeros. Yo estaba en una pandilla callejera, de un grupo de 15, once cayeron en la heroína. Como a muchos les perdí la pista no sé como estarán, pero varios han muerto y los que dejaron la heroína suelen tener el SIDA. La misma historia pueden contar los otros supervivientes de otras pandillas de los barrios de alrededor y de los que eran mayores que nosotros. Por lo que sé la mayoría de los delincuentes callejeros cayeron en la heroína y durante un tiempo la delincuencia aumentó, para bajar al morir muchos de ellos.
Desaparecidos los yonkis de las calles se deja de hablar de la droga hasta que empieza a ser habitual jóvenes muertos por sobredosis de éxtasis.
Los especialistas se están temiendo que las consecuencias de estas drogas sintéticas van ser incluso peores que las de la heroína, en este caso con gravísimas secuelas psicológicas. Y no son unos pocos, las estadísticas oficiales ya recogen de por sí altos porcentajes de consumo, pero en absoluto recogen la realidad de lo que está pasando. Según el Observatorio Europeo de las Drogas en un informe de finales del 2003 el 17% de los jóvenes entre 15 y 34 años consume cannabis. No sé de donde se sacan estas cifras lo que sí sé es que de los 40 a los 30 años fuma cannabis, más o menos, una parte importante de la población y de los 30 a los quince mayoritariamente, por no decir masivamente, sea ocasionalmente o frecuentemente y el resto de jóvenes que no fuma todos los fines de semana se junta con gente que lo hace y la mayoría de estos que no fuman cuando menos le dan una calada de vez en cuando o la han dado para probarlo. O sea si la pregunta fuera ¿está usted en contacto con las drogas de una u otra forma? la respuesta sería sí prácticamente en un 100% de las encuentas. Comprendo que esta furibunda afirmación dice poco de mi y de este trabajo pero reto a cualquiera a que me desmienta, esto es una realidad constatable en cualquier instituto o garito nocturno, recordando que ahora los chavales de 15 años ya salen hasta la madrugada desde los años noventa.

En USA se calcula que un 60% de la población ha probado alguna vez Marihuana y que 20 millones, algo menos del 10%, la consumen de modo regular, en un país más restrictivo que España.
La sociedad española ha descubierto con perplejidad en septiembre de 2004 que el consumo de cocaína y cannabis se dispara, la primera ha multiplicado por cuatro su consumo, pasando del 1,7% al 6,8% entre los jóvenes de14 a 18 años y el cannabis se ha duplicado: del 18% al 36% y el 64% afirma que es fácil conseguirlo. (Ministerio de sanidad y consumo, diciembre 2004). En diciembre de 2005 nos ha sorprendido el gobierno con la cifra de que el 5% de los muertos en carretera habían consumido cocaína, el doble que hace cuatro años.
Como curiosidad comentaré que no he oído la más mínima crítica a las campañas antidroga, que además de inútiles (eso sí muy caras) podría haber mal pensados que opinaran que estas campañas casi invitaban al consumo, aunque esto hace tiempo que se viene diciendo sin que se haga mucho caso.
Ha supuesto una gran sorpresa en diciembre de 2004 y más aún mayo de 2006 estos datos y la percepción de los jóvenes de la inocuidad de consumir drogas, especialmente para la Fundación contra las drogas que criticó la permisibilidad de los padres para justificar estos datos. Es verdad esta crítica pero hay que tener cierta desvergüenza para no hacer una autocrítica de sus campañas.
Por ejemplo la campaña de 2004 al referirse al cannabis solo lo comparaba con fumar varios cigarrillos, ya le habían bajado el nivel de malignidad.
Cuando un joven ve cotidianamente a su alrededor que muchas de las cosas que se dicen contra la droga son mentira, directamente sospecha de todo lo que le pueda decir el estado y los mayores y especialmente de unos yonkis conversos. De aquí a lanzarse a probar lo que le echen solo va un paso: tenerlo al alcance de la mano, caso que no es precisamente un problema. Un ejemplo en el 20 Minutos del 20-5-2004 y en primera página: “Los jóvenes porreros, carne de psiquiátricos”, “Los porros disparan el número de jóvenes con problemas mentales” y tras un artículo muy jugoso el jefe de psiquiatría del Hospital Clínico afirma que la situación amenaza con desbordarse. Evidentemente cualquier producto estimulante puede desencadenar en algunas personas una patología latente, que hubiera salido seguramente más tarde o más temprano de cualquier forma, hasta no hace mucho la mili obligatoria era uno de los más importantes desencadenantes de patologías siquiátricas y nadie denunció al ejercito. Segundo, ya ni la propaganda oficial habla de estas cosas y tercero el cannabis se lleva consumiendo miles de años, en especial varias decenas o centenares de miles de españoles llevan consumiendo este producto desde hace muchos años: médicos, policías, abogados, albañiles, conductores, profesores y nadie lo nota. Lo único que han creído ver en los estudios que se han publicado sobre los efectos del cannabis ha sido perdida de memoria y que un porro contamina los pulmones como 5 cigarros, cosa debida no al porro en sí si no al modo de fumarlo.
Pero en las XX jornadas sobre drogodepencias de la Cruz Roja en diciembre de 2007 Josep Rovira trajo algo de luz afirmando que las campañas antidrogas son contraproducentes y que incitan al consumo al no ser mensajes reales ni estar pensados para la población a la que van dirijidos.
La mayoría de los adolescentes no solo fuman porros, se metan muchas otras cosas, beben mucho, comen de pena, de sus valores mejor no hablar, son inmaduros, no saben lo que es el más mínimo esfuerzo pero son unos hachas matando prostitutas en los videojuegos... Hombre, culpar a la marihuana de las enfermedades mentales en estas condiciones no parece muy correcto, aún en el caso de que una fumada fuera el detonante de un brote patológico, hubiera sido cualquier otra causa el detonante, antes o después.
Y a mitad de 2006 los datos son aún más alarmantes (17-5-2006 Heraldo de Aragón, El País 27-6-06,...), hasta el verano de 2007 en que España se ha colocado en el número uno del mundo en consumo de cocaina.

Con el tabaco pasa lo mismo, según la fundación Atenea / grupo DID de drogodependencias los jóvenes en España entre 13 y 20 años fuman un 40% más que hace 15 años ¡Después de todas las campañas!. Por cierto España es el único país de Europa donde ha aumentado el consumo.

Y un curioso detalle que últimamente parece que se empieza a tener en cuenta y que me recuerda una de esas tonterías que te cuenta tu madre cuando eres pequeño: dormir engorda tanto como el comer. Cuando he llegado a ser padre de cuatro hijos me doy cuenta que no era ninguna tontería, dormir no solo engorda, es básico para el desarrollo del cerebro en un ser con nuestra inteligencia, por eso dormimos más que ningún otro animal (descontando los que hibernan o estivan) No se sabe muy bien de que sirve el sueño y los sueños en nuestra especie pero sí que son fundamentales.
Bueno pues mis hijos no entran en las estadísticas que hablan de que 745.000 niños españoles de 4 a 12 años están plantados delante del televisor a las 11 de la noche, 360.000 a las 12 y 133.000 a la 1 de la madrugada. En mi casa mis hijos pequeños de 7 y 10 años se acuestan a las 9 (¿existe algún otro caso por ahí?), o sea mis hijos duermen cada año escolar, me he permitido echar unas cuentas rápidamente, contando de domingo a jueves y descontando media hora desde que se echan hasta que se duermen unas 1795 horas, los chavales que se echan a las 11 duermen 350 horas menos y los que se echan a las doce 520 horas. Si contamos solo la edad del estudio hasta la preadolescencia, de los 4 a los 12 años, mis hijos han dormido sobre un total de 14.360 horas, 2.800 más que los niños que se echan a las 11, o sea un 19,5% más.

Volviendo a los porreros que son carne de psiquiátrico por fumar porros, estos adolescentes no solo hacen lo anteriormente citado, tampoco han tenido un desarrollo adecuado de su cerebro y de todo lo que ello conlleva. Todo ello no me deja duda de que los jóvenes porreros que acaben en el psiquiatra no será por los porros, aunque casualmente hayan podido ser el detonante, lo que hablaría en favor de que el verdadero detonante es cualquiera que en ese momento y lugar sea el aceptado socialmente. Como tampoco albergo duda de que aunque se regalará la droga a una población correctamente educada no la consumirían, o al menos no representaría un problema, más o menos lo mismo que ha pasado en los últimos miles de años donde casi cada cultura disponía de drogas, drogas que solo eran utilizadas en ceremonias o determinadas fiestas.

Y el alcohol, baste con decir que una frase habitual es que “nos bebemos hasta el agua de los jarrones”, pero lo más curioso del caso es que somos el penúltimo país de Europa en su consumo, para sorpresa de todos, aunque seamos el primero en bares, ¿que se beben en el primero?
En el Telediario de la 1, el día 10-12-2005 hablaban de dos millones de alcohólicos en España, el 80% hombres.
El 27% de los adolescentes se ha emborrachado en el último año lo que supone un 31,8% de aumento en 10 años. (Ministerio de sanidad, diciembre 04)
El Proyecto hombre atendió en 2006 un 60% más de personas con problemas de alcohol que en 2005.

“Nuestros padres se emborrachaban, nosotros nos colocábamos con marihuana y nuestros hijos se ponen hasta las cejas de pastillas, una bonita evolución cultural de la que sentirnos orgullosos”.

Para no ser injusto debo decir que ellos son tan víctimas como las personas a las que molestan permanentemente y el producto de la educación recibida, una educación que
No, no es una errata el problema es que no se puede juzgar algo que no ha existido, lo único que se puede juzgar es la absoluta dejadez de su responsabilidad de casi una generación entera de padres, abuelos y de toda la sociedad.

Y algo tan fantástico y moderno como el aire acondicionado podría no ser tanta bendición como se cree, se le puede pedir su opinión al diputado socialista Antonio Piazuelo que acabo con una parálisis facial por viajar de Madrid a Zaragoza con el aire acondicionado bien frío y directo a la cara. Resulta bastante lógico pensar que estar en tu oficina o casa cómodamente a 20º y salir a la calle con 40 no puede ser muy bueno para la salud. El tiempo dirá las consecuencias de la ola de aparatos de aire acondicionado que ha invadido España a principios de la 1ª década del 2000. Este es un ejemplo muy claro de que nuestra biología es determinante, pues nuestro cuerpo ha evolucionado durante miles de años para aclimatarse a las condiciones naturales y que por mucho que nosotros cambiemos culturalmente, biológicamente no cambiaremos. Por lo tanto hay una serie de inconvenientes que solo nos cabe asumir y no hay otro camino.

Lo de “formas artificiales de muerte” habría que matizarlo en muchos casos, especialmente en lo relativo a las enfermedades, por otro lado muchas enfermedades laborales, accidentes caseros o incluso la mala alimentación no serán idénticos a los de nuestros antepasados de hace 10.000 años, pero si muy parecidos.
Pero no todo el mundo muere por causas artificiales, precisamente.

Formas naturales de muerte
Según datos de la OMS unos 2.000 millones de personas se han visto afectadas por desastres naturales entre 1994 y 2006, causando alrededor de un millón de muertes (el verano 2005 han muerto los 11 miembros de una brigada contra-incendios en España)
Entre cien y ciento veinticinco personas mueren todos los años haciendo esquí o montañismo solo en los Pirineos y unas 50 por tornados solo en EE.UU.
Los rayos mataron a cerca de 2.000 personas entre 1941 y 1979 en España, en Aragón van dos muertes hasta julio en 2006; 619 en 2005, 717 en 2006 en China.
Así como los toros, el montañismo (unos 50 en solo en el Mont Blanc en 2002) y muchos otros deportes de riesgo.
En España mueren cada año entre 70 y 100 niños ahojados en piscinas y otros 50 en ríos, mares o lagos. Se podrá decir que las piscinas son creaciones humanos, pero no se diferencian en nada de los ríos, mares o lagunas naturales en los que toda vida han muerto niños y adultos, por lo tanto también entra dentro de las muertes en la naturaleza. De hecho muere muchas más gente en ríos o mares. El servicio de guardacostas de los Estados Unidos registro 648 muertes de pescadores comerciales entre los años 1982 y 1987 y el Sistema nacional de vigilancia 637 muertes entre 1980 y 1989, el 69% ahogados. Es verdad que estas cifras están bajando en occidente.
En total se cree que puede morir medio millón de personas al año ahogadas en todo el mundo.

Pero también muere gente de las más variadas formas, desde caerse de un árbol, mordidos por perros y aunque la prensa no lo recoja mucho todos los años hay muchas víctimas en el mundo por picaduras de víboras, escorpiones y otro tipo de animales ponzoñosos y por supuesto de ataques de cocodrilos, tiburones, tigres, anacondas, osos... Y por supuesto no solo en el tercer mundo, los osos de Alaska se comen a los turistas últimamente y los cocodrilos en Florida o Australia gustan de los invasores.
Las víboras muerden cada año a unos dos millones de personas de las que 125.000 mueren, según datos de la OMS (La Vanguardia, 25-7-06). 1.134 muertes en la Indía en 1969, 1153 en Brasil en 1970, en Francia mueren 3-4 personas al año, 3-5 en España, 10-15 en EEUU (Uninet, capítulo 10.12.)

Cada año se registran unas 10 muertes por ataques de tiburón en el mundo, no se registran todos, (International shark attack file statistics).
18 muertes en Florida desde 1948 por los caimanes.
17 casos conocidos en el mundo por ataque de raya, entre ellos un conocido naturalista australiano, Steve Irwin, mientras filmaba un documental.
500 personas al año por ataques de elefantes.
70 en Tanzania por leones.
5567 muertes registradas desde 1884 por medusas, especialmente box jellyfish.
En Francia en 1988 murieron 12 personas por ataque de perro, 5 en Alemania en 1985, 12 en España entre 2000 y 2007
Osos, lobos, alces, hipopótamos,....
Y las setas matan todos los años a unas 12 personas de 300 intoxicadas en España.
El cáncer sigue siendo una enfermedad, o mejor dicho unas enfermedades, desconocidas y que representan la 2ª causa de muerte en nuestra especie. Curiosamente los mayores índices de cáncer de piel las sufren los descendientes de los colonizadores europeos que viven en países soleados como Australia, pues sus pieles son muy claras, la naturaleza creó las razas por algo y no fue solo para crear racistas.

Según el SALUD el cáncer de colon se ha duplicado en 20 años. “La incidencia del cáncer de colon se ha elevado en los últimos años extraordinariamente hasta igualar o superar al de pulmón” (Mariano Martínez, jefe de cirugía del hospital clínico universitario de Zaragoza)
La violencia familiar en España aumenta un 21% en 2003 y un 155% de 2003 a 2004 en Aragón (El Periódico de Aragón, 7-5-05), sobre este tema conviene recordar algo muy simple que se está obviando: hay un pacto con los medios de información de no informar de suicidios porque animan a otros por imitación, casualmente no se aplica a la violencia familiar esta práctica ¿por qué?. Seguramente porque sería políticamente incorrecto y ya se levantan voces diciendo que este incremento es producto de la publicidad que se le está dando y por supuesto las contrarias acusando a quienes dicen esto de estar con los agresores y de querer silenciar la realidad, así que flaco favor se está haciendo a muchas de las víctimas poniendo de moda el tema para concienciar a la sociedad y acabar con esta lacra y de paso disparando los índices de violencia. Este es un ejemplo claro de que intentando ayudar a veces conseguimos justo lo contrario.

¿Cuántos millones de occidentales tenemos la rodilla en pésimo estado?, unos cuantos y que maravillosa es la tecnología de titanio que nos insertan en las rodillas, ¡si no fuera por ella!. En mi caso personal si a los 13 años me hubiera atendido un especialista de la rodilla se hubiera dado cuenta que me había roto el ligamento cruzado externo, me hubiera operado para empalmarlo y punto, contando con que un fisioterapeuta experimentado, sin olvidar a muchos curanderos, puede solucionar muchos casos sin pasar por el quirófano, tan solo con sus manos. Desgraciadamente decidieron escayolar mi rodilla en urgencias y no enviarme posteriormente al especialista. A los 6 meses mi rodilla fallo de nuevo y volvieron a actuar de la misma forma. A los 18 años me operaron de menisco, sin enterarse de cual era el problema real y a los 28, después de unas cuantas visitas a urgencias y gracias a una conversación casual con una ATS de rayos y una visita a un curandero descubrí que el problema era el ligamento cruzado. ¡Ya, por fin! se habían creado las unidades de rodilla y me hicieron una plastia, que tiene fecha de caducidad aunque nadie me dijo nada y a los 8 años falló, una artroscopia sirvió para que el médico nada más meter la cámara en mi rodilla se deshiciera en elogios del patético estado en el que estaba y añadió que “”sin solución”.
Menos mal que dentro de 15 años me pondrán una maravillosa rodilla de titanio, ¡Viva la tecnología del titanio!, cuando sea realmente necesaria y después de haber hecho lo posible y de expulsar de la profesión médica a todos los incompetentes que tocaron mi rodilla y la de muchísima otra gente, unos cuantos.

Respecto a la calidad de la semilla en nuestra especie de la que nacen las siguientes generaciones existen varios estudios sobre la perdida de espermatozoides de hasta un 40% en los varones occidentales. “El esperma de los españoles pierde fuelle”, la capacidad reproductora de los españoles ha caído un 20% en la última década según la clínica Tambre de Madrid (Qué, 19-4-05)
Los óvulos femeninos empiezan a perder calidad a partir de los 25 años, como la edad media a la que se tiene un hijo por primera vez en las mujeres españolas es a partir de los 30, aquí existe un desfase, lo que está incrementando notablemente las fecundaciones in vitro.
En los últimos años se está viendo una reducción de hasta un 10% anual de espermatozoides en los bancos de semen españoles (RNE 3, boletín de las 10,30, 14-6-2006)
“Ocho de cada 10 donantes de semen son rechazados por la baja calidad de su esperma”, a principios de los 90 eran rechazados 2 de cada diez (banco de semen de la clínica Tambre de Madrid, El País, 16-6-06)

“... a partir de los 25 años baja la calidad de los óvulos, quizás por ello ha aumentado la infertilidad” (Jefe de obstetricia del hospital Miguel Servet de Zaragoza, RNE. (Radio 5 10-6-2002) Y añado que a lo mejor no solo afecta a la infertilidad si no también al nuevo ser.

Los dolores de espalda, íntimamente ligados a malas posturas y falta de ejercicio o a realizarlo indebidamente afectan en mayor o menor medida al 90% de la población y representa hasta un 20% de bajas laborales.

Los que si matan y mucho, aunque el sistema médico lo maquilla en su gran parte, son los “bichos hospitalarios” como el estafilococus aureus, y esto es fácil de comprobar a poco que se hable con personal médico, la respuesta es muy clara: una persona mayor en una estancia media en el hospital tiene muchas posibilidades de infectarse con el estafilococos o coger una neumonía, aunque esta puede ser debido al aire acondicionado unido a una bajada de defensas por la medicación, estrés,... Hay un índice de infecciones de un 7% de pacientes (datos del 2002 en España) sobre todo concentrados en las UCIs, lo que no oí por la radio fue el ratio de edad, aunque si tomamos en cuenta que estas infecciones afectan sobre todo a la gente mayor ese 7% es una cifra algo maquillada si engloba a todas clases de edad.
Estafilococus y neumonía están detrás de un porcentaje cuando menos importante de muertes en el hospital de personas mayores. Insisto que estos datos no se reconocen oficialmente pues el primero, por ejemplo, no mata si no que crea otras complicaciones que son las que recoge el parte de defunción.
En Inglaterra además del stafilococus las infecciones por el clostridium difficile ha pasado de menos de 1000 en 1990 a 43.672 en 2004, 934 fallecidos (reconocidos) 2003 (Heraldo de Aragón, 7-7-05)

Las enfermedades coronarias son otra plaga y la primera causa de muerte en occidente, aunque esto es relativo pues todo ser muere de parada cardiaca.
Fue famosa la noticia a final de los 80 de la gran cantidad de infartos de corazón que se producían las tardes de los fines de semana en Estados Unidos. El asunto fue así: se llama a los ciudadanos a hacer ejercicio porque la vida sedentaria es mala para la salud, la mala forma física y las malas posturas y trabajos repetitivos generan un gran numero de patologías, entre ellas muchos problemas de espalda y en general de músculos, tendones, etc. Y salen a correr, pero solo los días de fiesta, el resto no se da ni siquiera un paseo, en los que aprovechan para darse un palizón ¡de muerte!.
Muchas patologías se asocian más o menos claramente con distintos malos hábitos, las mismas enfermedades coronarias, tabaquismo o los dolores de espalda. Solo las patologías claramente determinadas por un mal hábito y de las que se disponen de datos son cifras importantes. Multitud de pequeñas patologías pasan más o menos desapercibidas, algunas muy sutilmente.

En el apartado ¿Somos violentos? Se aportan los datos de la delincuencia. Últimamente se está hablando de las muertes por armas ligeras, unas mil al día en todo el mundo, 11.000 en América del norte al año, 84.000 en Sudamérica, 16.000 en Europa y Asia central, 10.000 en el Este de Asía y Pacífico, 27.000 en el Sureste asiático y 41.000 en África (El País, 26-6-06)
“Once menores mueren al mes en el estado de Nueva York víctimas de armas de fuego (Protec children, not guns, Ayuntamiento de Nueva York)
Y por supuesto la guerra, se podrá decir que solo es humana, cosa que no es del todo cierta como nos demuestran algunos simios, pero no olvidar que es una de nuestras actitudes más primitivas y naturales. Por lo tanto la guerra es una actitud natural del hombre que se supone que con nuestra cultura deberíamos poder mitigar, pero la guerra al igual que otras actitudes humanas está motivada por el exceso de población y las consecuencias que esto genera. Decir que no es natural porque utilizamos misiles, radares y toda la parafernalia tecnológica es una falsedad porque da igual que la guerra la hagamos a garrotazos que con bombas nucleares, la única diferencia son la cantidad de muertos, y el tipo de arma pero la motivación es la misma hace 50.000 años que ahora. Y eso de la deportividad en la guerra tribal es verdad, hasta que a uno de los dos le llegó primero a sus manos las armas de fuego, ahí se acabó la deportividad.
No se como se comportarían los leones del Masai Mara si mañana triplicamos artificialmente la población, de lo que no albergo dudas es de que en pocos meses se habrían matado esas dos terceras partes de más, aparte de los que morirían de hambre, pues tal concentración de predadores acabarían con una buena parte de las presas antes de matarse entre ellos. De hecho es lo que hacen poco a poco para mantener su población: matar crías no propias después de matar al padre o cuando menos condenarlo a muerte por inanición, es una guerra de baja intensidad. Y por supuesto si un león dispusiera de repente de un mecanismo para salirse con la suya en cuestión de hembras o jerarquía no dudaría lo más mínimo en convertirse en un Hitler felino y exterminar a todo el que le llevara la contraria, pues no sería consciente de las consecuencias de sus actos, exactamente igual que los humanos.
Es difícil imaginar los muertos causados por la guerra a lo largo de la historia pero en el siglo XX han sido algo más de 100 millones y el siglo XXI ha empezado con ánimo de batir recors.

Medicina y enfermedad
Las afirmaciones anteriores también sirven en lo relativo a las enfermedades infecciosas que han sido reducidas a la mínima expresión, supuestamente gracias a la vacunación masiva de los niños, pero aquí hay que hacer un inciso que no es bien recibido por la mentalidad imperante. Lo único que yo he oído es que las vacunas erradicaron todas esas enfermedades, especialmente infantiles, que causaban tanto daño, sin más explicación, cosa que no es verdad.

“El estudio sobre medicina preventiva de la universidad de Navarra asegura que el sistema público de salud ha fallado. Se ha producido un retroceso en la salud mundial en los últimos años, sobre todo cuando los expertos hablaban de que para el año 2000 la medicina sería generalizada en el mundo” (¡Qué! 27-7-05)

“A fin de cuentas, desde la llegada de la moderna medicina científica el número de enfermos no ha disminuido ni en una fracción del uno por ciento. Ahora hay tantas enfermedades como hubo siempre, aunque los síntomas sean otros. Esta cruda verdad es disfrazada con estadísticas que se refieren solo a unos grupos de síntomas determinados. Por ejemplo, se pregona el triunfo sobre las enfermedades infecciosas, sin mencionar que otros síntomas han aumentado en importancia y frecuencia durante el mismo periodo”. (La enfermedad como camino)

Hablar de este asunto no es fácil, tanto por el dogma que rodea todo esto como por que la vacunación masiva de la población mundial mueve miles de millones de euros anualmente. Cualquiera de las multinacionales que se benefician de este negocio tienen más presupuesto que cualquier ministerio de sanidad de cualquier país. La mayoría de los miembros de la comisión nacional de fármaco vigilancia en España trabajaban a tiempo parcial para Farmaindustria (El País miércoles 19-4-1989)
Un estudio de Consumers International denuncia la falta de transparencia de las grandes farmacéuticas y adjunta el siguiente cuadro de las irregularidades que cometen:
* Malas prácticas comerciales (2002-2005)

En porcentajes
- Información intencionadamente errónea 36,3
- Propiedades del medicamento no probadas 12,4
- Propiedades “exageradas” de sus productos 6,3
- Promoción incorrecta 6,3
- Falsas comparaciones con otros medicamentos 5,8
- Promoción de usos no indicada 5,8
- Críticas a la competencia 2,8
- Información inadecuada sobre prescripción 2,6
- Gráficos intencionadamente erróneos 2,3
- Comportamiento poco ético de los representantes 2,0
- Otras malas prácticas 17,4

La presentación de el artículo en El País del 27-6-06 contiene la siguiente frase...“El informe, realizado mediante cuestionarios y entrevistas a las grandes farmacéuticas y un trabajo de campo en siete países europeos, critica los escasos escrúpulos de las farmacéuticas, que priman la venta por encima de las necesidades de los consumidores.
Respecto a la vacunación se pueden adelantar algunos datos interesantes que se expresan por si mismos:












(Vacunación libre nº 12, diciembre 2005, datos del anuario estadístico de España)

Aunque los sanitarios parecen consumir medicamentos en mayor medida que el resto de la población, ya que los tienen a mano, no dan ejemplo con la vacunación, en 2006 solo se vacunaron 1.596 sanitarios de 18.000, a pesar que se les anima a ello por ser un grupo de riesgo (cartas de los lectores, 20Minutos, 4-10-07)

El sarampión
En Inglaterra y Gales el sarampión tuvo tasas de mortalidad de 100/millón a mediados del siglo XIX, en 1960 era prácticamente cero, resulta que fue a mediados de los 60 cuando se empezó a vacunar y eran ya los setenta cuando la vacunación alcanzó valores significativos.
De todas formas a final de los ochenta unos cuantos soldados sufrieron sarampión en un cuartel de Zaragoza, todos habían sido vacunados en su infancia.
Cuando comienza la vacunación masiva contra la gripe se había ascendido de 2.000/100.000 habitantes a cerca de 8.000, cuando la vacunación masiva alcanza su cenit, 7.000/100.000 h. La morbilidad oscila entre7.000 y 10.000 después de haber alcanzado un pico de cerca de 12.000 en los años siguientes al comienzo de la vacunación (datos del centro nacional de epidemiología)

La rabia
En España se vacuna sistemáticamente contra la rabia, una vacuna muy problemática, cuando resulta que en los últimos 30 años ha habido dos casos de rabia por perros traídos de África. Miles de vacunas por dos casos, que además deberían haber sido sometidos a cuarentena por proceder de zona con rabia.

La gripe aviar
No debería ser menester recordar algo muy simple: la vacuna de la gripe solo es efectiva cuando está preparada para un tipo de gripe concreta, esto se hace cada año al aparecer los primeros casos, pero no siempre se acepta. ¿A que viene los millones de vacunas que han encargado los gobiernos europeos para una gripe que todavía no ha hecho su aparición? a sabiendas de que no sirve y llamando a la población a que se vacune contra la gripe común. Ante estas críticas solo han podido responder ante la primera que podía paliar los efectos y justificando la segunda diciendo que si evitan la gripe común su sistema inmunológico estará más fuerte ante la aviar. Mientras tanto estamos hablando de un negocio multimillonario para las multinacionales farmacéuticas. Por cierto, casualmente, el vicepresidente de los Estados Unidos Dick Cheney tiene una parte importante de acciones en la farmacéutica dueña de la patente de la vacuna que han encargado los gobiernos.

Las víboras
A toda persona mordida por una víbora se le aplica inmediatamente el suero antiofídico. Pero resulta que el veneno de las víboras ibéricas es muy poco virulento y solo genera una alergia, bastante virulenta pero una alergia, que en la inmensa mayoría de los casos necesitaría una atención simple y control (Benjamín Solsona, medico infantil especializado), casualmente los sueros antiofídicos están compuestos de suero de caballo, que también generan una alergia que puede ser tan grave como la causada por la mordedura.

Otras
Resulta incomprensible la vacunación contra la varicela teniendo en cuenta que no es una enfermedad problemática y la vacunación masiva en algunos hospitales de España, desde la década de los noventa, de recién nacidos contra la hepatitis.

Cualquiera puede comprobar en los datos de la evolución de las enfermedades para las que se aplica vacunación que nunca se tiene en cuenta las condiciones sociales en las que vivía la población hasta mediado el siglo XX y el cambio tan enorme que hubo en la alimentación, la salud, la higiene, etc. Es como si en plena pandemia de peste se hubiera descubierto una vacuna y se la hubiera convertido en la redentora de Europa, pasando por alto las condiciones higiénicas y de hacinamiento en las que se vivía. O incluso mejor que hubiera coincidido con un cambio drástico de la higiene, cambio que por sí solo hubiera acabado con la peste pero que por supuesto hubiera sido achacado a la vacuna.
Están sobradamente estudiadas las causas de las pandemias en diversas poblaciones de animales salvajes, como la sarna en el zorro o la cabra montes, e incluso en muchos casos hasta son previsibles dependiendo de las condiciones del medio y de la densidad de población.
En cualquier caso estas discusiones tienen poco interés y los pros y los contras a la vacunación masiva carecen de importancia mientras no sepamos dos cosas:

1º ¿Qué relación existe entre esas enfermedades y la evolución de nuestro sistema inmunológico?. Y dejar claro que esas enfermedades en “estado natural”no en las condiciones de miseria, incultura y desnutrición, que es como nosotros las hemos conocido. A lo mejor hay quien piensa que solo están ahí para fastidiarnos a los humanos mientras toda la bibliografía científica las considera imprescindibles para la salud biológica de la fauna salvaje.
2º¿Qué supone para nuestro sistema inmunológico que a un niño hasta la adolescencia se le hayan metido en su cuerpo alrededor de cuarenta dosis de numerosas vacunas distintas?.

Sobre esto no se tiene ni la más remota idea y cualquier objeción a esta afirmación solo requiere una sencilla pregunta ¿Por qué en occidente las alergias y el asma se han disparado a cifras astronómicas comparadas con el tercer mundo o con el primero hasta mediado el siglo XX?, no se sabe el porqué, tampoco el de las dos anteriores preguntas, pero se actúa saltándose una norma básica de prevención ante lo desconocido.

Un estudio pionero en Aragón afirmaba que mueren cada año 30 personas por el uso de antiinflamatorios, calculándose por extrapolación unos 900 muertes en toda España. La agencia europea ha ordenado retirar otro antiinflamatorio del mercado, el Bxtra (El País, 28-6-05) Sobre el Vioxx, otro antiinflamtorio, ensayos clínicos internacionales han demostrado que al cabo de 18 meses de tratamiento la incidencia del infarto de miocardio y de accidentes cerebro vasculares era de 15x100.000 pacientes, mientras los pacientes tratados con placebo presentaban una incidencia de 7,8. Extrapolando a los 277.000 pacientes tratados en España se calculan en 2.000 infartos. En USA se calculan entre 80.000 y 146.000 infartos. El Celecoxib es otros antiinflamatorio cuestionado. Eso sí estos medicamentos han costado a las arcas de la sanidad catalana 30 millones de euros "en 20 meses" (Heraldo de Aragón, 18-7-05)
Según un informe de la Fundaciò Institud Català de farmacología el uso de la terapia hormonal sustitutiva en mujeres menopáusicas provoca en España unos 16.000 casos de cáncer al año, 6.000 de ictus y 8.000 de tromboembolismo pulmonar. (20 Minutos, 20-12-2004)
Alrededor del 8% de las urgencias se deben al mal uso de los medicamentos, el 65% son mujeres, el 88,6% son reacciones leves (Qué, 18-5-2006)
La mitad de las jaquecas crónicas y hasta el 25% de todos los dolores de cabeza, son de hecho episodios de rebote provocados por el uso excesivo de analgésicos. “En Estados Unidos hay en cualquier momento que se considere , más de tres millones de personas con cefáleas que ellas mismas se están provocando”, Stephen D. Silberstein profesor de neurología y director del centro de cefáleas de la universidad Thomas Jefferson, (El País, Salud, 13-10-07)

La lista de males y muertes “evitables”en occidente es enorme, solo que nadie ha puesto todos los datos sobre la mesa. Catástrofes “previsibles”, accidentes en carretera o en el trabajo, droga, contaminación, malos hábitos, depresión, estrés, etc., etc., etc. Todas ellas generan la inmensa mayoría de las muertes y nos vemos sometidas a ellas diariamente, en muchos casos es mala suerte, pero en la inmensa mayoría son las aptitudes del individuo las que le libran de un problema o la mejor aceptación de este en caso de que surja, o que elijan unos hábitos de vida más sanos que otros. ¿Acaso esto no es selección natural? No lo es si se compara con una sabana africana con leones, pero esta no se parece en nada a la selva tropical, ni a los bosques templados, al Ártico o al biotopo instalado en el tejado de nuestra casa.
El biotopo en el que nos movemos muchos humanos es un biotopo urbano con sus pirámides tróficas y sus leyes de funcionamiento y por más vueltas que se le dé está en la tierra y se atiene a leyes universales, por lo tanto es un biótopo natural con leyes naturales. Cambiamos las pruebas y el estilo de los dibujos del tablero e incluso algunas normas son flexibles pero las reglas del juego son intocables.
Si no jugamos bien, perdemos.

“Gran parte de las modificaciones de las condiciones ambientales que fuerzan nuestro diseño evolutivo son producidas por el propio hombre por ello, la medicina evolucionista considera que muchas de las enfermedades que hoy nos afligen son consecuencia de la incompatibilidad entre el diseño evolutivo de nuestro organismo y el uso que hoy le damos” (El mono obeso)

3ª Parte Selección cultural
Selección cultural
Son infinitas las lecciones que nos ha dado la naturaleza de cómo funciona la selección natural, unas, las menos, son vistosas y llamativas: el pez grande se come al chico. Las otras son mayoría y más sutiles, de estas últimas solo tenemos una ligera idea.

“No todas las razas caninas responden igual al realizar las tareas de obediencia. En una serie de experimentos, David Freedman descubrió que, cuando los dejaban solos con carne después de castigarlos por haberla tocado los perros pastores shetland no volvían a tocarla, mientras que los basenjis se la comían en cuanto el adiestrador se marchaba de la habitación. El hecho de que se pueda generar la interiorización de reglas en los animales domésticos debería dar qué pensar a cualquier escéptico sobre la posibilidad de un componente evolutivo en la moral” (Bien natural)

Durante siglos en occidente han existido los estados, estados que imponían normas severas y estrictas en cuanto a creencias y comportamientos y se han sucedido episodios en que se masacraba a todo disidente, sea por cuestiones religiosas, políticas o culturales.

“Una selección milenaria ha logrado, como con el caballo, predisposiciones congénitas a la domesticación, lo que no siempre impide que se invierta el proceso y ciertos individuos se asilvestran. En tal caso recuperan algunas de las características somáticas de los salvajes del mismo tronco” (El hombre en desazón)

Viendo la reducción del tamaño del cráneo humano en los últimos 50.000 años de 1468cc. en mujeres y 1567 en hombres a los 1210 y 1248 actuales, cosa a la que por cierto no se le da mucha propaganda aunque sí al aumento anterior, hay quien sostiene que puede ser debido a un cierto amansamiento.
Algunos pueblos como el chino o el japonés parecen un buen exponente, aunque aquí seguramente también intervendrá la raza, pues ese amansamiento comenzó allí siglos antes que en Occidente. De todas formas hasta nuestros abuelos la gente aquí, en general era muy sumisa, de hecho al final de la década de los 30 en España se hizo una limpieza exhaustiva de insumisos, y aún así, a principios del siglo XXI nos encontramos con la generación más insumisa de la historia. Quizás la selección cultural todavía no había tenido tiempo de fijar la sumisión con más fuerza y un cambio importante en el medio ha cortado ese proceso. En cualquier caso este es un detalle que muestra claramente que la evolución o selección fijada en nuestra genética es mucho más poderosa y menos maleable que la cultural, pues con los mismos genes, o similares, los últimos 3.000 años han visto culturas muy distintas en un mismo pueblo. La herencia cultural y su evolución son por lo tanto mucho más maleables.
Por supuesto no se puede comparar la generación insumisa de finales del 30 con la actual, existen enormes diferencias.
Hoy nos puede parecer que la cultura de los países más atrasados no puede cambiar en siglos, especialmente algunos, pero ver las imágenes de la España nacionalcatólica de los años 50, o la situación de la clase trabajadora a finales del siglo XIX en Europa y compararla con la actual, es como comparar el día y la noche, y tan solo en unas pocas décadas, sin olvidar que la sociedad de esa época llevaba instalada miles de años.

Cualquiera puede ver ese cambio y comparar los derechos y las libertades que como personas y ciudadanos disfrutamos actualmente en comparación con tiempos pasados. Pero no deberíamos complacernos de nuestra sociedad actual sin olvidar que una sociedad clasista y represora de miles de años cayó en menos de un siglo, lo cual nos indica que en la actual, que tan apenas acaba de nacer, no solo no se han fijado las nuevas pautas culturales, si no que tan apenas han sido asumidas plenamente por una pequeña parte de los ciudadanos.
No se cumplen las normas, sean cívicas, políticas o morales, por convencimiento si no por imposición y por temor, si mañana hubiera una fuerte crisis económica, seguramente volveríamos a ver comportamientos similares a los de siglos anteriores.
Es importante resaltar que el cambio que podemos ver en la sociedad actual puede parecer un enorme cambio, pero solo ha sido, o en gran medida, un cambio estético. Ya ha habido quien a comentado que si Descartes apareciera en nuestra época se asustaría de la evolución material y especialmente científica, pero que cuando hablara con la gente se tranquilizaría, pues en el fondo no han cambiado tanto las cosas.

Ahora está de moda hablar de la violencia en la familia o del acoso escolar o en el trabajo, todo en ello en definitiva no son más que expresiones distintas de un mismo y único mal: el abuso del fuerte sobre el débil. Y aquí tan apenas se ha dado un paso, quizás ante la presión mediática estos comportamientos no se muestran tan en público como antes, pero están ahí. Evidentemente ante la presión social contra estos comportamientos mucha gente hace esfuerzos por cambiarlos y los va inculcando a sus hijos, es un primer paso.
Pero la realidad es terca y el abuso del fuerte sobre el débil es una realidad cotidiana, los casos de los niños que se han suicidado por sufrir acoso no son si no una pequeña expresión de la realidad. Los tiempos han cambiado y el abuso ha evolucionado para estar a la moda.

Todos, sin excepción, hemos sufrido acoso e injusticias desde bien niños y hemos tenido que aprender a sobrevivir. Unos eran los abusones clásicos, otros las víctimas clásicas, otro tercer grupo que ni una cosa ni otra y un cuarto grupo que está formado por todos los anteriores, en el que unas veces eres abusador y otras abusado, depende de la suerte que tengas. Esto no ha cambiado lo más mínimo por más que se maquille. Comienza en casa, luego en la guardería, sigues en la escuela, luego en el trabajo y al final en el geriátrico y esta guerra soterrada marca profundamente las relaciones interpersonales cotidianamente y el camino que cada nuevo humano escoge en su trayectoria vital.
Llega a ser tan sutil que comportamientos machistas camuflados se pueden ver en grupos de izquierda, el acoso laboral en ONGs dedicadas a temas sociales, un universitario no puede dejar el borrador de su tesis doctoral en cualquier lugar bajo pena de verlo publicado meses más tarde firmado por su profesor o algún compañero y en cualquier lugar te pueden ridiculizar ante otras personas. Todo esto no con las formas crueles que se llevaron hasta el tercer cuarto del siglo XX, simplemente es más refinado y adaptado a los nuevos tiempos.

En este ambiente hemos crecido todos y cada uno de los ciudadanos y esto marca. Por que no es lo mismo que todos los adultos hubieran controlado a los abusones y les hubieran impedido causar tanto dolor, que una situación en las que un débil está solo hasta el punto de poner fin a su vida.
Son siglos de una cultura donde te educabas eligiendo ser abusador o abusado, donde el disidente era reprimido incluso físicamente, donde el temor a Dios y al Diablo coartaban tu libertad más íntima hasta el punto de que los homosexuales se casaban y tenían hijos para pasar desapercibidos o si te masturbabas era un cargo de conciencia espantoso; donde tu eras parte de la chusma o de la nobleza con todo lo que ello implicaba...
No tenemos pruebas de las consecuencias de todo esto sobre nosotros, pero los ejemplos de los animales domesticados pueden ser perfectamente extrapolables a nuestra especie, máxime viendo el enorme cambio de imagen y el pequeño de fondo.

Tampoco se puede olvidar milenios de guerra prácticamente casi en cada generación donde morían miles de soldados, evidentemente el porcentaje de muertos entre valientes y no valientes seguro que no es el mismo, muriendo muchos más de los primeros y engendrando muchos más hijos los segundos, a los que no solo les pasaban sus genes también su educación y sus pautas. De la misma forma cuando se ha perseguido determinados comportamientos, religiones o ideologías, los más valientes o los más sobérvios han sido reprimidos en mayor medida que los más precavidos.
En ambos casos el porcentaje de supervivientes que han pasado sus genes y sus pautas culturales a otra generación es muy distinto.

Hasta la actualidad era norma que todo el mundo se casase y tuviera descendencia, aunque hubiera notable diferencia en el tamaño de la familia de unas mentalidades a otras casi todo el mundo transmitía a una nueva generación sus genes y pautas.
Pero actualmente en Occidente las tasas de natalidad se han hundido, la media de niños por mujer fue de 1,16 en Europa en 2005, en los setenta era de 2,80. No solo son pocos los hijos a los que pasar unos genes y unas pautas, muchos matrimonios eligen no tener hijos y aún es mayor el porcentaje de personas que no desean una pareja estable ni hijos.
Es importante resaltar que estos números son solo medias, lo importante es saber en que grupos ha decaído más la natalidad. Un simple análisis de la gente a la que conocemos nos da una pista: la mayor parte de los que no tienen hijos o solo 1 son personas que prefieren dedicar su vida a una carrera, vividores, personas que prefieren dedicarse a si mismas o que se quedan bajo las faldas de mama (que son unas cuantas),etc, este grupo por un lado.
Por otro homosexuales, personas pertenecientes a determinados colectivos alternativos y antisistema, punkis, drogatas, etc. En general gente moderna o de izquierda.
Unos y otros que ahora están en la edad de procrear tienen pocos hijos o no los tienen, pero los que entrarán en esta edad en los próximos 10 años aún bajarán menos la tasa de natalidad, por un lado es una generación más individualista, por otro están viendo lo dificultoso e ingrato que está resultando en muchos casos ser padres.

Todo lo anteriormente citado ha ido generando a lo largo de milenios una selección cultural, de pautas, sin olvidar que el aspecto exterior cambia con las modas y los tiempos, pero no la esencia. Hoy alguien con el pelo largo suele ser joven y de izquierda, hace 200 años cualquier general al que le importaba poco cometer un genocidio.
Son muchas las personas que defienden, incluso vehementemente, ideologías o religiones que luego no cumplen en su vida diaria y personal o solo de forma aparente, y poco importa defender los derechos humanos y a la vez justificar la violencia indiscriminada, por esto el cambio actual lo es más en forma que en contenido.

El importante sesgo actual de la natalidad en favor de personas religiosas, de mentalidad tradicional o de derechas y en general más integradas en el sistema evidentemente se tendrá que reflejar en la futura generación

Esto es selección cultural.

A lo largo de la historia se han sucedido cíclicamente acontecimientos que han influido de forma notoria en la evolución de la cultura, la sociedad del siglo XX-XXI será sin duda alguna un momento que se recordará por muchos tiempos.
La cultura de un pueblo no se fija de la noche a la mañana, es una labor que lleva mucho tiempo y muchas generaciones, la cultura actual no ha hecho más que nacer y es imposible saber que pasos tomará, pues de la misma manera que unas circunstancias dadas han propiciado el cambio en el último siglo en Occidente, otras circunstancias, como una crisis energética o medioambiental o simplemente un ciclo nuevo, de tantos, en la larga historia de la Tierra, pueden generar otro cambio, y de cualquier forma una cultura que acaba de nacer tiene que evolucionar y lo hará a través de las próximas generaciones. ¿Hacia donde?

La enfermedad como camino
Antes y después de este apartado se han señalado y se seguirán señalando detalles de nuestros comportamientos que nos acercan a la comprensión de que no controlamos y gran parte de ellos nacen de cosas muy adentro, a las que no prestamos atención y sobre las que no tenemos, en principio, control.
Si un apartado sobre medicina y enfermedad termina la parte de la selección natural, también la selección cultural tiene el suyo, pues la psique y el cuerpo están mucho más unidos de lo que la medicina moderna puede aceptar ahora.

No solo no se niega la eficacia de los placebos si no que se los usa de continuo en ensayos clínicos y por el personal médico, aunque no se tiene ni idea de sus mecanismos. Se reconoce que los efectos son importantes y suelen contribuir de forma importantísima a la curación. (Shepher, 1993; Swartzman y Burkel, 1988) También se han publicado trabajos relacionando enfermedades físicas y especialmente asociadas con la bajada de nuestro sistema inmunológico debido al estrés. y la misma medicina oficial descubrió en los hospitales zaragozanos que una parte significativa de problemas físicos tenían una raíz anímica.

En una trabajo de la Universidad de Wisconsin se pidió a 52 mujeres que contaran los peores y los mejores momentos de su vida, se midieron los indicadores psicológicos y se emplearon registros electroencefalográficos. A cada mujer se le administró una dosis del virus de la gripe y posteriormente se midieron los niveles de anticuerpos. Las mujeres con las emociones más negativas tuvieron una reacción más débil, lo que indica una inmunidad disminuida. (El País 2-10-03)

Un contaminante o un accidente nos causan un daño directo y apreciable. Odio, ira, frustración, envidia, etc, durante años actuando sobre todo nuestro sistema también dejan su huella, de dos formas distintas: alterando la química de nuestro cuerpo y manteniendo unos niveles de hormonas, testosterona, etc. distintos a los normales, lo que mantenido en el tiempo causa una serie de problemas. Por otro lado cuando una persona no está en condiciones anímicas y está alterado, estresado, desesperado, deprimido, etc., tiende a tener comportamientos nada sanos. Las dos fuerzas unidas contra nuestro cuerpo son suficientes para causar estragos a lo largo de los años.
Esto es algo que defienden distintas filosofías médicas desde hace miles de años.
Baste como ejemplos claros que muy a su pesar la medicina occidental ha tenido que admitir que la acupuntura funciona, pero nadie tiene ni idea de cómo.

Una parte importantísima de la población tiene problemas de espalda que parten de malas posturas en la mayor parte, por un lado nadie nos ha educado para adoptar unas posturas adecuadas, lo que unido a determinados tipos de comportamientos causarán pequeños problemas, pero en personas nerviosas o muy enérgicas acaban en un grave problema. Hasta que la espalda no te cruje no descubres que el peso hay que levantando flexionando las piernas, no la espalda.

Para la medicina oficial prácticamente solo cuenta la patología de la espalda, o del hígado, o del riñón, pero rara vez se recomendará un cambio de actitudes mientras no medie ya un problema grave. Problema que ya solo tendrá solución con medicamentos o intervención quirúrgica.
Cuando virus o bacterias nos afectan la medicina dirá que es causa directa el contagio, pero la medicina no nos aclara porque unas personas se contagian y otras no estando los bichitos a disposición de todos, bueno porque unas personas tenían el mecanismo de defensa en mejor estado que otras. Una buena explicación que no dice mucho, lo que sí dice son los trabajos que demuestran que determinados sentimientos influyen negativa o positivamente sobre nuestro sistema inmunológico y en definitiva sobre nuestro estado de salud.

“No hay una diversidad de enfermedades curables, sino una sola enfermedad determinante del –mal estar- del individuo. Lo que llamamos enfermedades son en realidad síntomas de esta única enfermedad” (La enfermedad como camino)

Ante un empuje arrasador como el de la ciencia y la tecnología actualmente es mucha la gente que cree que está descubierto todo lo básico y que solo cabe profundizar en ello. Cuestionar pues a la medicina después de los enormes logros que ha conseguido no es bien recibido en general. Pero la medicina, o más bien su práctica, es cuestionada por mucha gente. En cualquier caso un médico podrá descubrir muchas cosas en la aplicación diaria de la medicina, pero no está en su capacitación juzgar lo referente a la salud de la mente, es la psiquiatría la que tiene que responder a esto y a las consecuencias de la enfermedad mental, incluidas las físicas. Pero malamente estamos en condiciones como sociedad puesto que lo referente a la salud mental sigue siendo tabú, por lo que no se habla de ella, no la reconocen la mayor parte de los enfermos ni la sociedad y por lo tanto no se le dedica más que lo mínimo. Recordar que una de las críticas de “Teruel existe” era que había un psiquiatra para 70.000 (setenta mil) turolenses, se puede decir más alto pero no más claro 70.000/1.

Un sentimiento, una manía, una fobia, etc. tienen consecuencias en la vida cotidiana. Por un lado anímicas, y de estas a las físicas.
Si una persona está falta de cariño, el dulce es un buen sustituto. Su salud se resentirá en forma de caries y otras enfermedades.
Los hombre mayores que pierden a su esposa tienen menos expectativa de vida (British medical journal, vol.646)
Los hombres que padecían enfermedades cardiovasculares y que habían respondido “sí” a la pregunta de si su esposa le manifiesta amor tenían dos veces menos síntomas (American journal of medicine, vol. 60)
En otro estudio se controló a 8.000 hombres durante 5 años, los que al principio se reconocieron en la afirmación”mi esposa no me ama” desarrollaron 3 veces más úlceras que el resto, American journal of epidemiology, vol.136)
Y las mujeres con cáncer de mama, al cabo de 5 años del diagnostico, de 1.000 mujeres, habían muerto el doble de las que se declararon faltas de cariño que de las que no (Cander epidemiology. Biomarkers& prevention, vol.3)
Y, desgraciadamente, los orfelinatos rumanos están dando unas cuantas muestras de lo que le ocurre a niños que han crecido sin amor.

Si una persona no controla su ira, no controla la situación. Su salud se resentirá teniendo un accidente en un momento de ofuscación o “revolviéndosele las tripas”.
Si una persona es irresponsable, desconoce las consecuencias de sus actos, su salud se resentirá calculando mal las consecuencias del sexo inseguro o el exceso de velocidad, causa ambas de miles de muertes y de mucho sufrimiento.
Si un adulto es infantil se comportará como un niño, pero con capacidad de decisión. Seguro que su salud se resentirá llevando una mala alimentación y un desorden de vida.
Si es ambiciosa y solo vive para trabajar su salud se resentirá y el estrés generará graves problemas físicos y psíquicos.
Si vive una vida aséptica o insana, su sistema inmunológico se resentirá, su salud también. Hay quien opina que es el exceso de asepsia el responsable del incremento de las alergias.
Muchas actitudes cotidianas, que son el resultado de actitudes anímicas, como estas generan unas consecuencias directas: caries, accidentes, mala alimentación, drogadicción, estrés,... En el año 2005 2.000 españoles se infectaron de SIDA, en el punto más alto llegaron a ser 7.000. Después de 25 años, 25.000.000 de muertos y una propaganda importante, aunque evidentemente no lo suficiente, 2.000 personas (las que han tenido mala suerte, otras muchas tuvieron algo más de suerte) no han tenido la suficiente precaución, han jugado y han perdido. Esto es selección natural pues la inconsciencia conduce a esto, a un humano, a un perro o a un zorzal.

Visto así no resulta tan complicado entender la teoría de los médicos alemanes T. Dethlefsen y R. Dahlke de que la enfermedad física es producto de la enfermedad psíquica. Todas las enfermedades son en realidad síntomas.

Si estas actitudes cotidianas generan una serie de problemas físicos directamente y otros indirectamente, otro tanto ocurre con los problemas psíquicos, pero ¿quien lo demuestra?.
A un adulto le resulta difícil cambiar comportamientos, comportamientos que en muchos casos podrían haber sido adquiridos en la infancia a través de la educación, pero si el más reticente agacha las orejas ante la amenaza del médico de dejar el tabaco, el café, el alcohol y el exceso de grasa o se muere, otro tanto podría ocurrir con una medicina realmente preventiva que atendiera a “comportamientos de riesgo”.

“Mari tiene 37 años, dos hijas y es profesora. Hace años que padece vulva urente que se manifiesta con inflamación y enrojecimiento de los genitales. Todo esto le impide tener relaciones sexuales y llevar una vida normal. Psicológicamente se siente sucia, culpable, triste, miedosa y rabiosa, pues considera injusto lo que le pasa. En sesiones de regresión evoca de niña cuando su padre borracho viola a su madre y le toca a ella misma los genitales haciéndole daño. Durante 8 meses la enfermedad mejora, pero una recaída la devuelve a la consulta. Se descubre que la recaída ha estado motivada por la lectura de la novela “Los pilares de la Tierra”, en la que ella se identifica con un personaje femenino que sufre violaciones, abusos, malos tratos y vejaciones”. (Natural, nº 48, Dr. Osvaldo Peredo)
Algo similar les ha pasado a muchos veteranos del Vietnam con la post guerra de Irak (El País 27-6-06)

Si un primitivo se salta un grave tabú sin querer, por ejemplo el de mirar a los ojos de su ídolo porque a tropezado y los ha visto, es muy fácil que caiga fulminado. Pero no hace falta la intervención del ídolo, vasta el susto del fervoroso creyente para tener un paro cardiaco.

Evidentemente quien entra en contacto con un patógeno mortal, con radioactividad, o le cae una maceta de 20 kilos encima, poco tiene que ver la psique, excepto si ha sido por descuido (y hasta este descuido no es casual) Pero muchas de las enfermedades son otra cosa, pues muchos patógenos entran en contacto con nosotros y solo unas pocas personas se ven afectadas.
Si un trabajo demuestra que si un individuo rememora sucesos dolorosos y comprueban como su sistema inmunológico se debilita, lo que le hace más débil frente a los patógenos, tenemos una sencilla prueba de que no es tan descabellada la idea de que las enfermedades partan de nuestra mente.
Las alergias son un ejemplo, pues vengan de donde vengan solo están presenten en occidente, fuera de aquí son testimoniales. A la pregunta de que provoca en el enfermo una recaída, la respuesta es sencilla: el contacto con el alérgeno. Pero resulta que “Por ejemplo, en la narcosis no hay alergia; igualmente durante una psicosis, desaparecen todas las alergias”. (La enfermedad como camino) Parece pues que el alérgeno no está solo.

Si es usted una persona nerviosa pasa la mitad de su tiempo tenso, apretando los dientes hasta que se da cuenta de que casi le duelen, si se toma cinco cafés al día o unas pastillitas para dormir, se toma unas copas para olvidar, sus cuentas permanentemente están en rojo, te lo montas a pelo que mola más que con condón, mientes sobre tu currículo a tu familia y amigos o dices te quiero cuando no es verdad,... durante unos años, con toda seguridad terminarás teniendo problemas físicos, psíquicos y sociales.
“Las personas estresadas son más propensas a tener adicciones”. Una investigación con ratas en la universidad de Michigan a descubierto que el centro del cerebro que controla la necesidad de recompensa se activa con el estres. (Heraldo de Aragón, 24-4-06)

Entre los 15 y los 20 años trabajé (eché una mano) en la oficina de un decorador que era primo mío y que compartía con un socio francés, decorábamos bares, tiendas, casas, construíamos chales, etc. Era una situación bastante rocambolesca porque yo militaba en un grupo de izquierda radical, pero mi primo y su socio eran dos buenos tipos, esto era un problema moral para mi. Un día llevé una conversación muy curiosa con mi primo en la que yo hablaba de que un buen trabajador, una buena persona en la que confiar, era una buena inversión para una empresa, él en cambio se centraba en la “productividad” como principal valor.
20 años después viendo las noticias oigo la dimisión del presidente del Real Madrid y el periodista de Tele 5 resalta dos datos:
1º La buena gestión económica, ya que cogió una entidad con una deuda pasmosa y la dejó saneada, mientras tanto había comprado los jugadores más caros y creado el “Equipo de las estrellas”. Hay que recordar que Florentino Pérez era un empresario de éxito.
2ª Unos resultados deportivos tan malos que no se recordaban desde la década de 1950.

Hablar de que la vida son círculos que se abren (cuando comienzas un camino) y se cierran (cuando lo terminas), o no (si te has perdido en el camino: droga, desesperación, fanatismo, confusión,...), a mucha gente le parece una meméz, pero tras 20 años he visto como muchos asuntos olvidados volvían después de muchas vueltas a dejar las cosas claras. Así la discusión con mi primo reaparece para recordarme que Florentino Pérez hizo maravillas con la productividad, llego a lo máximo que se podía llegar y consiguió el club más lucrativo y famoso del mundo, el Real Madrid, pero no contó con el factor humano. Sacó una matrícula de honor de uno de los dos exámenes de la oposición, la productividad, pero 0 en el otro y solo promedian los exámenes si tienen nota, con 0 no se promedian.
La misma nota hubiera sacado un fuera de serie en el factor humano, pero un inepto en lo económico...

4ª Parte Futuro natural
Un futuro poco optimista, pero muy natural
No faltan optimistas que piensan que nos encaminamos a un futuro donde toda la especie humana viva bien y hayamos “pulido” esas formas con las que actúa la selección natural en nuestra especie y que en gran medida se deben a un uso erróneo de los medios, mala praxis de algunos profesionales, inconsciencia, falta de preparación, etc., en definitivas cuentas, problemas subsanables. Por lo tanto una vez solucionados estos asuntos la selección natural se detenga, más allá de que evolucionemos a tener un cerebro enorme y cuerpo más “grácil”no estropeado por las inclemencias de cualquier tipo y por supuesto vivir 160 años. Salvo que ese optimismo parece ser solamente eso, optimismo:

1º Las enfermedades modernas y occidentales crecen y mientras hemos ido creando soluciones para unas siguen apareciendo o resurgiendo otras, para las que se tiene “fe” en que ya se encontrarán soluciones: el SIDA, el cáncer, la malaria, la obesidad, el susto que nos está dando la gripe aviar, etc.
El Parkinson actúa cada vez en gente más joven (RNE-5)
Aunque a mediados del siglo XX occidente se vio libre de la viruela, se controló la polio, la tuberculosis, la malaria también desapareció de Europa y en el mundo bajó a su mínima expresión,... Después de décadas de mejoras en las enfermedades asociadas a la falta de higiene, han sido sustituidas por otras asociadas al exceso, mientras vuelven a emerger la malaria o la tuberculosis.

La malaria y la tuberculosis crecen peligrosamente, esta última ligada al SIDA, Cruz Roja internacional advierte que el SIDA podría provocar la perdida del control sobre la tuberculosis (SANIDAD 17-4-2002)
Se espera que el SIDA matará a 70 millones de personas en los próximos 20 años. Mientras vuelve a subir en occidente una vez que la gente se ha relajado con las medidas de seguridad.
Según estudios coincidentes del departamento de educación especial de JUL. y la Universidad Autónoma de Madrid, en los últimos 40 años el incremento del autismo postnatal ha aumentado un 80% (Xavier Uriarte, Documentos para la reflexión, nº 2)
Según la secretaria de estado de servicios sociales el número de niños afectados por autismo “progresa de forma significativa”, por razones desconocidas para los expertos (Heraldo de Aragón, 5-5-05)
La Legionella está muy de moda, ahora, según el doctor Javier Castillo García (Heraldo de Aragón, 27-6-04) se han multiplicado por 30 los casos de Legionella desde 1996, “esta es una amenaza del mundo civilizado”. El 11-8-04 la SEPAR calificaba a la legionella de “auténtica plaga” y según el vicepresidente de esta asociación, Antoni Torres Martí esta es una enfermedad emergente.
La obesidad y los problemas que acarrea y el cáncer son otras de las enfermedades emergentes.
E incluso enfermedades como la sarna también rebrotan en Barcelona (Heraldo de Aragón, 17-3-05)
El ministro francés de Sanidad reconoció el 3-3-2006 que la epidemia de chikunguya, una enfermedad transmitida por un mosquito originario de Asia, ha causado 186.000 afectados y 96 fallecidos en la isla de Reunión. (El País 4-3-2006)

2º Muchos insectos que asolan los cultivos se han hecho y se hacen resistentes casi cada día a los insecticidas y cada día resulta más difícil combatirles, por eso se está utilizando cada vez más, incluso por la agricultura moderna, la lucha biológica.
En Zaragoza y me imagino que en el resto de España hacía varias décadas que las infestaciones de piojos en los colegios eran puntuales y mínimas, desde hace unos años afecta a todos los colegios y masivamente, durante el curso 2000-2001 la infestación duró todo el curso. El problema es que esto no se dice entre otras cosas porque los padres no lo suelen ir contando, incluso se barajó la idea popular de que era en los colegios públicos en su mayoría, pero los encargados del seguimiento por la Diputación General de Aragón reconocen en privado que afecta a todos los colegios. Con la sorpresa añadida que una vez que mucha gente ha olvidado los remedios caseros contra los piojos, éstos se están haciendo resistentes a los productos químicos para combatirlos, más del 80% de 4.000 piojos analizados por el Servicio nacional de salud de Gales. Javier Lucientes del servicio de patología de la facultad de veterinaria de Zaragoza también ha visto el aumento de la resistencia a los insecticidas. Así que ha tenido que venir la “British medical journal” a publicar un trabajo en el que parece que la forma más eficaz de combatirlos es el vinagre y la liendrera (Heraldo de Aragón, 15-6-06)
Mucho menos se habla de la tiña, aunque haberla haila. Y un pequeño pero posible problema desagradable que puede acarrear un supuesto cambio climático: la invasión de virus y parásitos de climas cálidos, ausentes actualmente en Europa (Agustín Estrada, 20 Minutos, 17-2-05)

3º Pero si estos bichos son un problema el verdaderamente grave lo están causando los que son del estilo de los estafilococos contra los que la lista de antibióticos para combatirles, a los que no se han hecho ya inmunes, es cada vez más reducida y esto si que es peligroso, no en vano cada vez se oyen más voces llamando a un control sobre el abusivo y descontrolado uso de antibióticos.
Según un estudio de la OCU (2003) realizado en 74 consultas médicas y en 98 farmacias de distintas ciudades españolas el 55% de los farmacéuticos y el 35% de los médicos dispensaron antibióticos de forma inadecuada y esto a pesar de las advertencias. Se escudan los médicos en la falta de tiempo, pero que cada uno juzgue si esa excusa es válida ante el grave problema que se esta presentando con los antibióticos. La OCU recordaba que España junto con Francia es de los países con mayor índice de resistencia bacteriana, entre un 35% y un 50%.

4ª Quien piense que el sistema inmunológico de los ciudadanos del tercer mundo es débil se equivoca completamente, excepto los que están deficientemente alimentados. Precisamente como están sometidos a una tremenda presión por la miseria, la suciedad, etc. y mueren muchos niños, los que viven están hechos a prueba de casi todo; comenta el personal de neonatos del hospital Miguel Servet de Zaragoza la fortaleza de los niños prematuros gitanos frente al resto (años 80). Hay que recordar que hasta hace pocos años la mayor parte de la población gitana en gran parte de España vivía marginalmente y sigue quedando un porcentaje importante. Y aunque no tengo datos vivir 30 años en un barrio con gitanos me da para pensar que entre ellos no existen alérgicos.
Cualquiera que hoy viaje por cualquier país del tercer mundo ha podido ver masas de personas viviendo entre la basura, los deshechos y mal alimentados. Evidentemente su sistema inmunológico de poco le sirve para los productos químicos pero para los naturales es mucho más resistente que el de los occidentales.

Y de aquí otro problema que ya ha sido comentado por especialistas: las epidemias de gripe han sido muy fuertes y con bastantes muertes algunos años, otros menos, siempre parece haber sido así, y todos podemos recordar años en los que fue noticia. Pero hace unas cuantas décadas que no se declara una auténtica pandemia de un virus realmente virulento, la que siguió a la primera guerra mundial mató más gente que esta, se dice que 20 millones de personas. (john y Mary Gribbin, los hijos del hielo)
Pues si una pandemia de este tipo apareciera ahora mucha gente moriría en el tercer mundo por falta de asistencia y en el primero por debilidad de su sistema inmunológico. Y esto no es una idea alarmista y sin sentido. Según el virólogo y premio Nóbel Howard Temin, a cerca del SIDA y a la luz de los cambios sociales posteriores a la Segunda Guerra Mundial: “en cualquier caso lo sorprendente quizás sea que únicamente se halla producido una nueva pandemia importante”.
No es casual que en estos años se esté insistiendo mucho en la peligrosidad o no de tal o cual cepa de gripe y la rápida actuación que tuvieron las autoridades sanitarias con el tema de la gripe del pollo demuestra que están preocupados y se toman en serio la amenaza.
En verdad que de una situación de absoluta despreocupación y desconocimiento sobre el problema que puede causar una gripe a la alarma que se ha creado dista un abismo, en principio bienvenido sea, pero asustar a la gente sin darles información no suele dar muy buenos resultados, además de hacerles creer que la solución es que el gobierno se gaste millones de euros en vacunas... Vacunas que como todo el mundo sabe (o debiera) no pueden servir de mucho, pues una vacuna solo es eficaz para el virus concreto para el que se prepara y no sirve para el resto. Las vacunas de la gripe se preparan cada año a principio de temporada una vez que se ha detectado la cepa que se considera que será la predominante ese año. Así que las vacunas que se almacenan actualmente no sirven para nada, la justificación que se le está dando es que si se supera bien una posible gripe común, cuando llegue la aviar el sistema inmunológico no estará tan debilitado.
Pero mientras tanto se podría informar a la población de los problemas que causaría una pandemia grave y prepararla para la situación que se crearía. No hace falta ser técnico para ver que si una gripe normal de la que se da muchos años colapsa los servicios sanitarios ¿qué pasaría si empezaran a llenarse los hospitales de miles de ciudadanos con una patología realmente grave?, todo esto en un contexto de una masiva comunicación intercontinental diaria que plantaría a la gripe aviar en el planeta entero en cuestión de días.
Esto no es alarmismo, la pandemia posterior a la primera guerra mundial, aunque hay que contar con el estrés de la guerra, avala esta afirmación y más bien convierte en un irresponsable a quien no desee creer en que semejante cosa pueda llegar a pasar.
Para comprender una pandemia y el daño que causa, como fue la gripe del 20 o la peste hay que entender la biología de estos seres para comprender que la aglomeración humana es caldo de cultivo. Esta estudiado en que punto de una densidad de zorros o rebecos acelera o disminuye el avance de una epizootia y nosotros no somos distintos.

El verano del 2003 trajo otra pandemia de la que no nos acordábamos, la del calor, que ha matado decenas de miles de europeos, en España dejando de lado los datos del gobierno se inscribieron un 34% más de defunciones según un estudio del diario “El País”. Según el INE revisados los datos se publica en diciembre de 2005 que las defunciones ascendieron un 15%, o sea 12.919 personas más de lo normal (20 minutos, 25-11-05). En el verano de 2007 se calculan en Hungría hasta 500 muertes y el Rumania 30 (El País 25-7-07)
En realidad puesto que los muertos son gente mayor esta pandemia no tiene ninguna repercusión en la selección natural de la especie.

5º Todas las estadísticas referentes a la depresión y a otros trastornos sicológicos son muy claras sobre la línea ascendente. Aparte de los datos anteriores salen a menudo informaciones sobre este tema en la prensa y todas en la misma línea.
A finales del siglo XIX comenzaron a parecer numerosos casos de esquizofrenia que fueron achacados a que salían a la luz los esquizofrénicos anónimos al amparo del auge de la psiquiatría, pero los datos parecen indicar un aumento real de esta enfermedad en el último siglo.
Actualmente el 30% de los medicamentos recetados en ambulatorios son antidepresivos, lo que hace que algunos de nuestros ríos (esto se ha analizado en otros países) aparte de agua lleven Prozac, pobre nutria.

6º Y por último no hay muchos ciudadanos convencidos de que los problemas del tercer mundo se vayan a solucionar en breve, por lo que seguirá siendo un reservorio de las enfermedades “naturales” frente a las que el sistema inmunológico de los ciudadanos de occidente estará cada vez más desprotegido al ser nuestras sociedades cada vez más antinaturales y asépticas con unos niveles altísimos de enfermedades del sistema inmunitario o relacionadas con él cómo las alergias y el asma. Todo esto en un mundo hipercomunicado donde millones de toneladas de todo tipo de material y de personas cambian diariamente de países, continentes o hemisferios y con ellos virus, bacterias, insectos,...
En el País del martes 6-7-2004 se publica un artículo titulado “Infecciones sin fronteras”, pues algunas enfermedades olvidadas y otras nuevas están apareciendo con fuerza en occidente de la mano de turistas, inmigrantes y del comercio internacional.

Estos seis puntos, todos ellos contrastables, demuestran que la selección natural actúa sobre todos y cada uno de los seres vivos del planeta y que así va a seguir siendo, pues no puede ser de otra forma.
Un ciudadano sin información puede pensar muchas cosas, un científico sabe muy bien que aunque la ciencia ha podido erradicar la viruela y podrá en el futuro erradicar alguna otra enfermedad, no podremos eliminar jamás muchas otras por que por muy lejos que se llegue en las investigaciones y en los logros la trama que une todos y cada unos de los seres vivos es inabarcable y muchísimo menos los billones de interacciones que existen.

En la red trófica de la col (Brassica oleracea) se hallan implicadas 210 especies solo de animales.

“La complejidad de una red trófica es tal que hasta la actualidad, nadie ha conseguido desenmarañar la pauta completa de las relaciones tróficas de ninguna comunidad natural”, que puede ser una simple col (Bernard Campbell)

Creer que un día dominaremos la naturaleza hay que volver a recordar que es un acto de fe absoluta, los datos científicos de los que disponemos así parecen afirmarlo, por que algo sí que hemos aprendido: cuando mueves una ficha del complejo entramado de la vida los resultados son absolutamente impredecibles. Una zona húmeda de la costa francesa se protegió por sus valores ornitológicos, se saco a los bueyes que habían pastado históricamente allí y la respuesta del medio fue contundente: el carrizo se comió todo y expulso a muchas de las aves, esto como más vistoso, que duda cabe que afectó a todos y cada uno de los seres de la zona y repercutió incluso más allá de sus límites. Esa fauna expulsada se fue a otras zonas donde también incidieron sobre el medio, otras simplemente desaparecieron dejando paso libre a otras que incidieron sobre el medio de una determinada forma, etc., etc., etc. Al final hubo que volver a meter los bueyes.

Las monedas son de dos caras
Si una ciudad no es “natural” por que la ha creado el ser humano, tampoco debería serlo un panal de avispas, la única diferencia es que la primera es algo más grande.
Un lobo se puede romper un dedo cazando un ciervo por calcular mal, no es más que un accidente laboral, exactamente igual que cuando un albañil se da con un martillo en el dedo. A una perdiz le puede cazar un halcón por no estar atenta, a ti te puede cazar un coche por el mismo motivo.
En la segunda guerra mundial murieron unos 40 millones de personas, murieron muchos más civiles que en cualquiera otra guerra anterior, marcando un cambio importante, cada vez mueren más civiles con relación a los militares. Muchas de las víctimas, tanto civiles como militares, murieron de forma “inevitable”, pero muchos otros murieron por no ser suficientemente prudentes y muchos otros se libraron gracias a su prudencia, mantenerse bien informados,... Unos murieron de frío, otros de inanición en las mismas circunstancias que otros se salvaron al ser más fuertes, físicamente en unos casos y psíquicamente en otros (porque supieron ahorrar energía o buscar pequeñas mejoras que a la postre fueron fundamentales)
Esto es selección. ¿Natural? También hay muertos en las guerras territoriales entre lobos, hienas o babuinos. Cuando los monos rhesus de la India ocuparon zonas urbanas aumentando la población gracias al exceso de comida y la falta de predadores nos enseñaron a donde conduce un exceso de población a una especie bastante pacífica en la selva: a un aumento progresivo de la violencia entre clanes, no es el único caso.
Las guerras humanas y las de otras especies pueden no parecerse mucho y tener resultados bien distintos (ahora, hace miles de años era otra cosa) pero nacen de lo mismo, las motivaciones subyacentes, no las culturales, son las mismas en unos y otros.
Se podría afirmar, aceptando la superpoblación como base para la violencia, que la superpoblación humana no es natural. Es verdad que no se ve todos los días en la naturaleza una plaga como la nuestra (dejando aparte las plagas de insectos de nuestras cosechas que son tan artificiales como nosotros), pero tampoco es tan inverosímil. Las plagas naturales de insectos han existido siempre pues su naturaleza precisamente es responder a cada mínimo cambio del clima debido a su corta existencia y a su capacidad reproductora. Menor capacidad de respuesta, aunque también grande y de sobras conocida es la de los micromamíferos y de los pequeños carnívoros que predan sobre ellos, lo mismo ocurre con las pequeñas aves. Según subimos en el tamaño de los animales la capacidad de respuesta es menor y necesitan más tiempo para subir o bajar sus poblaciones. A buen seguro en el momento en que masas de terreno aisladas se unieron por acción de la deriva continental, de la bajada del nivel de las aguas, retirada del hielo, o lo que fuera entraron de repente en contacto faunas distintas y en las primeras décadas tuvo que producirse algo muy similar a lo que ha ocurrido en las islas donde han llegado cabras, gatos, perros o ratas: han arrasado buena parte de la fauna local, en unos casos bruscamente, en otros no tanto. Cuando Sudamérica y Norteamérica se unieron parece ser que paso algo parecido en detrimento de la fauna del sur, más antigua y especializada.
Si en la isla hay una colonia de aves espectacular (que además no reconocen a estos predadores como un peligro) la pareja de gatitos inicial se multiplicará exponencialmente hasta que llega un mal año y cientos de gatos pasen hambre y a todo lo que conduce en la sociedad del gato este hecho (experimento de Calhourn en el apartado “Un matiz”) Extrapolando seguro que las consecuencias no son muy distintas entre esos gatos y nosotros.
Por cierto, muere un porcentaje muy alto de gatos hasta que la población superviviente ha ampliado su espectro trófico (las presas de las que se alimenta) y se genera con el tiempo una nueva cadena trófica. Sin olvidar que los miles de aves desaparecidas se comían cada día cientos de kilos de peces de cierta especie en la costa circundante, qué ahora están disponibles en el mar para una especie de pez predador que de repente ve aumentar su población gracias al aumento de alimento. Pero no solo se alimenta de este pez, que no sufre de momento el aumento del predador puesto que también él como presa ha aumentado su número, se alimenta de otros que sí sufren el impacto del aumento del predador, que a su vez...

La especie humana con su cultura ha creado situaciones nuevas y ha modificado en parte su ambiente, cosa que también hacen otros animales por ejemplo el castor, nuevas pruebas a las que enfrentarse. Pueden estar construidas de materiales modificados por el ser humano y por su raciocinio, pero partiendo de los que hay en la naturaleza y con comportamientos de los que ésta nos ha dotado, por lo que las respuestas a las nuevas pruebas son las de un ser creado por la naturaleza y el desenlace fatal se produce por síntomas naturales.
Las pruebas a las que la vida nos somete: accidentes, trabajo, seguridad, etc. son la selección natural actuando, como siempre lo ha hecho y como siempre lo hará mientras seamos animales y esto no parece que valla a cambiar, las circunstancias son lo de menos. Y todas ellas de una u otra forma dirigen nuestra selección natural, podemos creer que la dirigimos nosotros, las pruebas demuestran rotundamente lo contrario.
Hemos creado miles de culturas distintas, los sistemas sociales más contradictorios y variados y puede que creemos muchos más, pero ni uno solo de ellos podrá ir contra natura por mucho que nos acerquemos al límite. Somos el producto de un millón de años (por abreviar) y 5 000 años de cultura son muy poquita cosa. Así que podemos retomar este asunto dentro de 50.000 años, me comprometo a rescribir este ensayo.

5ª Parte ¿Quien controla esto?
Matizando malentendidos
Para empezar este apartado un pequeño juego.
¿Cuál de estos animales causa más muertes entre los humanos?
En África León En América Oso
Rinoceronte Puma
Elefante Alce
Hipopótamo Lobo
Hiena Víbora
Cocodrilo Caimán
Para sorpresa de muchos y como demostración de la visión errónea que se tiene de la vida en la naturaleza, en África el hipopótamo es uno de los principales causantes de muertes de personas y en América del norte el alce, un simple ungulado, aunque muy grande y con mala leche si es una hembra acompañada de su cría, corre todo lo que puedas si te cruzas con una.

Es muy curioso observar las contradicciones en las que nos movemos como sociedad, demuestran que la información no se está manejando correctamente.
De la misma forma cuando juzgamos la evolución humana, bajo estos parámetros erróneos, todo el mundo sin excepción imagina a nuestros prehistóricos como unos pobres que morían jóvenes por simples enfermedades tras atroces sufrimientos o devorados por temibles leones o lobos. La calidad de vida de hace 5 o 10.000 años era mucho más elevada de lo que se cree.
El estudio de huesos y dientes de cazadores-recolectores prehistóricos demuestran que los periodos de escasez de alimentos eran inferiores que, posteriormente, en el caso de los primeros agricultores prehistóricos.

“Parece claro que la imagen Hobbista, según la cual los seres humanos primitivos llevaban una vida solitaria, pobre, desagradable, bestial y corta, idea que sostenían muchos antropólogos del siglo XIX, e incluso del XX, no responde en absoluto a una descripción exacta del estilo de vida del cazador recolector... Ciertamente, dicho estilo de los cazadores-recolectores permite un grado de ocio que no puede ser igualado en occidente excepto por las clases altas y su salud y longevidad son casi comparables con las nuestras”. (Marvin Harris)

Pero no hace falta estudiar huesos, en estos últimos siglos occidente entró en contacto con multitud de pueblos y culturas indígenas, que algunas aún sobreviven. En ellas se observaron niveles de edad similar al nuestro y muchos indios de las praderas llegaban a ancianos casi a las mismas edades que nosotros, existen multitud de testimonios de la época.
Richard Lee de la universidad de Toronto estudio el tiempo que invertían los cazadores-recolectores bosquimanos en el extremo del Kalahari en la búsqueda de alimentos: menos de tres horas diarias. Los horticultores machiguengas del Amazonas peruano invertían poco más de tres horas y conseguían algo menos de proteínas que los bosquimanos. En las regiones arroceras de Java los modernos agricultores invierten más de cinco horas y rara vez comen proteínas animales y los agricultores americanos echarán 8 horas diarias para poder estar gordos, con problemas cardiacos y agobiados por los problemas, evidentemente apoyados por una caterva de productos y maquinaria de la que no disponen los anteriores.
Para los Hazda del Kalahari tres antropólogos posteriores señalan que el 10% de la población tiene más de sesenta años. Los Hazda son cazadores recolectores viviendo entre hienas, leones y serpientes venenosas, sin escopetas ni nada parecido y durmiendo en minúsculas cabañitas construidas con hierbas y arbustos.
En Zaragoza capital en 1970 el 12,69% de los habitantes tenía más de 60 años, similar a los Hazda, en cambio en 1998 representan el 22,4%, casi las cifras de las zonas rurales de la provincia de Zaragoza en 1970, 20,20%, señal de una población envejecida.

Los datos estadísticos actuales son suficientemente ilustrativos: la mayoría de los lugares donde la edad media de vida es más alta no están en países ricos, a la cabeza Georgia (antigua URSS), patria del yogurt y producto nacional al que achacan su larga vida, a todos ellos les une ser lugares montañosos y templados.

Una columna del Heraldo de Aragón me parece muy significativa del dogmatismo con el que analizamos a nuestros antepasados más lejanos. La columna iba sobre los problemas del exceso de población envejecida: “...Hace 8.000 o 10.000 años el problema era precisamente lo contrario. El hombre no era dueño de su entorno, sino su esclavo, y se moría tan prematuramente que era muy difícil generar conocimientos, afianzarlos mediante la experiencia y transmitirlos a generaciones futuras. Ello hizo que la sabiduría y el desarrollo humanos crecieron de forma muy lenta. Ahora cuando el hombre no es esclavo de su entorno, sino casi su dueño... “


Fue a partir de la época romana y especialmente en la edad media cuando los niveles de vida decayeron “en occidente” a lo más bajo, de lo cual no tenía la culpa la naturaleza si no una sociedad “inadecuada”, en la Edad media se habían perdido los desagües, el cristal y algo parecido al hormigón, con el que están construidos los cimientos del teatro romano de Zaragoza, por ejemplo. Para quien no lo sepa decirle que el dicho de “agua va” viene de la Edad media y lo que iba a la calle por la ventana no era precisamente agua, ya que no había urinarios ni desagües. Hoy en muchos países del tercer mundo se puede ver esto en vivo y en directo.
De la misma forma la falta de higiene es muy occidental de esa época, tanto por el pudor como por el motivo que nos recordaban algunos: “recordar que estamos hechos de barro y que un exceso de agua podría disolvernos...”De aquí que se diga que Isabel, la reina católica o Luis rey de Francia se bañaron dos veces en su vida, cuando nacieron y cuando murieron.
En palabras de Mcneill “solo hace un siglo que las ciudades dejaron de ser un sumidero, donde morían más personas de las que nacían debido a las enfermedades causadas por el hacinamiento, la desnutrición y la insalubridad...” (La explosión demográfica)

La mayor parte de la población rica occidental considera la suciedad un mal endémico en las poblaciones tribales, cosa absolutamente falsa. La suciedad y la falta de higiene aparece en las sociedades posteriores y más avanzadas, especialmente las sociedades católicas y en la periferia de cualquier gran ciudad del mundo, es curioso que en el mundo islámico no se ven los vertederos de basura en cualquier lado y gente viviendo de ellos.
Hay quien piensa que hay una “cultura de la pobreza” que unifica actitudes por encima de las etnias.

Los primitivos podrían ser cualquier cosa pero lo que es seguro es que eran unos profesionales (tanto como los actuales cazadores-recolectores pues su tecnología es similar) de vivir en su medio y de la misma forma que aparecen en los esqueletos restos de heridas que les produjeron la muerte también existen restos de heridas gravísimas que fueron curadas.
De las capacidades de explotar su medio y de solucionar graves problemas de subsistencia han dado buena cuenta infinidad de antropólogos.

Hay una cuestión de fondo en este asunto, imaginarnos a nosotros en esas condiciones y se nos hace un nudo en la garganta, de aquí la importancia de saber en que punto esos animales se convirtieron en humanos y por supuesto poner las cosas en su contexto.
Pero en cualquier caso metemos todo en el mismo saco y así una revista seudo científica (Muy Interesante) publicaba en un artículo que hasta que no se inventó la anestesia en el siglo XIX pasábamos a pelo nuestros dolores ya fuera uno de muelas o te cortaran la pierna en vivo. También cuenta una cosa, cuando menos graciosa, sobre las trepanaciones en el antiguo Egipto y es que estas operaciones se realizaban sin anestesia mientras varias personas sujetaban al paciente.
No es verdad que no tengan y desde bien antiguo tratamientos contra el dolor y cualquiera que tenga un poco de conocimiento, sin ser médico, sabe que abrir el cráneo, quitar un tumor del cerebro y volver a cerrar no se le puede hacer a una persona enloquecida por el dolor. Cuando menos con la acupuntura se puede operar a una persona sin anestesia, aunque esto depende de la persona en gran medida y el opio y otras plantas por el estilo se conocen de muy antiguo, además tenían tres armas muy poderosas que se pasan por alto debido a que con muchos de nosotros dos “supuestamente” no sirven: la sugestión y la fe, la tercera era una vida más dura que la nuestra y donde estos males se aceptaban bastante mejor que ahora, aunque esto sigue ocurriendo en muchos lugares todavía.

Los sueños o las alucinaciones por drogas no son simplemente entretenimientos de la mente, en este aspecto la ciencia está a cero, mientras ha habido sociedades y personas capaces de entender los mensajes y comprender cosas que estaban, están, vetadas para la mayoría de los individuos. Y es un error juzgar las capacidades de estas personas por los estereotipos de la televisión de curanderos y brujos (que no son tal, sino gente muy inteligente que simplemente se aprovechan de los demás), mientras muchos documentos antropológicos corroboran la sinceridad y la capacidad de conocimiento de muchos curanderos indígenas. Esos poderes de los brujos y sacerdotes,” saber ancestral buscado por el malo de la película para hacerse poderoso”, no era ninguna magia especial, bueno quizás sea especial por su simpleza, y a lo largo de la historia de la humanidad han existido muchas de estas personas que podían comprender cosas que el resto no podía. No era un saber vetado al pueblo para mantenerlo en la ignorancia y que nadie quitara el puesto al brujo (como nos cuentan muchas películas y como cree mucha gente) ese saber, como el de muchas otras tradiciones que siguen y seguirán vivas, solo puede ser traspasado a personas capaces de entenderlo y eso lleva un largo proceso. El mismo proceso que todos individuos llevamos en nuestra evolución personal, puesto que cosas que no podíamos comprender hace un tiempo hoy nos parecen claras como la luz del día.

Sin ir más lejos miles de europeos siguen acudiendo a curanderos, especialmente para cosas de huesos y articulaciones y muchos de ellos los prefieren a los médicos oficiales. Sorpresivamente Eisenberg y colaboradores descubrieron en 1983 que los americanos de raza blanca y clase media usaban más la medicina alternativa que la asistencia ambulatoria ortodoxa, aunque en este caso, sin seguridad social universal, la medicina sale cara.
Yo he ido toda mi vida a curanderos, conozco seis. Uno de ellos espectacular no lo digo yo solo, lo dicen amigos y familiares a los que he llevado a él, incluidos dos a los que hubo que llevar casi a rastras ya que no creían en curanderos pero, los médicos no solucionaban sus problemas, cosa que sí hizo el curandero. Por cierto era un simple barrendero de un barrio de Zaragoza y no vi su Porche en la puerta y su casa era de las más humildes.

En nuestras sociedades actuales cualquiera tenemos acceso a la información y al saber, pero la mayoría de la población vive al margen de estos logros, más allá de que disfrute de los hallazgos de la ciencia y sepa de las cotas de conocimiento alcanzadas por la sociedad a la que pertenece gracias a artículos en la prensa o programas de televisión, generalmente sensacionalistas.
Así parece haber sido siempre, por eso cuando se habla de los primitivos se les juzga por su salvajismo, olvidando que había individuos que estaban muy por delante del resto, exactamente igual que ahora. Y quien fuera que se puso por primera vez a realizar una trepanación no era cualquier salvaje, por mucho que probara primero con unos esclavos (en el caso de Egipto) antes de operar a un rico y por supuesto de alguna forma sedaba a sus pacientes, de forma similar alguien descubrió la acupuntura.

Por otra parte se afirma que el conocimiento que del uso de las plantas adquirió el ser humano lo hizo a través de ir probando y viendo resultados, prueba y error. Yo no creo que esto sea posible, en primer lugar recordar que es una creencia empírica y no una teoría científica, que se ha dado tan “por supuesto” que nadie se molestado en indagar este asunto.
Cualquiera que tenga nociones de botánica y de los múltiples usos que tienen las plantas, no solo cada especie si no de cada parte, inmediatamente se dará cuenta de que no fue posible de esa manera. Existen miles de plantas usadas desde antiguo, entre ellas plantas muy potentes, y en la mayoría sus efectos, buenos o malos, no son inmediatos, unas son llamativas pero otras en absoluto. Para que su conocimiento hubiera surgido de pruebas y errores hubieran tenido que trabajárselo mucho y no me imagino a un curandero haciendo grupos de control, probando cientos de plantas, usando determinadas partes de cada una, recogiéndolas en distinta época, preparándolas de distintos modos, mezclándolas con otros productos... Contando además con el handicap de que ese curandero veía a muy pocos pacientes, vivía en un mundo reducido, por lo que a lo largo de su carrera tenía acceso a una infinidad menos de pacientes que cualquier médico actual y por lo tanto de experiencia, también carecía de bibliografía. La lógica dice que es muy improbable que fuera así y que tuvo que ser de otra forma, que desconoce la ciencia.

“Por la ley de las correspondencias entendemos aquel conocimiento -también inexplicable por la lógica- que nos dice que cuando en un plano de la vida o del universo ocurre algo, este mismo algo repercute en todos los demás planos aun cuando no sepamos el porqué. Es la ley que forma la base de los augurios y prácticas mágicas de todos los tiempos; es la ley que ha permitido hallar el poder curativo de muchas plantas y sustancias; es la ley que subyace en la homeopatía. Es la ley que permite a nuestros sueños sustituir una idea por una imagen que la exprese y alterar las formas, para expresar un proceso. Es, en una palabra, la ley que posibilita el lenguaje y la existencia de todos los simbolismos y arquetipos del universo” (El gran libro de los sueños)

Las drogas de todo tipo existen desde hace miles de años, habría que saber que pasó en un momento dado para que no se hayan utilizado en occidente, seguramente la respuesta tiene mucho que ver con el cristianismo que consideraba el dolor y el martirio como una forma de acercarse a Dios y cualquiera que urge en la historia de la inquisición verá inmediatamente que le ocurría a cualquier persona que trabajara con drogas, en el sentido médico de la palabra además de en el sicotrópico.

“Durante la edad media y el Renacimiento, el conflicto entre religión y biología se sitúa esencialmente a nivel médico. La cuestión primordial que centra el debate es: ¿Debe curarse a los enfermos?¿no es un castigo divino?. Y hasta bien entrado el siglo XIX la Iglesia aún se opone a la vacunación”...”Para los católicos el cuerpo es sagrado, la sangre detestable, la disección sospechosa y los órganos genitales materia proscrita. A partir de 1131 se prohíbe a los clérigos la práctica de la medicina y debe acabar interviniendo el estado para que se puedan practicar disecciones si bien en número todavía muy limitado.”...”La vacunación queda prohibida dentro de los estados pontificios y la epidemia de cólera de 1832 es presentada por la Iglesia como un castigo divino por la revolución de 1830” (Dios frente a la ciencia)

Con esa mentalidad resulta evidente que en las colonias de los imperios occidentales los médicos poco podían aprender de los nativos el uso de estas drogas, a quienes además consideraban unos bárbaros incultos.
En este siglo y con otra mentalidad los investigadores han encontrado en las sociedades primitivas gran cantidad de medicamentos usados desde hace mucho tiempo y entre ellos y gracias a la ayuda de curanderos del Amazonas una planta que está salvando muchas vidas de niños afectados por un tipo de leucemia.

Volviendo a poner las cosas en su contexto, aún en el caso de que fuera verdad que nuestros antepasados vivieran tan mal como se piensa popularmente hay que recordar que las cosas están dentro de un contexto. El sufrimiento emocional es muy relativo, cualquier manual de sicología lo explica claramente y todos hemos visto en nuestras propias vidas como distintas personas se toman peor o mejor el mismo problema, de lo que se desprende que esos primitivos en la peor de las circunstancias “sufrirían” x, nosotros muchísimo más por no estar mentalmente preparados para eso, no hay más que recordar las imágenes de la depresión del 29 cuando los ricos arruinados saltaban de los tejados tan solo por que les iba a tocar vivir como el resto de millones de americanos vivían, por ejemplo.
Y esto suponiendo que la capacidad de aguante y de resistencia física de ellos y nosotros fuera la misma, cosa que no es así. Seria como comparar a un hombre que tiene un trabajo físico al aire libre y que está fuerte con un oficinista que nunca hace ejercicio y vive en una ciudad contaminada (y esto no solo incide sobre el músculo de los brazos)
Creo que estos detalles que se pasan por alto son importantes.

Pero aquí tampoco es necesario elucubrar como vivían o sufrían sus condiciones de vida, ahí tenemos a nuestros abuelos que vivieron guerras, depresiones, miseria falta de atenciones médicas, etc. y en mayor medida que los primitivos, o incluso, estas privaciones fueron mucho peores en las ciudades que en los pueblos donde sí tenían que comer, y no conocían la depresión ni se suicidaban más que ahora.
Ninguno de ellos recuerda su infancia como un jardín de rosas pero todos aseguran que vivían con esperanza, con ilusión y no faltaba el tiempo para las risas o el juego, aunque evidentemente no cambian aquello por esto. No solo tenían privaciones físicas, las morales eran mucho peores, especialmente en países como España o Irlanda donde la religión era una imposición de estado, y las personas eran tratadas por los ricos y por el estado como cosas.
Esto tiene poco que ver con la vida en la naturaleza ni con las condiciones que nos impone.
Una buena prueba es intentar hacer comprender a una persona mayor que es la depresión como enfermedad, una tarea bastante difícil.

Todos occidentales que visitamos el tercer mundo y vemos la miseria (nuestro país hace 50 años) también vemos otra cosa que suele llamar la atención: la gente ríe mucho y vive con esperanza y en principio no se les ve más infelices que a nosotros, desde luego no se ve esa gente angustiada y aterrorizada por la situación como muchas personas desde occidente las imaginan, a ellos y a los primitivos.
Como anécdota los occidentales cuando vemos imágenes de pueblos indígenas donde aparecen las mujeres con esas tetas caídas y planas sentimos esa imagen como algo tercermundista, pero solo es así en parte. Hay mujeres occidentales con pechos redondos y duros que son las que los lucen públicamente y mujeres con pechos flácidos y de sección ovalada y no redonda que ya nacen caídos y al llegar a abuelas no se diferencian mucho de la abuela boskimana, salvo en una cosa, estos pechos no se enseñan por lo que la mayoría de la gente piensa que ese tipo de pechos solo es tercermundista.

Por lo tanto esa visión de una vida terrible de nuestros ancestros no es correcta.
No son estos los únicos prejuicios que se tienen sobre la vida de los pueblos primitivos, prejuicios que impregnan las interpretaciones que hacemos del pasado. Toda la maraña histórica de occidente esta cubierta de la cultura del ser humano, una cultura que ha sido contraria a la naturaleza y que ha tapado y reprimido cualquier expresión de esta en los individuos. Para ver realmente la evolución del animal humano hay que observar a los pueblos primitivos solo que desgraciadamente casi prácticamente en los documentos que dejaron los descubridores, a ello ha seguido casi siempre un desplome de su cultura y de su calidad de vida.

Destacar un detalle curioso, que esta sociedad esté en una especie de carrera por batir recors de longevidad es una moda y no el detalle más importante de una vida de calidad. Especialmente cuando de la forma en la que se hace ha llevado a un aumento enorme de enfermedades degenerativas y la calidad de vida de los ancianos, dejando al margen la material, deja bastante que desear y encima no somos los primeros en longevidad...

“En muchos casos la jubilación provoca un envejecimiento acelerado... La ociosidad, la falta de estímulo para hacer cosas y la pereza mental son muy peligrosas. (Luis Mª Gonzalo, catedrático de la universidad de Navarra)

“Según un estudio realizado en varios hospitales europeos y de Estados Unidos, cerca de una cuarta parte de los pacientes mayores de 60 años registran un claro retroceso en sus funciones mentales, tras ser anestesiados con motivo de algún tipo de intervención quirúrgica” (Sonia Robla, El País, 6-4-1998)
En Europa han aumentado un 25% la rotura de caderas en personas adultas entre 2000 y 2004 (RNE.-5)
El 10% de los ancianos aragoneses sufre depresión (XIII Reunión de la Sociedad Española de Gerontología, 2005)

Y dentro de este apartado desfacedor de entuertos no me resisto a recordar a Cuba, yo la conocí antes de comenzar todo el turismo sexual y era muy distinta a lo que pasa ahora. Pasear por las calles de La Habana era una delicia para los sentidos en muchos aspectos. Vivían con lo justo pero no había un solo mendigo en las calles ni desnutrición, ni los locos o lisiados que más tarde vi en el Perú. En fin yo me quedé con esta visión (desde mi punto de vista como turista quede claro, a muchos cubanos no les parecía tan fantástico y los comprendo), mi prima que fue de viaje de novios, solo se quedó con la “pobreza”. Ella solo se fijó en la capa de pintura que le faltaba a casi todo el mobiliario urbano. Pero no se fijo en la falta de pobres y de delincuencia. Resulta que Cuba, con toda su pobreza, dedica el 8,5% de su PIB a educación y el 6,1% a sanidad, mientras España dedica el 4,5 y el 5,4 respectivamente. Los datos de la ONU en el informe del año 2003 dicen que Cuba junto con Chile, Costa Rica, y Uruguay son los países latinoamericanos con más alto índice de desarrollo humano (IDH, salud, educación y PIB real) y que ocupa el lugar 52 en el mundo.

Me gustaría derrumbar otro dogma aunque éste es difícil, por lo menos a razón de los escándalos que han generado las distintas informaciones que se han ido sucediendo en la prensa en los últimos años sin que la mayor parte de los españoles se halla enterado del asunto: la educación de nuestros hijos. Tanto los estudiantes universitarios como los de primaria aparecen en los últimos puestos de Europa ante exámenes comunes, pero son los primeros fumadores de porros (Observatorio europeo de las drogas y las toxicomanías, 2003) y también son los más piroleros de Europa y los terceros del mundo (OCDE, 2000-2001)
Este asunto tiene engundia, ya que es imposible decir esto sin que una avalancha se te venga encima. Me explicaré: aquí esta de por medio la lucha entre la escuela pública y la privada, donde los resultados académicos son claramente diferentes y por supuesto superiores en la privada. Absolutamente falso, dirán los defensores de la pública (a pesar de los datos estadísticos que no dejan lugar a ninguna duda), resulta que yo soy uno de ellos, si les obligas a entrar en razonamientos aceptaran que hay una diferencia, pero que la culpa es de que las privadas se quitan de encima a toda la población inmigrante y marginal (poniendo en duda la capacidad intelectual de estos segmentos de la población, cosa por la que a cualquiera llamarían racista)
En cualquier caso sea la escuela pública o la privada y en todos los países occidentales el nivel ha decaido sustancialmente. El informe PISA de 2007 ha sido el que más polémica ha causado, pero como en los anteriores a los pocos días el asunto se da por olvidado, por que “Los expertos echan la culpa a la sociedad del bajo nivel de lectura, creen que se debe un sistema educativo y a un entorno social que no invita al esfuerzo y a la concentración” (20 Minutos, 11-12-07)

Supongo que el resto de occidentales habrá sentido lo mismo que yo al ver reportajes de lugares donde todavía se practican las bodas concertadas. Podría extenderme aquí sobre lo que pensaba cuando era un adolescente izquierdista pero creo que no es necesario, se imagina. Pasados unos cuantos años mi soflama actual está algo desinflamada. Puesto que de lo que se trata es de vivir felices, la epidemia de rupturas matrimoniales es una seria china en el zapato de la teoría de la libertad de elección y del “flechazo”, pues parece ser que cupido es algo miope en vista de lo que esta pasando. ¡Será mejor tener que soportarse toda la vida sin quererse!, el divorcio es un derecho, sí, pero como una operación a corazón abierto y cuando tantos corazones fallan algo no se está haciendo bien. Curiosamente Arthur Wolf estudió la población femenina taiwuanesa después de la segunda guerra mundial. Casi todas las mujeres se casaban de forma concertada, pero de dos formas distintas, unas se iban a vivir ya de niñas a casa de su futuro marido, también niño, y otras lo conocían el día de la boda. Descubrió que las primeras tenían mayores fracasos matrimoniales, quizás debido al “espejismo” de que se casaban con un “hermano”. En cualquier caso por lo que podemos ver en multitud de reportajes en esas sociedades se ve una normalidad absoluta y las opiniones, comportamientos, sentimientos que expresan son similares a los de cualquier matrimonio del resto del mundo de edades similares.
Evidentemente yo quiero poder elegir, pero en vista de algunas experiencias ajenas y sobre todo personales, estoy abierto a cualquier proposición...

Para terminar una evidencia: es absolutamente falso que hablando se entienda la gente, prefiero soltarlo así, de golpe y sopetón.
Negocian los débiles, los fuertes imponen su parecer y los débiles no son solo esa gente pusilánime, ni los fuertes son solo esos matones descerebrados, en este juego participa todo el mundo, más sutilmente o menos.
Ningún partido con mayoría absoluta negocia más que para darse imagen de que lo hace y hablando no parecen entenderse en/entre Ucrania, Venezuela, Chiapas, Palestina, Somalia, País Vasco, PP y PSOE, Irán y la ONU, cazadores y ecologistas, los ganaderos franceses y los osos eslovenos, un porcentaje altísimo de matrimonios, otro tanto o más de padres e hijos, nueros y suegragggggsss, los hermanos cuando discuten por un juguete, los familiares por la herencia de la abuela, el perro y el gato, mi hermana y yo y siga usted por favor que la lista es demasiado larga y no tengo tiempo suficiente.
Creo que a todos nos sonará la frase “discusión de besugos” ¿en cuantas a participado usted?, yo no puedo recordarlas, son demasiadas. Y ya le puedes insistir al único miembro de la familia que se ha acercado a la cocina durante la película que por qué se ha comido las albóndigas que faltan, que era la comida del día siguiente ¿albóndigas, ahora me entero de que hay albóndigas?, juro que en mi casa no había fantasmas y de los 5 miembros de la familia solo uno se levantó y se acercó a la cocina.

Y seguro que mucha de las personas que lean esto les acudirá a su cabeza unos cuantos ejemplos, sin esforzarse mucho en recordar, de situaciones vividas que no tienen ni pies ni cabeza y donde uno ve negro el otro ve blanco, y “donde dije Diego, digo dije” y a base de pequeñas cosas las relaciones se van complicando y complicando hasta que un día donde dije te amo, digo te odio.
El referéndum del estatut de Catalaluña es muy elocuente, El PP pide invalidarlo por que solo un 48,8% de la población votó, pero no aplicaron la misma norma con el estatuto gallego en el que solo votó el 28,36% de la población gallega. Al PSOE y a CIU le parece suficiente aunque un año antes el segundo presentara una moción para anular los resultados de un referéndum donde no votó más del 51% y el primero dijera con respecto al plan Ibarretxe que las normas políticas aprobadas con un 51% acaban en fracaso. Una gran lección de democracia las que nos dan nuestros políticos.
Imaginemos esto en mitad de una crisis económica o social global o mucho peor en el corazón de tu familia.

Nuestras hermanas las ratas
Resulta bastante ilógico que tantísima gente tenga pavor a ratas o culebras, animales que en muchos casos jamás han visto o a arañas y cucarachas que no nos causan daño. Ningún pueblo primitivo tiene problemas con estos animales, a menos que no sean culturales. De hecho hay un templo en la India dedicado a las ratas, donde son adoradas, cuidadas y alimentadas y la culebra de Esculapio era sagrada para los romanos, es la culebra que representa a las farmacias, mientras para los cristianos es una visión espantosa.
Si fuera una cuestión genética tendríamos que sentir pavor hacia los leones o tigres, animales con los que sí se las tuvieron que ver nuestros antepasados, pero resulta que a casi todo el mundo les gustan estos animales, mientras tenemos temor a los otros que jamás nos han causado ningún problema, excepto para cazarlos y comérnoslos. Dicen que la carne de culebra es muy exquisita. En España nos encantan los caracoles, en la india los saltamontes fritos, a muchos pueblos los gusanos vivos y en Asia los perros y gatos y aquí los gatos hasta mediado el siglo XX.
En unos sitios son manjares y en otros se horrorizarían de comerlos...

Recordar, más bien hacer saber, que las ratas no tuvieron la culpa de la peste y las noticias de niños pequeños atacados por ratas son absolutamente sensacionalistas, que “casualmente” suelen olvidarse de describir las condiciones sociales en las que vivían estos niños.
Jhon B. Watson, un tipo consecuente donde los haya, defendía que el miedo a las ratas era cultural, así que ni corto ni perezoso se puso a demostrarlo. A principios de los 40 hizo un pequeño experimento con su propio hijo, éste tenia por compañera de juegos una rata blanca, un buen día, teniendo un año de edad, fue a jugar con el animalito y se encontró con un ruido penetrante, metálico y terrorífico. El niño se asustó mucho pero pronto se le pasó y volvió a intentar jugar con su camarada para encontrarse con el mismo sonido y el mismo susto, consecuencia: el niño terminó por sentir un verdadero temor hacia las ratas.
Resulta curioso que en el siglo XX alguien tenga que hacer esto para demostrar algo tan evidente, solo bastaba mirar cualquier manual de antropología para ver que los mismos animales detestados en un sitio eran adorados o comidos en otro, o el mismo en distinto tiempo.

Dónde hay un niño con una fobia a un animal suele haber detrás una madre, padre o alguien muy cercano con el mismo problema o similar, ¿genética?, hombre si desde que estas en la tripa de tu madre cada vez que esta ve un perro se pone histérica, generando un torrente de adrenalina y cosas parecidas en la sangre que va al feto y cuando el pobre infeliz cumple dos añitos y se cruzan con un caniche la abuela horrorizada salta como superwoman ante King-kong, no es necesaria para nada la genética, creo yo.

Yo vivía en el centro de una gran ciudad y rara vez visitaba el campo, a los diez años y medio nos fuimos a vivir a una casa anexa a unos huertos. Cuándo veía a mis nuevos amigos jugar con los escarabajos me ponía enfermo. Una noche después de cenar mi hermana mayor descubrió uno subiéndosele por la bata, el grito que dió fue escandaloso y el movimiento para quitárselo de encima lo lanzo volando por los aires hasta mi brazo ¡qué asco! En fin mi madre y los cuatro hermanos lo pasamos fatal esa noche. Con 12 años vi que eso era problema mío y me costo pero cogí los escarabajos y de paso todo lo que me encontraba. Hoy cojo los escarabajos encantado y ninguno de mis hijos tiene ni ha tenido fobia ni asco por ningún animal. Algo muy similar pueden contar miles de naturalistas.
A parte de estas fobias existen otras muy variadas y algunas muy limitantes, la claustrofobia o su contraria por ejemplo y todas parten de una experiencia traumática de la infancia o incluso de antes de nacer por lo que es muy difícil acordarnos. Cabria preguntarse si todas las fobias se dirigen solo a cosas materiales y son así de vistosas o también hay otras más sutiles: comportamientos, interrelaciones, sentimientos,... En este caso el detonante puede no estar tan claro, pero existe y los problemas sociales pueden ser, son, importantes.

Hay multitud de estudios sobre todo tipo de animales, incluidos humanos, aunque no se pueda experimentar con nosotros hay datos de orfanatos, sobre como los esquemas de comportamiento se fijan hasta cierta edad, a partir de la cual lo ya fijado no cambiará nunca y si se ha fijado incorrectamente, así seguirá. Lo poco que sabemos indica que en el ser humano es exactamente igual, la única diferencia es la misma que hay entre cualquier especie distinta. Aquí, egocéntricamente defendemos por un lado que estamos al margen de esto y somos libres para elegir y por otro que la genética tiene la culpa de nuestros malos o buenos comportamientos.

La aracnofobia y la claustrofobia se muestran libremente, no hay nada malo socialmente en ello, pero las fobias que tienen que ver con nuestros comportamientos sociales no se pueden expresar libremente por lo que con nuestra cultura los camuflamos, lo que empeora la fobia, entre otras cosas porque pasa desapercibida, pero está presente en nuestras relaciones cotidianas y generalmente suele ser incomprendida por quienes las sufren, que no es el que tiene la fobia, si no sus amistades o familiares, evidentemente a nadie le gusta que le mientan por sistema o le quieran tanto que le ahoguen, por poner dos ejemplos clásicos.

Un simple análisis demuestra que como mucho son los adultos los que poseen un, supuesto, libre albedrío. Un bebe es poco más que una maquinita de comer dormir y cagar y algunos llorar, cada uno con su personalidad propia pero todos dentro de un esquema bastante básico.
Hasta la adolescencia siguen exactamente los mismos pasos, cada uno a su ritmo y a su estilo, pero con escasas diferencias. Se han ampliado las diferencias personales en los adolescentes, pero todos siguen siendo igual de capullos, impacientes, osados (por lo menos más que cuando lleguen a adultos)
Y respecto a los adultos, pues resulta algo más complicado, pero en fin en general los años dan tranquilidad, sosiego y sabiduría.
Si de bebés se nos fijan los esquemas con los que viviremos de adultos,...¿Cómo que en nosotros se fijan los comportamientos como en los gansos de Konrad Lorenz?, de eso nada.
Es necesario llamar la atención sobre que no son los partidarios de que en nuestra especie se fijan comportamientos, o como se quiera llamar, como en el resto de especies conocidas los que tienen que demostrar nada, si no los partidarios de que somos la única especie al margen de este factor los que demuestren esta “diferencia”.

“ Como quiera que las fases sensitivas se hallan exclusivamente en la juventud y dentro de ella se acumulan en los primeros tiempos, esto nos da una idea básica de la importancia que pueden tener las experiencias de la infancia para un ser vivo. Porque pueden producir daños totalmente irreversibles, pues:
Cualquier fijación es imborrable, al mismo tiempo que el olvido es precisamente una característica fundamental de todos los procesos conocidos de aprender.” (Klaus Thews)

David Hubel y Torsen Wiesel descubrieron que cerrando el ojo de un mono adulto durante 6 meses no pasa nada, pero cerrando el ojo los primeros 6 meses de vida el ojo no recuperaba la visión.

Hasta los años 30 no se operaban las cataratas en niños menores de 10 años por los riesgos de la cirugía en ese momento. Pero una vez operados nunca recuperaban ni la profundidad, ni las formas. En estudios con niños rumanos huérfanos adoptados con más de 6 meses se observó que mantenían altos niveles de cortisol, la hormona del estrés.
En plena segunda guerra mundial y debido a un embargo de todos los trasportes civiles por el ejército alemán Holanda sufrió una hambruna durante 7 meses que mató a 10.000 personas. El seguimiento de las mujeres embarazadas en aquella época mostró datos esperados en un gestante mal nutrido: malformaciones, abortos, etc., pero también observaron que los que tuvieron bajo peso al nacer fueron los bebes que durante la hambruna se encontraban en el tercér mes de gestación, luego crecieron con normalidad pero de adultos padecieron diabetes, quizás debido al desajuste producido entre su fenotipo ahorrador y la abundante comida de la posguerra (Matt Ridley)

La universidad de Hertfordshire realizó 40.000 encuestas y el resultado fue que los nacidos en primavera y verano son más optimistas. En otro estudio Jayanti Chotai de la Universidad de Noruega de Uma descubrió que los nacidos en invierno son menos curiosos.
También nacen más esquizofrénicos en invierno que en verano en ambos hemisferios.

Sin ir más lejos hace poco buscando una cucaracha en el sofá de mi casa me apareció de repente cerca de la mano y salte como una exhalación, cayéndoseme el vaso de cristal que tenía en la mano haciéndose añicos. Solo porque me pilló desprevenido y me salió los más profundo, lo que se me metió en la infancia, de forma consciente he cogido cualquier bicho, vivo o muerto, pues trabajo con ellos y llevo haciéndolo nada menos que 25 de mis 45 años. Este ejemplo es muy elocuente de cómo con mi raciocinio he superado esa fobia a los “inmundos bichos”, pero si me pillan desprevenido mi raciocinio sirve de poco y lo que me sale, a mi y a cualquiera, es absolutamente visceral.

Según B. F. Skinner “la educación de un niño no es otra cosa que un control de la conducta a base de recompensas. No es necesario que esas recompensas sean caramelos o juguetes. Una”confirmación de la conducta” tan buena, si no mejor, en el caso de los niños, lo constituye la atención, disposición cariñosa y aprobación de la madre. Cualquier comportamiento del niño que sepa provocar esta deseable reacción, experimentará una confirmación segura. Y también de este modo, una madre puede amplificar sin darse cuenta un comportamiento infantil en una dirección opuesta a la deseada.”

“Todos los seres humanos poseen una naturaleza común, resultante de la selección natural. El ser humano no es un simple conglomerado de instintos, sino más bien una colección de programas genéticos cuya manifestación requiere de ciertos disparadores ambientales y cuya expresión puede ser reprimida o pervertida. Una mujer no será probablemente una buena madre si ella misma no experimenta las bondades de una buena maternidad; pero las respuestas están ahí, solo es necesario estimularlos de la forma adecuada”(Robin Fox)

Desgraciadamente la educación de un niño no es tan simple como uno más uno. La educación que se nos dio hasta los setenta, en España, partía de la máxima de que la letra con sangre entra, no era ninguna maravilla pero duró siglos por lo que cuando menos era equilibrada. Ahora nos hemos ido al otro extremo con la salvedad de que no se tiene ni idea del resultado, aunque ya se va viendo, en el caso de las familias de lo único que se puede hablar es de una “no educación”. Aquí se encuentran perdidos una inmensa mayoría de los seguidores de la teoría alternativa, según la cual los niños son almas “puras” y que hay que dejarles plena libertad, que se explayen a sus anchas para que se conviertan en adultos fantásticos y maravillosos. Hasta que llegamos al punto actual donde la inmensa mayoría de nuestros niños son pequeños hitleres egoístas y sátrapas. Vaya ¿qué ha pasado?. Sencillamente que esa teoría no nace de la reflexión, sino de la respuesta “contraria” a una sociedad autoritaria. Y así, creyendo en la teoría de las almas puras recibo a mis dos primeros hijos que resultaron ser dos almas cándidas, confirmando la teoría. Pero vino el tercero que nació llorando y por cesárea, siguió llorando y mientras lloraba pisoteaba el dicho “Donde pongo el ojo, pongo la bala”, realizando un pequeño cambio a “Donde he puesto la bala, pongo el ojo”, o sea: su cerebro no reside en su cabeza, sino en sus manos. Hijo no toques eso que cort...!Ay!. Desgraciada e incomprensiblemente para sus padres necesita poner la mano y lo que haga falta, por más explicaciones que le des. Que conste que no desanimo a mis hijos a hacer el bruto con moderación. Volviendo a este energúmeno ¿Qué hacemos con él?, o lo matas o lo dejas. Gracias a Dios y con un enorme esfuerzo, y no sin tener que controlar unos cuantos ataques de psicópata asesino de niños, descubrimos que era mejor reajustar la disciplina a aplicar con él, lo contrario aún le afirmaba más, aunque lo ataras al potro de tortura. Eso sí nos han regalado una suscripción vitalicia a la revista SadoMaso.

La sicóloga Eileen B.Karsh introdujo unas ratas en una caja con dos palancas, una con una descarga eléctrica y otra con comida, evidentemente todas evitaban la mala. Se les cambio la palanca y pronto aprendieron cual era la buena, pero después de varios cambios optaron por ir siempre a la misma ocurriera lo que ocurriera. En otro experimento el profesos Maier las hacia saltar por dos agujeros, por uno conseguían llegar a la comida y por otro se daban un porrazo. De la misma forma que las anteriores después de varios cambios y de que ellas intentaran distintas estrategias, como los resultados iban a ser los mismos dejaron de romperse la cabeza y optaron siempre por el mismo agujero. Aquí podemos ver la explicación de la conducta de niños problemáticos con familias que cambian constantemente las palancas, pues en demasiadas ocasiones el premio o el castigo va en función del humor de los padres o los hermanos mayores, o la terrible diferencia entre el paraíso que representan los mimos de la madre y las abuelas y el duro mundo que se encuentran nada más entrar en contacto con otros como él y tan egocéntricos.

Se suele decir como excusa para mimar a los niños “ya aprenderán, ahora que disfruten mientras puedan”, un grave error pues se les fija la idea de que todo es jauja y cuando descubren que no, son muchos los niños que no pueden asumirlo aislándose de mil formas distintas. Está el típico tímido, pero hay otros tímidos que lo disimulan muy bien mostrándose “excesivamente” no-tímidos, por ejemplo.
Y puestos no puedo resistir una curiosa información que escuche en Radio Nacional de España y la persona no podía estar más autorizada, era la encargada de las campañas de desratización en Madrid (principios de los 90): las campañas de desratización sirven para un control pero no se pretende exterminar a las ratas, aunque se podría.
Ya lo intentaron en una ciudad Norteamericana (desgraciadamente no me acuerdo cual) y se encontraron al cabo de un tiempo que los desperdicios que no se comían fermentaban y generaban gas metano. Con el se iluminan y cocinan millones de chinos y es una de las alternativas de energías renovables, el biogás. Una gran paradoja que puedan existir las ciudades gracias a las ratas, sin ellas saltarían por los aires.

Un libre albedrío no tan libre
Somos básicamente iguales a los animales pero a simple vista parece claro que nuestra sociedad cultural ha roto los lazos con la naturaleza y ya no dependemos exclusivamente de ella, que las leyes de la naturaleza las hemos dominado en cierta medida y que estamos por lo tanto al margen de la selección natural, aunque supongo que lo que realmente se quiere decir es “que somos nosotros quienes la dirigimos”.

“Cuando se trata de considerar los aspectos esenciales, hay realmente muy poca diferencia entre las formas en que otros animales reaccionan entre sí y las formas en que lo hacen los seres humanos. Si nos desprendemos del barniz de la cultura y observamos nuestro comportamiento básicos con imparcialidad, resulta difícil encontrar algún punto en el que podamos mostrar una distinción decisiva. Y si este pensamiento hace sentirse incomodo a alguno de nosotros debemos recordar que cualquier equivalencia del hombre con respecto a otros animales no es en detrimento del hombre” (Somos animales)

Una vez visto que sí actúa sobre nosotros se puede desmentir con la misma facilidad que no la controlamos, en parte ya se ha visto.
Un repaso a la bibliografía antropológica e histórica ofrece una información muy elocuente de cómo realmente detrás de cada tipo de sociedad, de las leyes que las rigen y del libre albedrío del individuo hay una “dinámica histórica” que lleva las sociedades por un lado u otro. Esta fuerza que conduce las sociedades es la que nace de las necesidades básicas del individuo, que son las más animales y que nosotros disfrazamos de cultura. Según Konrad Lorenz “la cultura no es más que una superestructura erigida sobre los cimientos del instinto. Refina las pautas instintivas, pero no las suprime”.

“Permítaseme en un tono menos optimista que los principales procesos de la evolución cultural no atestiguan la capacidad de nuestra especie para ejercer un control consciente e inteligente sobre el destino del hombre”. (Nuestra especie)

De aquí nace el dogma de que la cultura reprime nuestros sentimientos animales que de lo contrario nos conducirían al desastre. Es curioso que opinara así una sociedad que vivía constantemente en guerras devastadoras, cosa que a ningún salvaje se le ocurriría, aunque esto depende de las condiciones, lo que nos deja a unos y a otros cogidos de la mano.
Las distintas dinámicas históricas que han existido han durado siglos o milenios mientras la vida de una persona es muy corta. Hablando de la explosión demográfica Paul y Anne Ehrlich nos dicen” La gente no siente temor porque ha evolucionado biológica y culturalmente para reaccionar ante fogonazos a corto plazo y adaptarse a las tendencias a largo plazo sobre las que no ejerce ningún control”.

Por lo tanto tiene que haber algo a nivel de especie, por encima del individuo que dirija esa dinámica.
Fernand Braudel califico como “historia a largo plazo” los cambios profundos cuya consecución requieren el paso de decenas de generaciones que caminan contra el fondo de un paisaje apenas cambiante. Las adaptaciones a largo plazo en el plano de la vida doméstica y de la organización de las comunidades persisten durante siglos a pesar de las revoluciones políticas y los movimientos religiosos...
En este sentido la sociedad capitalista y la comunista parecían muy distintas, ahora vemos que no. Y la edad media cristiana no fue muy distinta del actual fundamentalismo islámico.

Casualmente en la bibliografía sobre fauna se puede encontrar multitud de citas a este respecto en el que se recoge como el individuo posee su libre albedrío pero a la vez responde, como el resto de congéneres, a unas pautas que están por encima y que empujan a toda la especie.
Tras un duro invierno muchas aves han muerto, en la primavera siguiente las que críen pondrán más huevos que de costumbre e incluso sacaran adelante una segunda pollada. Si en medio de una época de cría hay escasez los pollos más pequeños de la nidada perecerán, sobre todo si les ayudan sus hermanos, los padres no harán nada por evitarlo. Cuando llegue el otoño las migradoras se irán al sur.
Sabemos que las aves interpretan las condiciones del medio para poner más o menos huevos y que la despreocupación por el pollito que se muere salva a sus hermanos, pues no hay comida para todos. Como comentario curioso diré que se habla mucho de lo buenas y abnegadas madres que son las gatas o las perras, lo que no gusta tanto decir es que esa misma madre no hará nada o casi nada por su cachorro en determinadas circunstancias o cuando esté harta de aguantarlos dará un salto a donde no lleguen y se tumbará plácidamente fuera de su alcance, así estén los cachorros desesperados.

Aunque en menor medida que nosotros también las aves son individuos diferentes y en el campo se pueden observar comportamientos de lo más variado en la misma especie. Esa variedad tiene una cierta amplitud, mayor en los humanos que en las aves, pero con límites. Un individuo se mueve en un margen de esa variedad, el ejemplo más claro sería el de un río, las posibilidades humanas, y una gota de agua, las posibilidades individuales. La gota se mueve con su dinámica propia e individual, pero no va contracorriente ni se sale del río y el camino que lleva, por muy hippie que sea, esta influenciado por el camino de sus hermanas.
Cabe resaltar que hablamos de miles de millones de individuos que utilizando su libre albedrío irían cada uno a lo suyo y por lo tanto no habría una evolución hacia un lado u otro sino un lío descomunal. Pero evolucionan progresiva y acompasadamente (soy consciente que decir esto es mucho decir viendo lo que pasa en el mundo, pero así es)

El ser humano tiene más albedrío personal ¿especialmente en occidente?, lo que no quiere decir que no existan esas normas que están por encima, de lo contrario nuestra evolución no seria ni progresiva ni equilibrada como especie animal.
Desdichadamente el mundo que vivimos parece desmentir esto, una vez más debo recordar que no podemos juzgar este tiempo como si fuera el único, total para los estudiosos de dentro de dos mil años seremos una anécdota histórica más o menos importante y por supuesto habremos solucionado estos problemas a diferencia de lo que plasman la mayoría de las películas sobre el futuro.

Dentro de nuestras sociedades occidentales podemos ver por las calles gente para todos los gustos, aparentemente muy distintas, pero no hace falta reflexionar mucho para observar que por muy distinto que sea un rasta y un ejecutivo del distrito 7 de cualquier ciudad les une algo que no les une con un lapón y a su vez con este les une algo que no les une con un bosquimano, etc, etc, etc.

Puede parecer casualidad y libre albedrío que una persona cualquiera decida cuantos hijos tiene, el tipo de vida que lleva, sus gustos estéticos, los sentimientos que en definitiva le mueven pero debemos recordar las modas que han existido y como la mentalidad de toda la población avanza a la par, unos en la parte delantera y otros en la trasera, pero todos empujados por un proceso histórico que está por encima del individuo. Las encuestas serán lo que se quiera pero reflejan como en una sociedad van parejos los individuos, aunque vayan a distintas velocidades y como los cambios son graduales.

En los países anglosajones los médicos, dentistas y abogados tienen mayor índice de suicidios que los maestros y en Inglaterra, en concreto, subastadores, empleados de banca o seguros y los del negocio de bebidas tienen un índice de suicidios excepcionalmente alto.
Los protestantes se suicidan más que los católicos y judíos y mucho menos los musulmanes, pero también en esto influyen clases sociales y zonas geográficas.
Tampoco somos libres de que nos guste o no ser una especie gregaria esto sí que es absolutamente congénito. De adulto podemos escoger la soledad, pero cualquiera que conozca gente solitaria puede afirmar, en la inmensa mayoría de los casos, que viven solos no por que les guste si no porque son incapaces de vivir con nadie y en muchos casos ni consigo mismo.
Respecto a nuestra sociabilidad hay que tener en cuenta el lenguaje no escrito y la presión tan grande que ejerce lo que los demás piensan de nosotros. Todos sabemos lo que eso supone, especialmente en los adolescentes y en la mayoría de la gente mayor. En muchos casos, demasiados, es una presión tan grande que mediatiza totalmente nuestros gustos, aspecto exterior, comportamientos, etc. Un ejemplo claro es el símbolo de riqueza y de nuestra posición social y de cómo se pretende dar una imagen de más alto rango social al que pertenecemos aunque ello nos cueste problemas con nuestra cuenta corriente. En este sentido es llamativo el gusto de los gitanos por la ostentosidad y aunque sean chabolistas van cargados de oro y de coches caros.
Me resulta paradójico que los detergentes para la ropa sean cada vez más eficaces, no en el sentido de limpiar si no en el de alargar la vida de la ropa, cuando la ropa se tira por aburrimiento y para hacer más espacio para la nueva.

“Es la cultura la que determina la conducta del hombre y no el hombre el que controla la cultura”. (Leslie Whaite 1948)

Bueno y si no le propongo una prueba sencilla a ese 20% de españoles que tiene alguna de las 250 fobias descritas de forma severa (Blanca Lozano, Universidad Complutense), ya que disponen de libre albedrío que se deshagan de esas fobias inhabilitadoras. ¡Va!, pero es que a mi no me molesta no poder usar el avión o el ascensor, así hago deporte. El problema es cuando esa fobia tiene que ver con sus relaciones humanas. De todas formas sí que disponen de los mecanismos para deshacerse de ellas pero exige un esfuerzo al que no están dispuestos, máxime cuando una parte importante de los protagonistas e incluso héroes televisivos no solo no esconden estas carencias si que las ensalzan dentro de la nueva cultura urbana, Hommer Simpsom es un ejemplo cómico pero se pueden señalar a muchos actores reales, especialmente norteamericanos y españoles. Así que estas carencias ya no son tal sino grandes valores de nuestra “nueva cultura”
En definitivas cuentas todo esto y lo que sigue llevó a Willians James a afirmar:

“El hombre posee todos los impulsos que tienen (los animales inferiores), y también muchísimos más”, “La razón por sí misma no puede inhibir los impulsos, lo único que puede neutralizar un impulso es un impulso contrario. Sin embargo, la razón puede hacer una deducción que excitará la imaginación a fin de desatar el impulso contrario; y de este modo, aunque el animal con más razón fuera también el animal con más impulsos instintivos, nunca podría parecer el autómata funesto que sería un animal meramente instintivo”

No está mal para ser contemporáneo de Darwin como una forma de explicar algo que todos podemos ver e intuir, aunque no sea fácil de comprender, especialmente por lo mucho que no sabemos.

Actuamos por estímulos
Respondemos a estímulos básicos, aunque la población en general lo sepa lo tienen mucho más claro los poderosos, los publicistas, los vendedores, los listos, etc. Existe, sin que en esta sociedad se hable mucho de ello, un lenguaje “no hablado” de gestos, olores, sensaciones,... que es la manera en que nuestra parte animal puede expresarse, sutilmente, dejando de lado las modas, los protocolos, etc. Aunque no se hable mucho de ello los publicistas saben que ese lenguaje llega a la gente subliminalmente, la “química” entre las personas es parte de ello.

Al principio de comercializar productos congelados las empresas se encontraron con que las amas de casa no recibieron este producto tan positivamente como ellos esperaban, hicieron un estudio y dieron con la clave: si compro comida congelada (o cualquier otra faceta que me quite trabajo como las primeras fregonas o lavadoras) ¿cómo justifico mi labor como ama de casa?. Consecuentemente cambiaron de estrategia propagandística, ya no solo el congelado si no la comida preparada se están convirtiendo en los reyes de nuestra alimentación.

Dentro de este lenguaje está el de los olores humanos y se han hecho estudios de cómo sutilmente actúan en nuestra psique a la hora del trato entre las personas, especialmente de distinto sexo (Universidad Humbolt de Alemania), aunque sobre este asunto hay trabajos y hay opiniones, por lo pronto diversas marcas de colonias añaden feromonas, cosa que indican en la etiqueta. Yo solo puedo decir que cuando mi esposa huele a hembra, ese olor me altera extraordinariamente.

En una sociedad no machista un hombre descubre a su mujer en la cama y se separa de ella, en muchos casos con más dolor que rencor, excepto en contadas excepciones. Un gitano coge a su mujer in fraganti y la mata, a ella y al amante, excepto en contadas ocasiones.
En las regiones del norte de España si una amigo va a visitar a otro y este no esta en casa su esposa le invitará a entrar y a esperarle. En algunas zonas del sur o entre los gitanos es inaceptable que la esposa deje entrar a otro hombre (macho) en casa (territorio), entre los gitanos una invitación de ese estilo se paga muy gravemente y ante algún conflicto ella sería acusada de proposiciones indecentes.

En épocas de miseria una mujer rellena significaba riqueza, por lo tanto ese era el canon de belleza. En épocas de riqueza la gordura, aparte de ser una cualidad de la riqueza a ojos de los países pobres, ya no representa lo mismo y ahora es un cuerpo esbelto y cuidado el que representa ese bienestar social, las modelos de las tres marías se han gastado los ahorros de su fama en dietas para adelgazar.
Hace dos siglos una morenaza era una campesina, por lo tanto el canon de belleza era blancas como la leche. Ahora un morenazo es un tipo que tiene un chalet en la costa y un cochazo de impresión.
La misma sensación que le produciría a una persona dada en el siglo XV un canon de belleza hoy se la produciría otro totalmente distinto incluso justo el contrario, siendo la misma persona.
En la película “El nombre de la rosa” el prior Benedictino recibe a un jesuita saludándole con un beso en la boca ¿?.

Mientras no exista un canon que dure eternamente cabe pensar que nuestros gustos dependen más de factores exteriores que de nuestro libre albedrío.
Un español medio no mataría a su esposa si la pilla in fraganti con el amante, ahora, su abuelo seguramente lo hubiera hecho, de la misma forma que el nieto del gitano que ahora mata a su esposa no lo hará entonces. Ambas son distintas formas de ver la vida, totalmente culturales, ambas son la espita de nuestro espíritu animal.

Los animales poseen mecanismos inhibidores de su agresividad, de defensa y ataque, de atracción sexual, de cría,..., llamémosles “mecanismos automáticos”, pues o bien son estímulos visuales o químicos los que los disparan automáticamente y de forma predeterminada, sin prácticamente posibilidad de intervenir en ese proceso el individuo. Esto es positivo para estas especies.
El ser humano ha sustituido estos mecanismos automáticos por el razonamiento, ¡ejém!, perdón, esto es lo que queremos creer. Sí que siguen casi intactos en diferentes ámbitos de nuestra vida como en el sexo (por más que los reprimamos), la defensa o la crianza, en el resto el asunto no resulta tan sencillo.
Cuando dos lobos están apunto de matarse, generalmente uno reconoce su inferioridad y se tumba a los pies del vencedor mostrándole sumisión, inmediatamente la furia sanguinaria de ambos desaparece como por encanto, y un minuto más tarde juegan como si nada hubiera ocurrido. La respuesta es muy sencilla, no son tontos, el perdedor no quiere morir y el vencedor no quiere riesgos que le imposibiliten para la caza o para mantener su status, pues es evidente que él vencería pero si el lobo perdedor supiera que el vencedor no iba a respetar su vida, la vendería cara y como mínimo, por muy débil que sea, alguna herida le inflingiría a su verdugo. La vida del vencedor sería corta y no es eso lo que pretende.
Evidentemente en el ser humano esto no es así, pero ésta tampoco es una afirmación del todo correcta, este mecanismo sí que funciona en la mayoría de los humanos, otra cosa muy distinta es que los lobos, afortunadamente para ellos, no sufren una terrible enfermedad que sí padece el ser humano, unos más que otros: el orgullo, y el sentimiento de inferioridad que conlleva, la envidia, el odio, la ira, las ansias de venganza,...), quizás como producto secundario de vivir apiñados.
Así pues el orgullo del vencido no le permite mostrarse más sumiso de lo imprescindible para salir lo menos mal parado posible. Actitud que no termina de convencer al vencedor. Mientras el lobo vencedor sabe que el sumiso va a aceptar su papel absolutamente y que incluso en su ausencia no aprovechará para volver a las andadas con las hembras, el humano vencedor sabe que el vencido no aceptará su papel. ¿No te recuerda esto cuando eras niño y nunca parecían convencidos los adultos de tu arrepentimiento? Y ¿no está esto detrás de que ante la duda el otro es culpable, puesto que se da por hecho la insinceridad?
Si un niño no problemático hace algo indebido y grave, cuando le caiga la bronca si agacha la cabeza, no replica y pide perdón sin matices, normalmente o se librará del castigo o este será mucho menos grave que si intenta esquivar el bulto (intentando dejar a los padres como tontos) y cuando ya no tiene recursos calla con evidente tensión y disgusto. En el caso de éstos últimos (almas libres y buenos hijos por que les permiten a sus santos padres coleccionar puntos para siete visados al Paraíso) el mecanismo de respuesta en los padres suele dispararse antes que el monstruito haga algo (tengo un hijo maravilloso como ejemplo, Benji, yo también te quiero rata miserable)
Es evidente que esos mecanismos automáticos en nuestra especie han sido “parcialmente” sustituidos por el razonamiento. Pero éste falla ante una gran presión, o no tan grande, con mucha facilidad, máxime ante una situación de hiperestimulación que supone el exceso de población. Situación para la que no está bien preparada nuestra especie pues solo se ha encontrado con la superpoblación y la injusticia social en la última parte de su devenir histórico.
Tanto los mecanismos automáticos como el razonamiento actúan a la par en nuestra especie, múltiples ejemplos muestran que cuando se controla el segundo factor, la violencia y los problemas a nivel social y de individuo se reducen notoriamente.
Los ejércitos coloniales se lanzaban en pos de los salvajes, bestias sedientas de sangre, para instaurar la civilización, pero resulta que estos salvajes también tenían unas normas “deportivas” para la guerra y sus ceremonias y esas cosas que tanto les gustan a los militares, salvo que mientras los salvajes las cumplían, los militares colonialistas no.
En las sociedades primitivas todo esto estaba muy reglado y la violencia no solía ser descontrolada, ni siquiera con el enemigo y en muchas sociedades el problema solía ser zanjado con el pago de animales, esposas, etc. En una sociedad bastante violenta como la Yanomami del Brasil, que está permanentemente de rencillas con otras tribus o con sus mismos vecinos, entre otras muchas cosas tienen una pelea ritual que llevan a cabo con un palo largo y afilado por una parte, uno inca su estaca en el suelo se arrodilla y baja la cabeza, el otro levanta el palo y le sacude en la nuca de refilón, entonces cambian. A menudo la piel de la nuca se abre y los más bravos guerreros llevan varias de estas cicatrices. (Napoleón Chagnon)

Podemos justificar por que nos gusta el color azul o un determinado tipo de persona, esta mujer me gusta por que tiene tal cualidad, pero ¿por qué te gusta esa cualidad?
Eso es algo que no controlamos. Una vez que una cosa nos gusta le buscamos la justificación. Con una pequeña salvedad, no es tan fácil. Uno lleva un tiempo sin mojar y de repente aparece una chica entre tus... perdón en tu vida. Esta chica la verdad es que no es muy guapa, pero resulta que tu tampoco y una oportunidad así no se puede desaprovechar. Total después de 14 años y dos hijos esta chica te parece fantástica, bueno resulta que no me lo parece ¡es que es fantástica! y no será una modelo pero cada vez que la miro, a pesar de que han pasado 14 años, me cae la baba.

De la misma forma que cuando recordamos acontecimientos o informaciones tendemos a recordar todo aquello que nos afirma y olvidamos lo que no, seguramente porque prestamos mucha más atención en su momento a lo que nos interesó. Esto es algo que nos ha pasado a gente que hemos hablado mucho y un día dado revisando datos descubrimos que lo que recordábamos no era correcto.

“Es tanta la información que captamos a través de los sentidos que necesitamos un mecanismo que seleccione de manera automática e inconsciente los datos más significativos. Si no fuera por este mecanismo no podríamos hacer nada porque nos pasaríamos el día analizando la información que procede del exterior. Solo los estímulos que superan el filtro desencadenan comportamientos, reacciones,...” (El collar del neandertal)

De aquí que la discusión sobre si tanta violencia en la TV insensibiliza o no a la gente es muy clara, evidentemente nos insensibilizamos de la misma forma que cuando vemos mendigos en la calle o las chabolas del barrio, por otro lado en nuestros esquemas se queda grabado el hecho de que esta violencia es lo normal.
Por lo tanto partimos de que nuestros sentimientos más profundos son viscerales y nacen de muy adentro, de una zona que no controlamos por mucho que la maquillemos culturalmente. Si un día nos levantamos con el pie torcido y nuestra pareja, hijo, amigo o compañero hace o dice algo que un día normal solo nos hubiera molestado o resultado extraño sacamos el diablo que llevamos dentro y nos pasamos un pelín de la raya (por supuesto ni Dios habla de esto) Ocurra lo que ocurra lo daremos por bueno y lo justificaremos como sea antes de reconocer que nos hemos pasado. Contadas son las personas capaces de contenerse ante una presión excesiva o un mal día ocasional o en su caso reconocerlo y disculparse por ello. De la misma forma ser capaces de comprender el mal día del otro.
Una amiga me contaba como en un piso de Sevilla donde vivió con otra gente había uno que cuando le tocaba fregar dejaba los cuchillos con la punta y el filo hacia arriba en el cubo donde se dejaban los cubiertos a secar. Parece ser que por más explicaciones que se le dieron él siguió convencido de que era la mejor forma de dejarlos, ¡ay!
“La enésima vez que le haces notar a la persona con la que vives que tiene todas las luces de casa encendidas y apagas una, en la que casualmente estaba y yo no me había dado cuenta, la respuesta es: no ves como estás obsesionado con la luz”, es verdad pues llevas 13 años intentando convencerle que no pueden estar todas las luces de casa encendidas mientras estamos sentados en una habitación viendo la TV o leyendo, reconozco que es una obsesión”

Esta incapacidad de comprensión genera una dinámica negativa en las relaciones interpersonales, la comprensión genera una dinámica positiva.
Con el paso del tiempo se va generando un “poso” en las relaciones, ante una situación o un comportamiento dado que al principio de la relación nos generaba x respuesta, positiva o negativa, el tiempo y ese poso cambian nuestra visión. Si el poso que va quedando es positivo, ayuda en la relación, si es negativo, cada vez lo va siendo más y llegado un momento dado la chispa salta con una facilidad asombrosa.
Lo que nos gusta y lo que no es así y no tenemos control sobre ello y esto es lo que marca nuestras expectativas y formas de vida. Nos pueden gustar cosas que no consideramos buenas y nos cuesta tremendos esfuerzos controlar esos sentimientos “no adecuados”, muchos no lo consiguen.
Un buen psicólogo viendo una determinada forma de vida y costumbres puede deducir muchas cosas de su paciente, cosas que generalmente desconocen los pacientes mismos, como todos nosotros desconocemos cosas nuestras que resultan evidentes para los demás. El típico pelmazo no se da cuenta de que lo es y si se le dice algo no lo reconoce, pero es que realmente no es capaz de verlo, a parte de que quien se lo dice no es precisamente perfecto y tampoco reconoce sus carencias ¿quien eres tú para señalarme a mi? ¿y tu?.

Los veteranos de guerra hablan de compañeros capaces de dormirse en la trinchera en mitad de un bombardeo. Síntoma clásico en psiquiatría de no ser capaz de aceptar una situación y dormirse para evadirse, también lo es de la depresión el pasarse media vida dormitando y no ser capaz de ponerse activo, una especie de estado de “crisálida”.
El miedo, la tensión, el sudor, los temblores, etc. demuestran una falta de control, actuamos automáticamente y no tenemos el más mínimo control sobre estos síntomas.
El repertorio de posiciones, sonidos y efectos especiales de los animales en su relación con otros individuos y con su ambiente es amplio. De sobras conocido es el lenguaje del lobo. Algunos de estos comportamientos son muy ritualizados, unos son para aflojar tensión o miedo y son involuntarios, la gallina que escarba sobre cemento o la triste foto de un animal enjaulado balanceándose rítmicamente de un lado a otro. Para todos nosotros esos comportamientos ritualizados y estereotipados son claramente animales por su automatismo y falta de control, pero no estaría mal antes de hacer ningún juicio de valor pasarse primero por un psiquiátrico o unas cuantas zonas del planeta, incluidos barrios de grandes y ricas ciudades occidentales para ver que no son solo patrimonio de los “otros animales”.

Esto también les ocurre a los humanos, los enfermos mentales son una buena muestra, pero también en los sanos, en USA el 83% de las madres diestras y el 78% de las zurdas acunan a su hijo apoyando la cabeza sobre su pecho izquierdo, justo donde está el corazón. Sometidos algunos niños a pruebas con un disco con latidos de corazón, sin la presencia de la madre, lloraban un 60% menos, así mismo se dormían en la mitad de tiempo.
Cuando somos adultos y nos enfrentamos a una situación de tensión nos balanceamos, zapateamos, tocamos un ritmo,...poun...... poun......poun...., nos meamos, el corazón nos salta del pecho...
Es un pequeño ejemplo del arsenal de pequeños detalles que podemos ver en cualquier momento y situación.
De niño tenía enfrente de mi colegio una mutua de accidentes, una tarde al salir del cole llego un coche a toda velocidad y pude ver salir andando por su propio pie a un hombre adulto totalmente calcinado y llamando a su mama.
Occidente se ha mofado de los tabúes tribales, confirmando el dicho de “ver la paja en ojo ajeno y no ver la viga en el propio” pues la culta población occidental no está precisamente libre de tabúes, ya sea el de la desnudez, comprensible en una población creyente, pero bastante incomprensible en una sociedad atea como la que vivimos. Resultaría extraordinariamente bochornoso para la mayoría de la gente quedarse en paños menores en público debido por ejemplo a un pequeño accidente, pero luego resulta que nuestro traje de baño en la piscina es idéntico a nuestra ropa interior, solo cambia la tela. Y ahora aunque esté de moda ir enseñando las bragas no aumenta la práctica del sexo como creen los puritanos. Casi un 75% de las chicas españolas son toda vía vírgenes al cumplir los 18 años y por supuesto no se pondrán con los pechos al aire en la playa o la piscina, de hecho esta práctica se ha reducido en los últimos años en contra de lo que pensábamos en los 80. Estos datos no contradicen el aumento de embarazos no deseados en adolescentes ya que siempre ha existido una pequeña parte de personas que se salen de la norma con facilidad.

También es muy curioso el “síndrome del turista playero”, ni corto ni perezoso llega al apartamento se pone las chancletas, que ya no se quitará hasta que acaben las vacaciones y que no se volverá a ponerse hasta el año que viene. Va a la playa, a pasear, comprar, etc., e incluso muchos llegan a ir descalzos por las calles y a las tiendas, incluso sin camiseta. Curiosamente por la ciudad no se ve a nadie sin camiseta y pocos con chancletas y cada vez quedan menos pies negros.

Por supuesto si nos trasladáramos a Knosos en su época de esplendor no se nos ocurriría ni remotamente entrar en los baños públicos, pues eran eso: públicos, de la misma forma que lo es y lo ha sido el sexo en distintas culturas. Por otro lado gran parte de eso que se ha dado en llamar “manías” no son sino tabúes a los que se les ha cambiado la denominación (de la misma forma que una pizarra ya no es una pizarra sino un “panel vertical de información y un basurero un técnico en limpieza urbana...) y la lista sería larga.

El ser humano tampoco se libra de ser estudiado de la misma forma que cualquier otra especie y los resultados son evidentes, por ejemplo estudiando la territorialidad, algo que no solo afecta a los lobos. Y lo de menos son los nacionalismos con sus banderas y sus himnos. Se han medido hasta las distancias en las que se interrelacionan las personas, ya sea con conocidos o desconocidos. Los resultados son muy curiosos y dependen totalmente de las costumbres y la cultura.
En muchos países árabes los hombres suelen ir cogidos de la mano como aquí las amigas y es famosa la cercanía a la que tratan los japoneses, todavía más los árabes.
La reacción que nos provoca cuando alguien pasa esa frontera invisible que consideramos nuestro territorio es instintiva.
Curiosamente en los barrios marginales de Nueva York, negros, chicanos, etc. habían confluido en unas normas más o menos comunes, por ejemplo todos se interrelacionaban a unos 30cms. de distancia, cuando en sus culturas de origen existen distintas costumbres, lo que llevó a teorizar que había una cultura de la pobreza por encima de diferencias étnicas y culturales.

500 alumnos de la universidad de Oslo se prestaron a un pequeño experimento en el que tenían que juzgar ciertos delitos, en la mitad de los documentos constaba la foto del delincuente. El resultado fue que los delincuentes guapos recibieron condenas un 20% inferiores en caso de delitos menores y un 10% en caso de delitos graves.

Con el lenguaje no escrito la gente se comunica los sentimientos, bastante más eficazmente que con el oral, un lenguaje del que no se nos habla y que aprendemos por nuestra cuenta. Cuando se tiene una cierta experiencia enseguida recibimos sensaciones ante la presencia de una persona y no solo por su ropa, sobre todo por gestos sutiles que las personas no podemos controlar y que nos delatan.

Entre el 60% y el 80% de nuestra comunicación, no es oral y los trabajos realizados para averiguar esto seguro que no recogen una innumerable cantidad de gestos inapreciables.
De la misma forma que se nos educa para la sociedad se nos debiera educar en este lenguaje no escrito y que es básico en las relaciones humanas, conocerlo nos ayudaría a comprendernos mejor a nosotros y al resto y se evitarían gran cantidad de conflictos.

Resulta incluso muy grave el desconocimiento de este lenguaje pues es a través de él como adquirimos nuestros valores y no a través de las palabras que nos puedan decir padres o maestros, palabras que enseguida descubrimos que encierran verdades pero también mentiras. Es una paradoja para un niño que vive en una sociedad donde es considerado malo mentir o ciertos vicios y descubrir que quienes le enseñan esos valores son los primeros que no los respetan y esto lo hemos sufrido todos como niños. Esto es lo que se “fija” en el comportamiento de un niño y no lo que se le cuenta. Una persona incapaz de robar y que condena semejante actitud, pero si se encuentra algo de valor, en la piscina o la playa no dudará en esconderlo y en decirle a su hijo!escóndelo tonto!, que te lo van a ver... ¡Es que si no lo puede reclamar cualquier listo! se excusan. Que yo sepa esto es robar, pasivamente si se le quiere llamar así, pero robar.

El deporte, ¿que decir? todo son valores humanos según sus dirigentes y llaman a la armonía, a lo bueno que es el deporte, el ejemplo para los niños y bla, bla, bla, pero resulta que todos vemos en la TV el mal perder de los perdedores, las trampas a las que recurren, como cuando tu equipo pierde es por las trampas del contrario o porque han comprado al árbitro, etc. Así que todas las declaraciones en pro de la deportividad no son nada comparado comparado con lo que realmente vemos todos. Dos de mis hijos han jugado al fútbol en el colegio y lo de que cuando pierden es porque las trampas y porque el contrario ha comprado al arbitro ¡en liga infantil! me he visto obligado a desmetírseles unas cuantas veces, así que pocas veces he ido a verles jugar por lo desagradable que me ha resultado el ambiente, podría contar unas cuantas anécdotas muy desagradables.
Creo que el ejemplo que nos han dado los ciclistas en los momentos previos al Tour del 2006 es más que significativo, ha caído hasta el apuntador.

En un colegio de Nueva York el director descubrió a varias chicas sospechosas de fumar y alborotadoras reconocidas, pero entre ellas también estaba una joven portorriqueña, Livia, después de interrogarla el director y mientras ella defendió su inocencia este se convenció de su culpa pues su mirada esquiva demostraba culpabilidad. El asunto casi llevo a una rebelión de los portorriqueños considerando el castigo un hecho racista. Afortunadamente un colega puertorriqueño se enteró de lo que pasaba y le comento al director que una buena chica jamás miraría a los ojos a un adulto. En una entrevista posterior comprobó el director que efectivamente Livia era una buena chica.
Pero no es menester desplazarse hasta los barrios deprimidos de USA, nos podemos pasear por una reunión social de cualquier país rico en cualquiera de los estatus sociales:

“Por ejemplo, si una mujer sumisa y amistosa entra en una habitación, sus ojos miran en todas direcciones, repasando a todas las presentes. Si divisa a personas dominantes de alto status mantendrá sobre ellas una mirada vigilante. Siempre que se hace una observación humorística o una afirmación polémica o se expresa una opinión personal, los ojos de la subordinada se moverán en dirección a la persona dominante para evaluar cualquier reacción. La figura dominante se mantiene a distancia durante tales intercambios y apenas se molesta en mirar a las subordinadas durante la conversación general. Pero si ella lanza una pregunta concreta a una de ellas, lo hace con una mirada directa. En general, la mujer a la que mira se ve incapaz de sostener esa mirada fija durante mucho tiempo y, mientras responde, mira a otro lugar” (La mujer desnuda)
Aquí cabría animar a echar un repaso a las revistas del corazón y a los valores que manejan.

Llevamos una “carga” personal y ante una cosa o un acontecimiento nuevo no estamos en blanco como un niño y enseguida encasillamos la situación, evidentemente bajo nuestro prisma. En décimas de segundo recibimos la información y la filtramos por nuestros tabúes y empezamos a recibir una sensación mejor o peor y a partir de aquí todo lo analizamos ya de forma interesada buscando, si es una cuestión política por ejemplo, aquello que nos da la razón y se la quita al contrario y por supuesto no escuchando lo que no nos interesa.

La bronca comenzó por que me replicastes delante de los niños cuando te habías comprometido a no hacerlo, cuando te pregunto por que lo haces, me contestas que por que te parece correcto, sí pero tu te comprometiste. , déjame en paz que no tengo ganas de escucharte, coño pues si no tienes ganas de escucharme por que me replicas y bla, bla, bla,...Es que ese día estabas pasándote ya con todos, coño pero lo que le dije al chico era normal y no se lo dije mal, y otra vez bla, bla,bla,. Y mientras tanto en la cabeza de ambos bulle un mar de sombras, de espíritus o como se quiera llamar de las incontables escenas “calcadas” que se han repetido en una especie de rueda sin fin, cambiando de tema, pero el mismo esquema, el mismo desarrollo y el mismo final. Los miedos de cada cual, sus decepciones, sus frustraciones, la competencia soterrada que hay entre dos personas que conviven, las pequeñas cosas que se han guardado en el apartado de “sin importancia” dentro de sus dos sub apartados “No molestos” “Pelín molestos”.
Así llegado un soleado y hermoso día de primavera y todo amor en la familia viene a mano, pues el buen ambiente anima a curar de verdad algunas heridas aclarando malentendidos para evitar problemas en el futuro, sacar alguna de esas cosillas que están en el apartado de “Pelín molestos” y cariñosamente hacer notar que ese pequeño asuntillo es un poco molesto, y ya tenemos el gato a la cara... Después de la paciencia que he tenido (magnifica el asunto porque teme ser dominado) Oye que no tiene importancia es una pequeña cosa que moleta nada más... Y tu más... Y ya la tenemos otra vez... Y que sepas que la anterior vez que discutimos te di la razón por que tenía ganas de dejar de discutir... Me cagüen san...
Ahora cambiamos los personajes y esta agradable conversación familiar llevémosla al trabajo, a la escuela, a la Iglesia, a las cortes, o a la negociación con ETA del gobierno español.
Esto es importante y a poco que cualquiera se pare a meditar sobre sí mismo o los demás lo verá claramente, cómo cada vez que oye o ve algo relativo a cosas que le tocan la fibra sus orejas se le agrandan, el corazón le palpita y dependiendo del humor con que esté pasará a analizar el medio o la persona emisor del mensaje, deducirá, por sus pintas, lo que ha dicho y el tono de voz empleado de que lado está y después de este proceso, que dura milésimas de segundo si lo tiene muy claro, responde (ha usado filtros automáticos que no necesitan reflexión), si no lo tiene tan claro, reflexiona, por supuesto normalmente la reflexión va en busca de argumentos que demuestren nuestra intuición inicial u otra conclusión a la que nos era más interesante llegar. En fin, cualquier cosa, incluida la verdad, si nos cuaja. Ah, y da igual que no tengas razón, la última vez me tuve que humillar yo, ahora le toca al otro, da igual que tenga o no razón.

Estos comportamientos tan claros no son tan infrecuentes como le gusta creer a esta sociedad, no saldrá en la prensa o la TV, sensacionalistas a parte, ni aparecerá en las páginas de la biblioteca universal, ni lo cuentan los profesores, ni los nuevos héroes del pueblo, pero así actúa demasiada gente. Bajando unos grados este comportamiento (claramente un comportamiento cuando menos pre-patológico con brotes puntuales) y convirtiendo todo este proceso de análisis de lo que nos llega del exterior en algo más honrado, más lógico, más culto y avanzado, somos capaces de aceptar la verdad aunque no sea buena para nuestros intereses, por supuesto sin demasiada convicción, más bien obligados por las normas sociales y, bueno de vez en cuando una trampilla, un pecadillo... aquí también hay demasiada gente.
En tercer lugar una pequeña minoría a los que les importa tres pepinos la verdad, la razón y los derechos del otro, ¡To pa mi!.
Y por último unos pringaos, que no mancharán sus manos y su alma por cuatro pequeñeces, mucho menos por una mezquindad por muy rentable que resulte.

Y nos echamos al monte con esta mochila y solos...

El pelo largo es de ser poco hombre, ya les puedes contar a los hombre mayores o a los curas que para alistarse en la Armada invencible había que llevar el pelo largo o que Jesús llevaba melenas, aunque esto último les duele, es un gol por toda la escuadra, pero no se quedan sin respuesta, !eso es distinto!

Los romanos y los íberos también se lo pasaban estupendamente con su mochila a cuestas, para los primeros un entierro digno lo era bajo tierra, no en el monte donde las fieras se comerían el cuerpo. Para los íberos lo digno era que tu cuerpo lo comiera un águila (que también son carroñeras) y te elevara al cielo. Así que los romanos enterraban los cuerpos de los íberos vencidos y estos arrojaban a los romanos a los buitres.

Resulta que la Gran Bretaña es un imperio, bueno más o menos, y con un problema de nacionalismo casi inexistente, Irlanda es tema aparte, pues en estas condiciones no le importa al gobierno central que Irlanda del norte, Inglaterra, Gales y Escocia tengan sus propias selecciones nacionales en fútbol y como tal se presentan en los campeonatos del mundo. Casualmente en lo político no tienen ninguna autonomía, excepto Escocia que la ha conseguido recientemente. España tiene el sistema más descentralizado de Europa con la mayoría de poderes transferidos en algunas regiones pero en cambio plantearse selecciones nacionales para las regiones es una locura sin sentido para los partidos nacionales. Recordar que España se creó hace varios siglos por la unión de varios reinos con lenguas y culturas distintas y en el caso de Euskadi nada que ver con el resto, ni siquiera racialmente, aunque esta diferencia racial la reconozca el gobierno vasco pero no el español.
El ejemplo se expresa por sí mismo: las autonomías españolas no conducen al separatismo, pero las selecciones nacionales sí, en cambio en Inglaterra es justo lo contrario.
El caso de Maragall (presidente de Cataluña) es similar, unos le acusan de independentista y otros de españolista. La conclusión es evidente: no se está discutiendo de autonomías o selecciones nacionales sino de otro asunto, ¿cuál?
Un detalle muy cotidiano también expresa muy bien todo este asunto es la problemática con las lenguas regionales en España. Quienes no las aceptan (una mayoría de Españoles en el centro-sur del país, aunque esto nadie se atreve a hacerlo público) recurren a las más variopintas excusas, la más usada es “que hablen en cristiano”. La segunda que son tan minoritarias que es tonto perder el tiempo en mantenerlas, lo curioso es que hay más hablantes de Catalán que de Danés, así que vallan a decirles a los daneses que prescindan de su lengua y se pasen al castellano, mejor dicho al Espanglish, porque resulta curioso que les moleste el Catalán o el Euskera y no que a este paso para vivir en España vamos a tener que aprender Ingles. Como último recurso se burlan diciendo que son lenguas muertas que se han visto obligadas a adoptar un montón de palabras del Castellano. Es evidente que no han reflexionado mucho sobre el asunto, pues un somero análisis demuestra que el Castellano tiene adoptadas prácticamente las mismas palabras, salvo que estamos acostumbrados a ellas y además no resultan tan llamativas como en el Euskera:
Biología y todas las palabras técnicas que acaban en logía (muchísimas de uso cotidiano), sexualidad, sensualidad, separatismo, senior, junior, seguridad, autoridad, comunismo y el resto de ismos, radiactivo, radical, protección, profilaxis y casi todo el vocabulario médico, política, capitán y todas las graduaciones y terminología militar, policía, océano, pandemia, geografía, teléfono, puzzle, aeropuerto, física, espacial, natural, comunidad, condón, comunicación, wc, TV, aborigen, indio, acróbata, adolescente, radio, bus, béisbol, fútbol, vegetariano, ultimátum, lógica, fanatismo, criminal, motor...
Supongo que estas lenguas se habrán visto obligadas a adoptar algunos términos más que el Castellano, el resto son las mismas.

Sobre todas estas sutilezas las mismas leyes legislan, por ejemplo sobre los mensajes subliminales. Un mensaje subliminal es un mensaje camuflado y que en principio pasa desapercibido, pero que puede hacer que una parte importante de los asistentes a una película, terminada esta vayan a consumir determinada bebida. Esta es la demostración más clara de que se actúa por estímulos reaccionando a ellos instintivamente, por supuesto después de haber sido tamizados adecuadamente por nuestro censor personal, o los tamizamos con posterioridad si la respuesta ha sido instintiva y no ha dado tiempo antes.
Depende de cómo se nos provoque nuestra reacción es inmediata, aunque ello nos cueste un grave problema. Depende de las casas o coches que han comprado la gente de nuestro entorno, así compraremos nosotros.
De pende de si nos miran o se pueden enterar los demás que hagamos o no hagamos tal cosa.
Depende del estatus que queramos ganar en nuestro ambiente la imagen personal que elijamos.
Depende de que obsesión tengamos y de si la podemos dominar o no el camino que elijamos en aspectos personales.
Depende de que no me toquen ese tema.
Depende del humor que esté.
Depende de lo agotado que esté.
Depende de lo harto que esté del asunto.
Dependen, al final casi todos nuestros actos de provocaciones ajenas a nosotros, o sea son “reacciones”, sin ellas hubiéramos hecho las cosas de otra forma, hubiéramos escogido otros caminos distintos, limado aquella manía que parecía no tener importancia, cuidado ese comportamiento que al final no trajo nada bueno.

Acción-reacción
No “accionamos”, “reaccionamos”. ¿Cómo se entiende si no que en nombre de la paz, la libertad o Dios se hayan causado las guerras tan terribles con sus secuelas de persecuciones, inquisiciones, etc.?. Igual que en la historia ha habido verdugos que han manchado sus manos de sangre y han reivindicado su “trabajo”también han existido otros que jamás han visto (querido ver) el resultado de su “trabajo” e incluso eran padres de familia, creyentes y buenos patriotas.
¿Cuántas iglesias cristianas existen o movimientos comunistas?. Y ninguna fe esta libre de esta incongruencia, ni los movimientos que se han opuesto a situaciones sociales injustas, que han terminado cometiendo las mismas barbaridades que denunciaban.
Por no hablar de nuestra vida personal.

“Está comprobado que los intelectuales más equilibrados se tornan, con frecuencia, terriblemente agresivos al propugnar la urgente necesidad de suprimir la agresión”. (El animal humano)

Cuando se escoge qué forma de vida llevar es la primera decisión importante que se toma, sin contar excesivamente con lo que más nos gustaría, pues una serie de convenciones sociales impiden, por ejemplo, optar por un trabajo a tiempo parcial y dedicarle el resto a la poesía, a seguir estudiando o a la pintura, la construcción de miniaturas o al naturalismo; menos sueldo menor nivel de vida pero más a gusto, por ejemplo. Luego nos pasamos la vida haciendo cosas que no hubiéramos hecho si las situaciones hubieran sido de otra forma, si no nos hubieran provocado, si no hubiera estado tan presionado, si hubiera salido el sol... Algunas de ellas ya no tienen solución y son una carga para las nuevas que tomamos y así hasta que te echan un puñado de tierra encima, cosa que agradecen las malvas.
Pero sin olvidar una cosa, para empezar nos es dado el lugar de nacimiento y una cultura determinada, nos guste o no. Cuando llegamos a la adolescencia, una mañana nos levantamos, nos creemos mayores y tomamos las riendas de nuestra vida. Nos descubrimos a nosotros mismos. Hasta este momento somos lo que las circunstancias han hecho de nosotros, por que acaso alguien a los 4, 6, 8 o 10 años cuando decide probar ciertas cosas, reflexionar sobre ciertos temas o llegar a determinadas conclusiones, en definitiva, escoger un camino, ¿ sabe donde le conducirá o las repercusiones colaterales que tendrá?, parece evidente que no. No es casualidad esa eterna duda ¿si hubiera hecho tal cosa en vez de la otra?, y esta duda de adultos puede ser un problema.

Así que un adolescente se levanta una mañana, se mira al espejo y dice: ese soy yo y toma conciencia de sí mismo (es un decir) Cambia muchas cosas exteriores, pero su personalidad no cambia, en esencia, pues la madre que esta mirando la foto de su niño mimado haciendo la 1ª comunión y a su lado, 10 años más tarde, tiene un energúmeno con cresta comiendo en la mesa, le parecerá que ha cambiado mucho exteriormente, pero lo sigue tratando como si nada hubiera cambiado y él sigue respondiendo de la misma forma, lo cual le saca de sus casillas. Siendo un tío tan duro, tan punky y tan devuelta de todo, cada vez que está con su madre no puede evitar retrotraerse a la infancia y tragar carros y carretas de mama.
Pongámoslo en pelotas, restemos las variantes de cambio de edad y de aprender a guardar mejor las apariencias (cosa que los niños ni saben, ni les importa), cortemos la cresta y el chaval sigue siendo igual de cariñoso o de borde, de sincero o de mentiroso, de participativo o de vago, de amable o de agresivo, de buena o de mala persona en definitiva.

Se pueden mostrar infinidad de ejemplos de cómo la mayoría de los humanos y sus mismas sociedades no accionan, reaccionan. Esto es, ir a remolque de las situaciones cambiantes, como un adolescente o como cualquier animal solo que en éstos se ve más claramente. Un animal responde mecánicamente, un adolescente siempre en contra de lo que sea, sus gustos y vestimentas estarán más en función de algo o contra algo que de lo que a él le gusta realmente (que tampoco sabe el qué por otra parte)
De adulto tu casa, tu coche y todo lo relativo a la imagen estarán más influidos por la comparación con el resto que con lo que te gusta realmente y cuando se juzgan conflictos de las relaciones interpersonales el juicio está totalmente mediatizado por la imagen, la situación y los convencionalismos, llegando a una conclusión u otra dependiendo de las circunstancias y no de los hechos reales.

Por lo tanto no es un comportamiento de “acción” o sea, actuar atendiendo a lo que nos parece, sin ninguna presión exterior, el que mueve a las personas sino todo lo contrario, de “reacción” ante las presiones exteriores en todos los ámbitos de la vida. Conocidos son los hijos que salen todo lo contrario, aparentemente, a su padre o madre o parecen una copia, ambas actitudes nacen como reacción a la figura paterna o materna y marcan toda nuestra vida futura, como en todos y cada uno de nosotros.

Las reacciones ante fuertes presiones sociales: a una revolución industrial agresiva con el trabajo surge una época de lucha obrera, a una de represión sexual una de explosión, ante una opresión de las identidades nacionales una de nacionalismo, a una época de destrucción de la naturaleza una de proteccionismo...
Los movimientos de izquierda han sido anticlericales en Europa en cambio no ha sido así en Latinoamérica donde una parte de la iglesia estaba con los pobres.
Y mientras para las mujeres occidentales fue un símbolo de liberación enseñar los pechos para las mujeres rajputs del norte de la India la liberación consistió en poder ocultarlos pues debido a asuntos de castas en la suya las mujeres estaban obligadas a llevar los pechos al aire.
A principios del siglo XXI nos encontramos con que los nombres femeninos entre la alta cocina prácticamente no existen, se cuentan con los dedos de la mano las cocineras famosas. Curiosamente una revisión de los restaurantes del XIX o principios del XX demuestra que la mayoría estaban regentados por mujeres. ¿Por qué pues las mujeres eran las cocineras hasta el siglo XX (cocina profesional, no casera) y de repente desaparecen del oficio? ¿Quizás inconscientemente la mujer eligió para su reivindicación temas neutros o directamente masculinos para competir con el hombre en su propio terreno eliminando todo lo femenino, maternidad, pelo largo, vestirse con ropa claramente masculina, etc., en vez de buscarse a sí misma y no por comparación? (RNE 5,18-2-06)

El rechazo histórico a la naturaleza por nuestra cultura occidental seguramente es un síntoma de inferioridad y de rechazo a nuestra condición animal, de la misma forma, por ejemplo, que un nuevo rico tiene más aprensión a todo lo que le recuerde su pobreza que un rico de toda la vida y se mostrará por lo general más papista que el Papa. El rechazo a la naturaleza en concreto sería el resultado de que el cristianismo satanizó la naturaleza porque los bárbaros la adoraban.
Como mi suegra se vio obligada por la pobreza a ir descalza de pequeña, le parece lamentable ver descalzos a su hija, sus nietos y su nuero, ya le puedes contar lo bueno que es para la salud o lo que nos gusta.

Esto en los grandes hechos, en los pequeños, en los cotidianos se podrían rellenar unas cuantas páginas de cómo nuestro estado emocional, actitudes, actuaciones cotidianas, con nuestra pareja, amigos o en el trabajo depende mucho más de “provocaciones exteriores” que de lo que a nosotros nos pudiera apetecer.

Todos conocemos personas que mantienen la calma regularmente, de la misma forma que conocemos a otras que se disparan con una facilidad asombrosa ante cualquier supuesta provocación, de hecho hasta el más calmado en un mal día se dispara por el motivo más nimio. Muchas noticias dan fe de personas muy normales que ante una situación de presión pierden los papeles completamente haciendo algo de lo que se terminan arrepintiendo toda la vida.

Motivos estos ejemplos cuando menos para poner en duda que el libre albedrío de los ciudadanos occidentales sea tan libre.
Mientras el libre albedrío se reflejaría ante la vida en una actitud “activa” en la mayoría de los individuos de la especie humana es “reactiva”, más propia, según nuestra concepción de las cosas, de los animales.
Esta afirmación es importante porque pone cuando menos pone en duda la creencia de que hayamos roto con la cultura las cadenas que nos ataban a las leyes de la naturaleza, que la selección natural no actúa sobre nosotros y nuestros comportamientos nacen cien por cien de la voluntad del individuo.

“Hay entre nosotros muchos adultos que temen la responsabilidad y el compromiso social, como por ejemplo asumir la iniciativa o aceptar unas relaciones que pueden conducir al matrimonio. Estas personas evitan toda clase de lucha; sus mentes y sus cuerpos no han aprendido a coordinar las respuestas necesarias para la lucha. Están tan convencidos de que no pueden competir que experimentan el intenso temor de la vergüenza o el ridículo cada vez que se enfrentan a una situación sentida por ellas como competitiva. Utilizarán todos los medios a su alcanza para evitar la lucha.
Cuando una persona tiene la sensación de que no puede ganar, prefiere no competir. Cultiva el complejo de –perdedor- y adopta el papel de perdedor sin haber luchado siquiera”. (Sexo y status)

¿Que hubiera ocurrido?, si en vez de ir a parar a una sociedad que no comprendió su temor hubiera ido a parar a una que sí, o peor a otra donde este tipo de gente estaba mal vista...
Creo que todos hemos visto reflejadas a personas que conocemos en este relato, ahora cambiemos la personalidad y surge otra historia similar, pues la historia de cada uno de nosotros ha seguido un guión igual en lo básico.
Si una joven cree que es poco atractiva, aunque no sea así, verá a las otras chicas más deseable a los ojos de los chicos. Está sensación le generará tensión en compañías de los chicos y una actitud “forzada”, cosa que se nota y que puede resultar contraproducente. Una mala experiencia asusta, otra puede hacer tirar la toalla y terminar encontrando el consuelo en la comida, el trabajo o cualquier otra cosa y llegado aquí no hay vuelta atrás. Verá como el resto de sus amigas se casan y ella sigue sola, con lo que tiene que autojustificarse, porque evidentemente no es que ella sea incapaz, son los hombres que no merecen la pena.

La moral cristiana y por lo tanto la sociedad ha considerado buena persona a aquella que ha escogido “el buen camino” ha rechazado los malos pensamientos y se esfuerza en actuar bien, por contra los malos prefieren ser malos, aunque siempre se deja la puerta abierta por si deciden dejar de serlo. Dicho así parece evidente que es la voluntad de cada cual la determinante a la hora de escoger ser buenos o malos (animales o personas) Pero a estas alturas queda claro que existen los grises y de hecho la inmensa mayoría de la gente si se le da la oportunidad hará algo que no debe aunque normalmente sea una persona respetable.
Gracias a nuestra humanidad controlamos esa parte “salvaje de nuestra psique”, pero eso, solo la controlamos y según lo visto con mas sombras que luces.

De la misma forma que las personas las sociedades han escogido multitud de formas de expresarse y de vivir y todas han justificado la divinidad de sus creencias y la superioridad de su cultura.
Tal o cual rito o ceremonia o cualquier actividad podrá ser estudiada por un antropólogo y desvelar los motivos que les llevan a realizarlas.
Siempre se ha tenido a los primitivos, especialmente en algunas películas, como gente que tenia una serie de supersticiones con las que se habían inventado por las buenas la creación y todos los misterios con una serie de mitologías a cuál más de ciencia-ficción. Lo más curioso viene cuando algunos antropólogos curiosos empiezan a cruzar información y descubren que nada de lo que hacen es al azar y que nacen de necesidades básicas y de mucha experiencia.
La mayoría de ellos ni siquiera saben el porqué profundo de su actitud, solo saben la justificación que se le ha dado. Así detrás de la prohibición de consumo de cerdo por los musulmanes hay una justificación religiosa, pero la realidad es más práctica y parte del peligro de la triquinosis. La mayoría de los tabúes, que tan mala prensa tienen, eran justificados por determinadas creencias, pero análisis más detallados han descubierto que la mayoría de ellos tenían una importante función de control.

Un “primitivo” sabe que no puede matar todos los peces del río por que luego pasaría hambre, y además creía que era imposible acabar con ellos, hoy mismo lo sigue pensando la mayoría de la gente de campo pues cuando se les habla de la protección de animales o de los bosques lo tienen muy claro: es un absurdo, toda vida hemos estado cortando y cazando y no se ha acabado, sin comentarios.
Los primitivos no tiene ni idea de cómo funciona todo esto. Con la observación aprendieron y puesto que no podían plasmar en una ecuación, ni fórmula magistral ni de ninguna manera lo que sabían, especialmente porque era mucho más lo que desconocían, lo explicaron a su manera y guardando tal o cual tabú se evitaba el exceso de caza, o de hijos, la protección de un animal directa o indirectamente beneficioso para su principal cultivo, etc.
Casualmente la mitología de muchos pueblos de distintos continentes habla del Diluvio Universal.
El que los jóvenes se tuvieran que casar con gente de fuera o de dentro de la tribu, ritos de la boda, normas estrictas que cumplir,... todo ello va encaminado, sin que ni siquiera ellos lo sepan, a evitar la endogamia, mantener un crecimiento estable de la población, etc.
Existen multitud de ejemplos como estos que demuestran que detrás de la apariencia cultural que le hemos dado a nuestra forma de vida y creencias, existe un trasfondo que es la parte animal del ser humano revelándose.

“No tardé en observar que había diferentes clases y categorías de acciones, y descubrí para mi sorpresa que la gente era mucho más previsible de lo que habría imaginado. Eso me decepcionó un poco, pues, como la mayoría de los adultos, abrigo la fantasía de ser imprevisible, pues ser imprevisible implica libertad personal, algo muy valorado hoy en día por la mayoría de la gente. Si mediante una observación minuciosa descubrimos que todos somos previsibles, eso sugiere una existencia casi robótica, idea que nos resulta desagradable”. (El animal humano)

El caso de los aztecas es muy elocuente. Los aztecas empezaron sacrificando ritualmente alguna victima al año, cuando llegaron los españoles se encontraron que en las plazas de las ciudades alineaban pilas de cráneos ordenadamente. En Xocotlán un español contó más de cien mil y en Tenochtitlán dos españoles contaron 136.000. Es una situación a la que se llegó a lo largo de siglos de sobreexplotación de los recursos naturales y detrás de toda la mitología y las creencias aztecas había una simple y llana manera de importar proteínas, puesto que a los sacrificados se los comían. Ellos no sabían el motivo profundo, solo sabían lo que sus dioses habían dicho. Estudios de población sobre la época demostraron que sus campos no podían abastecer semejante población, tampoco se podía importar mucho pues no tenían ni caballos ni ruedas, así que la comida tenía que llegar andando.

La guerra, el sacrificio, ciertas restricciones, etc. para un indígena tienen raíces sagradas, pero en realidad son medidas de control de la población, de los recursos, etc. Ellos no tienen una mente lógica como la nuestra (es un decir) ni, sobre todo, la información de que disponemos y por lo tanto el análisis que hicieron hace siglos del mundo fue con una lógica distinta y al juzgarlos bajo nuestro prisma se ha tergiversado la realidad, se expresaron en una lengua que no conocemos. La sabiduría escondida tras las creencias más importantes de cada tribu las tenían unos pocos brujos o chamanes o druidas, el resto del pueblo no conocía o mejor dicho no comprendía ciertos secretos que estaban reservados para los iniciados. Estos secretos no han llegado a nuestras manos.
Otra cosa es que motivo llevo a pueblos primitivos hace 2.000 o 4.000 años a crear una mitología tan complicada, además de muy similar tanto en las formas como en los contenidos. Cualquiera que lea mitología se sorprende de lo rebuscada que es en general, pero cada pequeño detalle del relato tiene su significado y cientos de generaciones de humanos han sido educados con este sistema educativo. Cuando pueblos de toda la tierra hablan de un diluvio y de cosas similares fácilmente comprensibles no parecen una simple cuestión de azar las coincidencias.

Otro ejemplo que han vivido muchos pueblos es el que se produce ante un gran cambio exterior. Mientras en los pueblos guerreros la media de jóvenes es de 133 varones frente a 100 hembras y que de adultos la guerra ha invertido esta proporción dejándola en 96/100, este mismo pueblo décadas después de dejar la guerra acaba teniendo unas cifras similares a las del resto de la especie 104/100 al nacer. La guerra supuso dar más valor a los varones, lo que directamente lleva al infanticidio femenino y a considerar a la mujer de segunda clase. En los pueblos agricultores o ganaderos cambia completamente pues las manos de la mujer son casi tan productivas como las del hombre y suelen ser sociedades más igualitarias.
Una mujer pasa a ser propiedad del marido o del raptor, puesto que son trofeos. Todo esto, evidentemente, lleva aparejado todo un mundo de creencias alrededor y de acumulación de odio y rencor.
La guerra se acaba, los varones pierden estatus y la mujer lo gana, ya no es necesario el infanticidio femenino y al estar igualada la relación de sexos en la edad adulta tampoco es tan necesaria la poligamia como cuando faltaban hombres adultos...
Y así todo un proceso que en ningún momento ha sido dirigido por sus protagonistas, pues cuando empezó la presión demográfica ellos tomaron una medidas, ajenos al resultado al que iban a conducir a generaciones posteriores de guerra, poligamia, sexismo, infanticidio, etc.
Quien hubiera imaginado en su momento que la jubilación, un derecho por el que se luchó tanto, no iba a ser tan positiva como se imaginó, por el abandono social de los ancianos, por la carga que suponen los nietos, por las enfermedades degenerativas o en muchos hombres porque sencillamente no habían hecho otra cosa en su vida que trabajar. Se acaba el trabajo, se acaba la autovaloración y el aburrimiento es una pesada carga que acaba con la moral y la salud de muchos jubilados varones.

No son solo los encargados del marketing los que saben lo previsible que es la gente, esto ya viene de lejos, muy lejos...

“Josué tuvo que abrir brechas en los muros de las otras ciudades sin la ayuda de la intervención celestial. En Ai usó la astucia. Envió una pequeña fuerza a atacar la ciudad mientras que el grueso del ejército esperaba emboscado. El pequeño destacamento atacó y luego se retiró, y la gente de Ai salió tras ellos, creyendo que habían derrotado a sus enemigos y que solo quedaba administrarles el golpe de gracia. Dejaron la ciudad abierta y desprotegida a sus espaldas y corrieron directamente a caer en la emboscada donde les esperaba Josué”. (Josué, 8, pp 1-29)
A los habitantes de Iak (Jaca, Pirineo aragonés) les hicieron lo mismo los romanos y creo que desde entonces ha ocurrido unas cuantas veces a lo largo de los últimos 2000 años de nuestra historia, ¿y en la de cada uno de nosotros?.
¿Que cuantas veces tropieza el hombre en la misma piedra?

Realidad desenfocada
“El ojo no ve en las cosas más que lo que mira en ellas, y no mira si no lo que está en su espíritu” (Peisse)

Hay mucha gente para la que no resulta nada evidente esta afirmación y no es más que la continuación de aplicar la máxima de que “aquello me gusta, seguro que está bien, y luego se le busca una justificación”, y una deducción lógica de algo en lo que sí cree todo el mundo: 20 personas observando una situación dada, verán 20 cosas distintas, esto en una situación normal, cuando entramos en política, religión o intereses personales mejor no hablar.
Así la ley antibotellón aprobada por el gobierno en el 2003 exime al vino de las prohibiciones o de añadir en la etiqueta “El consumo de bebidas alcohólicas es perjudicial para la salud”, evidentemente los productores de sidra y cerveza exigieron el mismo tratamiento para sus productos ¡que además tienen menos graduación alcohólica que el vino!

Así que por un lado vemos la realidad a través de nuestro censor personal y además, luego, la deformamos a nuestro antojo hasta que cuadra en nuestro esquema, no al revés que sería lo lógico.
Lo extraño en todo esto es el empeño en defender unos patrones morales y sociales que poca gente alcanza, una fachada palaciega para una chabola. Las normas y las leyes están muy por delante de la mentalidad media. Es un “ideal” al que no llega casi nadie, realmente es un ideal basado en el rechazo a lo que no nos gusta de nosotros.

Partiendo de esta situación mal podemos enfrentar cualquier debate sobre política, sociedad, religión, delincuencia, nacionalismo, etc. Todos y cada uno de nosotros hemos participado en muchos debates sobre estos temas, y algunos hemos participado en muchísimos, con amigos familiares, compañeros, adversarios, etc. ¿podríamos recordar que alguna vez (tratando de temas filosóficos, sociales o políticos) alguien de ideología o filosofía distinta dijera: ¡coño!, visto así... y cambiara de opinión a la luz de nueva información. Seguro que algún caso recordaríamos vagamente, no hay más que ver como funcionan los políticos.

En un experimento de los años sesenta, un par de investigadores puso a un grupo de estudiantes una película de un bebe que llevaba ropa y jugaba con juguetes unisex. A unos estudiantes se les dijo que se llamaba David y a otros Dana. En función del nombre unos veían a Dana sensible y tímida y otros a David fuerte y atrevido. (El mito de la educación)

La complejidad (relativa) dual de la psique humana es la base sobre la que se han podido sustentar una ingente cantidad de religiones, filosofías, ideologías, etc. y a su vez todas diversificadas en una variedad extensísima de ramas distintas: decenas de iglesias católicas o de partidos marxistas, por ejemplo.
Y por último dentro de cada una de esas ramas de una fe concreta cada individuo con su propia idiosincrasia, así dentro de un grupo dado el espectro individual es tan complejo que de un individuo colocado en un margen de ese grupo al colocado en el margen opuesto hay tal distancia y las fronteras son tan difusas que unas creencias se funden con otras. Esto demuestra la variedad humana pero no se refleja en los grupos religiosos, políticos o filosóficos donde las mayorías imponen su criterio monolítico.

Si han llegado ideologías o credos a prosperar ha sido entorno a una figura concreta capaz de amalgamar los sentimientos de mucha gente y de imponer un dogma de obediencia debida al líder. De hecho la multiplicidad de iglesias o partidos ha nacido en casi todos los casos de un líder con problemas personales con otros líderes, prácticamente todos los subgrupos colocan al frente de su creación a una persona concreta a la que veneran religiosamente en el caso de ser creyentes o pseudorreligiosamente en el caso de ideologías políticas.
El caso de los movimientos marxistas es muy ilustrativo de líderes seudorreligiosos, como el “Partido comunista del Perú marxista-leninista-maoísta pensamiento Gonzalo”, más conocido por Sendero Luminoso (hacer una pintada con el mensaje que fuera, más la firma completa y con brocha debía requerir todo un dispositivo porque costaba un buen rato hacerla y en mitad de una guerra civil)
La obediencia debida en el ejército o históricamente a los poderosos, como el derecho de pernada.
De la complejidad nace nuestra incapacidad para ponernos de acuerdo, para manejarnos en una sociedad tan compleja y por lo tanto y consecuentemente la necesidad de alguien que ponga orden, en definitivas cuentas tenemos miedo a nuestra variedad, escapa de nuestras capacidades como animal evolucionado en una pequeña banda donde todo era mucho más simple.

Actualmente no hay más que analizar las “democracias”occidentales para ver la situación a la que se ha llegado donde los partidos giran totalmente en torno a un líder. Un caso paradigmático es la sustitución del presidente del gobierno español José María Aznar que, supuestamente, se auto sustituyó sin contar con el resto del partido que se limitó a refrendar su decisión, eso sí democráticamente.
Todo mientras nuestras sociedades democráticas giran, supuestamente, entorno a la igualdad y a la capacidad de decisión de los ciudadanos y donde se supone que el diálogo ha sustituido a la imposición por la fuerza y que los partidos son “equipos de personas”.

Debido a esa complejidad humana nuestras sociedades se han dotado de normas de autocontrol en general represoras y temerosas de tanta variedad incontrolable. Cuando de repente los valores de una sociedad estable se hunden, como la nuestra, el resultado es un estallido descontrolado. Resulta evidente que en occidente el individuo esta sometido a una presión enorme al vivir en una sociedad tan compleja, y competitiva sin unos valores que le den seguridad. El resultado ahí esta para quien quiera o pueda verlo.

En occidente no estábamos acostumbrados a la separación matrimonial y la plaga actual pone de manifiesto como personas que han compartido años y sueños se convierten en enemigos. Las personas no cambian por lo que la respuesta es sencilla: vivimos durante años juntos sin conocernos y esto es por tres motivos:

1-Escondemos parte de nosotros.
2-Analizamos a los demás y a nosotros mismos de una forma superficial
3-No vemos a los demás como son si no como nos gustaría que fueran, los idealizamos, para bien o para mal.

“Este proceso conyugal y familiar indica inequívocamente que en muchos hombres y mujeres las únicas fuerzas capaces de engendrar cercanía humana no se han despertado nunca, o están atrofiadas o incluso destruidas. Como lo propiamente humano no vive ya con plenitud, acaso consigan encontrarse como colaboradores, camaradas, compañeros sexuales, pero jamás como seres humanos; por ello pueden estar unidos por su colaboración, por su camaradería, por su comunidad sexual, pero casi nunca por aquella vecindad humana que abre dos personas, la una a la otra, desde su núcleo y hasta su núcleo”. (De la soledad del hombre)

Esto enlaza con una noticia reiterativa en los medios de información: una persona “normal”, el verdulero del barrio por ejemplo, coge un buen día mata a su esposa, sus hijos y se suicida. Preguntados los clientes que lo conocían e incluso la familia afirman estar sorprendidos porque era una persona normal y nada hacia prever este trágico final.
Esto demuestra una enorme ceguera, cualquier persona sin ninguna preparación especial que se fije un poco puede ver el desequilibrio de estas personas. Cuando alguien llega a un extremo tan trágico lleva muchos años gestando la enfermedad.
De la misma forma las personas que están en contacto con yonkis saben que sus padres son los últimos en enterarse, especialmente la madre. Algo que puede afirmar cualquiera que haya visto unos pocos yonkis es que tienen unas características inconfundibles y que se les reconoce al primer golpe de vista, vistan como vistan y vengan del estrato social del que vengan y si abren la boca más fácil.

Así no es raro que una gente de izquierda radical acuse a un librero conocido mío de ser nazi, cuando las cuentas que nos echábamos nosotros es que parecía ser judío. Otro caso también muy curioso es el de una librería de Barcelona famosa por haber recibido varios atentados por vender bibliografía nazi y resulta que la dueña está casada con un caboverdiano, un negro. Y por último en esta galería de análisis “acertados” el caso del político holandés Pyn Fortuin que fue asesinado por un radical de izquierdas acusándolo de xenófobo y racista cuando resulta que el segundo de su partido es un negro de padres caboverdianos (que casualidad) y él homosexual reconocido públicamente, ¿Racista, Xenófobo?.

Caso aparte lo representa la mentalidad y las actitudes de la gente mayor, comprensible pues les toco un mundo duro, material y moralmente, pues la guerra y la posguerra fueron miserables y la mentalidad de la época era muy represora de los sentimientos y una sociedad muy cruel con los débiles.
La cuestión es que la gente mayor suele ser especialmente terca, irreflexiva y “poco sincera”. Sigue impresionándoles mucho lo que los demás piensan de ellos y lo que hacen o dicen esta totalmente influenciado por esto, lo que les lleva a guardar mucho de lo que piensan y a actuar con segundas intenciones, ocultando cualquier cosa que los demás puedan interpretar como negativa o signo de debilidad.
Todos conocemos la conmoción que era y aún es para mucha gente un embarazo extramatrimonial o que te salga un hijo “maricón” o yonki.
Los pellizcos o pisotones que nos daban por debajo de la mesa cuando cometíamos una indiscreción; ¡dile que no estoy!, a alguien supuestamente apreciado cada vez que llama por teléfono, enseñándote a mentir mientras te dicen que mentir es pecado y a ti te castigan por una mentirijilla; o como muchas madres dan a cada hijo a escondidas de los demás o del padre, enseñándote que cada uno tiene un valor distinto y a conseguir las cosas en competencia con ellos; o como su imagen ante los demás está por delante de los sentimientos enseñándote a vivir de cara a la galería y a no poder ser tu mismo; etc.

Como muestra de esta mezcla de superficialidades y medias verdades y de las consecuencias que esto tiene en la vida cotidiana de las personas y en el devenir de su evolución personal, por lo tanto de la de nuestra especie una de tantas historias:
Un matrimonio joven que al cumplir 11 meses el primer hijo ella entra en una fuerte depresión. El padre, un joven de ideas alternativas, algo que mucha gente no acepta, aunque en este caso parecían aceptarlo. Estas características personales unido a su fuerte personalidad fueron caldo de cultivo para hacerle el responsable de todo. Esto acabo en una primera separación de unos meses después de una discusión del joven marido con la ¡suegra! puesto que la mujer no se atrevió a intervenir para corregir a su madre que estaba equivocada en el motivo de la discusión. La cuestión es que la esposa no se atrevió a desmentir a su madre, que era su verdadero apoyo, y prefirió dar lugar a un gran conflicto, la suegra cogió a la hija de la mano y se la llevo.
Este asunto tuvo una larga historia posterior que no viene a cuento, sí un detalle muy curioso de las cuentas que la suegra tenia con la vida: recién nacida su segunda hija una noche se presento en casa de su madre porque no podía aguantar con su marido que era alcohólico y la madre le contestó “hija mía esa es tu casa y tu marido” y no la ayudó.
La suegra de la historia necesitó pocas excusas para culpar a su yerno, dejar claro que en todo momento actuó de buena voluntad la mujer, pero no supo discernir los sentimientos y responsabilidades de los demás, de sus deseos profundos de demostrar (sobre todo así misma) que ella no iba a dejar a su hija colgada como le hicieron a ella.
Reconocer en todo momento la buena intención de la mujer al actuar para ayudar a su hija pero que en realidad fue ella la que ocasionó, en gran parte, el conflicto y la separación final.

No digo nada nuevo al recordar como nuestra sociedad occidental tiene a sus ancianos olvidados y aparcados como cacharros viejos, aunque no se reconozca públicamente que vivir con ellos suele ser duro.
Históricamente los ancianos han sido los depositarios del saber. Hoy son un cero a la izquierda y es patente que poco tienen que enseñar a las jóvenes generaciones, hacia quienes sienten además una profunda incomprensión y viceversa como respuesta lógica.

Con todo este maremagnum no es de extrañar que una noche de fiesta y todos bien contentos descubras que un conocido era un nazi que tubo la “desgracia” de tratar con una pareja de israelíes que eran dos personas excelentes. Conclusión ¿cómo puedo odiar a un pueblo que no conozco y a los dos únicos con los que he tratado son buena gente? y tubo que dejar de ser nazi. Aunque historias similares las ha vivido mucha gente y las vive cotidianamente.

Este maremagnum llega a cada rincón de nuestra vida. Todos nos escandalizamos de los flashes que nos llegan del tercer mundo sobre sus desgracias cotidianas, que es de la única forma que llega información, por ejemplo las miles de niñas menores usadas como prostitutas en el tercer mundo. Esta y otras noticias son totalmente sacadas de su contexto donde se entenderían de otra forma completamente distinta.
Un caso en una zona rural de Panamá, una niña de 13 años llega a casa cabizbaja y su padre le pregunta que le ha pasado, después de insistir y unos lloros la chica le confiesa que su tío (hermano de su padre) la ha forzado. Como a ella, les pasa a muchas chicas de la zona, bueno a casi todas. Pero resulta que las malas lenguas decían que el tío no había forzado a la chica si no que esta incluso le había pagado. Seguidamente entre las fotos que me enseña José de la zona y de la gente saca a un hombre mayor al que te presenta como un hombre de los más cultos, dentro de la incultura del lugar y me dice que es pederasta, ah, pero que allí lo son casi todos.
Allí todo el mundo se ha casado y divorciado, a parte de la infidelidad matrimonial que es la norma. En definitivas cuentas, lo único que se puede decir de los niños con certeza es que fulanita es su madre, el padre es harina de otro costal.
En otra de las fotos sale una señora con su hija de unos 14 años, que de vez en cuando se pasa al terreno donde vive la hermana de mi amigo José y me dice que esta señora viene de vez en cuando a ver si hay suerte y el hombre de la casa, europeo y con dinero, tiene un pequeño desliz con la chavala. En fin todo esto y mucho más en un solo pueblo de Panamá.

Comprendo que cualquiera que lea esto pensará que mis vacaciones las paso en Manila prostituyendo niñas de pecho o que soy un machista recalcitrante y nada más lejos de la realidad, solo pretendo exponer lo que he visto y vivido. Menuda es mi señora esposa, aparte de maravillosa.

El siguiente caso aún me puede generar más insultos por parte de muchos lectores, pero afortunadamente son mujeres las que vienen a echarme una mano. A Cristina Alberdi le pone los pelos de punta llevar la discriminación positiva al Código penal.
Paulina Bigas en cartas al director de la Vanguardia del 6-7-04 denuncia la “vileza” de muchas mujeres, asesoradas por sus abogados, que denuncian a sus maridos, en tramites de separación, de malos tratos para sacarles más. Si se demuestra que no eran ciertas las acusaciones no se actúa contra la mujer.
Y la juez decana de Barcelona, María Sanahuja, se atrevió a exponer públicamente lo que muchos de sus compañeros piensan y no dicen: alertó del uso abusivo de las denuncias por violencia doméstica que hacen algunas mujeres. Por supuesto asociaciones de separadas y maltratadas la pusieron a parir, llegaron a pedir al Consejo del poder judicial graves sanciones, anda si llega ser un hombre. En una carta firmada entre otras por Rosa Regás, Rosa Montero o Almudena Grandes (no precisamente mujeres de la derecha cristiana) se muestran críticas con esta manera de enfocar la lucha por la igualdad, terminando la carta diciendo que “hay otra forma de concebir el feminismo”(El País 24-6-05)

En cierta ocasión paseaban dos amigos, uno blanco y otro indio, por una gran ciudad norteamericana cuando el indio llamó la atención sobre el canto de un grillo en mitad del barullo de la ciudad. El animalillo se encontraba escondido en una hiedra de un pequeño jardín. El blanco reconoció el buen oído de los indios pues él no lo había escuchado, pero este le contesto que no era eso, sacó una moneda del bolsillo y la tiró al suelo, inmediatamente varios viandantes volvieron la vista. El sonido de la moneda, dijo el indio, no es mayor que el del grillo, pero es uno de los sonidos que la gente espera oír en mitad de una ciudad y no el canto de un grillo.

Cada uno ve el mundo a su manera, pero igual que muchos conflictos humanos parten de problemas abstractos, no demostrables, en donde cuentan las creencias y la idiosincrasia personales, muchos otros, quizás la mayoría, parten de errores de comunicación o de pruebas incorrectamente analizadas, o sea de falta de información. ¿Cuantas discusiones personales se producen y agravan porque cada parte vio distintas cosas?. Un sentimiento no es posible demostrarlo, seguro que todos recordamos las veces que se nos ha acusado de algo que no habíamos hecho y por más que insistiéramos en nuestra inocencia, de no mediar pruebas, como culpables quedamos. De la misma forma que ayer sufrimos en nuestras carnes una acusación injusta al no tener pruebas para rebatir la acusación, mañana seremos nosotros quienes actuemos de la misma forma. Y las pocas veces que la persona acusadora se encuentra con pruebas en su contra las tiene que aceptar, excepto los muy tercos a los que las pruebas por más divinas que sean les resbalan cono el agua en el aceite. De todas formas se suelen aceptar las pruebas con rechinar de dientes, pues pocas personas tienen la humildad de reconocer, para sus adentros, el error y en la mayoría pesará más el ridículo hecho y el daño a su orgullo, algo que sin ninguna duda no se olvidará.

Así pues el ser humano resulta un pelín complicado, donde ocurre un hecho dado y dos personas son protagonistas, el juicio de valor que allí se hará de quien menos dependerá será de la voluntad de los presentes, es una paradoja.

Estas verdades ocultas, o doble moral, o segundas intenciones, o como se quiera llamar impregna toda nuestra sociedad y a cada uno de los individuos que la forman. Se podrían poner infinidad de ejemplos, desde leyes que se aprueban en el parlamento y que jamás son aplicadas o incluso leyes que se aprueban a sabiendas que no van a ser de aplicación real.
La educación que se nos da y que no corresponde lo que se dice con lo que se hace.
Y todo este cacao bien batido es irreconocible.

Muchos ejemplos se podrían enumerar, a mi me apetecen muchos pero puestos a elegir me quedo con uno: las piscinas públicas de mi ciudad, ¡está prohibido absolutamente todo!, excepto darse un chapuzón en plan abuelo. A parte de las prohibiciones está la aplicación o no de estas por parte de cada socorrista y cada uno hace de su capa un sayo.
En cuanto a la piscina de niños, llamada de chapoteo, los niños no pueden jugar absolutamente con nada, ni una pelota, ni un hinchable, ni un juguete y ni siquiera se pueden poner los manguitos para flotar. Pero para que no falte de nada ni siquiera está permitido que el padre o la madre esté dentro de la piscina con su hijo de 12 o 18 meses, que no mantienen bien el equilibrio y si se caen no saben incorporarse, lo lógico es estar a su lado. Evidentemente la ingente cantidad de broncas entre padres y socorristas ha llevado a que esta prohibición no se aplique últimamente.
En la piscina de adultos está permitido tirarse de cabeza, pero sin mucha algarabía, todo lo demás está prohibido, tirarse de espaldas, jugar dentro del agua, subirse uno encima de otro y por supuesto pelotas, hinchables y durante algunos años la obligación de ponerse gorro de baño a los que teníamos el pelo largo, cosa que jamás he entendido porque yo a mis 42 años de bañista nunca me he topado con un mechón de pelos, aunque tampoco veo el problema en que tal cosa ocurriera.
Tampoco está permitido que un menor se bañe en el 1,80, aunque sea campeón de España de natación.
¿No están los padres para decidir si su hijo está o no preparado para nadar donde le cubre?. Ah pero es que hay padres muy descuidados,... muy bien, legislen contra ellos, que además son minoría.
¿Por qué se legisla contra todos cuando solo son unos pocos los incívicos?.

Otro ejemplo similar puede ser el de los accidentes de tráfico. El espectacular aumento de estos llevó a principios de los años 90 a una subida, no menos espectacular, de los seguros de los coches, a bajar los niveles de alcohol en sangre o a una presión muy fuerte para el uso de los cinturones de seguridad.
Está muy bien la seguridad, lo que ya es más cuestionable es que el Estado “obligue” al ciudadano a que se proteja, le guste o no, además exclusivamente a golpe de multas. Eso sí, todavía no ha llegado el momento, o la moda, de cortar el exceso de velocidad.
A mediados de 2006 se instala el carnet por puntos para terminar con los conductores insociables, yo me pregunto ¿y porqué?, no sería más sencillo haber seguido como estábamos y hacer un pequeño cambio en la legislación: la primera infracción lleva aparejada una sanción, la segunda el doble y la tercera, todo esto en un plazo determinado de tiempo, la retirada del carnet por el tiempo que se estipule, contando con que dependiendo del tipo de infracción aumentar la cuantía o la sanción penal. De esta forma sería más sencillo además de no meternos en todo esto al resto de conductores, que además somos víctimas de esos insociables, sin olvidar la denuncia de mucha gente e instituciones de que los jueces han estado imponienndo unas sanciones bastante mínimas a auténticos asesinos que no dudan a ponerse a 220Kms/hora y a los que se ha estado absolviendo sistematicamente.
Y ya no solo es el reproche a quien no cumple con los niveles de seguridad, políticamente correctos, si no que casi se te convierte en un criminal por llevar 0,4grs de alcohol en sangre. Aquí cabe pensar que mientras se permitió 0,8grs. se estaba actuando por parte del gobierno casi criminalmente.
Las estadísticas son muy claras: un porcentaje ínfimo de los conductores genera la mayoría de los accidentes (desgraciadamente no recuerdo los datos exactos)
¿Por qué pues no se legisla contra esa minoría en vez de contra todos, incluidas las víctimas?.

Vivimos en una sociedad cada vez más envejecida en donde el cerco al juego infantil ha sido total en las zonas comunes de las comunidades de vecinos (supongo que no tiene nada que ver lo “molestos” que son los niños pequeños aunque no hagan nada, para los “niños” mayores (los viejos)
Se empezó prohibiendo algunos juegos y a partir de determinada edad, ahora está prohibido incluso para los más pequeños, de hecho debería estar prohibido que hubiera niños (a esto ya han llegado en Norteamérica en determinados lugares públicos)
¿Por qué se legisla contra todos y no solo contra los incívicos?.

¿Qué es lo que ocurre?, dos cosas, una ya se ha dicho: lo que se dice o reglamenta no tiene mucho que ver con la realidad. ¿Con que tiene que ver?, la verdad es que no lo tengo todavía del todo claro, aunque no creo que sea muy difícil aclararlo, a parte de la necesidad vital de unos pocos que cada cuatro años someten su poltrona al libre albedrío de la masa, un pequeño inconveniente de la democracia.
Y la segunda y fundamental y de la que trata todo este apartado, la verdad oculta. Empieza en el trato entre padres e hijos, sigue con los amigos, la pareja, los compañeros y me imagino que se pretende seguir con san Pedro, aunque no creo que cuele. Unos pondrán el comienzo del problema en los padres, otros prefieren responsabilizar al Estado. Veamos, se aprueban todas esas prohibiciones, por ejemplo jugar dentro de la piscina, por que hay gente que no tiene cuidado y molesta o perjudica a los demás ¿no sería más lógico que se aprobaran leyes contra ese insociable en vez de leyes que pagamos todos?
O sea, ayer fui víctima de un vándalo irrespetuoso y hoy de las leyes contra ese vándalo.
Ayer un incívico paró el coche en el peor sitio y me impidió sacar el mío hasta que el buen señor decidió aparecer, hoy me multa la policía por parar dos minutos donde no está permitido, era imprescindible, cuidando de no molestar a nadie.
Ayer pasó un animal con su moto a 50 Kms/H por la acera y casi se me lleva por delante, hoy iba a 5 Kms/H con mi hijo pequeño por la acera en mi moto y con el pie en el suelo para mantener el equilibrio y me quieren multar.
Como unos pocos cerdos (con perdón de los cerdos) dejan tirados los restos de su botellón, se prohíbe a todos practicarlo, aunque muchos recojan hasta la última colilla sin que nadie tenga que exigírselo.
En las bajadas populares del río Cinca o del Canal Imperial de Aragón se obliga a los participantes a llevar chaleco salvavidas. No conozco la bajada del Cinca pero el Canal Imperial mide 5-6 metros de ancho, 2 de profundo y un agua que avanza plácidamente a menos velocidad que el paso de una persona. En alrededor de 20 bajadas y más de 1000 personas sin chaleco jamás ha habido un problema, evidentemente puede haberlo, pero un chaleco en estas circunstancias es matar moscas a cañonazos, poner la tirita antes de producirse la herida o aplicar la eutanasia 20 años antes de aparecer el problema, pero sobre todo dejar claro a los participantes que son menores de edad, gente de la que desconfiar. Por lo pronto la prevalencia de accidentes ya sería menor de un 1x1000 a años luz de muchas cosas que se dan por buenas.
Creo sinceramente que las leyes restrictivas tendrían que ser para los incívicos, pero lo que se hace es legislar contra todos, incluidas sus víctimas, algo así como el mundo al revés (ya sé que no pega, tampoco que me traten como un delincuente cuando soy la víctima)

¿Bajo que parámetros se legisla? Parece evidente, se tira al cesto de la basura la iniciativa y la responsabilidad de cada ciudadano, o mejor dicho el Estado usurpa esa independencia individual.
Por otro lado en vez de fomentar la responsabilidad individual se legisla hasta lo indecible y se desmotiva a cada ciudadano y una vez que el Estado se encarga en exclusiva de todo esto ya nadie se atreve a llamar la atención a un incívico, lo único que se puede encontrar es con una bronca y sin ningún apoyo de otros ciudadanos o incluso de la policía, haciendo que la legislación sea imprescindible y generando un círculo vicioso en el que cada vez más ciudadanos se desentienden de su responsabilidad y sea cada vez más necesario una ingente cantidad de leyes para legislar hasta el rincón más privado. Puedo afirmar esto porque he visto en mi infancia a la inmensa mayoría de los ciudadanos adultos actuando sin contemplaciones cuando alguien se comportaba de una forma incívica y también he visto a 200 personas saltando al unísono sobre el ladrón al grito de “me han robado el bolso”, esto último lo viví en la Habana.
Me parece muy bien la opinión de muchos ciudadanos que les parece bien toda esta legislación que sustrae al individuo su responsabilidad personal, pero me gustaría decirles o mejor dicho recordarles que mi autonomía personal me pertenece a mi en exclusiva y que ni ellos ni el Estado tienen el más mínimo derecho, mientras yo no perjudique a otros evidentemente, a decidir por mi si decido ponerme el cinturón de seguridad o el casco en la moto, porque tengo el derecho a decidir como quiero morir o vivir. Otra cosa es que si tengo un accidente que por no llevar el cinturón me trae graves consecuencias el resto de los que también pagan su seguro tienen el derecho de exigirme que corra yo con los gastos y no ellos, esto es precisamente el sistema en EE.UU., no tienes la obligación de ponerte el cinturón, ahora, los daños causados por ello no los cubre el seguro.
Esto es el camino de la “educación”, el de la asfixiante legislación es un callejón sin salida a una sociedad represora, no sé si al estilo del “mundo feliz” o al de “1984”, pero ninguno de los dos me gusta.

¿Cuándo se llegará a prohibir fumar un cigarrillo, beberse un chato vino, bañarse en el río, tirarse de cabeza en el mar (las dos últimas causantes del 5% de las lesiones medulares.), subir árboles, conducir, la escalada, el montañismo, pasar de 20Kms/H en bici, practicar sexo sin condón, hacer bricolage, llevar ropa o calzado inadecuado, tomar el sol en verano,... Por lo pronto el verano del 2005 han prohibido en España fumar en el monte y en el 2006 querían prohibir fumar en algunas playas.
Por que todas estas actividades y muchas otras más son de riesgo.
Después de todo este rollo habrá muchos que digan, es que si no te hunden con una demanda en el juzgado, pero que los jueces estén ofreciéndonos esa jurisprudencia es parte de esta moda, por llamarla de alguna forma. ¿Cómo que usted demanda a la empresa fabricante de bolsas de plástico por no advertir a los niños que si se la ponen en la cabeza se pueden asfixiar? y les pide 100 millones de indemnización, no, perdone la fiscalía la va a demandar a usted por intento de estafa con el agravante de utilizar a su hijo para sacar dinero. Y asunto resuelto, el próximo demandante se lo pensará dos veces y cada ciudadano será más prudente.
Para terminar me gustaría aclarar una cosa cuando nombro la palabra Estado, para mi el Estado son todos los ciudadanos y no un ente dirigido por unos pocos aprovechados o iluminados.

Cada uno lleva a las espaldas una mochila de experiencias, de manías, obsesiones, preferencias, expectativas, frustraciones, cuentas pendientes, etc., que ha ido acumulando casualmente a lo largo de la vida. Además esto está rodeado de la presión que nuestro grupo ejerce y ambas capas rodean nuestros sentimientos más profundos. Con esta mochila a cuestas cada uno de los dos protagonistas de un conflicto es muy difícil que un tercero, que no ha estado presente en el inicio del problema, reciba una información ecuánime por ninguna de las dos partes, a excepción de las pocas veces en que el hecho no tenga ninguna implicación emocional.

Aparte de la carga que uno ha acumulado a lo largo de sus experiencias personales o ajenas hay teorías que afirman que también llevamos, de una forma sutil por decirlo de alguna forma, las de nuestros antepasados.
Por otro lado se reconocen tres “capas” en el cerebro humano, la más primitiva y pequeña (cerebro reptiliano), la de mamífero y la exterior y más moderna, la humana. Este último cerebro dirije nuestro comportamiento humano (cerebro cognitivo), pero para mantener el metabolismo y proteger la vida, o sea para las funciones más básicas y primitivas, están los otros dos (cerebro emocional o límbico). Este último de normal está en un segundo plano pero ante un peligro desconecta al cerebro moderno y toma las riandas, para ello tiene su propia memoria, manías, gustos, enfermedades (la rabia o el herpes solo infectan este cerebro) de la misma forma que el cerebro cognitivo. Ambos cerebros tienen que andar en armonía, de lo contrario todo empieza a funcionar mal. Incluso estos cerebros se diferencia en sus estructuras neuronales.
De la misma forma que se ha creado un test para medir el “coeficiente intelectual”, el de nuestro cerebro moderno, también se ha creado un test para medir el “coeficiente emocional”, el de el cerebro promitivo. Y parece ser que a la hora de conseguir exitos en la vida no llevan ventaja los que tienen un gran coeficiente intelectual si no los que tienen un gran coeficciente emocional, pues este les ayuda en sus relaciones sociales, bastante más importante para un ser social que ser un “listillo”.

El mito de la educación
Existe otro axioma mítico sobre nuestra educación que Judith Rich Harris ha intentado, y quizás conseguido derribar: los padres pintan más bien poco en la adquisición de valores por sus hijos. Cuando menos la duda es otro factor para cuestionar el rumbo que llevamos.

“El modo como se comporta un padre respecto de un niño en particular depende de la edad del niño, de su apariencia física, de su conducta habitual (mi hijo), de su conducta pasada, su inteligencia y su estado de salud. Los padres confeccionan su estilo educativo a medida de cada niño. La educación no es algo que los padres les hagan a los hijos, si no algo que padres e hijos hacen conjuntamente” (El mito de la educación)

Para entender esto quizás sea preciso matizar una pequeña cosa, cuando se habla de educación se pueden entender dos cosas muy distintas, lo más normal es entender educación como las materias que a todo niño se “enseñan”en el colegio y las que se “enseñan” en casa, en estas últimas se supone que están implícitos los valores. He recalcado “enseñan”, después de haber tenido que borrar la palabra “aprenden” que la había escrito por error. Yo como padre he tenido que practicar con mis hijos de educador, explicándoles porque una cosa estaba bien o mal o la necesidad del respeto a los demás, al medio ambiente, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, en fin aburrido de tanto bla, bla, bla un día se me ocurrió mirar las orejas de uno de mis cahorros y para mi sorpresa descubrí:

“Que aunque con la cabeza realizaba un movimiento rítmico que en su momento confundí con una afirmación, descubrí que las ondas sonoras de mi voz penetraban fácilmente en el interior de su sistema auditivo por uno de los pabellones auditivos, esto dependía del lugar de procedencia del sonido, mientras por el otro salían con la misma facilidad, algunas mediciones dieron, incluso, valores más altos en la salida”. (Sanz B. 2005)

Aquí la única bibliografía que puedo añadir es la mía, con cuatro hijos más todo el trato que he tenido con otros muchos, y personalmente no tengo la más mínima duda de la sordera genética del alma, pues es la cultura humana la que se alimenta de palabras y estas jamás podrán expresar el sentimiento más simple.
Cuando un niño escucha a sus mayores lo que menos escucha son sus palabras, no en vano hasta un 80% de nuestra comunicación no es verbal, y son las expresiones más visibles las que han podido estudiar los científicos, las más sutiles no se prestan a un análisis academicista. Un padre podrá disimular muy bien su falta de amor a su hijo regalándole el oro y el moro y adulándolo todo lo que quiera (realidad oculta), pero el niño sentirá la falta de amor, incluso puede no ser consciente de ello, pero el sentimiento estará dentro de él, actuando en la sombra.
Un niño no se educa por la teoría de la realidad que le cuentan, sino por la simbiosis entre la realidad que le cuentan y la “realidad oculta”, y todo humano por corto que sea tiene la capacidad para intuir la realidad oculta y practicarla cotidianamente, aunque no reflexione sobre ello y no sea consciente.
Por lo tanto cuando hablamos de educación a lo largo del presente ensayo entenderemos todas las materias que forman a la persona.

En las sociedades y especialmente en las tribales los hijos son similares a los padres, pero es que los padres también son similares a sus predecesores y durante generaciones el cambio ha sido muy lento. (como volverá a ser aquí en unas cuantas décadas) Cuando nuestra sociedad tribal se hundió se acabo la similitud, que ha sido mantenida artificialmente por la represión de siglos a los disidentes y si no había nada al margen de la “verdad oficial” no podía haber diferencia.
En cuanto nuestros niños se han visto obligados a avanzar con su generación o estancarse en la de sus padres ante la hecatombe de los valores tradicionales, la elección ha sido automática: avanzar con su generación.
De la misma forma que no se siente lo mismo por cada hijo, estos viven también de forma distinta la relación familiar. Pero en general si lo que ve y lo que le dicen concuerda esto le dará tranquilidad y seguridad. Si además corresponde con lo que viven sus compañeros de clase y sus amigos, la disonancia con sus mayores será menor o no existirá. Copiaran si les merece la pena, si no se buscaran la vida en otro sitio ¿donde?, en la pandilla de amigos.

Aunque no lo he preguntado de ex proceso no tengo ninguna duda de que por encima de credos e ideologías todos aquellos que hemos sido padres nos hemos enfrentado a esa situación de una forma muy similar, pues ante todo no teníamos la más mínima idea de que iba la película. Bueno, todo era muy bonito y emocionante, hasta que nacía el niño. A puro de cambiar pañales los niños dejaron de ser niños y nosotros fuimos conscientes de que la película no era cualquier película y que seguíamos sin tener ni idea. Nuestros hijos llegaron a la edad en la que un padre habla con su hijo y le explica las cosas de la vida o le enseña las cosas cotidianas, se suponía que nuestros hijos se extasiarían escuchando la sabiduría de su padre, así había sido siempre, pero no ha sido así precisamente para la última generación. La penúltima, la mía, nos revelamos contra nuestros mayores llegados a la adolescencia, pero hasta entonces nuestros padres eran personas de confianza en las que creíamos (en general), así pues pensamos, erróneamente, que nuestros hijos nos respetarían y nos escucharían de la misma forma que habíamos hecho nosotros, además éramos mejores, más cultos y más listos que nuestros padres y no íbamos a cometer los errores que ellos cometieron.
Supongo que habrá tantos por cierto, pero no albergo la más mínima duda que da igual en que valores hallamos creído o en que grupos de izquierda o derecha hallamos militado, la experiencia paternal no ha sido precisamente positiva para la mayoría de padres y desde luego nuestros hijos han adquirido la facultad de que las palabras de todos los adultos les entren por una oreja y les salga por la otra.
Seguro que lo que les hemos enseñado lo llevan dentro, pero que muy adentro, por que lo que es por fuera... Quizás salga algún día, mientras tanto no se le ve por ningún lado.
Quiero decir a quienes hallan tenido una experiencia positiva que por favor salgan de su burbuja y miren a su alrededor, luego juzguen.

Judith Rich viene a decir que los hijos no copian la educación de sus padres, si no las del grupo en el que tiene que vivir, que es el de los amigos. Los adultos tienen una cultura que se pasan de adultos más mayores a los menos y los niños tienen una cultura propia, copiada en parte de los mayores pero traducida a su mundo, que se pasan de los más mayores a los más pequeños.
Y ya me puedo esforzar para que mis hijos de 8 y 10 años, por no hablar de los dos mayores se pongan en pelotas aunque estemos todos los amigos y amigas, que no lo conseguiré. Y por más que se les eduque en los valores “democráticos” de lo políticamente correcto incluso en familias cultas y modernas los niños siguen siendo jerárquicos, machistas y les siguen encantado las armas y la violencia. En una ocasión tuve que confiscar a mi hijo mayor una pistola porque íbamos a una fiesta pacifista.
De como se montan su propio mundo da buena cuenta el experimento de Robbers Cave en 1954 en un campamento de Oklahoma. Escogió 22 chicos, todos blancos, de familias religiosas, con un coeficiente por encima de la media, sin malos antecedentes, ni gordos, ni con gafas y no se conocían entre ellos. Los dividió en dos grupos, cada uno ignoraba la presencia del otro en el campamento durante una semana para darles tiempo a generar un sentimiento de grupo. Por supuesto nada más que juntaron a los dos grupos las rivalidades saltaron inmediatamente y a raíz de esto incrementaron su identidad de grupo para diferenciarla del otro. Algo similar podemos contar todos los que vivimos en la calle nuestra infancia y adolescencia.
En unos casos pesan más los valores de nuestros padres y en otros menos, no en vano los que nos montamos por nuestra cuenta parten de ellos o contra ellos.

Leann Birch se percato de que “Solo hay un modo de conseguir que un preescolar aprenda a degustar un alimento que rechaza: sentarlo en una mesa con un grupo de niños a los que sí les guste y servírselo a todos”.

Los niños mitifican de alguna manera a sus padres y les imitan, pero eso solo es una época, como tantas otras, de las que cada individuo va entresacando todo aquello que necesita para forjarse su mundo, pero sus verdaderos ídolos a imitar son otros niños algo mayores y que pueden hacer cosas que todavía le están vetadas a él. En una sociedad donde los valores no cambian de padres a hijos y donde un héroe es el cazador que abatió un oso a cuchillo, los niños lo imitarán. En una sociedad, como la nuestra, donde los valores de los padres se han fosilizado, los niños de ocho años tienen que buscarse una figura, la más cercana es un chico dos años mayor que se echa a la hora que le da la gana y come solo lo que le place. Esta imagen la complementa con los héroes de artificio cinematográficos.
Los niños que pertenecen a minorías étnicas o son hijos de emigrantes si viven en un barrio y van a una escuela con otros niños como ellos, mantendrán su lengua materna y sus costumbres, al menos en parte. Si están solos y se relacionan con niños nativos rápidamente adoptarán la lengua, la cultura y los valores nativos.

En definitivas cuentas dependerá de muchos factores que un niño adopte los valores de sus mayores. Si es una sociedad homogénea adoptará los valores de sus mayores, de todos, no solo de sus padres, pero a ello llegará a través de la “subcultura” de los niños. En una sociedad como la nuestra por más que unos padres se empeñen, solo son un factor más y no el más importante. Evidentemente si los padres son unos padres especiales, en cualquier sentido bueno o malo, dejarán una huella más profunda, pero en una sociedad como esta contados hijos han seguido los pasos de sus padres vegetarianos, anarquistas, naturalistas, fascistas, cristianos, naturistas, etc. El hijo de gobernador civil de San Sebastián pertenecía a un comando de ETA. Pero sí que siguen los pasos de sus mayores en sociedades cerradas como las de los gitanos, por ejemplo.
En cualquiera de las dos situaciones la presión del grupo supera con creces la de los padres, pues al fin y al cabo es con el grupo con el que tiene que vivir, ahora que es joven compartiendo el mundo de casa y el exterior, pero más tarde tendrá que abandonar su hogar y vivir en el exterior y serán los valores de este nuevo mundo los que le sirvan. Si coinciden con los de casa los adoptará, de lo contrario no.

La teoría de Judith acertada o no viene a demostrar que a estas alturas no están nada claras demasiadas cosas sobre la educación de los cachorros de nuestra especie. Y la masiva mala experiencia paterna que están sufriendo los padres occidentales con sus hijos parece ser una prueba bastante clara de esto, porque no los han convertido en vagos, caraduras, abusones, inmaduros, destalentaos, etc. por gusto, más bien parece que han salido así muy a su parecer ¿y como ha sido pues?, las malas compañías decían antes (y ahora) los padres para excusarse, resulta que igual tenían razón.

Edad 10-12 años
Motivaciones: afirmación del yo como compensación frente a la crisis de inseguridad que los cambios corporales generan.
Esta afirmación la buscará el niño a través de actitudes que acentúan la afirmación del yo:
1 Amor propio, ofensa fácil. Exagerada desvalorización de las cosas que hacen los demás.
2 Para asegurar su yo hace lo contrario de lo que se espera de él, aún contrariando sus propios deseos
3 La crítica hacia los demás es severa y a veces suele ser cruel.
4 No aceptan las críticas.
5 Gran susceptibilidad a la burla, el rechazo, el desacuerdo extremo o la indiferencia del otro, pero se permiten estas actitudes hacia los demás.
Muchos habrán visto reflejados aquí a algún chico que conocen. La lista de comportamientos tipo por edades y por sexos es muy reducida, y todo el mundo se vería clarísimamente reflejado en uno u otro apartado (gracias a esto viven muchos listos)
Esto solo son unos apuntes de psiquiatría relativos a un tipo de niño, leyendo los apuntes de los que he entresacado los puntos anteriores me cuesta mucho ver el libre albedrío y la capacidad de influir sobre semejantes fuerzas a los padres y mucho menos al niño. Casi me da que pensar que el psiquiatra que ha escrito esto conoce a mi hijo o a mi esposa o mi padre, podrían pensar muchas personas al leerlos.
Un niño a esta edad no tiene ningún control sobre sí mismo, o mejor dicho, él actúa y presiona por lo tanto genera una dinámica, pero no tiene la más remota idea de las consecuencias, por lo tanto no tiene prácticamente ningún control. Cuando crece no cambia mucho la cuestión, solo se refina y engrasa para que no chirrie.
Hable mucho con sus hijos y razone para que aprendan y comprendan, ¿comprender?, si usted conoce algún niño que comprenda razonamientos lógicos de adultos le ruego que me llame, por ejemplo lo sano que es comer fruta y verdura frente a la comida basura.
Por cierto, soy uno de los pocos o muchos españoles que está hasta los... del fútbol, las modas, los coches de lujo... justo lo que más le mola a mi hijo de 11 años, que conste que no solo no muestro ningún rechazo a sus gustos si no que incluso he ido ha ver con el algún partido de fútbol. ¡Y se mofa el muy bellaco!.

Quizás después de todo esto se nos esté pasando totalmente desapercibido un pequeño asunto, el de nuestros cerebros. Se podrá opinar lo que se quiera de las distintas teorías: que tenemos dos cerebros, o dos personalidades (yo y el “otro yo”) o que absorbemos del ambiente al nacer la “energía” de nuestra cultura,... Lo que no se puede poner en duda es de que algo hay, resulta evidente que tenemos unos comportamientos “racionales” y otros que no lo son en absoluto y que muchas cosas se le escapan totalmente a la ciencia.
Quizás el curanderismo, la intuición, la premonición, capacidades sensoriales extraordinarias, etc procedan de nuestro cerebro límbico. Si así fuera el desconocimiento que tenemos de él serviría suficientemente para comprender muchos, si todos, los problemas que nos aquejan. Y quizás también serviría para arrojar luz sobre lo que está pasando con esta generación. Se puede razonar con el cerebro humano moderno, el cognitivo, pero el cerebro límbico no atiende a la razón lógica y seguramente por ello la educación que han recibido miles de generaciones de humanos ha sido menos incorrecta que la actual. La mitología que se le contaba a los niños era absolutamente de “comics” y desde luego la lógica brillaba por su ausencia. No parece muy normal que pueblos sencillos se complicaran tanto la vida imaginando sus tradiciones mitológicas, además de unas cuantas ceremonias de todo tipo donde lo primero que resalta es que todas tienen en común algo: son como mantras budistas y lo que sabemos de estos mantras es que sirven para conectar con el subconsciente y para entrar en estados mentales “especiales”. Algo similar a lo que puede pasar con la música, el deporte o el sexo.
Así que hasta no hace mucho, e incluso todavía en muchos lugares, la educación que recibían los niños iba directamente a educar al cerebro límbico tanto como al lógico, actualmente toda esa basura de viejas y primitivos, ¡afortunadamente!, la hemos echado al cesto de la basura y la educación que reciben nuestro hijos es puramente lógica y solo cuenta con el cerebro cognoscitivo ¿y al otro quien lo educa?, parece ser que se está educando solo.
Podrá parecer una teoría absurda, pero ante el desconocimiento que tenemos sobre el tema cualquier teoría es válida y esta tiene buenas respuestas.

Ruptura en el traspaso del conocimiento
De la primera generación en la historia de la humanidad que se ha educado cortando todo lazo con el saber aprendido de generaciones y por lo tanto sin una base de la que partir (echo de importancia capital para el futuro de impredecibles consecuencias) solo pondré un ejemplo, a mi juicio muy esclarecedor, un anuncio publicitario lo expresaba claramente: la generación JASP, Joven Aunque Sobradamente Preparado. Si esto se aplicara a cualquier especie de mamíferos, que en mayor o menor medida reciben un aprendizaje de sus mayores el resultado estaría claro, la extinción de esa especie.
En nuestro caso quizás no sea tan grave pero bueno seguro que no.

Es verdad que entre el saber heredado por nuestros padres había una amalgama de verdades, creencias infundadas, tabúes,... Todo ello en bloque fue rechazado y la primera generación que lo rechazó se enfrentó a la maternidad / paternidad, a la educación de sus hijos o a sus propios miedos partiendo de cero, sin tener ninguna experiencia, mejor dicho no partimos de cero si no del rechazo frontal a lo que nos habían metido.
Se ha perdido todo el saber que tenían las madres en medicina familiar, que era amplísima, y hoy no reconocemos prácticamente ningún síntoma de las enfermedades más comunes, por lo que somos totalmente dependientes del médico. Lo mismo ha pasado con los valores éticos y morales, se ha tirado todo a la basura y se ha comenzado de nuevo. Todo esto sin olvidar que no partimos de cero si no de un rechazo y así la izquierda ha considerado el matrimonio, los hijos, la feminidad o la masculinidad armas del estado y de la Iglesia, cuándo es algo que nos pertenece a todos como especie. Evidentemente han utilizado los sentimientos humanos, pero ¿acaso si el Estado u otro poder al que se considere negativo utilizara la naturaleza seria motivo para despreciarla?

En Estados Unidos en la década de los 90 se alcanzo el límite del 50% de niños que no vivían en una familia de padre y madre, en la mayor parte de los casos por ruptura matrimonial.
¿Cómo se educa a un niño?, si antes se nos reprimía pues se les deja hacer lo que les venga en gana: alimentarse de pasteles, ver toda la tele que quieran, comprarles todo lo que se les antoje,... Cientos de miles de niños españoles se encuentran al frente del televisor a las 11 de la noche, mi generación a los 8,30 nos echábamos a dormir. Dormir 2 o 3 horas menos no es un simple problema, es muy grave para el desarrollo del cerebro humano.
Todo esto unido al trauma que suele ser una ruptura familiar termina de romper por completo toda la estructura del comportamiento y la educación de nuestra especie, sin olvidar que en estas edades se fijan nuestros comportamientos futuros.
A mi entender este es el trasfondo del gravísimo aumento del consumo de drogas, masivo entre la población joven española, el aumento de la delincuencia, en buena parte los datos totales de los países europeos han aumentado debido a los emigrantes, pero también el aumento se produce entre los europeos. Los datos son contradictorios dependiendo de la fuente.
Por último el gravísimo aumento del fracaso escolar, que en España supera el 50%; esto como datos oficiales, al dato al que no se le hace mucha propaganda es que este fracaso escolar se produce contando con unos niveles de exigencia mucho menores que hace 30 años, cualquier profesor corroborará esta afirmación, afortunadamente la sociedad española empieza a hablar del problema.
Todo esto se refleja en una queja de una organización empresarial inglesa al gobierno relativo a que muchos de los aprendices llegaban con bajísimo nivel cultural. (años 90)

No en vano el comportamiento de los adolescentes es más irresponsable e infantil de lo que corresponde por lógica y la relación entre padres e hijos está siendo masivamente problemática. Mi generación dio lugar a la famosa “ruptura generacional” motivados por nuestras ansias de libertad, pero la actual es simplemente porque no les interesa nada más que pasárselo bien sin ninguna responsabilidad. Añadiré que en mi casa es de las pocas donde se ha mantenido una educación con disciplina, cosa que no ha gustado mucho a las abuelas y que no me extrañaría que hayan llegado a poner velas a la virgen por los pobrecitos de sus nietos en manos de un padre tan bárbaro y cruel, aunque de poco ha servido mi disciplina.

“Un futuro muy triste en el que los jóvenes se van a topar con la realidad de morros. Se encontrarán con un mundo en el que se les exigirá esforzarse, con horarios, sudor y lágrimas. Es duro, pero no es grave que los niños aprendan a sifrir un poco” (“Los pedagogos han destrozado la enseñanza”, Ricardo Moreno, Metro 7-7-06)

La ruptura que sí que es nueva, y que yo sepa no se la ha definido todavía como tal, es la que se ha producido empezando con los adolescentes actuales, entre padres y niños en la etapa que comprende desde que son capaces de pedir algo hasta que llegan a la adolescencia y que esta resultando realmente ingrata y poco gratificante a demasiados padres y madres.
Si el ser humano ha llegado donde ha llegado por la acumulación y transmisión del saber lo que está ocurriendo es muy peligroso y claramente una involución. Involución que hace más patente la asincronía entre nuestra evolución biológica, incluida la psíquica (la tortuga) y la cultural y material (la liebre), aunque más correcto seria afirmar que la poca gente que se interesa por la cultura y el saber siguen a paso de liebre mientras el resto involuciona. Lo cual resulta paradójico en una sociedad que tiene como axioma avanzar hacia el progreso rechazando visceralmente el pasado.
Aquí se puede añadir “aquello que tu criticas en los demás es de lo que tú pecas”. Esta frase le parecerá a mucha gente lo mismo que me pareció a mí la primera vez que la escuche: una bobada, hoy me parece una bobada lo contrario, aunque exponer esto llevaría mucho tiempo y no es este el lugar apropiado.

Este análisis sobre la gente mayor o la joven a buen seguro recibirá críticas durísimas y no precisamente unanimidad, pero si en vez de hablar de estos dos colectivos se hablara de los políticos occidentales a buen seguro una aplastante mayoría estaría de acuerdo si los criticase, pues aunque muchos ciudadanos boten en las elecciones prácticamente ninguno cree en la democracia más allá de que son sociedades ricas y lo mejor que se afirmaría es que es el menos malo de los sistemas.

La cuestión, por encima de las críticas que como ciudadanos podamos hacer a nuestros políticos es centrarnos en un asunto el “lenguaje diplomático”, algo que en mayor o menor medida todos sabemos que es pero ningún ciudadano normal lo comprendemos, que lisa y llanamente es decir cualquier cosa menos la verdad, y reconozco la profesionalidad de algunos políticos que han estado a punto de convencerme con su labia prestidigitadora. Esto comparado con las actitudes de los ciudadanos conduce a una conclusión: la sociedad se refleja en el individuo y viceversa.
Son casos excepcionales las personas que no utilizan la mentira en mayor o menor medida cotidianamente en su relación con los demás, entiéndase que por supuesto también sus sociedades y mantienen un control, más o menos efectivo, sobre sus pulsiones más profundas. Cuidado pues la mentira y las medias verdades son primas hermanas, lo mismo quien actúa así intencionadamente o quien es por “despiste”, lo entrecomillo por que una cosa es un despiste puntual y otra no querer mirar para no ver.
Un amigo me preguntó en una ocasión mi opinión sobre si la población alemana en general conocía los campos de exterminio, yo le contesté que no tenía por que saberlo. Su respuesta fue muy simple, me echó encima de la mesa un mapa de Alemania con la localización de los campos, estaban por todas partes...
Y también conozco madres que se horrorizarían si sus hijos robaran (especialmente si lo supiera el resto de la gente), pero si descubren una cadena de oro en la piscina pública la esconderán rápidamente, para que el dueño no la vea.

“Los hombres movidos por falsos valores resultan demoledores. La mentira es el factor más involutivo de nuestra especie”. (El hombre en desazón)

Malinowski demostró que había diferencias entre las palabras y los actos de la gente y que ello ponía de manifiesto la existencia de una tensión entre las reglas y la práctica, a mi entender contra más compleja es la situación más tensión.
Se podrían enumerar muchos ejemplos que ponen en evidencia como el ser humano en general analiza al resto de los humanos y así mismo de una forma superficial, influenciado por las normas sociales, pero también atendiendo a que existen unas segundas normas no escritas, la realidad oculta, dando como resultado una dependencia total de los estímulos exteriores y basar la actitud de vida en la reacción a estos, signo de la lucha interna del individuo entre lo “debido” y lo “deseado”.

Como ejemplos cercanos tengo tres a mano: el Heraldo de Aragón tras la Semana Santa de 2004 publicaba un editorial en el que hablaba de la creciente participación en las procesiones. De aquí sacaba la conclusión de que el número de devotos crecía, da la casualidad que en septiembre del mismo año algún obispo se ha atrevido a decir que en la Iglesia están sonando todas las alarmas por falta de fieles y un amigo de Teruel, tamborilero en una cofradía, me comentaba, riéndose, que en su cofradía nadie era creyente más que en la juerga y en la “tradición”.
Tras la debacle electoral del PP en las elecciones de marzo de 2004 y todo el consiguiente lío y la comisión parlamentaria para averiguar si el gobierno mintió o no, yo me quedo con una frase de una afiliada del PP en las puertas de la sede madrileña del partido y con todo el estupor de esa noche: ella no hubiera hecho pública la relación musulmana y hubiera escondido esa información, por que “es lo mismo que hubieran hecho los del PSOE”.
Y por último dos en uno, hay un tema que por reitaritivo me resulta más que pesado: el síndrome de la vuelta al trabajo tras las vacaciones. Con toda la humildad del mundo puesto que ni soy técnico ni he tenido acceso a ningún trabajo me permito afirmar que es absolutamente falso y una noticia cuando menos “algo manipulada”, si existe un síndrome es el aburrimiento de la mayoría cuando las vacaciones se alargan.

Recordar una cosa muy importante: las personas no aprendemos por lo que se nos cuenta, sino por lo que vivimos, o sea, todo el mundo en mayor o menor medida podemos contar que las imposiciones de nuestros padres, con la mejor voluntad eso sí, y en las que nos obligaban a ir por un determinado camino, por nuestro bien, no nos gustaron a mucho adolescentes. Así que hicimos de nuestra capa un sayo y nos pusimos a hacer lo que nos apeteció. Aprendimos unas cuantas lecciones, algunas muy amargas, pero no solo no hicimos caso de los consejos de nuestros padres, tampoco de los de amigos y conocidos, nosotros necesitábamos probar, porque probar es necesario, no sirve que otros nos lo cuenten, esto solo puede servir como orientación pero cosas como el amor, el sexo, la amistad, el dolor, la alegría y la decepción solo podemos conocerlas probándolas.
Y a este respecto tengo una teoría y la esperanza de que algún día un científico la demuestre, que dice así:
“Existe una relación positiva entre las cicatrices físicas que lleva un adulto (esto solo es válido para los varones) y lo bien que se lo pasó de niño (grandes accidentes al margen), por que vivir deja huella y la piel que carece de ella demuestra que el ser al que cubre no vivió mucho. Las cicatrices del alma son más difíciles de contar, aunque no imposible.

Nuestra educación no controla nuestra parte humana, la sojuzga, va poniendo parches y de ahí que ninguna cultura dure demasiado tiempo, como ninguna moda, ni música, ni fe y ahora ni siquiera las relaciones personales... pues nada de ello nos llena y aunque al principio nos ilusione, más tarde o más temprano emerge lo que está escondido.

En este tiempo se da una gran paradoja en nuestra evolución: por un lado a los niños, occidentales, se les deja hacer absolutamente todo lo que quieren hacer, excepto, ¿casualmente?, pisar charcos, mancharse de barro, pasar frío,... o sea conocer su cuerpo y sus capacidades,... Se les está haciendo vivir en un paraíso donde se les hiperprotege del calor, del frío, del hambre, del dolor físico y emocional, en definitivas cuentas se les hace vivir en un mundo artificial hasta que tienen que enfrentase con la vida. No solo no se les ha dejado probar para aprender a protegerse de esas inclemencias por si mismos, sino que incluso se les han ocultado, por lo que lo primero que tiene que hacer el individuo al llegar a la adolescencia es descubrir la existencia de los problemas inherentes a la vida. Y aquí hace falta un inciso, no parece existir ninguna sociedad ideal y en todas los adolescentes tienen que descubrir cosas que no se les han contado, pero hay sociedades como las nuestras donde se nos ha ocultado demasiado
En cualquier caso da lo mismo un tipo u otro de sociedad mientras esta sea “equilibrada” y en nuestro caso valores de siglos se han hundido y las nuevas generaciones se han encontrado con un vacío, actuando individualmente a salto de mata, que es como se está educando (se están autoeducando) a los niños occidentales.

Esto es un retraso educativo en relación a otras sociedades donde el traspaso del conocimiento de una generación a otra todavía funciona (los valores de su sociedad se dan por hecho y las nuevas generaciones no pierden el tiempo rechazando algo para luego reinventarlo) y en todas ellas es norma dejar a los niños plena libertad de movimiento para aprender por si mismos, por lo que al llegar a la adolescencia conocen su cuerpo y sus capacidades y también conocen muchas alegrías y muchos sin sabores de la vida y el pavo que padecen (sus padres claro) es mucho menos pavo, pues desde luego no pierden el tiempo con pajarracas mentales, modelitos, marcas, etc. Ya saben lo que cuesta un peine y no esperan a los 30, como en occidente, para empezar a buscarse la vida.
Evidentemente seguro que la estadística mostraría un aumento de mortalidad y de accidentes hasta la adolescencia, pero a buen seguro que sería infinitamente menor que la que se produce ahora en la adolescencia con la carretera, el suicidio, las drogas, el SIDA,...

Algo que podemos recordar cualquier adulto occidental puesto que el cambio fue parejo, algo más tardío en España, es que los niños hasta la década de los setenta salíamos a la calle con cuatro o cinco años solos, aunque solo fuera con la orden de no movernos del portal. Con seis siete años cogíamos la bicicleta y nos íbamos a explorar el barrio con los amigos y si te hacías una herida casi era mejor callarse porque si te la habías hecho por imprudente encima te podía caer una bronca. Ni que decir que si te había soltado un guantazo el profesor, por algo sería, así que lo mejor era callarse porque que en casa le podían poner la pareja al guantazo del profesor. Hoy eso es inimaginable y los niños crecen en su casa casi hasta la adolescencia, socializándose casi exclusivamente en la escuela y tratando poco más con otros niños.

La vox populi dice que es normal que los niños no salgan a la calle porque ahora las ciudades son más peligrosas, esto es del todo incierto. Primero, hasta los niños de los pueblos están llevando una vida urbana y ya no salen a jugar al campo y aunque más que los niños de las ciudades también salen poco a la calle. Los niños que viven en grandes ciudades pero en barrios con calles peatonales salen a la calle tampoco como los que viven en zonas con mucho tráfico. Aunque desgraciadamente no recuerdo la fuente sé que he leído un trabajo que relacionaba las horas de estancia en la calle con la altura del piso en el que vivía el niño, contra más alto menos salía a la calle.

Por otra parte aunque a principios del 2000 la delincuencia está subiendo en Occidente, hemos vivido unos años de una gran seguridad ciudadana después de la época de las pandillas y del pico que supuso el boom de la heroína. De aquella época podemos recordar los carteles en las tiendas que decían: Me han robado doce veces, no se moleste señor caco no tengo dinero en la caja”. La delincuencia de la época la representa muy bien una película como “Perros callejeros”, yo me siento identificado mucho con ella pues yo pertenecía a una de esas pandillas, aunque puedo prometer que no hice nada de eso, solamente era un mirón en un mundo que no era el mío pero al que fui a parar casualmente. En aquella época sí que era peligroso ir por la calle y fue la época en que los niños empezaron a dejar de salir.
Los heroinómanos murieron, la delincuencia cayo pero los niños no volvieron a la calle, y el aumento de coches no tiene nada que ver porque insisto, ni siquiera en los barrios sin coches los niños salen a la calle, aunque lo puedan hacer en un porcentaje mayor muy poco significativo.

La televisión y todos las consecuencias sicológicas que se pudieran derivar mantienen a los niños en casa, relacionándose con un mundo imaginario en vez de con otros de su especie y consigo mismo, descubriendo en las pruebas que la calle les pone sus propias capacidades físicas y emocionales.
¿Qué evolución puede tener un individuo y una población en estas circunstancias?.
Cada nuevo médico, ingeniero o arquitecto tiene que recorrer los mismos años de carrera y aprendizaje que el resto, por mucho que avancen el saber y la tecnología. Cada nueva generación parte de cero y tiene que llevar prácticamente el mismo plan de estudios, solo al final se notan los avances cuando el nuevo médico ha aprendido lo suficiente para comprender nuevas cosas y utilizar la tecnología punta.
Y esto en toda clase de culturas y en todo tiempo por lo que cabe pensar que algo tan novedoso como que a una generación se le impida conocerse a si misma a través de probar, que es la única manera posible de aprender, tiene que tener un resultado también novedoso, ¿en que sentido? Sea en el que sea es lo suficientemente importante como para prestarle más atención de la que se le presta.

6ª Parte Adolescencia complicada
Paradoja
Es difícil dar una explicación a estos comportamientos como individuos y como sociedades, serian necesarios grupos de trabajo y estudios complicados, aunque seguramente costaría mucho menos que el estudio del genoma humano, una gravísima paradoja a mi entender, que esconde un claro sentimiento de que es mejor no revolver este asunto, primero porque estamos con los descubrimientos de la ciencia como un niño con zapatos nuevos, aunque esta frase se entendía mejor hace unas décadas. Nos ciega nuestro poder sobre la naturaleza y los resultados del análisis con toda seguridad cuestionarían el rumbo que llevamos. Es una paradoja que sigamos discutiendo si el ser humano nace o se hace, pero no movamos un dedo para dar respuesta a esta duda.

Hablando, en concreto, de la agresividad Frans de Wall dice “La razón es que la agresividad es el único rasgo que a nuestra especie no le gusta ver cuando se mira en el espejo. Es el desagradable grano que tenemos en la cara, y se censura a los biólogos cuando sugieren que quizá sea difícil eliminarlo”...”Mientras escribía Peacemaking among, me sorprendí al descubrir que sabíamos más sobre la conducta agresiva de nuestros parientes animales que de la nuestra”. (Saber natural)
Hay un trasfondo en estas actitudes y conclusiones superficiales: miles de años de guerras, pandemias que diezmaban poblaciones, hambrunas, catástrofes de todo tipo frente a las que estábamos indefensos, esclavitud, opresión,... Pesan tanto en nuestra psique colectiva que nos anula la capacidad para un análisis ecuánime, impregnando nuestra sociedad de un axioma erróneo “nunca se vivió tan bien como ahora”.
Ya hemos visto que esta creencia es errónea y no se basa en datos científicos si no en como hemos visto a nuestros ancestros (casi siempre ridiculizados) en las películas, cuentos, comics y por informaciones parciales sacadas de su contexto o por las terribles guerras y miserias causadas por nosotros mismos y por supuesto por las crónicas de los conquistadores.
Casualmente la historia, como los periódicos, solo recoge catástrofes, como si no hay o hubiera habido cosas buenas.
Resulta sospechoso que no analicemos en bloque los males que causa nuestro actual modo de vida con toda la legión de psiquiatras, sicólogos, trabajadores sociales, ONGs, etc., sirva como botón de muestra la violencia desatada en las calles francesas en 2006, ¿como si este conflicto hubiera salido de la nada y de un día para otro?
Si pusiéramos sobre la mesa los datos de muertes por tráfico, drogas, delincuencia, contaminación, depresión, anorexia, bulimia, etc. y todo el mal colateral que causan, problemas inexistentes en las sociedades primitivas, y los comparáramos con los datos de otras épocas nos llevaríamos una sorpresa, evidentemente la comparación no sería la misma si seguimos aferrándonos a comparar lo peor de la edad media con la época actual en vez de escoger otros momentos históricos u otras sociedades.
No es necesario hacer ningún estudio nuevo sobre nuestra especie, vasta con cotejar datos de los ya hechos, cuando menos para poner en duda tanta fe en el futuro próximo de nuestra especie y en lo que realmente es.

La zona oscura del alma
Hay algo de lo que jamás se habla y que comenzamos a descubrir levemente de adultos, a parte del lenguaje no hablado, vamos a llamarlo la "zona oscura del alma".
Por la cabeza de un niño pasan muchas cosas, a la mayoría ni siquiera les presta atención, atención que sí empieza aprestarles en la adolescencia, una época de tantas dudas ante el mundo nuevo que descubre. Muchas dudas las responde uno mismo, otras las pregunta o se informa, otras Dios dirá y las últimas son muy intranquilizadoras por que jamás ha oído hablar de ellas y desde luego se irán a la tumba con él porque jamás las contará a nadie. Pensamientos y sentimientos que nos generan un gran pesar porque los consideramos inmorales, sucios, etc. Puesto que nadie se atreve a hacer público estos sentimientos o pensamientos puntuales no sabemos si somos el único que los tiene, con lo que a lo peor resulta que tenemos un demonio dentro,... o los demás los tienen pero se lo callan también...

Puesto que esto es un tema tabú no hay una opinión social al respecto, simplemente no existe este asunto. Un asunto que para mí es vital y que está detrás de una parte importante de los problemas de mucha gente. Estos pensamientos y sentimientos oscuros ahora tienen la certeza de que los tiene todo el mundo, lo cual es un relajo para mí pero otras muchas personas no lo asumen tan bien, ¿cómo puede, por ejemplo, asumir una persona creyente semejantes pensamientos?, asustándose y yendo a rezar pensando que tiene al diablo dentro, que es un momento de debilidad, una tentación,... Otros como el obispo de la iglesia más reaccionaria de Europa, la irlandesa, tuvo que dimitir después de que se supiera que tenia un hijo con una norteamericana a la que pasaba dinero anualmente a cambio de su silencio, como ejemplo de los miles posibles.
L a mayoría de las personas reprimen esos pensamientos oscuros pero algunas pocas no saben discernir y les dan carta de naturaleza y entonces es cuando empiezan los problemas de verdad.

Se puede ver la evidencia de que gracias a nuestras trabas culturales tenemos sujeto al animal que llevamos dentro, según la mentalidad Victoriana, o podemos ver justo lo contrario: como a nuestra parte animal la tenemos escondida debajo de la alfombra es inevitable que se desparrame de forma incontrolada y aquí la sicología lo deja bien claro, si un paciente no es consciente de su problema es imposible que se cure, es premisa indispensable ver el error para mitigarlo no al contrario. Esto resulta vital en el caso de los drogadictos o enfermos mentales.

Estos deseos y sentimientos que no nos gustan nacen del mismo sitio que los que nos gustan. Ambos son igual de viscerales y cambiarlos requiere un esfuerzo enorme, si es que se plantea tal cosa. Tiñen todos nuestros gustos y comportamientos y son una losa para muchos seres humanos.

Somos como niños
La evolución de la psique humana desde el nacimiento hasta la muerte esta muy bien definida y no se presta a ninguna duda, están claras las necesidades y comportamientos de un bebe, un niño, un adolescente, un adulto y un anciano.
Un bebe vive a una velocidad sorprendente, con inestabilidad, egocentrismo, falta de autocontrol, dependencia y buscando el placer inmediato; evoluciona al anciano, pausado, estable, solidario, con gran autocontrol y paciente (esto último se presupone)

La sociedad actual (occidental) está claramente marcada por la velocidad, inestabilidad, individualismo, un autocontrol que falla bastante, una especialización que se convierte en una dependencia total del resto de especialistas y por supuesto la búsqueda del enriquecimiento y el placer fácil y rápido. Todo esto y puesto que las sociedades humanas tienen una dinámica vital equivalente a la de los seres vivos, nacen, viven, se suelen reproducir y mueren parece indicar que: la sociedad humana se comporta de una forma “ infantil” y este quizás sea el punto en el que nos encontramos actualmente en nuestra evolución, no en vano está claro que nuestra especie lleva poco tiempo en la tierra comparada con la mayoría, alrededor de 500.000 años solamente, pero una situación, casual, como la presente trastorna incluso a los adultos, así que bien podríamos ser un adulto con comportamientos infantiles, que en un momento dado ha interrumpido la evolución de bebe a adulto estancándose en el camino.

Si analizamos la evolución de la especie humana, contando que la cultural ha sido muy rápida y que esta ha tirado de la biológica, desde que sabemos que existe nuestra evolución, se nos puede antojar muy lenta pero en comparación con cualquier especie ha ido a una velocidad de vértigo y todavía nuestra especie no esta acostumbrada a sus nuevos poderes y los está probando, especialmente en los últimos 4 o 5.000 años. El supuesto estancamiento de las sociedades primitivas no fue tal más que a nuestra percepción desde nuestra corta vida, ninguna cultura, ni fe, ni mentalidad han durado inmutables ni siquiera un milenio, o al menos han evolucionado enormemente, ¿qué es eso comparado con los cientos de miles de años que pueda tener nuestra especie?.

“La mayoría de las personas ignora que, al menos en las naciones ricas, el crecimiento económico constituye la enfermedad y no el remedio. Están contagiados por una fe ciega en la eficacia del crecimiento para resolver todos los problemas y conducirnos a la tierra prometida; han depositado sus esperanzas en un desmedido afán de crecimiento. No comprenden que -el crecimiento perpetuo es la doctrina de la célula cancerosa-, que el crecimiento debe detenerse en la madurez” (La explosión demográfica)

Estos resultados inmediatos saltan a la vista ahora observando como esquilmamos el planeta, pero la creencia de que las culturas tradicionales y los pueblos primitivos vivían en armonía con la naturaleza es otro de esos tópicos que han sido desmentidos hace poco. Los mismos agricultores que explotaban la tierra respetando los ciclos de la naturaleza, lo hacían porque no tenían otra opción, en cuanto se les ofreció la maquinaria y el veneno causaron una verdadera catástrofe y arrasaron con las últimas zonas que estaban sin explotar ayudados por la maquinaria y los mágicos abonos y productos químicos.

Respecto a la naturaleza salvaje esquilmaron las especies que no les interesaban hasta la desaparición en muchos casos, y también muchas que le interesaban. Un bosque tenia el valor monetario o equivalente que les proporcionaba, representaba madera, leña, etc. pero ni comprendían ni respetaban la dinámica del bosque y sirva como detalle la masiva creencia de que el sotobosque es “suciedad y abandono”, un árbol grande es una perdida porque en su lugar crecen una docena maderables y uno viejo es inservible que lo único que hace es contaminar de plagas al resto...
De la idílica armonía de los primitivos con su medio se puede decir otro tanto. Es verdad que cuando llegaron los conquistadores a América o a Australia encontraron una población que vivía en armonía con su medio, lo que más tarde se está descubriendo es que vivían en armonía con lo que había sobrevivido a su rapiña.

En Nueva Zelanda los Maoríes extinguieron en cuatro siglos casi la mitad de las especies de aves, entre ellas todos los moas, aves parecidas a las avestruces. El 90% de los grandes mamíferos australianos se extinguió poco después de que llegaran allí los primeros humanos. En los siglos siguientes a la llegada de los primeros humanos a América del norte se extinguieron más de 30 de las 45 especies de grandes mamíferos. En Sudamérica se extinguieron al menos 46 especies de grandes mamíferos. En las islas del mediterráneo los humanos extinguieron elefantes, hipopótamos enanos, roedores gigantes y un ungulado endémico en Baleares (Paul Martin)
Parece que también estamos detrás de la desaparición del oso de las cavernas, el mamut y por supuesto de la fauna pintada en las cavernas europeas. Según Gilford Miller los aborígenes con sus fuegos durante 50.000 años han sido los responsables de la desertización del interior de Australia
Es curioso que estas extinciones no se produjeron en África, lugar de origen del ser humano...
Destacar que lo primero que extinguían eran las especies grandes y fáciles de cazar, las explotaron hasta que no dejaron una y luego o se fueron a otra parte o se tuvieron que poner a “trabajar”cuando se les acabo la vida fácil y evidentemente acabaron con sus enemigos, tanto con el águila más grande que ha sobrevolado los cielos especializada en los moas neozelandeses como con el tigre de dientes de sable. Hicieron exactamente lo mismo que haría una manada de lobos si los ciervos de su territorio se volvieran modorros de repente y no corriesen al verlos venir, acabarían con todos en unos días y luego a verlas venir.
Más modernamente la paloma migratoria americana es un ejemplo, se calculaban en el siglo XVII entre tres y cinco mil millones de palomas, debió ser al ave más numerosa de la tierra. En Wisconsin había una colonia que se estimaba en unos 136 millones de palomas abarcando un área forestal de mil kilómetros cuadrados. Martha, la última de su especie, murió el 1 de septiembre de 1914 a la edad de 29 años en un zóo.
¿No habrán visto por casualidad últimamente comportamientos como estos?

Una visión esperanzadora nos la ofrece Miguel Delibes de Castro: no debemos tener cargo de conciencia, pero si poner manos a la obra para ser conscientes del daño, pues cualquier animal hubiera hecho lo mismo en la misma situación..., sirva el ejemplo de los conejos en Australia y hay muchos más por desgracia.

Para terminar un pequeño repaso a nuestro rico occidente como demostración de la inconsciencia de este adolescente, o adulto infantiloide, que es el ser humano. Se pueden poner muchos ejemplos de la estupidez humana actual, pero me limitaré a unos muy banales y simples pero suficientemente demostrativos, pasan todos días en cualquier ciudad occidental: no es inusual la noticia de que una fuerte tormenta se ha llevado un barrio por delante que estaba construido en una barranquera, no solo en el tercer mundo, en España ha ocurrido en los últimos años en Huelva, Canarias y con decenas de muertes en un camping del Pirineo Aragonés.
Una calle del centro histórico de Zaragoza fue remodelada y se pavimentó con mármol “pulido”varios brazos y caderas rotos después hubo que lijarlo. Y la nueva y flamante estación del AVE en Zaragoza en invierno operarios y usuarios se tienen que abrigar pues la calefacción no sirve, ni seguramente no servirá nunca pues es imposible calentar los miles de metros cúbicos de la estación.
En 1995 subiendo por el Moncayo vimos un fuego a lo lejos, al cabo de dos horas unos guardias civiles nos preguntan que donde está el fuego y se lo señalamos. 1 kilómetro más adelante me paro en el control de protección civil y me dicen que los voluntarios llevan dos horas apagando el fuego, ¿y la guardia civil buscándolo?, claro, hasta que no se inventen los móviles y las radios ambos estaban ya inventados) no se pueden comunicar los responsables de los distintos cuerpos.
Esta lista de poco comprensibles actitudes cotidianas cada uno la puede ir ampliando con su experiencia personal, puede ser muy, muy larga.

Estos ejemplos en países ricos demuestran que la injusticia social puede hacer que se multipliquen los daños, a similar catástrofe muchos más muertos en un país tercermundista (los últimos terremotos de California e Irán fueron de la misma intensidad pero en el primero murieron dos personas y en el segundo 30.000) Esto es ante todo un comportamiento inconsciente a nivel de sociedad. Tanto un constructor especulando como un ciudadano a nivel particular pueden construir y lo hacen en una barranquera.

De la misma forma que nuestra sociedad (puesto que es el resultado) la especie humana en occidente va muy deprisa, es muy inestable, falla en su autocontrol, busca resultados fáciles y rápidos y es individualista.
Todo ello nos conduce a un comportamiento claramente inmaduro.
Afirmar que nuestra especie es adolescente por comparación con la dinámica propia de un animal adolescente podría dar lugar a una replica sencilla: las sociedades primitivas han estado estancadas durante miles de años.
Pero esto no es así iban mucho más despacio, pero con constantes acelerones dependiendo de los descubrimientos técnicos, un niño preparándose y aprendiendo a trompicones. Ahora somos adolescentes con energía y conocimientos para crear.
Tampoco todos los niños de nuestra especie son iguales, hay niños (sociedades) más tranquilos, y otros más movidos. Ahora hasta las sociedades más tranquilas son muy movidas, aunque no lo parezca a simple vista, como la sociedad musulmana o las tribales, que están entrando en la espiral en la que occidente entró hace muchas décadas, una espiral que se acelera exponencialmente.
Quizás en esto tenga que ver la aglomeración en la que se ve forzado a vivir un ser evolucionado en una pequeña banda, de pocas decenas de personas a vivir entre miles o millones, se ha adaptado lo mejor que ha podido, pero exactamente igual que en el resto de animales unos individuos se han adaptado muy bien a las nuevas circunstancias, otros regular, otros muy mal y otros fatal. Y de la misma forma que en el resto de las especies el pertenecer a un grupo u otro depende de las cambiantes circunstancias, por lo que el mejor adaptado a esta situación no lo sería a otra y viceversa.
Visto así llama seguidamente la atención la comparación entre nuestra especie y el resto en cuanto al juicio que se hace: los petirrojos, garduñas o desmanes que sobreviven por los pelos simplemente se entiende que son menos aptos que el resto pero no se les reprocha nada, a los miembros de nuestra especie que no están bien adaptados (de los que no causan problemas a los demás) se les reprocha su actitud y se les genera un sentimiento de culpabilidad. O sea no solo no se les ve como un ejemplar poco apto que le cuesta tirar para delante por lo que en virtud de las reglas de solidaridad se les debería prestar apoyo, si no que se les culpa de su situación acrecentando el problema y son muchos los inadaptados, entendiendo como tal no solo a los delincuentes, drogadictos, etc, si no también a depresivos, disminuidos físicos o psíquicos, homosexuales, marginales, personas de fe en un mundo sin fe o viceversa,...

No olvidar que el ser humano es una especie gregaria y tribal.

Solo entre la multitud
“Sacerdotes y políticos insinúan en sus discursos que debemos amar a todos los hombres por igual, que debemos tratar a cada desconocido como a un hermano. Biológicamente no estamos programados para eso: somos una especie tribal y siempre daremos prioridad a los miembros de nuestra tribu. Quizá constituya una verdad difícil de aceptar, pero es preferible que seamos honestos al respecto si queremos afrontar debidamente las consecuencias. Si actuamos como si esa tendencia tribal no existiera, con el tiempo volverá para atormentarnos. Si la aceptamos, podemos tratar de domesticarla” (El animal humano)

Una parte importante de la población, generalmente la denominada derecha, acepta esto, la otra parte rechazaría completamente este planteamiento. Un ejemplo claro de que cada uno ve lo que quiere ver, pues resulta bastante explícito el comportamiento de los futboleros o el exacerbado patriotismo en muchísimos países. Podremos tener una gran relación con un extraño pero nunca se parecerá a la que tenemos con alguien cercano, esto lo podemos ver cualquiera. De ahí a que el sentimiento de grupo vaya acompañado del rechazo al contrario o no dista una cultura.

Por lo tanto esta desarmonía actual, un “ser de clan obligado a convivir con millones de desconocidos” sin el apoyo del clan, no puede ser buena anímicamente. Las sociedades más retrasadas y las occidentales hasta los 60-70 vivían una vida en comunidad, en occidente la comunidad se ha roto y la gente vive cada vez más aislada y presionada.
Seguro que se pueden poner multitud de ejemplos pero el de la regla es muy explícito, cuando un grupo de mujeres viven o trabajan juntas acaban sincronizando sus reglas, especialmente entre las que hay buena relación. Este tema, la sincronicidad, seguramente tiene mucha más importancia y nos afecta de una forma muy profunda. Sincronía es lo que hay detrás de la Alemania de Hitler o de tantos pueblos en un momento dado, pues no se mueve a casi todo un pueblo solo con mentiras, ni mucho menos por la fuerza. Ni nada mejor explica por que en mi casa cada cierto tiempo todos o casi todos los relojes se ponen a funcionar incorrectamente o porque un montón de relojes puestos en la misma habitación terminan sincronizándose.

Los monos rhesus son muy comunes en la India, de ellos la mayor parte de la población vive en las ciudades. En el bosque son nómadas y cuando se encuentran dos grupos no suele haber problemas ni violencia, en cambio los que viven en las ciudades son sedentarios y cada grupo ocupa un territorio, existiendo auténticas batallas campales cuando se encuentran, e incluso los grupos más numerosos asaltando el territorio de otros más débiles. “De ser cierto podrían inferirse del estudio de estos animales conclusiones acerca de los efectos de la vida de ciudad en el hombre” (Sheo Dan Singh) Cosas parecidas se pueden contar de perros, gatos u otros animales domesticados, ¿dónde están los trabajos que demuestran que a nosotros no nos afecta?.

Nuestra especie, al igual que un adolescente no admite sus carencias. Solo podremos resolver los angustiosos problemas que nos agobian creciendo, o sea, aceptándonos como somos y esta virtud solo se alcanza con la madurez.
De la misma forma que mucha gente se queda estancada en comportamientos infantiles, sin madurar, como sociedad y como especie también corremos este riesgo que sumado a nuestro poderío tecnológico puede dar como resultado una auténtica catástrofe.
Cualquier adulto sabe perfectamente lo que pasaría si a un adolescente se le diera semejante poder. Ya se ha dicho que los adolescentes que han participado en guerras pueden ser más crueles que los adultos.

“Al hombre moderno le esta ocurriendo algo parecido a lo que acontece con todos los adolescentes. La necesidad de afirmar la propia personalidad, los lleva muchas veces a comportarse de forma excesiva y desmedida; se está sistemáticamente en contra de todo, y se toman actitudes conscientemente equivocadas, cuya única virtud es la de ser contraria a las de los adultos... Esta imagen de adolescente excesivamente confiado en sus propias fuerzas, convencido de que la decrepitud nunca lo alcanzará, es adecuada para comprender el comportamiento del hombre contemporáneo”. (La globalización al desnudo)

Si el ser humano se hubiera quedado en su hábitat natural (un lugar cálido) no habría lugar para este libro, seguramente estaríamos evolucionando culturalmente de forma mucho más lenta o incluso estaríamos estancados. El frío obligó a nuestros antepasados, no preparados biológicamente, a moverse y evolucionar con rapidez. (Hijos del frío)

7ª Parte ¿Nacemos o nos hacemos?
¿Nacemos o nos hacemos?
Retomando la pregunta de si el ser humano nace o se hace hay a mi entender una respuesta clara a priori. Simples datos comparativos dan una pista más que suficiente sobre los comportamientos de una población en general y de los individuos en particular. Como ya se ha dicho antes el nivel cultural minimiza en gran medida las pulsiones más animales del ser humano, aunque no las ha hecho desaparecer del todo.

“Mientras que en organismos más inferiores la conducta viene regida de modo estricto por los programas genéticos, cuando se trata de organismos superiores el programa genético se hace más restrictivo... En lugar de imponer severas prescripciones dota al organismo de potencialidades y aptitudes (Françoise Jacob).

En el mismo instante que se unen y mezclan los caracteres de los padres hay algo único entre los aproximadamente 80.000 millones de seres humanos que hemos existido. Con su “carga” propia este nuevo ser comienza a interactuar con el ser que le da cobijo. Por el cordón que les une no solo corren los elementos necesarios para la vida física del feto, también otros elementos, entre ellos los que generan las emociones y sensaciones de la madre: la alegría, la tristeza, la ira, el amor..., o sea oxitocina, serotonina, endorfina,... una infinidad de drogas que se producen en el metabolismo de la madre como respuesta a sus vivencias personales.
Esta es la primera interacción a la que tiene que responder el nuevo ser. A partir de un momento dado y desconocido, el nuevo ser empieza a ser consciente, en cierta manera, de las sensaciones que recibe del exterior y responde anímicamente. Esta es la segunda interacción.

Durante el tiempo en que está albergado en el útero de su madre no se forma “independientemente”, no desarrolla su capacidad libre de cualquier presión como si estuviera en el vacío y nada impidiera o influyera en su trayectoria vital.
Sabido es que distintas carencias físicas o determinados medicamentos y compuestos químicos en la madre durante el embarazo dan lugar a distintos problemas físicos y psíquicos en el hijo. El apartado “La enfermedad como camino” nos da algunas claves.
Por lo tanto la configuración anímica del nuevo ser al nacer es el resultado de la interacción de su capacidad con la limitación o presión que ejerce su madre. Por lo tanto no puede ser lo mismo un embarazo esperado y deseado que otro angustioso y rechazado, por ejemplo. Que no se vean problemas aparentes en el niño no quiere decir que no los haya.
Un pianista profesional estuvo dando una gira por Europa, al comenzar a ensayar la partitura se asombro de lo fácilmente que le salía, como si la conociera, y efectivamente la conocía. Luego descubrió que era la obra que su madre, pianista profesional, tocaba en una gira durante su embarazo.
El niño ya está entre nosotros y le llegan nuevos estímulos y responde a ellos. Hasta finales de los ochenta a los bebés en incubadora se les tocaba lo menos posible, a raíz de los estudios de la sicóloga Tiffany Field se descubrió que dándoles un masaje durante 15 minutos tres veces al día engordaban un 47%. (Nuestra especie)

Se aduce popularmente para afirmar que cada uno ya nace como es, como ejemplo los hermanos que recibiendo una misma educación, uno es un buen trabajador y el otro yonki. También se podrían presentar muchos casos en que los hermanos son similares y buenos o malos ciudadanos.
Pero por encima de los resultados este dicho popular comete un grave error de análisis: no es verdad que en una familia todos hermanos reciben la misma educación, por lo menos en muchas familias, como tampoco es verdad que se quiera a todos por igual. Y se podrían presentar infinidad de ejemplos.
Incluso en el caso de recibir una verdadera igual educación, esta puede ser muy estricta a la que se adapta bien un grupo de niños, pero no otros, que en cambio si que se adaptarían bien en otro sistema educativo. La educación, tanto familiar como académica, no respeta las peculiaridades del individuo. Y la respuesta de los padres, de los profesores y por supuesto de hermanos y amigos ira en función de las actitudes y/o aptitudes del niño y viceversa.

Primero está la ilusión, o no, con la que es recibido el nuevo ser (primera inyección de drogas positivas o negativas en el feto), segundo la respuesta a como es. Cuando un bebe teta, duerme a sus horas y tan apenas llora es un angelico (más dosis de drogas buenas), pero un energúmeno que viene con cesárea y el primer saludo es llorar, cosa que deja de hacer dos años después, es otra cosa muy, muy distinta. Es impresionante la capacidad de un guepardo para correr a esa velocidad, pero la de este energúmeno para llorar a la vez que teta, duerme, se ducha e incluso se ríe no le queda a la zaga (este es mi querido hijo Benji)
Personalmente no tenía ni idea de que estos niños existieran y pensaba que todos eran unos angelicos, como mi primer hijo; el tercero le retorció los testículos a mi creencia.
Cuando comienzan a crecer comen todo y a sus horas, duermen bien, son obedientes,..., todo el mundo está contento y en casa hay alegría, pero en una casa con un niño que nace hiperactivo, y por lo tanto no es de ser mal criado, hay mucho estrés, si además lo mal crías se convierte en la casa de los horrores.
Aunque se quiera a todos por igual hay matices, los padres podrán intentar ocultarlo, hay casos en los que no se molestan, pero el “lenguaje no verbal” lo recibe el niño.
Todos los padres afirmarán educar a sus hijos en ser respetuosos, no mentir, no ser egoístas, resolver los asuntos pacíficamente, etc. Pero muchos padres y especialmente las abuelas colarán al pequeño para evitarse una cola, se alegrarán de que su equipo de fútbol haya ganado, aunque sea con trampa mientras llama gilipollas al conductor de la derecha, le “educan” recordándole aquello de “piensa mal y acertarás”, o simplemente lo que más se lleva ahora: “hijo mío, todo el monte es orégano, solo tienes que pedir que por tu cara bonita la vida te dará todo lo que le pides... al menos mientras estés con mamá...”
Cuando un nuevo ser humano comienza a interactuar en nuestra sociedad actual en primer lugar se encuentra con unos padres que no conocen el oficio y la sociedad donde debe socializarse parece que no está en su mejor momento.

“Algunos adultos, y como consecuencia de sus propias necesidades inmaduras, tienen el deseo de mantener una relación intensamente estrecha y amorosa con otra criatura. Al realizar servicios destinados a esa criatura, ya se trate de un animal doméstico o de un niño, y que ella es capaz de realizar por sí misma, retrasan el desarrollo de su madurez social y la atan a ellas mismas con los lazos de seda de amor y dependencias mutuas. Otras personas recurren a las amenazas: si no haces lo que te digo, no te querré más. Esta amenaza, expresada o implicada, puede producir tal sensación de inseguridad en el niño (o en el animal doméstico), que este da al –padre- todo el amor y cumple con todo lo que el padre desea, con objeto de no arriesgarse a ser abandonado. Cualquiera de estas dos actitudes, la de supersolicitud o la de la amenaza para inducir sensaciones de culpabilidad, destruye en el niño la creencia de que puede competir, y en el animal su capacidad de hacerlo.
Hay otras formas de llegar a este mismo fin. La persistente inconsistencia de un padre en sus actitudes y lo que es más sutil, pero también más nocivo, el decir constantemente una cosa y hacer o significar otra, puede minar totalmente la capacidad de acción independiente en la criatura en desarrollo”. (Sexo y status)

Por lo tanto lo segundo que se encuentra es una situación estresante bastante lejos del equilibrio y la estabilidad necesaria para que todo el proceso de “instalación del programa” se desarrolle sin contratiempos. Él ha venido aquí con su propia mochila de potencialidades, se ha encontrado con esto y ha empezado a responder buscando su camino, ha andado por donde le han dejado las circunstancias y empujado por su idiosincrasia personal.
Si encuentra un camino marcado por sus predecesores lo seguirá, a su manera. Si no hay nada, como ahora, se lo tendrá que inventar.
A mi entender un ser humano es un ordenador con una serie de programas instalados, serie única en cada uno, que las vivencias cotidianas ponen en marcha, el resultado dependerá de muchos factores. Pero un ordenador es limitado y por lo tanto predecible, el ser humano tiene unos cuantos jigas más y por lo tanto es más difícilmente predecible, pero más porque no es una base de datos binaria, que por los megas extras, y aquí los científicos poco pueden hacer quedando la ciencia actual casi sin recursos para su estudio y comprensión.
Una flor, un cuadro, una luz, una canción producen sensaciones muy distintas en cada persona, incluso entre los que tienen un gusto en común. De la misma manera cada uno concebimos una política, haciendo extensible esta expresión a todos los ámbitos de la vida. De aquí la generalizada creencia de que es imposible ponernos de acuerdo, incluso que por eso necesitamos “mano dura”. Esto no es más que el resultado de la interacción entre el individuo y su medio y puesto que cada uno ha tenido vivencias distintas son distintas las cosas que nos tocan la fibra y especialmente en nuestra enorme y turbulenta sociedad, en las más estables y pequeñas la gente se pone de acuerdo con mayor facilidad y las diferencias entre individuos son mucho menores que aquí.
Por supuesto que es imposible ponerse de acuerdo si previamente no vemos el trasfondo en nuestros actos, verlo supondría que el resto de las personas son como uno mismo. Nadie puede entender realmente los sentimientos más íntimos y por lo tanto no está capacitado para juzgarme, aunque luego nosotros juzgamos a los demás...

“Hay muchas fuerzas actuando en nosotros, entre bastidores, por decirlo de algún modo. Son tan automáticas que nunca afectan a nuestros pensamientos, pero están instaladas en nuestro ser, forman parte de nuestras respuestas más elementales, no porque sean –buenas- o –malas, sino simplemente porque así es como se han desarrollado las cosas de la vida”. (Sexo y status)

Cuando un nuevo ser comienza a interactuar con su medio comienza el proceso de fijación, en una medida u otra dependiendo de la especie y del individuo. El proceso de fijación “impronta” en la nuestra trascurre en un ambiente donde la verdad está escondida tras un tupido velo. ¡Va los críos no se enteran!, no se enteran del lenguaje hablado, pero sí del otro y aunque no puedan razonarlo ellos sienten que entre uno y otro hay una gran diferencia ¿Qué es lo correcto? ¿por donde continuaré?.
Existen estudios sociológicos de muchos países y culturas distintas, compararlas entre ellas aportaría muchas pistas. Las diferencias en comportamientos, emociones, etc. son muy llamativas y se reflejan en gustos, formas de vida y de actuar, tipos de delitos, relaciones sociales...
En las últimas décadas los tópicos relacionados con la mentalidad de distintas culturas se rechazan como falsos e incluso racistas. A mí me resultan evidentes, por encima de que cada individuo es un mundo, las diferencias sustanciales entre un gitano, un árabe, un negro o un blanco español. Un gitano puede ser distinto de otro, mucho menos que entre los payos, pero sus coches, sus casas y las tumbas de sus muertos tienen poco que ver con las del resto, no vamos ha hablar de comportamientos y visión global de las cosas. No solo hay una diferencia cultural hay una diferencia notable a niveles anímicos y de sentimientos profundos que no son fácilmente cambiables. Que quede claro que esto no es ser inferior ni superior, sino distinto y como he afirmado es una cuestión cultural en su mayor parte, no de raza..

La teoría de que la gente nace siendo buena o mala, lista o tonta y por lo tanto que la maldad o la inconsciencia o el romanticismo han sido, son y serán como los conocemos (con los cambios lógicos de las modas) tendría que contar con la casualidad de que nazcan varios millones de individuos con cierto tipo de mentalidad determinada aquí, unos miles de otro tipo allá, etc. Ahora y desde hace unas décadas casualmente están naciendo en Estados unidos muchos más individuos violentos. En Alemania a primeros de siglo se concentró, casualmente, una gran cantidad de gente fanática y violenta y ahora, casualmente ha nacido mucha gente pacífica y abierta a todas las culturas. Y ahora, casualmente, y por primera vez en la historia, que sepamos, hay una generación completa de niños occidentales totalmente indisciplinados y desobedientes.
Daniel Seligman se ufanaba en buscar en el entorno las diferencias de coeficiente intelectual entre blancos y negros en USA., pero resulta que los hijos de inmigrantes jamaicanos son buenos estudiantes como Colin Powel. Y los hijos de militares negros, estacionados en Alemania, con mujeres alemanas y criados en Alemania tienen el mismo coeficiente que el resto de alemanes y por lo tanto superior al de los mismos negros en USA.

Pueblos han existido y existen para poner en duda la violencia intrínseca del ser humano.
En dos aspectos importantes para nuestra sociedad como el egoísmo y el ansia de poder han quedado claro que no es tan evidente su base genética, los testimonios de multitud de culturas así lo permiten ver.

Para explicar todo existen tres posibilidades:
1ª El ser humano nace, aunque se pueda matizar esto y por lo tanto es una casualidad que se junten individuos parecidos o hay otra justificación que no se conoce por ahora, la mano de Dios opinarán los creyentes. Una contradicción en la que caen muchos de los que creen en esta opción es que por un lado también creen que el hombre ya nace bueno, malo, listo o estúpido, pero otro afirman que el hombre es absolutamente libre para elegir y posee libre albedrío. Ambas expresiones son contradictorias entre sí.

2ª El ser humano se hace. Esta posibilidad parte de que el individuo nace con sus propias “capacidades individuales básicas” que le condicionan la respuesta a la cultura en la que vive, por lo que el exterior es fundamental en que esa persona sea malvada, romántica, imbecil, etc. Por supuesto contando con las vivencias intrauterinas, que no se tienen en absoluto en cuenta.
“Sabemos que la conducta social en los humanos no es innata, porque varía mucho de un grupo a otro. Se ha de aprender. Y sabemos que los niños la aprenden, porque la mayoría de ellos acaban comportándose más o menos como las demás personas de la sociedad en la que crecen” (El mito de la educación)
Personas excepcionales por sus habilidades y capacidades, por superdotadas o por lo contrario, representan los márgenes biológicos como especie, muy generalista, que nos permite responder a casi cualquier situación, no hay más que verlo.
3ª Existe una tercera posibilidad. Cabria que el instinto animal del ser humano y sus comportamientos básicos asociados fueran implícitos en su código genético, de hecho con toda seguridad fue así hasta un punto que desconocemos, como en mayor o medida en el resto de los animales. Según se expandía por el planeta iba evolucionando hacia distintas razas y consiguientemente hacia distintos comportamientos, reduciéndose progresivamente la importancia de la genética en favor de la educación. Ambos caracteres, físico y emocional, se fijaron asociados a cada grupo aislado en distintas regiones del planeta. Cada grupo se especializó en un medio y su margen biológico, físico y emocional, se especializó y por lo tanto se redujo.
Una vez saltada la frontera en que no heredamos el comportamiento, como en el resto de especies, la cultura empezó a modificarlos entrando en juego la 2ª posibilidad pero partiendo de esa características regionales físicas y de comportamiento básico.
En los últimos miles de años el comercio y los imperios han generado una mezcla enorme de aquellos primitivos grupos aislados. La mezcla ha sido un cóctel de genes y de sus comportamientos asociados por lo que el margen biológico del ser humano se ha incrementado notablemente y le ha permitido mayores capacidades con las que además ha potenciado culturalmente la evolución de la mentalidad humana, de una más animal a una más racional o de un control más efectivo sobre las pulsiones más negativas de la mentalidad animal
Es evidente que el ser humano hasta un punto de su evolución era 100% un animal irracional y que ahora no lo es al 100% ¿cuánto?.

Contra esta tercera posibilidad se puede argumentar que pueblos que no se han mezclado genéticamente o tan apenas han evolucionado de sociedades guerreras y violentas a otras pacíficas y cultas y pueblos mezclados están mucho más retrasados. Pero hay que recordar que la globalización comenzó hace por lo menos cuatro o cinco mil años, y que la presión ejercida por los imperios, las guerras o el comercio puede explicar que pueblos no mezclados genéticamente aceleraran su proceso de evolución o al contrario los estancaran, contando además que un determinado tipo local de mentalidad facilitaría la evolución mientras otro la estancaría... Por otra parte han sido distintas las razas y etnias que han alcanzado grandes cotas de evolución, para luego decaer y ser sustituidas por otras. Casualmente todos los imperios históricos que hicieron grandes avances hoy se encuentran a la cola del desarrollo: China, Irán, México, Perú, Irak, o Grecia Italia y España hasta no hace mucho tiempo y gracias a que están en este lado del Mediterráneo. ¿Casualidad?
Por encima de individuos aislados está muy claro que ha habido pueblos muy violentos y pueblos muy pacíficos, pueblos creativos y pueblos que no,... Y en un mismo pueblo todas estas actitudes en distintas épocas, hay tenemos a los vikingos o a los alemanes y a sus descendientes.

Personalmente creo que un mínimo análisis desestima la primera posibilidad. Yo siempre he creído en la segunda, pero la tercera es muy atractiva, en realidad 2ª y 3ª se complementan, porque conjugan la parte animal y cultural: la especie humana esta en un punto desconocido de su evolución de animal irracional a racional, pero esta claro que sus pulsiones animales le causan muchos problemas, por lo que cuando menos le queda un buen trecho hasta ser 100% racional.

Pero hasta ahora resulta que nos ha faltado un ligero, pero importante detalle. Todos tenemos en nuestra cabeza el número de genes de nuestra especie, unos 30. 000, cuando todo el mundo esperaba más, total los mismos que un chimpancé ¿qué nos hace diferentes pues?, parece ser que el 1,5% de diferencia (sea que un 1,5% de los genes son distintos o que el 1,5% de cada gen es distinto, matiz importante) no justifica tanta diferencia.
Resulta que después de muchos años de oír hablar de los genes descubro que parece ser que no tienen tanta importancia y lo que parece resultar es que un gen es como una cerradura que puede abrir cualquiera. O sea, cada gen vale para muchas cosas distintas, dependerá de qué lo active, de que llave se le introduzca, estos son los llamados “promotores”. Los científicos han encontrado los mismos genes, denominados “Hox” en moscas del vinagre que se encargan de la ubicación de las alas, y en los ratones, están encargados de ubicar las costillas ¿?
Cada gen es activado por un promotor en un momento dado, pero cada gen puede ser activado por distintos promotores que a su vez son activados por distintas proteínas, así que de donde tenemos 30.000 genes y multiplicamos por las distintas llaves que los abren y por las distintas proteínas con las que formar una llave obtenemos una cifra astronómica de posibilidades, con una pequeña diferencia entre humanos y chimpancés. Y algo más importante ¿que genera las distintas proteínas y todos los productos químicos que produce nuestro cuerpo y que forman las llaves que activan nuestros genes?: nuestros sentimientos, que son un subproducto de nuestras vivencias.
Parece ser que una vivencia determinada abre un gen de una forma determinada y que otra vivencia determinada abre el mismo gen de otra forma determinada, porque cada experiencia genera componentes químicos distintos en nuestro torrente sanguíneo.

“Imaginemos las posibilidades en un esquema de este tipo. Podemos estimular la expresión de un gen cuyo producto estimula la expresión de otro gen que suprime la expresión de un tercero y así sucesivamente. Y justo en medio de esta pequeña cadena podemos intercalar los efectos de la experiencia. Algo externo como la educación, la alimentación, una pelea o un amor no correspondido, por ejemplo, puede influir en uno de los termostatos (promotores)
De repente, el entorno puede empezar a expresarse a través de la naturaleza” (Qué nos hace humanos)

Un gen puede estar programado para hacer engordar a una persona, para hacerla más inteligente, más amable, más borde, más alta o más baja, pero el gen actuará en función de la situación. En una situación de hambruna es evidente que el gen de la obesidad no actuará, pero se está preparando para cuando haya alimento aprovecharlo al máximo. Pero que seas obeso o no dependerá de tu actitud, que a su vez estará muy influenciada por la sociedad en la que vives. Si no está bien vista la obesidad pocos se dejaran tanto como para traspasar el límite, lo que a su vez irá unido a un determinado tipo de personalidad, si la obesidad no es un problema social muchos más se dejarán. A su vez la obesidad puede estar bien vista o mal vista por determinados motivos lo que lleva aparejado distintos tipos de personalidades. Por ejemplo un fumador de porros en un país permisivo como España es cualquiera, en un país donde eso está muy mal visto y muy perseguido pocos se atreverán a romper el tabú, como no es lo mismo una mujer practicando el amor libre en un país donde está bien visto a un país como Arabia Saudita.
Todas y cada una de estas circunstancias vitales generan un torrente de productos químicos que activan las distintas posibilidades de nuestros genes.

Seria sencillo pensar que el ser humano tiene la innata capacidad de adaptarse a cualquier circunstancia sin que ello le repercuta negativamente en su psique, de aquí por ejemplo que nos presenten las futuras colonias de Marte como un hecho consumado al que solo le falta fecha y las costumbres hiperurbanas se presentan como la luz del paraíso de la abundancia y la felicidad del porvenir. Yo creo que no es tan sencillo controlar las inmensas posibilidades de genes y promotores interactuando, la historia nos enseña con que facilidad las cosas cambian de la noche a la mañana, como ciclos muy determinados siguen a otros y como los cambios sociales de fondo (los que afectan a varios o muchas generaciones) están fuera de nuestro alcance como individuos o como generación.

Se puede coger a un individuo de los que no termina de adaptarse y juzgar su aptitud individualmente: le falta fuerza de voluntad, es inconstante, poco responsable... A cada individuo de los que no se terminan de adaptar a buen seguro se le considerará responsable de no poner de su parte por mejorar. Pero si nos alejamos del individuo y analizamos todo el conjunto solo veremos que ese “ente” tiene alguna patología a razón de los pequeños síntomas.

“En este mundo tan artificial, es posible que estemos llevando nuestro potencial de adaptación a sus límites” (Bien natural)

Si un biólogo está estudiando una población de ciervos u osos a lo largo de unos años y de repente empieza a ver individuos problemáticos para sí y para los demás saldría corriendo a notificarlo para estudiar el problema. Este salto lo tuvimos que dar en algún momento, pero fue hace mucho por esto no nos preocupa y consideramos normal estas patologías, solo vestido en la especie humana y en otras cuando son sometidas a cautiverio o malas condiciones, pero no en la naturaleza.
Quizás esta sea la caja de Pandora. , el poder que la cultura dio a un animal, la manzana del Edén, el robo del fuego a los dioses,...

Un matiz
Como observaba antes seguramente quienes se oponen a reconocer que la selección natural actúa en el ser humano no es esto lo que piensan realmente, si no que lo que creen es que somos nosotros quienes la dirigimos.
Quiero recordar que uno dirige algo cuando sabe el cómo, él porque, el cuándo y todos detalles del proyecto y esto a quedado muy claro que no es así. Aunque de un plumazo acabáramos con los problemas sociales, la malnutrición, falta de una higiene adecuada, etc. seguiríamos sin saber porque las alergias y el asma arrasan en occidente o la depresión, aunque estas en concreto son solucionables socialmente hasta cierto punto, y digo hasta cierto punto porque nuestra forma de vida no es adecuada para un animal, cuando menos en unos cuantos aspectos.
No sabemos hasta donde es responsabilidad de una forma de vida social poco adecuada y hasta donde es respuesta de nuestra parte animal al hacerle vivir de forma poco natural.

Los conocimientos que tenemos sobre la interrelación de todos los seres, sea el perro, el humano o el virus más desconocido con sus formas de vida, alimentación, etc. son absolutamente ínfimos y falta mucho tiempo para que tengamos algo claro.
Esto en lo que respecta a lo físico, en lo psíquico todavía es mucho más complicado.
Basta recordar que no tenemos ni idea de donde ha salido el SIDA (aunque hay quien piensa que no existe o que lo han creado a propósito pero no se puede demostrar), ni siquiera el síndrome del aceite de colza, respecto a esto recordaré a un científico que se opuso a las tesis oficiales y que denunciaba la manipulación del gobierno para achacarlo al aceite de colza y zanjar lo más rápidamente posible el asunto, en cualquier caso ni siquiera la tesis oficial es taxativa.
Si en cosas físicas y supuestamente demostrables no se ponen de acuerdo, imaginemos en las anímicas y como tales indemostrables.

Hay un experimento clásico que da mucho que pensar, es de Jhon C. Calhoun. Este buen hombre cogió cuatro hembras preñadas de rata y las puso en un corral de unos mil metros cuadrados, se les dio todo el alimento que necesitaron y se las dejo a su libre albedrío. Al cabo de dos años había 150 ratas, solamente, cuando en teoría podrían haber llegado a 50.000. La estructura social de las ratas evitó la hecatombe, hasta que a John se le ocurrió doblar el número de ratas artificialmente y lo que aquí se vio fue espectacular. Aumentó la agresividad y una ola de mordeduras de colas que afectaron gravemente sobre todo a los jóvenes. Las hembras se despreocuparon de sus nidos y de la crianza lo que afecto a las crías que morían en gran cantidad, en muchos casos devoradas por bandas de machos, tenían suficiente comida como para no recurrir al canibalismo.
Cuando el nido se estropeaba cambiaban a las crías y si alguna se les caía en el camino ni la recogían o simplemente las dejaban en cualquier lugar. El comportamiento sexual perdió todas sus pautas naturales y los machos ya no hacían el cortejo simplemente se lanzaban en masa contra las hembras y las violaban. Se crearon varios grupos con distintos comportamientos que no se observan en libertad. Los machos dominantes fueron los que menos afectados se vieron, otros se volvieron hiperactivos molestando a las crías y devorándolas, otros se volvieron pan sexuales intentando copular con cualquiera, otro grupo perdió interés por el sexo y la lucha y por último otro grupo se apartó de todo limitándose a aparecer en los momentos en los que los demás dormían.
A este caos le llamó “fregadero conductual”.

No se puede extrapolar al ser humano de la misma forma que tampoco a un gato, ni más ni menos, pero como miembros del mismo grupo y como animales es de imaginar que no estamos muy lejos de algo parecido. Y si no se puede asegurar, aunque sí intuir, muchísimo menos se puede negar.
Está clara la diferencia entre el individualismo urbano y la sociabilidad rural, en las grandes ciudades existe mucha más tensión en el vivir cotidiano y esta tensión genera ciertos problemas, unos conocidos, otros no, unos muy estudiados y otros tan apenas. Con lo que no pretendo afirmar que la vida en una pequeña sociedad rural sea idílica.
Habrá quien piense que estos datos no son más que una burda manera de justificar la homofobia o el racismo, cada uno que piense lo que quiera, pero por favor que se ciña a los datos científicos, luego que los juzgue como quiera.

Con nuestra forma de vida cultural no dirigimos la selección natural si no que creamos nuevas situaciones en las que ella responde a su manera, con unas leyes que desconocemos. Por lo tanto todo lo que hace el ser humano es natural. Somos una especie genérica, lo que nos permite movernos en un amplio margen, pero con unos límites impuestos por leyes físicas y biológicas que no podemos cambiar, y todo cuanto lleguemos a hacer estará de antemano constreñido a esos límites y ante la mayor de las catástrofes que pudiéramos llegar a causar las leyes de la naturaleza seguirían funcionando, y en un rato de la vida de la tierra un nuevo mundo emergería con nuevas especies, biotopos, cadenas tróficas... No habríamos creado esa nueva situación si no la naturaleza en respuesta a una de tantísimas situaciones acaecidas en el devenir histórico del planeta Tierra, sea un meteorito devastador o un saludo navideño en forma de desastre nuclear. Nosotros podremos destruir el planeta, pero no tenemos ningún control sobre las nuevas especies ni sobre el nuevo mundo que emergería en menos que canta un gallo.

Y no es dar patente de Corso a los destructores del planeta ¡total como la naturaleza seguirá funcionando podemos seguir destruyendo un poco más!, lo que estoy haciendo es desmoronar lo que a mí entender es el corazón del problema: la soberbia humana, no somos más que los demás, aunque nos creamos diosecillos con nuestra tecnología.

No hace mucho en una charla supuestamente informativa sobre los transgénicos, la ofrecía un famoso catedrático de Zaragoza, que en realidad era descaradamente pro-transgénicos, en un momento dado llego a afirmar “o seguimos adelante con nuestros descubrimientos o volvemos al candil”. A mí personalmente me suena que existen los grises y que eso de blanco o negro...
También es muy paradójico el caso de Unabomber, un ecologista radical que está contra la ciencia y la tecnología y envía paquetes bomba usando tecnología punta.
Da que pensar los ejemplos de nuestro catedrático y nuestro ecologista ambos radicales, solo que uno con malas pintas y el otro con traje y corbata.

Dicho todo esto muchas personas podrían quejarse de la vida y echarle en cara muchas cosas que no debieran ocurrir, pero sobre todas ellas hay una: se podrían considerar estafadas, especialmente a las que tuvieron una fe y lucharon por algo. Creo que no se puede culpar a nadie de esto. Desgraciadamente no hay un culpable para desahogarse con él y exigirle responsabilidad, por ejemplo, por:
¿Cómo que hablando se entiende la gente?
Es imposible que la gente se entienda hablando en una sociedad patológicamente mentirosa y no es el ejemplo clásico el de los políticos, si no el de la gente en su vida cotidiana ¡mama quiero una chuche! ¡hay hijo mío que no tengo dinero! (lleva 100e en el bolsillo pero no se atreve a decir: no hijo mío ahora no) Por supuesto el lenguaje no verbal no engaña al niño entre otras cosas porque ya ha pillado a su madre en varias mentiras. Ella piensa que los críos no se enteran y son gilipollas, lo que no sabe es que son unos profesionales de la infancia mejor cualificados que los adultos.
¿Cuantas relaciones interpersonales son positivas?
¿Cuantos proyectos salen bien por un trabajo en equipo y cuantos por una persona que los conduce?
Tengo 40 años y me costaría esfuerzo recordar un proyecto en equipo, porque en muchos supuestos equipos quitas una pieza y no queda nada.
¿Me quieres? Si ¿cual si? con el matiz 25 o el 23.456.
¿Como que somos iguales? Disculpe, usted no lo sé, yo noto ciertas diferencias que nos deberían de enriquecernos en vez de enfrentarnos, la diferencia no nos hace mejores o peores, sería bueno juzgan negativamente a las mujeres por tener peor capacidad espacial o en matemáticas, a los hombres por su menor visión periférica y comprensión oral o a los negros etíopes por correr como galgos.
No tengo el más mínimo problema en afirmar que yo no me parezco en casi nada a un nuba del Sudán o que la mujer y el hombre podrían llegar a ser confundidos como especies diferentes por algún biólogo de más allá de las estrellas. Como tampoco he tenido ningún problema en ser amo de casa durante años y en haber participado en la crianza de mis hijos, en algún caso en mayor medida que su madre, así como tener buenos amigos negros.
El día que todos y cada uno de los seres humanos se quieran lo suficiente descubrirán algo muy sencillo, eres Díos (sin pretender faltarle al respeto, es una expresión) y señor y como tal no perderás el tiempo comparándote con simples mortales y cuando trates con el resto de dioses del Olimpo terrenal el trato solo puede ser de igual a igual, tengan el color de piel que tengan, dos tetas bien hermosas (también los dioses tenemos debilidades, aunque a las diosas les encanta) o una chepa del 15. !Somos únicos! entre 80.000.000.000 de seres humanos que hemos poblado la Tierra y eso después de haber puesto nuestro tubo de escape en los morros de varios millones de hermanos en el circuito uterino de mama, casi ná.

Una gran responsabilidad
De la misma forma que nuestra especie se encuentra en su etapa adolescente le llegará el momento de crecer y madurar.
La cultura puede acelerar el proceso y en el camino mitigar las pulsiones irracionales negativas más o menos eficazmente. Creo que muchas pruebas avalan que se podría mitigar al 100% o casi con unas medidas culturales adecuadas.
Me sorprendió leer en un libro que para ser jefe en una tribu Iroquesa, que era guerrera, había que cumplir tres premisas: no haber matado, no haber deseado ser jefe y no haber maltratado a una mujer y creo que tampoco a los niños. Es una buena enseñanza, medidas sociales tendentes a controlar y reconducir nuestra violencia en vez de fomentarla, negándola.

Unas migajas de lo que cuesta el estudio del genoma humano nos daría respuesta a tanta pesada duda.
Somos una especie animal y como tal tenemos una biología y unas necesidades básicas e impuestas, otras las podemos modelar nosotros. Todo lo relativo a la especie, las necesidades básicas como animal físicas y anímicas, es patrimonio de todos y es urgente discernirlo de lo cultural. Es un ejemplo de esto la familia, que es una institución humana totalmente politizada por las distintas ideologías y religiones. Cuando tengamos claro nuestro papel en el “medio”seguramente resultará más sencillo corregir nuestros desmanes y separar el grano de la paja.

Al principio descubrí que era un animal con pelo y todo eso, luego descubrí que no era el centro del universo y me enseñaron que hasta no hace mucho estaban convencidos que la tierra era el centro de este universo. Afortunadamente, me dijeron, hemos roto las cadenas que nos ataban a la oscuridad de la incultura y la barbarie, nuestra tecnología y nuestra cultura nos ha hecho muy superiores, aunque no seamos el centro del universo. Y por último he descubierto que “no somos el centro del universo” es una justificación porque en el fondo nos comportamos como si lo fuéramos, todo adolescente se cree el centro del universo... Y si no como se justifica que la ciencia nos reconozca como animales dándonos un puesto en el organigrama de la biología y un nombre: Homo sapiens sapiens y haya que escribir estas páginas para recordar que como animales todas las leyes naturales, sin excepción, cuentan para nosotros también.

Conclusiones
Este sencillo repaso a las formas en que la selección natural actúa sobre nuestra especie recoge una serie ínfima de los ejemplos que se podrían añadir.
La diferencia entre los eminentemente naturales (Selección natural), que son los que incidían sobre nuestros antepasados, como un ataque de tigre, una picadura de víbora o cualquier enfermedad para la que no tenía remedio, catástrofes naturales, etc. y los que actúan sobre nuestra especie en el presente (selección cultural), que son eminentemente humanos como los accidentes o drogas, puede usarse para justificar que la selección natural no actúa sobre nosotros, por que no son causas naturales, y si lo hace somos nosotros los que la controlamos. No solo porque las muertes no sean naturales, también porque con nuestra medicina y comodidades mucha gente vive, cosa que no podría en unas circunstancias más difíciles.

En primer lugar a esto cabe responder que los ejemplos citados de como actúa la selección en nuestra especie lo primero que demuestran es que no controlamos en absoluto la situación, sí que el ser humano ha cambiado, solo la imagen, del tablero de juego y pone pruebas nuevas y distintas a las que te pone la naturaleza salvaje, pero las reglas del juego nos vienen dadas.

En segundo lugar “También” en Occidente, no solo en el tercer mundo que por sí solo ya representaría una parte importantísima de la especie, actúa la naturaleza y mucha gente sigue muriendo de distintas enfermedades por nuestra incapacidad o mala praxis para curarlas, incluidas las pandemias. Pero también mueren corneaos por los toros, arrastrados por las crecidas, abrasados por el fuego, alcanzados por el rallo, mordidos por cocodrilos, osos, víboras o tarántulas; muertos en el campo de batalla (no vamos a discutir la diferencia entre un mortero y un venablo),...

Por otra parte y esta puede ser más discutida, las formas en las que muere hoy la mayor parte de la población, especialmente la occidental, son humanas y a esto o se le añade “y por lo tanto no naturales”, o se le añade ”y por lo tanto son naturales”. Para mi son naturales por una sencillísima razón: de donde no hay no se puede sacar, o dicho de otra forma, todo aquello que puede hacer una especie entra dentro de lo natural, pues es la naturaleza la que le ha dotado de sus dones.
Seguimos muriendo de las mismas enfermedades que nuestros antepasados a grandes rasgos. Algunas enfermedades las hemos erradicado pero han emergido otras nuevas que estaban en la trastienda de la naturaleza esperando la oportunidad, otras solo las hemos controlado momentáneamente, muchas de ellas volviendo a emerger
.
Un rascacielos no se parece mucho a un panal de abejas o a una laguna de castores, pero la diferencia solo es cuantitativa, ya que tanto el hombre como la abeja o el castor han cogido un elemento de la naturaleza y lo han transformado e incluso el medio en el que viven como es el caso del castor o las inmensas manadas de ungulados salvajes manteniendo praderas inmensas a costa del bosque.

No se ha producido un cambio cualitativo, solo de cantidad, puesto que las normas del juego serán todo lo flexibles que se quieran pero son inalterables, apenas cabe conocerlas bien para mitigar lo que nos perjudique.
Si estas pruebas no son suficientes para demostrar que nos encontramos, al igual que el resto de especies, en manos de la selección natural cuando menos deben hacer reflexionar y replantearse algunas cuestiones, especialmente algunos tópicos. Esto sería un logro.

Por un lado recordar que nuestro tiempo individual es un suspiro en la existencia de nuestra especie y la mayor salvajada que podamos hacer no será mas que un suspiro en la vida de nuestra tierra. Cada cual interpretará esta reflexión de una forma distinta, yo solo quiero hacer notar que somos marionetas que entramos y salimos, pero el escenario no cambia y aunque quizás poco podamos hacer por mejorarlo paro los que vendrán detrás, sí que podemos hacer mucho por estropearlo, pero no dejamos de ser una gota en el océano. Para unos no es apetecible tan poca importancia personal, ser una gota entre billones, para otros es increíble tu poder pues por “ósmosis” el poder de todas las gotas se suma y por lo tanto cada una es inmensamente más poderosa. Una gota por sí sola poco puede hacer, un millón de gotas formando una ola pueden hacer mucho más que la suma de lo que puede hacer individualmente cada una.
Somos una especie con mayor capacidad de decisión que otras y aunque nuestras decisiones no le preocupen lo más mínimo al planeta, a nuestra especie le preocupan un poco más y a nosotros y a nuestros próximos descendientes yo diría que bastante.

Bibliografía
1 La liebre y la tortuga-David P Barash
2 La sexta extinción-Richard Leakey, Roger Lewin
3 Los hijos del hielo-Jhon y Mary Gribbin
4 Caníbales y reyes-Mavin Harris
5 Cerdos, vacas y brujas-Marvin Harris
6 La naturaleza en peligro- Miguel Delibes de Castro
7 Ecología humana-Bernard Campbell
8 La enfermedad hoy-Lluís Daufí
9 La explosión demográfica-Paul R. Erhrlich y Anne H. Ehrlich
10 El lenguaje del cuerpo-Julius Fast
11 La globalización al desnudo-Juan José Sánchez Inarejos
12 El primate elegido-Adam Kuper
13 La cultura americana contemporánea-Marvin Harris
14 Cultura, etnia y psicofarmacología-Ming y Smiht, Avance selected topics in Psychiatry, versión española, 2002
15 Mis abuelos los pieles rojas-Willian Camus.
16 Las epidemias-Herve Harant
17 Las sociedades primitivas, biblioteca Salvat de grandes temas
18 Jefes, cabezillas y abusones-Marvin Harris
19 El mono desnudo-Desmond Morris
20 La Rama Dorada- J.G.Frazer
21 El Apoyo mutuo, un factor de la evolución-Pedro Kropotkin
22 Pueblos de la tierra, razas ritos y costumbres, tomo 5, Yanomamis-Napoleón
23 Bien natural- Frans de Wall
24 El mito de la educación, Judith Rich Harris
25 Comprar por comprar, JesúsJ. de la Gándara
26 El mono obeso- José E.Campillo
27 El animal humano- desmond Morris
28 La enfermedad como camino- Thorwald Dethlefsen, Rüdiger Dahlke
29 El hombre en desazón- Gonzalo Fernández de la Mora
30 Dios frente a la ciencia- Claude Allègre
31 Sobre la ciencia y el hombre- Enrique Martínez Ballarín
32 De la soledad del hombre- Johannes B. Lotz
33 Los aborígenes- Juan Luis Arsuaga.
34 Nuestra especie- Marvin Harris
35 Sexo y estatus- Doris Jonas, David Jonas
36 Por qué los hombres no escuchan y las mujeres no entienden los mapas- Allan y Barbara Pease
37 El gran libro de los sueños- Emilio Salas
38 Cerebro de hombre, cerebro de mujer-Hugo Liaño
39 La mujer desnuda- Desmond Morris
40 Qué nos hace humanos- Matt Ridley
41 Curación emocional- David Servan-Schreiber
42 El camino de la guerra- Jean Guilaine y Jean Zammit
43 Los chamanes en la prehistoria- Jean Clottes y David Lewis-Willians
44 La naturaleza humana- Jesús Montesín
45 Los glacires del alto valle del Gállego (Pirineo central) desde la pequeña edad del hielo- Juan Ignacio López Moreno
- Mucha prensa y muchos informativos
- Y curiosidad, mucha curiosidad